Ciclo de cine MUJERES EN LA MIRA




Magdalena 2a generación estrena

Ciclo de cine y Género. 
Mujeres en la mira. 


Los terceros miércoles de cada mes 
Sala INCAA 3 km Arte-cinema 
Salta 1620. Constitución

Miércoles 16 de Abril a las 18hs 
La mosca en la ceniza de Gabriela David (98 min)
www.lamoscaenlaceniza.blogspot.com.ar/p/gabriela-david_28.html

El largometraje narra la historia de dos amigas provenientes del noroeste argentino que viajan engañadas a Buenos Aires con el objetivo de escapar de la miseria en la que viven. Sin embargo, en la ciudad se transforman en víctimas de la trata de personas.
El estreno de La mosca en la ceniza en la Argentina fue en el primer semestre del año 2010.

Luego de la proyección contamos con espacio para las historias de nuestrxs Invitadxs:

Margarita Meira, mamá de Susi, víctima de la trata, y responsable de “Madres de Constitución” Comedor- Centro Cultural y Asociación. Quique Angeleri, productor de la película y compañero de vida de Gabriela David, la directora. Y Sonia Soledad Quintana, secuestrada a los 13 años por el lapso de 4 años, y a quien Margarita viene protegiendo.
Coordina: Nys Bassi, psicoanalista.

No se cobrará entrada, en su lugar recibiremos alimentos no perecederos para el comedor Madres de Constitución.



Agradecemos su difusión

 y muy especialmente a todas aquellas personas que se quieran sumar para que esto sea posible y colaboren con una donacióndesde ya muchas gracias

Cuenta Corriente especial 
Nº 80496481 suc 38 
CBU 01100082-40000804964812
Banco de la Nación Argentina

TANGO, por Ana Woolf

Tango, lo que hay detrás o 
Dime lo que danzas y te diré quién eres 

                                                                                  
Tomo el texto. Leo:

Personajes:
ÉL - ELLA

UN HOMBRE Y UNA MUJER SENTADOS FRENTE A PÚBLICO. PERMANECEN INMÓVILES.

Estas son las únicas indicaciones de la autora a lo largo de todo el texto.
Lo demás es silencio, danza pura a través de la palabra pero, sobre todo, a través de lo no dicho. En las primeras frases del texto se define todo, las cartas están en la mesa y los jugadores, El y Ella, ya están jugando. EL, marcando el paso (normas), ELLA, aceptando la marcación-la mano.

ELLA: Hace calor.
ÉL: Los brazos forman un arco.
ELLA: ¿Podrías abrir la ventana?
ÉL: Entra corriente. No dobles el codo.
ELLA: Tengo miedo.
ÉL: Dejate llevar. Como un trapito.
ELLA: ¿Y si te piso?
ÉL: Atenta a mi mano.

Bailo tango. Lo bailo cuerpo a cuerpo, regla a regla- mano izquierda a “seguí la marcación nena”. Cada vez que entro a un salón dejo mi cabeza afuera (¿se puede?) Y decido bailar. Jugar el juego barajado por EL. Sé que una vez allí adentro del abrazo, el juego no puede ser interrumpido. Una vez comenzado el baile o el duelo “sexual” como dice Zangaro, tiene que seguir hasta acabar  EL, tango, hasta el “máteme” y “muero”, hasta la unión de pasión y muerte, hasta el encuentro trágico en el delirio del éxtasis de la danza que se vuelve bacanal.


Planteando preguntas

¿Por qué me quedo?
¿Por qué ELLA se queda? ¿Por qué nos quedamos? ¿Cuáles son las estrategias de “enganche” que nos hacen saber que ahí está la puerta y no podemos salir.
Lo llamado sexo
Lo categorizado género
   Lo recibido
Lo consumido
       Lo no pensado
Lo aceptado         Lo consumido
Lo que creemos “natural”
tiene su origen. Su genealogía. Su momento de construcción.

¿Quién construyó las reglas del tango en su pasaje de danza de hombre con hombre a mujer con hombre?
Los roles son trampas que nos agarran fuerte.

Y había una vez “la tradición”.
La palabra proviene del sustantivo latino traditio traditionis (entrega transmisión): apunta a lo que se entrega o transmite de una generación a otra, y en su raíz está el verbo tradere, «entregar».
“Tradición es cada uno de aquellos acuerdos que una comunidad considera dignos de constituirse como una parte integral de sus usos y costumbres” – dice el diccionario.

Lo dijimos ya: ninguna mujer osaría en ese cuadrado que es el mundo –pista, interrumpir un tango y salirse del área. Esta sería una traición ¿a quién? ¿A la tradición?

Pero la tradición contiene a la traición: de la misma raíz tradere, entregar, pero en este caso algo o alguien al otro bando, al enemigo.
¿O sea que podemos?

Dime lo que danzas y te diré quién eres
O Somos lo que danzamos

Nacemos (o incluso antes con la ecografía) y de la categoría “bebé” pasamos a ser “es una niña”, “es un niño”. La denominación es un modo de fijar una frontera y también de inculcar repetidamente una norma, dice una estudiosa del tema: Judith Butler.

En el TANGO como danza, la tradición debe ser mantenida, así como la transmisión de los roles de género fijada, inamovible. El sexo (que ya trae consigo la identidad de género) determina el rol que se va a jugar y cómo se lo va a jugar, en el tango y más allá del tango. Lo masculino y lo femenino están diseñados como categorías con funciones estáticas, imposibles de cambiar y cualquier intento terminará en punición. Codificación de gestos y acciones. Codificación de modos de vincularse y de una forma de establecer una relación. Desde lo pequeño, desde lo micro: “la danza de dos” hasta lo acro. 
Bailar el TANGO es también una manera de ser latinoamericana. Una manera de crear relaciones entre hombres y mujeres no solo durante los instantes de la danza sino más allá de una  pista de baile.
Somos lo que danzamos sí, pero sobre todo somos lo que está más allá de lo que decidimos danzar. Somos lo que está en el espacio del abrazo entre EL y ELLA, en esa resonancia que se nos queda dentro en forma de sentimiento/pensamiento que nos suscita el escuchar: “déjese llevar como un trapito”. Somos lo que queda en esa resonancia que queda en la zona de nuestras tantas cosas no dichas. Tanto para EL como para ELLA, estamos todas y todos en el entramado de la araña-social.


¿Será que comprendiendo/viendo/ mostrando lo que está en el silencio de la danza, entre un enganche, un amague, entre un ocho y otro ocho, entre un gancho y un boleo,
podemos seguir danzando sabiendo qué bailamos cuando bailamos?
Sabiendo con consciencia -de quien baila en la pista y de quien baila sentado-sentada en la mesita del salón que, en esa zona donde la tradición llega a su cúspide, el juego tiene un tiempo de duración determinada y una puerta de entrada y salida.

Las reglas son históricas pero no historia desde siempre y fija por la categoría “naturaleza”. Dancemos con la consciencia de que somos transmutables, transformables, construcciones efímeras que pasan por un salón de danza llamado “vida” solo por el instante que dura el tango -la marcación- que hemos escogido seguir, danzar.




Me gustaría que nuestro TANGO de Patricia Zangaro, pero danzado por Tina-Roberto Gutto y yo, pueda decirles mientras lo danzamos con ustedes:
Hay un campo del discurso y del poder que orquesta, delimita y sustenta aquello que se califica como  “lo humano” (Judith Butler)

Cuestionemos pues la misma “humanidad”.



Ana Woolf

NI UNA MÁS PARA LA TRATA, NI UNA MENOS PARA LA VIDA, por Blanca Rizzo

NI UNA MÁS PARA LA TRATA, NI UNA MENOS PARA LA VIDA.
Performance colectiva en calles céntricas x 40 mujeres y varios hombres.

Se acercaba el 8 de marzo y quería volver a repetir la performance realizada en el obelisco en el mes de diciembre del 2013 con un grupo que se había formado durante 8 encuentros.  No pude, costaba reunir a la gente nuevamente aunque el deseo estaba latente en muchas/os. Desistí y pensé, otra vez será. Pero el impulso es el impulso y el deseo de realizar un movimiento para esa fecha finalmente encontró espacio en mi cabeza. Me quedé solo con una partecita de la performance que había sido la caminata “en bandada”  y abrí el juego nuevamente.
Convoqué por las redes sociales en forma abierta. El único requisito era venir con ropa roja y pegarle a esa ropa cartelitos de venta de sexo que se sacan de la calle y códigos de barra que se bajan de internet. Cuerpo en venta- cuerpo que se ofrece dando un teléfono ,  muchos de ellos son “los cuerpos de la trata” para el negocio sexual, secuestro, esclavitud, tortura y muerte anunciada de mujeres, niñas y niños.
La avalancha de mails para participar me dejó boquiabierta. Más de 80 personas, la mayoría mujeres  pero, como un signo positivo, también hombres. Finalmente vinieron un poco más de 40. Me apoyé en la Red Magdalena 2da Generación, con quienes fui conversando consignas, preocupaciones, etc , en “Madres de Constitución”,  comedor-Centro Cultural y Asociación con los cuales estoy comenzando a trabajar y en compañeras-amigas de la anterior movida.
Me costó conseguir un lugar de ensayo para el viernes anterior al sábado 8, así que nos convocamos en la explanada del anfiteatro del Parque Lezama. Allí expuse las ideas básicas del movimiento e intercambiamos opiniones acerca de varios detalles no menores, luego entrenamos miradas, caminatas, toques entre nosotras. Ya ahí, se habían sumado varios de hombres para filmar sacar fotos, cuidar, participar.


El espacio que sí apareció para el sábado 8, a través de los hijos de Margarita del Comedor, Miguel y Martín Santiago, fue “El paseo de la Resistencia”, un lugar de artesanos y artistas en lucha,  con un sótano donde hay talleres y salas de ensayo.
Allí nos juntamos el sábado a las 11 hs. Ansiosas/os, dispuestas/os, con ganas, con un poco de nervios, con agujas, alfileres de ganchos, papelitos, ropa roja, códigos de barra, figuras sobre el tema bajadas de internet, cámaras de fotos, de videos. Ese encuentro en sí mismo me emocionó y con-mocionó, ya que las unas ayudaban a las otras, muchas conociéndose por primera vez, pero en un estado de solidaridad muy grande, provocado por la causa misma que estábamos encarando.
Fueron llegando tres de mis compañeras de la Red Magdalena Laura D´Anna, Sabrina Califano y Marcela Brito más Giorgio Zamboni, amigo y colaborador, con los cuales me sentí acompañada y más fuerte, Lisy Jaramillo, mi amiga, que ofició de solicita y amorosa asistente, Gus Sidlin, Otto, Gabriel Rizzo, Jorge Barneau, Cecilia Antón, Pablo Boron, Javier del Olmo que vinieron a filmar y a sacar fotos y que realizaron una extraordinaria y poderosa  producción. Y también tres invitadas de lujo que se hicieron presentes Margarita Meira de Madres de Constitución quien vino con su hija Guadalupe  Santiago y a quien la trata le mato otra hija, Susy,  pudiendo  transformar su dolor en misión a través de buscar y proteger a jóvenes en la misma situación, además de crear un comedor para la gente del barrio. Sonia Soledad Quintana, joven que fue secuestrada a los 13 en la provincia  por el lapso de 4 años y que hoy se pone de pie como testigo y denunciante.  Sibila Camps, docente en periodismo, escritora (su último libro es una profunda investigación sobre el caso Marita Verón y se llama LA RED), integrante de la red PAR (periodistas de Argentina en Red, por una comunicación no sexista).

Comenzó la acción ahí mismo. Caminar, mirarse a los ojos y decirse con la mirada todo lo que esas chicas quisieran decir. Apareció la emoción. Pedí que “la tomaran” para empoderarse. Hicimos silencio. Los cuerpos  de los y las performers  cobraron una potencia inusitada. Empezó la recorrida subiendo por la escalerita del sótano para salir a la luz. Puro símbolo.
Ya en la calle, el radiante día de sol hizo resaltar el rojo de los cuerpos. En una esquina sonaba una orquesta tocando Adios Nonino. El paso producía asombro, perplejidad, agresiones….  Un grupo de hombres empezó a subir de tono con un  “Feliz Dia chicas! No es el día de la mujer? Por qué esas caras? Feliz día!”, había gente que decía “ah! ¡es por la trata!”. 

Los fotógrafos y videastas corrían todo el tiempo intentando captar la mejor toma desde todos los ángulos posibles. El calor y la potencia de lo que se estaba exponiendo fue haciendo que las caras se volvieran más adustas, más dolorosas y con más fuerza interna con el correr de la caminata.
Cuando llegamos al punto de salida, estallamos en aplausos, en llantos, en risas. La emoción brotó como un gran río de sensaciones que nos liberaban. Haber “prestado” el cuerpo para ellas había sido una experiencia muy fuerte.


Bajamos al sótano y hablaron Margarita y Sonia contando sus durísimas experiencias y entre todas y todos intercambiamos en palabras parte de lo vivido. Finalmente nos fuimos yendo con una impronta en el cuerpo y en el alma que no olvidaremos





Esta acción me animó a crear LAS MARIPOSAS  - performances urbanas de género - en homenaje a las hermanas Mirabal muertas por Trujillo en Centroamérica.  Estoy, estamos en eso.

Un agradecimiento sentido a todxs los que ya nombré y por supuesto a  lxs performers:
Lisy Jaramillo, Marcela Saino Michan, Maria Eugenia Fernández Andés , Marcela Filigura, Gabriela Giudice, Susana Zomberg, Maria Belloli, Alan Ayala, Ezequiel Romero, Barbara Danelotti, Morena Mauriño, Nora Caminoa, Imogen Rabideau, Georgio Zamboni, Camila Alberdi, Ruby Pargas, Lucia Gonzalez, Graciela Elizondo, Graciela Escobar, Victoria Marecos Tatalbull, Natasha Davel, Paola Chaparro Roco, Marisa Muñiz, Marcela Madelo, Mabel Limeres, Carolina Fernández, Romina Misenta, Silvia Cabrera, Virginia Alvarado, Eugenia Gimenez, Aldana Fuege, Andrea Chinchilla, Rocio Duvuisson, Barbara Tarquini, Aldana Isusi, Irupe Christeller, Laura D´Anna, Marcela Brito, Sabrina Califano, Nadia Cantó, Verónica Grondona, Brenda Martinez, Jentla Vega, Yelsi Charlin, Eliana Arévalo, Alexis Vulcano, Luján Piccolo, Micaela Riverti, Vanina Orione, Soraya Rizzardini, Ramona Díaz, Nora Caminoa, Sebastián Camacho, Anahi Carvallo.
Sé que faltan aquí personas que se sumaron ya iniciada la marcha, para acompañar.




Blanca Rizzo. 30 de marzo del 2014.









Leé la entrevista a Blanca Rizzo, sobre este proyecto, en la sección Perfiles en Acción. http://www.danzanet.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=617:blanca-rizzo-qme-interesa-llegar-a-la-genteq&catid=39:perfiles-en-accion&Itemid=65





Leé la entrevista a Blanca Rizzo, sobre este proyecto, en la sección Perfiles en Acción. http://www.danzanet.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=617:blanca-rizzo-qme-interesa-llegar-a-la-genteq&catid=39:perfiles-en-accion&Itemid=65



BASTA PARA MÍ, BASTA PARA TODAS, por Sabrina Califano

"Basta para mí, basta para todas"

Intervención colectiva en la plaza de Tapiales en contra de la violencia hacia la mujer :   a favor  de la paz, el respeto y el diálogo.



Expectativas, ansiedad...con la certeza de que es lo correcto. Sabiendo que es riesgoso pero es lo que deseo: mi cuerpo, mi voz, mi sentir como instrumentos que me permitan dar voz a la oposición hacia un  flagelo: propio en menor medida y hace tiempo;  de muchas desde tiempos inmemorables.
Irrumpir en la cotidianeidad, con la esperanza de generar y generarme preguntas y  reflexiones.
Llevo una causa conmigo, entro en un estado de atención potente, los sentidos se amplifican y encausan a la vez… alerta, mis pares están al resguardo, lo siento.
La “ley” y el “orden” intentan detenernos, mi compañero explica y nos protege, su cámara nos expone y resguarda.  Me da más fuerza la oposición y sigo con paso firme,  nada va  a detener nuestra acción: es una decisión tomada.
Caminata hacia la plaza: tiempo de reajustes, preguntas que se suceden en mi cabeza, sintiendo el sonido de las latas que arrastramos cual cadenas y la cinta que me une al hombre, vínculo enfermo, vínculo del cual no sé si podré salir.
Las niñas y los niños se acercan y nos siguen en el recorrido alrededor de la plaza “uyy vamos dale” “¿qué es?”. Parejas de adolescentes, señoras, hombres,  niñas, niños que miran, leen, comentan: “¿qué dice?, ¿Dolor, celos?”.
Se suceden las estaciones: violencia psicológica, violencia verbal, violencia física.
Es un vía crucis, es un  en círculo de violencia: ella perdona, acepta nuevamente el vínculo, y trata de salir.  Cae nuevamente, hasta que algo en su interior le da fuerzas para enfrentar sus miedos,  miedos que la acosan y envuelven, miedos enmascarados, que le hacen ver su dolor y la violencia que hay en este vínculo maldito y decide decir BASTA, ahuyentando los miedos  para luego darse cuenta de que no es la única que atraviesa este flagelo.  Entonces dice: “¡¡Basta para mí, basta para todas!!!”, “¡¡No a la violencia hacia la mujer!!”,  “¡¡ No a ningún tipo de violencia!!”, “ ¡¡Sí al respeto!!”, “¡¡Sí al diálogo!!”,  “¡¡Sí a la paz!!”, “¡¡Sí al amor!!”.
Y para  nuestra  sorpresa,  el coro de vecinas y vecinos responden a las consignas, asienten con su participación, levantan pulgares y aplauden.

Expectativas más que cumplidas, ansiedad calmada,  certeza reafirmada,  miedos desvanecidos, algunas preguntas respondidas y más fortaleza para seguir.

http://vimeo.com/88195943

Sabrina Califano

ANDREA RABBIH, por Natalia Marcet

Imperdible!

Andrea Rabbih : La cotidianeidad del dolor, la belleza del amor realizado.

La recuerdo por sus piernas largas, sus ojos gigantescos, brillantes (nunca diferencié si grises o celestes), su elegancia casi radiactiva y su forma de entrar al salón de clase.
Me recuerdo escuchando sus palabras. Mirando su pasar y leyendo sus textos. Sabiendo que ella pertenecía a una jerarquía intelectual por encima de mis primeros pasos en el mundo académico.
Recuerdo sus poesías. Ella integraba un grupo junto a alguien, que por esos tiempos, acunaba mi corazón.
Pasaron los años. Le perdí el rastro.
A la vuelta de la vida, por un amigo en común, me entero de que Andrea ya no está con nosotr@s en este mundo. Una metástasis de un melanoma olvidado estalla  en su cuerpo, luego de un embarazo, y su  vida se esfuma en poco tiempo. No por ello deja de escribir… Me pregunto si la literatura habrá sido en esos momentos, su forma de intentar seguir por acá… Creando mundos que la alejaran del dolor cotidiano.
Ese mismo amigo me comenta que un profesor nuestro ha compilado su obra narrativa completa ( y no su poesía, pienso. Andrea era poeta). Y que uno de sus cuentos se llama ``Melanoma’’.
Me aterro y me tiento. Ella ha escrito sobre su dolor….
Me lanzo a buscar sus obras completas y las encuentro en una librería de Buenos Aires. Las devoro.
Encuentro allí, además de sus cuentos ya conocidos y premiados  (El polaquito, La diferencia, Claramente dormida), una escritura que me devuelve la frase de un maestro “que cuando narres, Natalia, tus palabras creen en la mente de quien te escucha o te lee, la película que querés transmitir”. Una escritura que se ocupa a la vez de temas como su enfermedad, pero también de cosas consideradas como “menores”, dentro de un canon literario  aún machista y homosocial: la depilación, la obsesión por la belleza, el cuidado obsesivo del cuerpo, el amor, la relación con la madre… la salud… Y una literatura que derriba mis clichés: en Todos contentos, Andrea me devuelve la comunión entre la felicidad y la belleza Literaria : se puede escribir bellamente sobre finales felices… Sobre el Amor realizado…
La escritura de Andrea, al decir de su prologuista y compilador, Carlos Gamerro, no cae en lo que él mismo ha llamado “la coartada moral”: esto es que un tema se basta a sí mismo por su peso e importancia. Su sintaxis, su música, sus palabras, la estructura y la resonancia de sus textos están trabajados como una orfebre pule su diamante. Con una ferocidad que nos obliga a ser feroces a la hora de la lectura, y no pactar con el empaste emocional con el tema y dejarnos invadir por el laberinto de su Literatura, que nos lleva al corazón del asunto, descarnadamente.
Una ferocidad que, por lo demás, espeja, en cada palabra cincelada por esta pluma de mujer, su  legado: la mirada acuñada por  el paso de su alma por esta vida
Andrea Rabbih nació en 1967. Estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires. Sus cuentos La diferencia y Claramente dormida obtuvieron el Primer premio de la Bienal de Arte Joven y El polaquito en el Concurso de Cuentos “Eva Perón”.En el año 2000 la Editorial Slmung publicó Cera Negra donde la crítica halló una narradora excepcional. Murió de un melanoma el 10 de noviembre de 2001
Sus obras completas han sido publicadas por Editorial Eduvim, con prólogo de Carlos Gamerro.

Natalia Marcet


Para disfrutar y tentarse : dos extractos.

TODOS CONTENTOS
“…Imaginó una flor de loto gigante, los pétalos tersos e iridiscentes sosteniendo luces de colores y joyas lujosas pero no por eso carentes de delicadeza ; luego, el sonido arrullador de un campo de bambúes, el viento fresco, haciéndolos oscilar como dóciles bailarines. Sumido en el acompasado vaivén de un bote austero. Se dejó acunar hasta que, de pronto, el ritmo de Yi Hui se plegó a los acordes de una sinfonía eufórica y guerrera. Entonces, Eugenio conoció el vértigo. Ese desenfreno loco y egoísta  que ,al tiempo que nos hace perder la consciencia, nos transforma en puro cuerpo desbordado de placer .Y al vértigo le siguió un grito, acaso de intensa felicidad o de profundo dolor, pero no sabía bien, porque él también había gritado.
El eco de sus voces se fue disolviendo como la espuma, hasta confundirse con el sonido del viento que continuaba golpeando afuera; aunque quizás se tratara también, del ritmo acompasado de  sus respiraciones que, al aquietarse, remedaban el murmullo fresco de una cascada de agua …”

MELANOMA
Medusa
“… Marina pensaba en la metáfora de una casa. Antes, la muerte estaba en la habitación de al lado; ahora, se había alejado unos metros, esperaba en el hall de entrada, o un poco más afuera, en el angosto y vertiginoso hueco de los ascensores.
Con el correr de los días, las pelucas fueron transformándose en un estorbo: se caían al sacar un pantalón de una percha o al guardar un tapado largo. Como dejó de lavarlas y peinarlas, fueron cubriéndose de polvo. Ahora que las veía deslucidas e inmóviles sobre sus cabezas de telgopor, le parecía rarísimo que se hubiera atrevido a usarlas. Por momentos llegaba a pensar que no había sido ella sino otra persona, la que salía a la calle a veces pelirroja, otras veces rubia; otros días de rotundo negro azabache.

Las noches también fueron cambiando y paulatinamente, ganaron tranquilidad. La televisión encendida, la luz de los veladores guiando la lectura, el té de canela saboreando lentamente la charla cotidiana. Un día, sin embargo, quiso sorprender a Ramiro con la peluca pelirroja, pero estaba toda enredada, y, aunque se había pintado los labios, el efecto no fue el mismo. No se atrevió a aparecer. Se quedó en el baño y, mientras escuchaba la voz lejana del noticiero, se aplicó una espesa capa de crema de limpieza y retiró on cuidado los restos del maquillaje diurno, ya deslucido. Cuando se metió en la cama, la habitación estaba en penumbras y la espalda de Ramiro se movía pausadamente, incorporada de lleno al primer sueño, que en él era siempre el más profundo...”

MAGDALENAS ESTACIÓN JUNÍN por Mariela Díaz


                                 TE LO DIGO CANTANDO…

Óyeme, óyeme
                   que me gusta una mujer…”


Vivo  en la ciudad de Junín, provincia de Bs. As.  y  gracias a maravillosas mujeres que he encontrado en el camino de la vida, tuve acercamiento a dos enormes proyectos de mujeres en el arte y la militancia feminista.
Uno de ellos, es el PROYECTO MAGDALENA
El otro, es el PROYECTO LESBIANBANDA.
Ambos han inspirado e inspiran mi recorrido artístico y le dan forma a mi andar. Me han invitado a “desplegar alas”, y también a mirar “por encima de los aparentes muros”, asomándome, tímidamente en puntas de pie, para luego atreverme a más.
Ana Woolf, las compañeras “magdas” de Buenos Aires, las Maestras del Magdalena Project, mis compañeras de Junín, todas ellas hicieron posible este “atrevimiento teatral” que se denomina Magdalenas Estación Junín (Mujeres en el Teatro).
Fue, desde este blog que aprendí a hablar de mí, “en primera persona”. Es aquí, en este espacio, donde está mi biografía artística, un legado para otras mujeres que no llego a imaginar.
LESBIANBANDA
Y en estos meses, acometiendo otro atrevimiento, de la mano de Silvia Palumbo, creadora y directora  del Proyecto Mujeres en Bandada y Lesbianbanda. Y es que además, ambas somos mujeres del noroeste bonaerense, de la pampa y sus infinitos sembradíos, la tierra fértil que solo sabe de dar y multiplicar.
Fue en agosto de 2013 que iniciamos los talleres de Lesbianbanda. Tambores, cantos, movimientos escénicos. Días y horas de trabajo intenso, en un pueblito llamado Triunvirato (Lincoln).
Somos mujeres que provenimos de distintos lugares: Ciudad Autónoma de Buenos Aires, provincia de Bs. As., Lincoln y Junín.
Aprendimos canciones que celebran la visibilidad lésbica, recurriendo al humor también.  Escuchamos historias de las compañeras más antiguas en este proyecto, y sus intervenciones en espacios públicos, en encuentros de mujeres. Y estamos hablando de otras épocas,  casi diez años atrás, sin tolerancia y a veces con el desdén y la “vuelta de rostro” de las/os ocasionales espectadoras/es. Y me pregunto, mientras escucho sus anécdotas, si me hubiera sumado a una Lesbianbanda en aquella época…
Y las admiro, porque valoro la contribución que han hecho al avance de nuestros derechos. Poniendo el cuerpo y dando la cara, exponiéndose quizá, al insulto, la pedrada y el rechazo.
Volviéndose VISIBLES, nombrándose. Atreviéndose a decir Soy Lesbiana. Como dice la canción “porque me gusta y me da la gana”. Y también, transmitiendo coraje  a otras tantas, como yo.
En los días de taller, compartimos paseos por el pueblo, desayunos camperos, asados, brindis y charlas. Compartimos  algunas de nuestras experiencias de vida, de amores y desamores, de cómo nos situamos y qué sentimos en relación a la visibilidad o invisibilidad lésbica.  Escuchar y ser escuchada, verme reflejada en otras historias y avizorar  reflejos  del futuro también. Situada, visiblemente, en este momento de la vida, con casi 43 años, y con deseos de decir “Soy lesbiana”.  Aunque ya lo sepas,  te lo quiero decir  en primera persona. ¿Y cómo lo digo? Te lo digo cantando, te lo enuncio en escena. Recurro al arte, trasciendo lo personal que acaso se vuelve político. No me oculto.
Anhelo que este espectáculo que estamos próximas a estrenar, llamado “Como el agua”, tan deseado, tan trabajado por nosotras y creado, criado y dirigido con pasión por Silvia Palumbo, sea apreciado y disfrutado  por muchas personas y especialmente  por todas aquellas mujeres de pequeñas localidades y pueblos, donde aún sigue habiendo tanto silencio, de ese que no es saludable, y tanta opresión.
Si esta cantata lésbica, contribuye, mínimamente, a generar conciencia de comprensión y aceptación,  y desarticula gradualmente la discriminación, las  burlas, los motes, las creencias de ser superiores o libres de “esa enfermedad”; si ayuda a alivianar las pesadas mochilas de años, cargadas  de  culpa, silencio,  señalamientos, censura, mandatos familiares. Si todo esto ocurre, sé que voy a sentir la satisfacción, luego de cada presentación, de haber elegido felizmente conjugar en mi camino (y muy bien acompañada),  amor, arte y vida.

Mariela Díaz


Lesbianbanda de Salón

(banda teatral)
 en


Como el agua

(Narración de tambores, voces y movimientos en escena)
                                                                                                                                                     "siempre hemos estado"…
Lesbianbanda de Salón es una formación que transita el arte escénico musical para dar presencia a las mujeres lesbianas como parte vital y enriquecedora del mundo.
Este proyecto une tres instancias que lo colocan en un sitio de originalidad y estrategia artística: artistas lesbianas de distintas ciudades de Argentina, tambores y voces con ritmos originales y una historia importante que contar con soporte teatral.
La narración es a través de voces, tambores, movimientos... que van contando una pequeña-gran historia sobre Magdalena, Dolores y tantas más… "que siempre han estado"…
Nace como una propuesta superadora en lo artístico, basada en el  proyecto madre de empoderamiento a través de tambores, voces y movimientos escénicos llamado “LA BANDA LAVANDA”(*) creado desarrollado y dirigido por Silvia Palumbo Jaime
Elenco: Iris Boyeras/Mariela Díaz/Nanu Franco/ Ana Is/Silvia Palumbo/Victoria Hache
Asesoramiento escénico + ideas dramáticas: Claudia Quiroga
Idea, arreglos, dramaturgia y dirección general: Silvia Palumbo


(*) LA BANDA LAVANDA es un proyecto que está cumpliendo 10 años de vida, armado sobre una ideología feminista de empoderamiento expresivo y cultural a favor de las mujeres y las niñas a través de tambores, voces y movimientos escénicos callejeros. Cuenta con un armado estructural, metodológico y de contenidos (conceptos, ritmos y canciones) especialmente desarrollados para internalizar el empoderamiento expresivo y  conocimientos musicales (rítmicos, percusivos y vocales), nociones básicas de escena callejera  y expresarse en bloque de banda.
 Lo conforman dos grandes brazos con sus talleres y armados de bandas: LESBIANBANDA y MUJERES en BANDADA que se encuentran desarrollados en México (Lesbianbanda México) y en España (Lesbianbanda Valencia, Re-Percusión feminista TAM TAM BRUXES (Asturias), y entre 6 y 8 bandas armadas y puestas en funcionamiento a través de las escuelas de empoderamiento en el País Vasco. En Argentina cuenta con la Lesbianbanda Itinerante y bandas en Ciudad de Bs. As. y Gran Bs. As., Junín, Bragado, Los Toldos, Bahía Blanca de Pcia. de Bs. As., Santa Rosa y Gral. Pico de Pcia. de La Pampa, además de varios talleres en distintas ciudades.
 El espectáculo Como el agua se estrena el día domingo 27 de abril, a las 20 hs. en el Teatro de La Ranchería, en Junín, Bs. As. 
Con entrada a la gorra.
Invita y Auspicia: Magdalenas Estación Junín.




Feliz 2020