LAURA SABINO: Una historia de amor muy especial (y no tan espacial). Por Ana Woolf

Publicación de la opera prima de Laura Sabino: “Una historia de amor muy espacial”




Laura nació en Lomas de Zamora allá por 1973. Es psicopedagoga y como ella misma dice “lo que más me gusta es escribir. Cuando escribo juego y cuando juego me divierto con las palabras y los personajes que invento…”

Hace mucho tiempo atrás en una charla informal con Laura me insinuó la historia que quería contar. Y años después por casualidad llega a mis manos “Una historia muy espacial”. La devoré.
Un primer cuento “infantil” pero también para las grandotas y grandotes que queremos asomarnos a otras historias posibles. ¡Y difundirlas!
Si las historias que nos han llenado nuestras fantasías infantiles fueron siempre sobre príncipes que se enamoran de princesas y van a su rescate, sea porque la dama está en peligro “mortal” o bien porque está dormida… porque aún parece que seguimos comiendo la manzana “envenenada”… Esta es, ¡por suerte!, diferente.
No recuerdo haber leído historias ni de niñas pobres, ni de niñas/os de color, ni de padres –madres divorciados- ni de familias “no convencionales”, ni de discapacidades… En fin… me considero igual una lectora de historias que busca cualquier buena historia y se congratula si aparece, como en este caso, una historia espacial/especial.
Crear la identificación con el lector es un asunto serio. Lector, espectador… preguntarse constantemente “¿con quién me identifico?” y “¿con quién quiereN que me identifique?” es un asunto más serio aún.
En mi infancia y en mi futuro que ya es pasado, hasta que comencé a tomar conciencia de estas preguntas y a tratar de respondérmelas, siempre y sin darme cuenta – ¡qué lástima!- me identifiqué con EL héroe: el llanero solitario-el zorro- el cowboy vencedor de los malos – (¡era obvio!) La mujer era débil frágil hasta casi tonta- tareas del hogar la esperaban con ansiedad- madre impecable de familia como la mamá de los Ingals!!! Entre Mary y Laura Ingals ahí ¡al fin! elegí a Laura porque hacía travesuras –como Jo de Mujercitas que era escritora y tenía el altillo-  pero luego también creo que Laura Ingals entró “en cuadro”... Y Jo por muuuuuuuuucho tiempo estuvo sola y el hombre que amó al final se fue con otra… en fin…
Entre la bruja malvada y la mujercita dormida en espera del príncipe que finalmente llegará a despertarla, obviamente que elegíamos a la bella durmiente. Entre la bruja Cachavacha y Super hijitus ¡viva super hijitus! – que incluso ¡pobre! parecía no tener sexo. ¡Como el pobre Oaqui!
En fin…
¡Viva Mafalda!

Una historia de amor muy espacial: nos presenta a una hermosa bruja, Luneta, que embruja con ¡helado! Un “viejo requete viejo” Don Ubaldo, que vive en “Aquetequedas” y que tiene un oficio que ama: carpintero. Una escuela de estrellología con alumnos muuuuuuuuuuuuuuy especiales, dirigida por Lucrecia y Ana, quienes se aman y de donde partirá la historia espacial/especial.

En un bar de Corrientes, un día como todos, me encontré con Laura a charlar un ratito y esto fue lo que pasó:

Laura Sabino: El salva vidas. Una historia muy especial.


¿Si tuvieras que contar la historia de tu libro cuál sería? ¿Trata de…?
Trata de varias historias de amores espaciales. Es un libro de amor. Trata del amor entre dos mujeres, Lucrecia y Ana y de una bruja que las quiere separar. Trata de la historia de amor de un viejito que ama lo que hace apasionadamente por eso sale a recorrer otros mundos en busca de su destornillador que yo lo pensaba como cuando los chicos quieren mucho un juguete y se lo llevan a la cama. Así el viejito sale a buscarlo. Y también trata del amor de Lucrecia y Ana por hacer lo que les gusta, enseñar. Tal es así que aceptan en su escuela a unos alumnos bastante extraños… Creo que es eso, un libro de varias historias de amor espaciales que se cruzan y el encuentro entre todos estos personajes. También cuenta que en la vida solo no se puede.

¿Vos creés que a parte de espacial es especial y por qué?
Es especial porque creo, casi estoy segura, de que no hay historias donde se hable de dos mujeres juntas, por lo menos que estén editadas y es especial porque como de estas historias se habla poco empezar a hablar hace que eso sea especial.

¿Cuando escribiste tu libro tenías en mente contar historias de las cuales no se habla o empezaste a escribir y la misma historia te fue llevando?
Cuando empecé a escribir no tenía en mente “voy a escribir una historia sobre…” lo que te decía antes pero por otro lado estaba en mí la necesidad de escribir una historia infantil, un cuento infantil y sí ya venía pensando y analizando este tema acerca de que las historias pareciera que siempre van para un mismo lado. O sea, sí pienso en cómo hacer  para que nuestra sociedad respete más la diversidad y siento que tenemos que empezar a trabajar con los chicos. Y un cuento infantil para ellos tiene un valor riquísimo, abre mundos, crea mundos, ayuda a que los pequeños lectores se identifiquen con diferentes personajes.
Entonces sí estaba en mi la idea previa acerca de que la literatura tiene que - y ya hay muchos autores que lo han hecho- ayudar a que los chicos puedan ampliar sus mundos y eso estaba en mí, pero no tuve “la intención de”, llegaron los personajes y me dejé llevar y después en un momento lo metí en un cajón porque pensé: “nadie va a leer este libro” o tal vez por temor, no sé… y por suerte lo retomé y seguí escribiendo.

Dijiste “temor” ¿por qué temor te hizo ponerlo en un cajón?
Podría decir temor a que no sea aceptado, a la exposición, a que sea criticado. Pero también pienso “que hay mucha gente que sí lo aceptaría o que podría ponerse a pensar otras cosas” a partir de la lectura.
Es difícil saber la respuesta es contradictorio… podría decir temor a que no sea aceptado pero si pienso por quién o quienes no lo aceptarían, digo “bueno pero hay mucha gente que sí lo aceptaría o que podría ponerse a pensar otras cosas”. Sí, tal vez eso, temor a la exposición, de que no sea aceptado, de que sea criticado.

¿Quiénes crees que no lo aceptarían?
Y me parece que todavía hay una parte de la sociedad para quiénes hay un sólo modelo de amor ¿no? Y a veces me parece que también se abre o se acepta la diversidad pero cuando se toca la infancia, ahí … se vuelven a cerrar las puertas. Estamos, como sociedad, en proceso, y hay mucho que trabajar todavía.

El libro tiene que ser comprado por los padres para que le llegue a l@s chic@s y creo que es fundamental que lo lean l@s chic@s…pero tiene el intermediario de los padres… ¿cómo ves eso?
Sí, ese padre lo tiene que buscar y comprar. Pero también imagino que puede llegar de los mismos chicos de otra manera, que le digan al padre “quiero este libro”, que esté en las librería y les llame la atención o porque lo escucharon nombrar o porque lo tiene el amigo… pero me parece que igual sería importante la llegada de este libro a otros lugares, como por ejemplo, la escuela, para que no quede solo en la idea de que son los padres los responsables. Los padres que lo compran, obvio, ya tienen una mente abierta, por eso creo que es importante que pudiera llegar a las escuelas… difícil ¿no?

U otros medios como por ejemplo: narradores y narradoras que lo cuenten…
¿Te dio miedo publicar? ¿Qué tenés como fantasía que puede ser criticado o mal leído?
No me dio miedo publicar. Después de la publicación empecé a recibir muchas felicitaciones por mi valentía y ahí empecé a pensar “¡ah, tenia que ser valiente!” Lo que pasa es que lo escribí realmente desde el corazón y sí hay una devolución en común hasta ahora, y es que está tratado con mucha naturalidad. Y es verdad esto, porque lo sentí así y entonces desde esa naturalidad es que no tomé conciencia de que tenía que ser valiente. Es contradictorio lo que digo porque por otro lado te digo que tenía temor. También se movieron todas esas cosas juntas dentro de mí. Creo que el mayor miedo es recibir una crítica que diga que el libro no es bueno para la infancia, que es una de las cosas que yo más amo y aparte trabajo con los niños. Que se pueda decir que les haría algún mal, -obvio que no-, pero una critica así, igual me dolería.

¿Y qué contestarías?
Que como dijo Paula Jiménez en la presentación: este libro salva vidas. Salva vidas. Y que realmente me parece que es un cambio en la infancia poder leer un libro así.

¿Qué cambia?
Cambia la mentalidad. Las posibilidades. El  libro permite que una chica, un chico, se identifique con los personajes. Así, entonces,  poder entender, desde la infancia, y naturalmente, que hay distintos modelos de familia, que el amor puede ser entre un hombre y una mujer, entre un hombre y un hombre, entre una mujer y una mujer. Poder recibirlo en la infancia con naturalidad, los aliviaría.
  



Entre el fuego y las flores. Por Natalia Marcet

Entre el fuego y las flores, la violencia (robo, para titular esto, una frase de mi colega Maria Dora Garcia Pelaez.)
Dolores. 25 de noviembre de 2013. Recital planeado por Alternativxs, una agrupación de mujeres de distintas extracciones, vinculada a la problemática de género. 
En el marco de las distintas actividades programadas, se presentará Paraje de Solteras y Flores arrancadas a la niebla.
Habrá maravillosas conferencias. Me conmueve la cantidad de artistas que se suma a las distintas actividades. Celia, quien me conectó para todo esto, me ha pedido que me suba al escenario del recital, como Mondonga o como Natalia, a hacer algo. Decido hacerlo como Natalia, y cantar…Tal vez sea mi forma de abonar, como mujer ,por la paz: dejar que mi voz, sin pretensiones de perfección, sirva de canal para lo que se quiere decir…(ojalá logre ser digna de eso).  Me vengo preparada para cantar el Bella Ciao. No la del partisano. La de las mujeres del arrozal. Antes de llegar me entero que se suspende por la lluvia.

Pero una noticia brutal decide sobre la meteorología: una mujer, joven, ha sido asesinada de siete tiros de fusil por su marido. No sé bien quién es. No la conozco .Una de mis tías me cuenta que era peluquera. Me lo dice mientras maneja y sacude su cabeza. El recuerdo de las tijeras de la pobre muerta en su cabeza sacude sus ideas…
Mi otra tía me cuenta que ha sido su ex pareja. Que tenía restricción domiciliaria. Que ya le había anticipado que la iba a matar.

Él lo hizo en la madrugada de la conmemoración del asesinato de las hermanas Mirabal. Pasada la medianoche. Cuando los espíritus de la noche se ponen álgidos y gobierna lo denso. Las chicas de ALternativxs me avisan que haremos igualmente el recital. Pero la lluvia decide por nosotros. 
La lluvia nos detiene.
El recital no se hace. Se hará el jueves. Y luego FLores... en el teatro...
Las chicas de Alternativxs están trabajando en el lugar...
Es un día de silencio… Para reflexionar… Para orar… Para revisarnos… re-mirarnos… re-estudiarnos… re-encontrarnos…
Lo que le pasa a una persona en una comunidad le pasa a toda la comunidad…
Algunos medios lo titulan como crimen pasional: los crímenes pasionales, escribe mi amiga Gabriela Urrutibehety, no son tal, son violencia de género lisa y llana: feminicidio.
Eso no es pasión: es crimen. Es delito...y no hay atenuantes... Una mujer ha sido asesinada a mansalva, con un fusil de caza e incluso su hija ha sido salvada de casualidad...
Hoy Sandra sos vos, soy yo, somos todas.
Y está bien que en silencio pensemos en ella…
Le prendamos una vela... Y sembremos entre l@s nuestr@s la semilla de lo nuevo.
A ver si de una vez por todas, en definitiva, lo sutil penetra lo denso…
Hoy nos silenciamos por vos, Sandra. Y en el silencio del corazón acompañamos tu viaje. Pero por vos cantaremos, cocinaremos, actuaremos, abrazaremos, pariremos, escribiremos y danzaremos...
Por vos …y por no más Sandras. Ni tantas, que no sabremos… Sembraremos semillas que rieguen nuestro mundo de flores…
Ante la violencia contra las mujeres digo y decimos... Mujeres por la paz

Natalia Marcet

Me amé, no me di cuenta en PERGAMINO


Jorge Sharry, un referente del teatro pergaminense publicó en El Ciudadano de Pergamino este reportaje, el 23 de noviembre de 2013, día en que se presentó Me amé, no me di cuenta (el otro camino de Ofelia) en el Espacio teatral GAE, en Pergamino. 

Laura D´Anna: "El teatro permite encontrar a nuestros fantasmas" 
¿Qué recuerdos en lo teatral tenés de Pergamino?
Cuando tenía 8 años, mi mamá me traia a Pergamino, desde Ocampo, a hacer Expresión Corporal con Ana D’ Anna (mi tía) , con la que sigo actuando y a la que considero mi primera maestra. De esa época tengo recuerdos imborrables de las obras Qué loca es mi tía, Manolo dividido dos en la Unión Ferroviaria (me puse muy contenta cuando supe que se había reabierto ese teatro!) Cuando tenía 13 años empezó a venir Edelmiro Menchaca como asistente técnico, desde Buenos Aires, y empecé el taller de adolescentes. Me acuerdo que hacíamos las clases en el Concejo Deliberante (año 79, plena dictadura). Allí conocí al mítico grupo de Teatro de Pergamino, te conocí a vos, a Marta Lere, a Marita Fekete, al entrañable Roberto Iriarte, con el que seguimos en contacto y que fue un referente muy importante para mí, y un ejemplo de hacer teatro en la tierra de uno.
En el año 81, actuábamos en Bellas Artes con la obra Miéntete a ti mismo, donde yo hacía un payaso desvencijado y triste que presentaba la obra, acomodaba la escenografía y arengaba al público: “la realidad no existe…”.
 -¿Cómo fue tu primer encuentro con la gran ciudad cuando te fuiste?
El primer encuentro fue difícil, yo llegué a ella “escapando”,  y estaba muy triste. El primer año no pude hacer nada de nada, transité la amargura. El cielo se me había recortado (comparado con el cielo de Ocampo…). Era increíble estar en la gran ciudad pero muy duro de sostener. El largo camino para ser independiente. Luego tuve la suerte de conseguir una beca para empezar a estudiar teatro, y así me embarqué y seguí  por los Buenos Aires. Pero nunca se me ocurrió volver, era tanto el empecinamiento con hacer teatro y la fascinación por esa ciudad.
-¿Cómo ves el teatro?
Uy, qué pregunta…
Creo en el trabajo en equipo, el teatro es eso. Creo en que uno tiene que ser perspicaz y darse cuenta con la gente con la que tiene que trabajar, con la que puede trabajar. Porque comparte cosas. Y no se trata de trabajar con los más “talentosos”. Yo creo en el trabajo en conjunto, en lo que se genera y se crea en el entre. Entre el público y el actor, entre mi compañera/o de escena y yo, en el aquí y ahora. Cuando dos o más se entregan y confian, y no está ninguno queriendo sobresalir o lucirse más.  Esto es así en el teatro y en el país, en la vida en general.
Creo que el teatro nos permite expresar cosas,  construir sentido, encontrarnos con nuestros fantasmas, entreverarnos con la poesía. Dar vida.
En 2008, me uní a la Red Magdalena 2da Generación (Red Latinoamericana de Mujeres en el Arte Contemporáneo) cuya directora artística es AnitaWoolf, que viene de una riquísima experiencia con sus diez años en el Odin y que a su vez forma parte del Magdalena Project que surge en Europa en los 80. Y de ahí me viene y se refuerza cada vez más el deseo de dar voz a historias de mujeres, mujeres borroneadas, silenciadas, asustadas, olvidadas…  Organizamos encuentros, festivales, performances, editamos un blog (www.magdalena2dageneracion.blogspot.com). Un hito muy importante, por ejemplo, fue la realización de un Festival Internacional en la ciudad de Dolores (Bs.As) que se llamó Mujer, teatro y oficio y en el que participó, por ejemplo, muy activamente la pergaminense Patricia Petri, amiga y también compañera de lo de Gené, actriz directora dramaturga, también responsable de que estemos hoy acá. Otro festival importante fue en Junín (2008) que se llamó Mujer, teatro, interior, que sentó las bases de lo que hoy es Magdalena Estación Junín.
 -¿Qué significan Gené y el CELCIT en tu carrera?
Juan Carlos Gené y Verónica Oddó son mis maestros. El Celcit es mi casa, mi segunda patria. Después de ver Ulf en el San Martín -dos veces en la misma semana- me dije ´"este es el teatro que quiero". Por suerte era el año en que empezaban a volver (1993), él y Verónica Oddó, del exilio en Venezuela. Me inscribí en el Celcit, en un taller de actuación con Vero. Y entré a Juan por (el camino de) Vero.  Mi historia con ellos es larga y agradecida: años de talleres de actuación (del  93 al 2000), de dirección (del 2009 al 2011), algunos montajes en el San Martín y el Celcit. Dos que especialmente recuerdo relamiéndome, Ese antiguo espíritu de venganza dirigido por Verónica y Viajeros por Shakespeare dirigido por Juan.
-¿Es el teatro una forma de vida?
Es una forma de conocer el mundo y a uno mismo. En la vida siempre estamos tropezando con la misma piedra, con el mismo asunto que tenemos que resolver. El teatro viene a ser como un espejo, en él se refleja la vida. Cuando hacemos un personaje alejado de nosotros siempre nos terminamos encontrando en algún recodo. Todos albergamos monstruos y ángeles. Y en el teatro uno despliega su monstruo sin peligro, al contrario, es sanador para uno mismo y para los demás.  
-¿Qué personaje que aún no hiciste soñás con hacer?
El alma buena de Se chuán, de Bertold Brecht, por ejemplo.
-¿Cuál fue el momento más difícil y el más feliz de tu carrera?
El más difícil:  cuando hice un desnudo, con streap tease y todo. Ahora me río y me enternece. Era una obra muy interesante, en la que habíamos trabajado mucho, y tuvimos un estreno impactante, se trataba de una adaptación del Knack o cómo logralo, de Ann Jellicoe, que en Buenos Aires se llamó Asunto Violeta, eramos cuatro actores compañeros del Estudio de Briski (él fue el que nos impulsó a hacerla, dándonos mucha confianza), dirigidos por Vivi Perez (Ex Gamba al Ajillo) y Julian Howard.
Otro. Un día, tomando un café (1997), le conté a Gené uno de mis peores temores como actriz (acababa de bajar una de las obras en la que yo actuaba y estaba realmente desolada): le conté que me parecía que la próxima vez que me convocaran para una obra, no iba a poder actuar, "que no me iba a salir nada". Y él me miró y me dijo, muy serio: "Laurita, ¿y tu crees que a mí no me pasa eso?"
Uno de los momentos más felices: cuando estrené Ese antiguo espíritu de venganza (una versión de La Orestíada) dirigido por Verónica Oddó. Me acuerdo que llamé a mi papá y a mi mamá para decirles que era feliz. Y otro momento fue este año,  cuando estrené Me amé… Ya no están mis padres pero están mis amigos, mis hermanos, mi hijo. Es un unipersonal que habla del encuentro imaginario de mi tía Emilia (de Santa Teresa) con Ofelia el personaje de Hamlet, ellas se encuentran gracias a la Jardinera (los de Ocampo, a la jardinera, la conocen bien…) (www.ofeliaemiliaylajardinera.blogspot.com)
-¿Conservas el aroma de Manuel Ocampo? ¿A qué te remite ese lugar?
Una vez volvía de la escuela a las cinco de la tarde y en la puerta del almacén de mi abuelo, por donde a veces entraba a mi casa, sintiendo ya el olor a mate cocido con leche, me detuvo la imagen del sol a través de las ramas del fresno de la puerta. Nada más que eso. Y sentí algo muy fuerte e inexplicable: la felicidad, así nomás. Ese recuerdo es imborrable. Como otros que son puras sensaciones que están en mi cuerpo memorioso,  y que constituyen mi tesoro como actriz. Porque las actrices y los actores trabajamos con eso, con impulsos corporales que provienen del cuerpo en su totalidad, cuando lo entrenamos. Y descubrimos otros caminos que no sólo tiene que ver con la cabeza pensante.  Todo ese “material” que está en nuestras células se pone en juego, lo ponemos en juego a la hora de actuar.
Manuel Ocampo es mi patria, todo lo que soy es por ese cielo, ese horizonte sin límite que yo veía desde el techo de mi casa, o subida a los árboles, ese aroma a mate cocido con leche, ese grito de “a comer” que mi mamá profería y que yo escuchaba desde lo de mi amiga María Belich, a seis cuadras y empezaba a correr, ese amarillo oro de los campos de trigo, ese olor a pino cuando cortábamos con mi hermano Mario la rama para el arbolito de navidad, ese sol insistente que nos acompañaba en las caminatas con mi abuela Mari. El rojo de la rosa que mi abuelo Caia se ponía en el ojal. O las flores que robabámos en los cuidados jardines de las vecinas.   
 -¿Proyectos?
Viajar por el país con esta obra.
Además estoy ensayando una para chicos, también dirigida por Ana Woolf, la historia de una equilibrista y un oficinista que se encuentran haciendo una publicidad y terminan montando una  de Shakespeare… Para chicos, sí. Va a hablar de la contrucción del propio destino, del amor, de hacer y luchar por lo que a uno le gusta.
Y me encantaría algún día emprender un viejo sueño: dirigir Los endemoniados de Albert Camus basada en la novela de Dostoievski.


Y La Opinión de Pergamino publicó esta nota:

CULTURA Y ESPECTACULOS

Laura D’Anna en su retorno a Pergamino


La actriz oriunda de Manuel Ocampo y radicada en Buenos Aires desde hace muchos años, se presentará esta noche en el GAE con el espectáculo “Me amé, no me di cuenta (el otro camino de Ofelia)”, con dirección y puesta en escena de Ana Woolf.

Mi hermano Mario y yo después de la función



Caminando por la peatonal San Nicolás, invitando a ver la obra a un grupo de mujeres que estaban convocando para el Día de la No Violencia contra la mujer.


En el programa de Gustavo Perez Ruiz, en Radio Mon.




RASTROS. Roberta Carreri

RASTROS

Training e historia de una actriz del Odin Teatret

Roberta Carreri




Roberta Carreri es actriz, maestra y escritora. Nació en 1953 en Milán, Italia, donde se graduó en Diseño Publicitario y estudió Historia del Arte en la Universidad Estatal de Milán. Se unió al Odin Teatret en 1974 durante la estancia del grupo en Carpignano, Italia. Roberta ha participado en la ISTA (Escuela Internacional de Antropología Teatral) desde sus inicios en 1980, entrando en contacto con la realización de las técnicas de Japón, India, Bali y China. De 1980 a 1986 estudió con maestros japoneses como Katsuko Azuma (Nihon Buyo bailarina), Natsu Nakajima y Kazuo Ohno (bailarines de Butoh). Desde su ingreso, ha participado en más de 20 espectaculos del Odin T

Querida Roberta:
Vivimos encerrados en cielos de palabras, de ideas, de historias y convenciones. Bajo estos cielos flota una isla a la que llamamos teatro. Podemos habitarla como un refugio o como un lugar donde ponernos de puntillas para rasgar aquí y allá los velos de esos cielos, con la esperanza de entrever el punto de contacto entre los dos mundos en los que nos mantenemos en equilibrio: el mundo de las ilusiones que nos ayudan a vivir, y el otro, el de la realidad, que para algunos de nosotros resulta insoportable de mirar durante mucho tiempo.
Los cielos se volverán oscuros. Prevalecerán las habladurías y el olvido entre memorias torcidas e historias amputadas. Nadie puede prever si tus palabras recién impresas conseguirán transmitir un poco de su verdad. Pero que esto no te inquiete. Lo que debía hacerse, lo has hecho. Lo demás no te pertenece.
Del Prefacio en forma de carta de Eugenio Barba
ENCONTRALO EN:

WWW.LA-PERIFERICA.COM.AR

LIBRERIAS:

Alamut Libros
Antígona CCC
Antígona Liberarte
Arcadia Libros
Crack-up
El Juguete Rabioso
Eterna Cadencia
Librería Hernandez
Librería Norte
Libros del Pasaje
Vive Leyendo
Zivals


VQV. Crónica 2013 del maravilloso Festival de Teatro Adolescente

¡Hola Amigos de Vamos que Venimos!

Nos invade una emoción muy fuerte al querer hablar de lo que fue el VQV de este año...

La red que estamos construyendo es grande, transformadora y no se detiene.

Nuestro agradecimiento es inmenso para cada uno de los que participa de este proyecto....
Vamos que Venimos 2013
Un viaje con destino al intercambio mundial de Teatro Adolescente

      Vamos que Venimos es el primer festival de teatro adolescente en la ciudad de Buenos Aires.
Este último Octubre tuvo lugar su quinta edición. Por quinto año consecutivo, se vivió una real fiesta que no hace más que confirmar lo transformadora y educativa que es la experiencia teatral.
      Empezamos el martes bien temprano. Antes de nuestra ceremonia de Apertura en el Teatro Opera, nos encontramos en el mismísimo escenario con dos actores de cada uno de los elencos que participaban de esta edición. La puesta era ambiciosa. Este año, ellos serían nuestros maestros de ceremonia, interviniendo durante toda la apertura, presentando con escenas de ficción cada parte de la ceremonia y realizando un montaje final con fragmentos de sus espectáculos. Trabajamos duro y sirviéndonos de todo lo que este enorme teatro nos ofrecía: luces, sonido, proscenio,  escaleras, pasillos y bambalinas. Una señora  puesta en escena con un grupo de actores adolescentes que se estaban conociendo en ese momento, muchos recién llegados a Buenos Aires después de largos viajes desde sus lugares de origen.  Actores totalmente predispuestos, dispuestos a dejar todo en la cancha y a trabajar con el otro llenos de alegría. La fiesta del Teatro Adolescente estaba comenzando…
Una semana de funciones. Los 22 elencos de Caba, Adrogué, Banfield, Marcos Paz, Pilar, Berazategui, Avellaneda, Pergamino, Jujuy, Córdoba, Puerto Madryn, Cipoletti, Mendoza, Chile, Perú, Colombia y Venezuela hicieron sus funciones en el Auditorio Losada, Teatro Sha, Teatro Andamio 90, Teatro Empire, Teatro La Máscara y Teatro El Popular. Todas las funciones fueron a sala llena.  Así, pudimos hacer que una obra dialogue con la otra, escuchar, observar, aprender e intercambiar. Vimos versiones de clásicos y distintas maneras de acercarse a un texto de autor; elegir, involucrarse y llevar a la escena los universos o denuncias que los escritores proponen.  Vimos creaciones colectivas basadas en experiencias de los propios adolescentes: la discriminación y violencia en la escuela, el bombardeo de información y el desafío de ser uno mismo. Además, los grupos de Perú y Colombia nos acercaron espectáculos más relacionados con sus raíces y su folklore.
        Toda la programación fue vista por un jurado que, agrupado en parejas pedagógicas, tuvo la oportunidad de dialogar con los elencos sobre el trabajo realizado. Este año nos acompañaron: Julia Calvo, Horacio Roca, Ricardo Talento, María de los Angeles Sanz, Sergio Surraco y Rodrigo Noya.
         El fin de semana llegaron las reflexiones sobre los espectáculos que estábamos viendo. En los Paneles de Intercambio, los elencos pudieron contar cómo había sido su proceso de creación. Así, los distintos grupos se hicieron preguntas entre ellos, analizaron sus puestas en escena y el vínculo que cada uno tiene con el teatro.  Los adolescentes nos dejaron, entre otras, estas reflexiones:
                               “El teatro para mí es enseñar. Todo tipo de arte es bonito y expresarlo es maravilloso. El teatro es una forma de vida. El teatro está en todos lados. Te enseña a nutriste de todas las cosas. El teatro te permite experimentar realidades que no conocés. En el teatro tenés que trabajar con el otro. Yo me siento un pájaro libre. Te una algo que va más allá de lo que pueda expresar la palabra. El teatro es un mundo aparte. Lo que me divierte del teatro es que no entiendo absolutamente nada. Cuando empiezo a entender, dejo de entender. El teatro t da una herramienta para ver las cosas de otra forma. Con el teatro me doy cuenta que todavía tenemos imaginación. No es que dejás el paquetito de tus problemas en la puerta de la clase y lo volvés a agarrar cuando salís. Lo volvés a agarrar, pero transformado, lo ves de otra manera. La fuerza que tenés como artista la ganás cuando valorás tus raíces. El teatro es un superpoder. El teatro, más allá de una técnica, es denuncia. El teatro es un espacio de resistencia. Es un hecho revolucionario. El teatro es un mundo mágico. Para mí es una familia. Es una esponja. Una forma de vida. Arriba del escenario nos sentimos como dioses, porque sentimos que no nos va a parar nadie. Para mí el teatro, hoy, es Vamos que Venimos.”

          Cuando llegó el sábado, los jóvenes estaban conviviendo en esta marea teatral desde hace 4 días. Sin embargo, a primera hora estuvieron todos ahí, en el patio del Iuna. Con sus cuerpos predispuestos, tanto los adolescentes integrantes de los elencos como otros jóvenes de Buenos Aires dieron vida a los talleres gratuitos coordinados por María García Guerreiro, Marcelo Savignone, Silvina Sabater, Diego Starosta, Darío Levin, Enrique Federman, Nicolás Dominici, Martín Salazar y Fabio “Mosquito” Sancineto.
Intercaladas entre este remolino de teatro joven, disfrutamos de las Conferencias abiertas a todo público. Leonor Manso mantuvo un diálogo con los actores adolescentes de nuestro país y Latinoamérica donde se compartieron experiencias, consejos e inquietudes. Cora Farirstein y su grupo se encargaron de compartir con los más jóvenes las herramientas del Teatro del Oprimido, causando sorpresa, descubrimiento y revelación en mucho de ellos. Finalmente, Martín Salazar y Claudio Da Passano, risas de por medio,  navegaron por la profunda labor de mantener vivo un grupo; conversando con los adolescentes sobre el camino  y el oficio del actor.
         Todo terminó en fiesta, claro. En el galpón de Venezuela del Iuna Dramáticas, el jurado se encargó de destacar aspectos de cada uno de los espectáculos. El intercambio latía y cada uno que se acercaba a recibir un diploma era acompañado por cánticos y aplausos. Estalló la alegría con los tambores de Cafundó. Pero una vez que los músicos dejaron de tocar, los propios adolescentes sacaron sus instrumentos y bailaron al ritmo de la música colombiana. Cuando ya no hubo más música, ellos seguían bailando, cantando y encontrándose. Tal vez al ritmo del intercambio, tal vez al ritmo del teatro, tal vez al ritmo de la felicidad.

¡GRACIAS!
Seguimos apostando a una red mundial de Teatro Adolescente....
Seguimos creyendo que el Teatro lo puede.
Seguimos apostando a los adolescentes y todo lo que tienen para enseñarnos.
Seguimos luchando por el intercambio como otra mirada del mundo.


Emocionados, agradecidos, enérgicos y felices,
Comisión Organizadora
Vamos que Venimos.
Festival Mundial de Teatro Adolescente en la Ciudad de Buenos Aires.



Diario de cuarentena. Collage.

Diario de escritura colectiva. Collage de palabras de muchas mujeres, de diferentes oficios, de diferentes lugares, todas atravesadas por...