Diario de cuarentena. Collage.


Diario de escritura colectiva. Collage de palabras de muchas mujeres, de diferentes oficios, de diferentes lugares, todas atravesadas por este tiempo (o no-tiempo), esta peste, este confinamiento.


Desde Buenos Aires
20 de marzo
La tristeza sube. Por los muertos. Por los vivos en los hospitales. Por nosotros encerrados. Extrañando. Ahora todo es cuarentena. Todo es desierto incierto. Subió el vino, la tristeza y la melancolía. Fabiana canta la canción de Fito: Yo no sé cuidarte de mi amor…

29 de marzo
Domingo, y mucho mucho que hacer. Qué pasó? Y de pronto, otra vez el frenesí? Suaaaaave…

Mucho por aprender del campus, no toqué nada de la obra, no me puedo concentrar… pero de repente, cuando subía la mañana y yo… dije Stop, A BAILAR! Y elegí músicas, me dije no importa si ya las usé si están viejas en mí, si son las mejores, las… Pensé en mi maestra Verónica Oddó, mis amigas bailarinas Blanca y Felicitas, en mí, en mí, en mí bailarina. Y bailé. Y bailamos. El vals, el tango, y más, y mucho más… con una conexión, con un encanto. Después de casi una hora de no parar de bailar, belleza. Belleza. Y es tan fácil. Respirar: tomar y lanzar, y en el lanzar seguir la música. Recoger y expulsar, desde cualquier tan tien, desde todos a la vez. Ojos. Bailar con cada parte del cuerpo. Bailar con el gato Kato. Bailar. Laura D', 55.






Desde Santa Fe
Marzo 2020
Con el grupo LAT nos miramos (del antiguo nos juntamos) varias veces en la semana a darnos la alegría de la ciberpresencia permitida, saber que estamos aquí o allá y en el pensamiento de lxs otrxs, es el alivio diario. Es difícil imaginar el destino y el sostén de los lazos de un grupo de teatro de 49 personas en este contexto. Sin embargo 49 cabezas piensan/sienten mejor que la incertidumbre personal. Podría asegurar que varias veces sentí que traspasábamos la barrera digital, así como tantas veces aseguré ver, como un día me dijo la Marce, que nuestras tribus se unían, nos hermanábamos sin límites geográficos.
Sofía Gerboni, 22.

Desde Buenos Aires
deseo para este tiempo de aislamiento obligatorio poder entrar en sintonía, dejar de sentirme tarde con todo y fuera de todo. El mundo se paró ahora yo quiero subirme a el tranquila... a mi ritmo, en mis tiempos, en mi deseo y en mi forma. Hoy es el 5to dia de la cuarentena. Milagros Plaza Díaz, 43.


Desde Rosario
 
CUARENTENA texto sin forma.                                           
El sueño y la vigilia se parecen         
Nada es real
Solo el patio es de verdad
Los caracoles se desparraman inocentes
Escucho pájaros
La vecina -era tan dulce- grita Mentiroso a su pequeño
Los gatos destripan la paloma
Cinco pisos más arriba
Lindas mujeres negras conversan otro idioma
Y su radio
Trae más música
A la tarde
Otra mujer cumple años y pide
A su amado Hacete una tortilla de papas.
Liliana D'Anna, 65 

No me da el tiempo para lo que quiero hacer... y es OTRO TIEMPO... todo más relajado, distendido ...
... con la alegría de haber mudado todo al taller (lo pesado y toooodos los frascos, tarritos, etc.) hoy empiezo el trabajo más descansado... etiquetas, papelería... y a partir de mañana necesito una 2da.cuarentena de 40 días para poner en ACCIÓN ideas/ proyectos 😮
Graciela, 73


Desde Santa Fe
5 de abril
Y ahora me di cuenta que...
el tacto de mi mano es infinito.
Ahora que tenemos tiempo quieto
nos dimos cuenta
que el amor y la amargura
de la palma de la mano
viaja en cada cosa que tocamos,
en cada apretón, en cada caricia.
S.G.
 Desde Buenos Aires
12 de abril
Perdí la noción de los días. Perdimos definitivamente la libertad de elegir lo que queríamos hacer. El día se pobló de reuniones por zoom. L.D.

Desde Rosario
Lili! Vos sabés q tengo tu mismo síndrome??? Revuelvo todo con el afán de limpiar cosas que hace 15 años ni se tocan.
Y tampoco tengo ganas de salir...es como practicar la muerte... jodido tema.
Amanda, 73

Hoy envié a los nietos 14 milanesas y papas fritas en respectivas cajas de pizza. La freidora es el electrodoméstico que más éxitos me ha brindado.
Silvia, 60 

Desde Buenos Aires
2 de mayo
En nuestro jardín huerta ya hay un revuelo de verdes de temblores de aromas. Banano hierbabuena romero laurel palo borracho cebollín stevia santa rita arbusto violeta… Hoy llevamos sillón mesita almohadón y pintó el chinchón.
5 de mayo
Ya es mayo.
Yo ya no me hallo. Y no es que haya agotado mis posibilidades…
Está frío y nublado. Y viento tanto viento.

7 de mayo
Algo trajo este tiempo de espejo interior: trajo tiempo y del bueno. Trajo reflexión sobre lo deseado y no escuchado, trajo organización para lo deseado y postergado. Ahora que parece que entraremos en la fase 2, y saldremos del encierro, cuidar de bajar a todos los dioses-padres que están allá arriba y nos miran severos y culpabilizadores. Reemplazar a esos jueces implacables por comprensión humor trabajo solidaridad diálogo constancia verdad.
19 de mayo
Lleno el balde para regar arriba y abajo. Hago el café, corto el pan. Alimento a los gatos. De pronto siento a Lola que pasa corriendo hacia el lavadero. Y sigo con lo mío. Pero enseguida me detengo: Lola con diarrea? Lola vio un ratón? Un alguacil? Qué busca, corriendo? Me asomo y veo a Lola fascinada por el agua tomándose todo el balde el lago el mar en ese balde recién llenado, manso. Toda para mí, servida, una fiesta! Ante mi mirada Lola gira su cabeza y cuello y me mira: Miauuuu
(déjame beber, por favor) Y sigue. L.D.


Mariana Enríquez, escritora“Casi todo el tiempo no sé qué decir y constantemente me piden que diga algo. Una columna sobre cómo llevo el confinamiento. Una opinión sobre la naturaleza mutante del virus. ¿Me parecen bellas las ciudades vacías y recuperadas parcialmente por animales? Todo es contradictorio y angustiante. Un escritor, un artista, debe poder interpretar la realidad, o intentarlo al menos. Como persona que trabaja con el lenguaje debería colaborar en la discusión pública. Pensando, escribiendo, interpretando. Pero cada día que pasa, pensar en esta pandemia se convierte en una neblina pesada: no veo, estoy perdida, apenas alcanzo a distinguir mis manos si las extiendo…”


Desde Santa Fe
22 de mayo
Me recuerdo a mí misma, a los cinco o seis años, siempre le preguntaba a mi mamá a qué podía jugar, era así como un ¿y ahora (haciendo énfasis en la palabra) a qué puedo jugar?

Me acuerdo, lo que se diría “patente”, que después de una tarde de puro entretenimiento autogestivo, se me acababan las ideas y buscaba alguna sugerencia, digamos mi madre como "mi primer algoritmo". Hoy estoy así, pero con el espejo ¿a qué puedo jugar ahora?
Tengo miedo de perder la flexibilidad de la mirada, la capacidad de percibir el horizonte, ya que toda la periferia se achicó, cuando veo el cielo mis ojos hacen más fuerza que antes (levantan una pesa de nube)
Una actriz en su casa, sin entrenamiento, juega a observar las acciones cotidianas (eso me digo, me respondo) mido la densidad del agua que pasa por mi mano, repito el movimiento, ahora hago lo mismo pero sin el agua, y luego me pregunto ¿cómo hago para que lxs otrxs entiendan que aquello que toco es agua? La bebo, la paso por mi cara, hago como sí. Así hasta con revolver la salsa, mido, repito, ensayo, calculo, busco la densidad en la ausencia.
¿A qué puedo jugar ahora? Mientras espero que la sala abra y se llene de amigxs para entrenar.
26 de mayo
Abuelita me envía un mensaje “te quiero más que ayer, pero no más que mañana”. Abuelita extraño jugar con vos. Lo que más me gustaría es que me des una tarea para pasar el rato, después de tanto teletrabajo, como cuando era chiquita y me pedías que le saque las arvejas a las chauchas ¡Tarea de presencia y precisión si las hay!
Ayer compré arvejas y me recordé:
Sacando el banquito de madera azul, y otro más para hacer de mesa, vos me ponías una servilleta blanca, grande, como un mantel, y traíamos una olla llena de chauchas de arvejas. Yo me sentaba y comenzaba a abrir las chauchas, siempre con sorpresa, porque nunca se sabía que bichito traía adentro, que tamaños de arvejas bailarían en mi mano, más pequeña que ahora. No podía distraerme, no podía dejarlas caer al suelo. Creo que todavía recuerdo el “tac” de la arveja desprendiéndose de su obligo umbilical, no puedo dibujar ni escribir el disfrute de esta actividad, supongo que me traía completamente al presente. Y ojo porque también mi atención estaba puesta en los dedos de mis pies, si me distraía mucho Renata, la tortuga, me confundía el dedo gordo con un damasco, y me mordía fuerte, porque las tortugas muerden fuerte, eso también lo sé.
Gracias memoria, tu trabajo es sagrado, me inclino y te honro.
S.G.

Desde Buenos Aires
3 de junio. Vivas nos queremos
Se pudrió todo.
I can not breath, dijo George Floyd. Mientras le estaban poniendo una rodilla en la garganta y golpes por todos lados. EEUU.
El mismo sábado fue?, no, el domingo a la madrugada, unos cinco policías de Fontana, Chaco, entraron sin orden de allanamiento a una vivienda donde vivía una familia qom. Golpearon, insultaron, amenazaron, arrastraron, violaron. Esto último no está claro aún, pero las mujeres atacadas no pueden poner en palabras lo que les hicieron. Tiemblan, tiemblan, tiemblan.
Ay…
Qué poco crecimos como democracia si aún no hemos cambiado las escuelas de policías, las universidades de derecho. Policías en deconstrucción. Políticos en deconstrucción. Científicos en remojo.
“Este es un momento de volver a la raíz y reorientar nuestro propósito como individuos y como sociedad” Vandana Shiva.
He leído dos entrevistas muy interesantes, una a Vandana Shiva, doctora en física cuántica y ecofeminista. Otra de un epidemiólogo sueco que asesora a su gobierno que mantiene una cuarentena light y es muy criticado por sus pares de aquí y de allá. De la primera me queda la necesidad de una agricultura de supervivencia, de comunión con todos los seres vivos, y del otro me queda que va a morir mucha gente, con o sin cuarentena. Y que sería bueno que nos inmunicemos todos.
No es muy bueno el panorama, eh?
“Desobediencia… ese es el espíritu que tenemos que despertar en esta época para ir en contra de las corporaciones que ya no van por un país sino que buscan globalmente quedarse con los recursos y controlarlo todo… somos una red muy grande…”
“Cada día, al levantarse hay que luchar contra la inercia. Mirar hacia adentro y preguntarse: cuál es la injusticia que no estoy dispuesta a aceptar, cuál es la brutalidad que no estoy dispuesta a aceptar, cuál es la forma de violencia que ya no contará conmigo.” V. Sh.
L.D'



6 de junio
Dora Barrancos por radio: “El patriarcado goza de muy buena salud.”
L.D'


Desde Buenos Aires (por face)
8 de junio
Hoy quizás la vida es un despropósito, un sin sentido, un continuo vacío, un espacio nulo en el tiempo, un ave con alas que no vuela, y un montón de cosas igual de agobiantes. Hoy quizás la vida no es vida así como me gustaría. Pero a la vuelta, en las esquinas que nos encuentren, en el pasto del parque, en el vientito a la mañana, la vida brillará en las sonrisas de mis primas, en el escenario, en el amor que ahora aguarda contenido. Porque quizás mañana la vida sea un abrazo o un te extrañé. La vida será una explosión de amor.
Lua Pons, 20



Una clown suiza y una arqueóloga gallega ancladas en Buenos Aires

13 de junio

De repente podía escribir de noche sin que el despertador fuese una amenaza.
De repente podíamos hablar sin tener que cerrar ventanas para escucharnos.
Las semanas de solo sábados y domingos se sucedían como un regalo.
Hasta el día que me di cuenta que estaba en Buenos Aires, que a la ciudad le habían borrado los amigos, las calles, los árboles y las mesitas de los cafés en las veredas y que no había avión, ni barco, que me cambiara de puerto.
Entonces, de repente, sin salir de casa, empecé a sentir todo un continente en el que estaba tan perdida como la niña que se suelta de la mano de sus padres y no sabe cómo volver a casa.
Pilar Barciela, 55


18 de junio.

Me quedé voluntariamente en la cuarentena más larga del mundo.
Mis compañerxs de residencia ya volvieron a Suiza, al verano, a las caminatas en el bosque.
Yo todavia estoy intentando de entender el lunfardo bajo de los barbijos.
Que raro es, ser la pobre en un pais y la rica en el otro. No sé bien que hacer de eso, en que lado estoy entonces? A veces la culpa hace tropezar al enojo. Y la tristeza a la culpa.
Mas que nunca, conectada al clan de lxs artistas en el mundo. Muertxs, vivxs, conocidxs o no. Son mi hogar, mi familia. En el clan hay magia y fuerza. Sentido, en medio al absurdo del mundo. Gracias.
Elise Perrin, 29



Selección Laura D'Anna
Dibujos Elena Céccoli Pastorino




Diario de cuarentena. Collage.

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