PROXIMAMENTE SEMINARIO CRISTINA CASTRILLO


Cristina Castrillo / Teatro de las Raíces

Tres decenios dedicados profesionalmente al teatro; desde el inicio (en los años 70 en Argentina) del Libre Teatro Libre, uno de los más significativos grupos de America Latina, hasta la fundación (en 1980 en Suiza) del Teatro de las Raíces.
La vasta experiencia de este recorrido (como actriz, pedagoga y directora), le permitieron consolidar sobre si misma al inicio, y con numerosos actores después, los aspectos fundamentales de su concepción teatral.
Dedicándose exclusivamente a la investigación de los elementos que están a la base de la formación del actor, ha propiciado la creación de espectáculos de grupo y/o individuales, valorizando el rol del actor como centro primordial del hecho creativo.
Profundiza la actividad pedagógica con la creación en Lugano de la Escuela Laboratorio para actores extranjeros, y desarrolla ulteriormente el método a través de los numerosos workshops requeridos en diferentes países de Europa, América central, América latina, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda.


Desde el 1980 ha creado y dirigido:
"Trazado a Lápiz" (1982), "Trompos" (1983), "Trampa para Tristes" (1984), "Los Abitantes del Ocaso" (1986), "Trapitos" (1987), "Sobre el Corazón de la Tierra" (1988), "Tangram" y "Uno" (1989), "Baguala" (1991), "El Instante del Azul" (1992), "Canto de Piedra" (1994), "El Libro de los Reflejos" (1996), "Piel de Lobo" (1997), "Las Sombras del Silencio" (1998), "Umbral" (1999), "Extranjeros" (2000), "Mirada de Ceniza" (2001), "Mirando al Sur" (2002),"El vientre de la ballena" (2004), "Polvo de rocío" (2006), "Shakespeariana" (2008), "El vals de los bancos" (2009), "Track" (2009).


Ha hecho representaciones, workshops y demostraciones del método de trabajo en Alemania, Austria, Australia, Argentina, Bélgica, Bolivia, Bosnia-Erzegovina, Brasil, Burkina Faso, Colombia, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Egipto, EE.UU, Francia, Georgia, Gran Bretaña, Grecia, Irán, Italia, Méjico, Moldavia, Nicaragua, Nueva Zelandia, Panamà, Pakistán, Perú, República Dominicana, Rusia, Singapur, Suiza, Uruguay, Venezuela.


Ha publicado "Actor-Autor", “Los Senderos del Agua” y “Trilogía de la Ausencia” que contienen los textos de las obras creadas hasta el 2005. Colabora regularmente con artículos en diferentes revistas teatrales de América latina y Europa.


Il Corpo che scrive" l'intervista radiofonica che Rossana Maspero ha fatto a Cristina Castrillo sul suo nuovo libro "Voci peregrine".
reteuno.rsi.ch
Decenni di palconscenico, decenni di tournées, decenni di esperienze teatrali, decenni di Laboratori...

http://reteuno.rsi.ch/home/networks/reteuno/Volare-tra-le-pagine/2013/01/25/31-gennaio.html#Audio



ABRIL
en DOLORES y BUENOS AIRES
en breve publicaremos lugar, días y horarios del seminario


Taller dirigido por Cristina Castrillo y Bruna Gusberti

 “El Lenguaje de la memoria”

teatro delle radici


El elemento fundamental, imprescindible de todo el trabajo teatral de Cristina Castrillo es la "memoria", no solo referida a aquello que se recuerda o se cree recordar, sino más bien dirigida a esa red particular de datos, muchas veces imperceptibles, a través de los cuales una emoción aparece o una reacción orienta el movimiento.
La "memoria" no como reproducción de "hechos", sino sobre todo como una desconocida geografía personal con la cual y en la cual nos manifestamos, actuamos, representamos y trasmitimos.
La conjunción de dos valores determinantes como el ejercicio de la memoria física y el desarrollo de la memoria emotiva, unido a la determinación del actor como perno central del acto creativo, son los parámetros sobre los cuales todo el trabajo de Cristina se desarrolla.


Contenidos
La estructura física o la capacidad expresiva del cuerpo.
 La voz o la capacidad expresiva del sonido y la palabra.
 La memoria como instrumento privilegiado para la creación.
 Las imágenes del mundo personal e introspectivo.
 La composición del acto creativo


Imágenes integradas 1

GORDAS en Mujer, Marzo y Memoria

NATALIA MARCET  en GORDAS, direccion ANA WOOLF

en el Auditorio Kraft, Florida 681, el viernes 8 de marzo a las 21:30 hs






"Como mujeres proponemos transformar desde la alegría"

Actrices, cantantes, artistas plásticas, músicas y clowns celebrarán el mes de la mujer con una extensa agenda de actividades artísticas. "Promovemos la construcción colectiva", afirman. Además, la agenda por el mes de la Mujer.

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Info News
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Por:
Maby Sosa
Discuten, se preguntan, sueñan y trabajan, muchísimo. Ellas, que tienen como barricada su arte, decidieron organizar y sumarse a la segunda edición de "Marzo, mujer y memoria", un ciclo que se realizará desde hoy hasta el 24 de marzo en el auditorio Kraft y que tendrá como eje la violencia de género, la memoria y el rol de la mujer, pero tratada desde el arte.
Durante el ciclo, amadrinado por Teresa Parodi, se pondrán en escena alrededor de diez obras de teatros, cinco espectáculos musicales, proyecciones, (se verá Fragmentos de una búsqueda sobre el caso Marita Verón) y muestras de arte y fotografía.
Sandra Posadino, Julieta Gutman, Natalia Marcet y Tamara Kilper están terminando de charlar algunas cuestiones de esta gran iniciativa. Desde sus lugares cada una tiene una gran responsabilidad. A una de ellas le tocó estar en la organización, otra deberá abrir e invitar a las actividades, la otra de imponer una nueva mirada sobre el cuerpo y la otra a vincularse íntimamente con la dictadura. 

PARA LEER LA NOTA ENTERA 
http://tiempo.infonews.com/2013/03/02/espectaculos-97437-como-mujeres-proponemos-transformar-desde-la-alegria.php






DIARIO DE ACTRIZ. Laura D'Anna



EL HILO


Buenos Aires, 24 de enero

Querida Emilia

Ya es hora de que te escriba. Vos no me conociste. Yo nací poco después de tu muerte. Soy la cuarta hija de tu querido sobrino Rodolfo, Bocho… (¿cómo lo llamaban en Santa Teresa?, ¿cómo lo llamabas vos?)

Te escribo porque estoy haciendo una obra de teatro inspirada, en parte, en tu vida. O, para ser más precisa, en tus últimos años. Oliveros.
Tal vez porque es lo primero que supe de vos, que moriste en la Colonia de Oliveros, que no podías hablar…
Ahora que sé otras cosas de tu vida, y que imagino otras más, querría escribir tu historia. Toda. Pero más adelante, porque ahora es el tiempo de estrenar esta obra en la que me acompaña Ana, la directora y dramaturga.

Todo empieza por mí, porque mi abuela Mari, tu hermana María Eugenia, (¿cómo la llamabas vos? ¿Mari, también?) me repetía, siempre, que yo me parecía a vos… ¡Cómo me hacés acordar a Emilia!... por qué, le preguntaba. Y ella, la mirada llena de amor: por la sonrisa, porque te gustan los niños, por el arte.


Bs. As., 25 de enero

Mi abuela Mari no me decía mucho más. O yo no preguntaba. (siempre me pasmó ser tan poco curiosa o taaaannnn discreta. O cultivar el misterio. O dejarlo para después, total todos somos inmortales!)

Algo, sin embargo, pregunté. Y crecí con estas respuestas en algún lugar de mi corazón:

Relato de mi papá. En Oliveros, cuando la iba a visitar, era él la única persona con la que ella trataba de comunicarse. No hablaba más que con gestos y sonidos guturales, desesperadamente. En Oliveros.

Relato de mi mamá. En Santa Teresa, antes de que la llevaran a Oliveros, quería hacer el amor con todos los hombres que venían a la panadería de la familia. Era la hija del panadero, como la lechuza… (Ofelia: acto IV, escena v , Ofelia se dirige a su hermano como si fuera su amante,… )
Un día, la tía Emilia, contaba mi mamá, se sentó en su banquito a contemplar al hombre que
vino a arreglar el molino. Y el banquito se fue acercando cada vez más. Cada vez más…
Ese relato alimentó mi curiosidad en forma subterránea…

Relato del médico de familia, el doctor Orlando. Locura erótica. ¿Ninfomanía?

Vuelvo a mi abuela. Cómo me hacés acordar a ella… ¿Y qué hacía Emilia, abuela? Y… de todo un poco, me respondía, pintura, … guitarra…

Relato de la familia. Tenían un gurú: Jinarajadasa -Raja para lo amigos-, que llegó a ir a Santa Teresa. Eran vegetarianos, “primitivos” -según mi papá-, creían en la reencarnación. En la casa había muchos libros de Khrishnamurti. Leí acerca de la Teosofía, y la biografía de este Raja (con el tiempo llegaría a ser presidente de la Socieda Teosófica Internacional). Me interesó lo que dice del arte, y sobre Shakespeare…


Tía Emilia, ¿leíste Hamlet alguna vez? Hay allí un personaje que se llama Ofelia, que me hace acordar mucho a vos.

Bs. As., 26 de enero
El año pasado, y ya en pleno proceso con la obra, fui en busca de más relatos.
Relato de su sobrino Gustavo. Tenía 8 años cuando murió Emilia. No me habló de su muerte, y menos de su “locura”. La muerte de sus padres había acontecido poco antes de la de Emilia. Me habló de su propia niñez, de su dicha de haber vivido en la misma casa con esa tía que le enseñaba a pintar. Que montaba obras de teatro y de danza en el pueblo (nadie nunca me había mencionado esto…) Que se vestía como quería, con sombreros de ala ancha y vestidos largos, o pantalones anchos (ya démodé o aún muy de vanguardia). Que se había ido a estudiar pintura con su hermana Adelina, las dos señoritas solas, a Rosario, en los años ’30. Pero Emilia además parece que estudió teatro con Blanca Podestá… Y ya de vuelta en el pueblo solían salir al campo con los caballetes y la valijita con las pinturas. Esperá, me dice el tío Gustavo, y se va al fondo de se casa de donde trae la valijita… Una valijita llena de óleos empezados, pinceles y trapos llenos de colores. Intocados. Allí, delante de mis ojos. Todavía olían… La valijita de Emilia.
Dato importante. Y aquí me detengo.

Ey! Tía!!! Se fueron a estudiar con Manuel Musto a Rosario??? Solas las dos hermanas artistas? Y en Saladillo, suburbio donde estaba el Swift en los años 30? ¿Quién era Manuel Musto? ¿Estudiaste teatro, también!!!??

Lunes 28 de enero de 2013
Hoy empecé a ponerle el cuerpo a los personajes. Me cuesta retomar después de un mes y medio de receso. Me mareo, me agarró mucho sueño. Trabajé una hora con el cuerpo, luego una hora revisando y corrigiendo el texto. Estudié las fotos y las poses de Emilia. Repasé la corporalidad de cada una de las tres. Y trabajé con las esculturas de Camille Claudel: LA FORTUNA, EL ABANDONO y EL VALS.

OTRO DESCUBRIMIENTO
El informe de la Colonia de Oliveros de Emilia habla de estupor catatónico. Leí sobre ese diagnóstico: hay un estupor tenso y otro blando.
“En el estupor catatónico tenso el enfermo permanece totalmente inmóvil, sentado o de pie, en una postura por lo general extravagante, como si fuese una estatua…
El blando… sin tener propiamente trastornos del lenguaje, se expresan por señas y gestos. Las crisis de agitación motora con producción de actos agresivos, al igual que en el tenso, son aquí muy frecuentes. El enfermo suele hallarse absorbido por alucinaciones auditivas y visuales.”

Alucinaciones auditivas: pajaritos?
Alucinaciones visuales: los fantasmas?


OTRO DESCUBRIMIENTO
Bachelard. El agua y los sueños.

29 de enero de 2013
Lucia Sander nos había pasado su escrito sobre el Hamlet mutante y uno de Showater, que leo recién ahora, que devoro más bien. Leo a Lucia Sander. Leo acerca de Charcot y de Augustine (y qué casualidad, el año pasado, una tal Alice Winocur hizo una película sobre ellos dos!). Leo lo de Showalter. Pero lo que más me abrió puertas es el texto de Lucia sobre Hamlet, el mutante (tiempo de verano en que una puede disponer de más tiempo para leer  -no sin culpa sin embargo, la culpa siempre a cococho de una).
Aunque sé que todo trabaja subterráneamente, es bueno hacer alguna síntesis, y, si me guío por lo que más me atrajo podré armar mi camino, mi hilo. Voy a tratar de volcarlo por escrito de alguna manera y compartirlo. Tal vez compartir estas notas sueltas.


Buenos Aires, 29 de enero

Tía Emilia,
me siento una detectiva de tu historia, una espía de tu vida. Tengo una hipótesis, pero tengo pánico de confirmarla. Quiero errar, por eso me gustan los recovecos. Por suerte en esta obra no estoy sola, estoy con Ana, que me sacude, me saca del escondite y me lanza al espacio escénico. Y por eso la obra está montada, y se va a estrenar en abril.

¿Posabas para el pintor? ¿Dónde están tus cuadros? Porque los de tu hermana Adelina los he visto. Sé que pintaste una Ultima cena, ¿dónde está?¿ Te enamoraste de él? ¿Por qué te volviste a Santa Teresa? ¿Tu padre mandó a tus hermanos a buscarte? Y él, ¿se fue a Italia,? Cuándo se murió en el 40, ¿eras aún su alumna?

Querida tía, sos yo. Yo soy vos. Ella, Ofelia, es vos. Vos sos ella.
¡Cómo me hacés acordar!

Dos formas de concebir el arte tal vez confluyeron y lucharon en tu alma: la de la Teosofía, filosofía-religión impartida por tu padre, y estimulada por la llegada de Jinarajadasa a Santa Teresa, tu pueblo, cuando eras muy jovencita. 1929?, tenía 21 años? En la foto se te ve seria, vos y Adelina, derecha e izquierda del Maestro. Qué cercanía...¿Será que el gurú los visitó a ustedes, especialmente?
El arte como imagen del mundo perfecto, dice la Teosofía.
Es curioso que Raja (¿vos también lo llamabas así?, porque ya sé que eras una irreverente confianzuda) habla también de Hamlet, de Shakespeare. ¿Leíste Hamlet?

Y después te encontraste con la otra forma de vivir el arte, la de un auténtico artista, Musto. Y no un ideal.

Lucia Sander habla de la materia oscura de Shakespeare

Y qué querías vos de la vida? Cuál era tu concepción?




           

Miércoles 30
Entrenamiento.
Averigüé lo que hay que hacer y cuándo presentar PROTEATRO y FONDO
Averigüé también por danza butoh.


Jueves 31
Mi psicólogo me habló de “la malquerida”, del complejo de castración
Definirse por lo que nos falta? Una mujer siempre se va a sentir malquerida, nunca la van a amar como ella espera?, como el padre?
¿Qué es la antipsiquitría?

Emilia y su anhelo. ¿Cuál? Montaba obras de teatro, se iba a pintar al medio del campo, tocaba la guitarra, enseñaba enseñaba enseñaba
Ponía sahumerios
Salía a caminar con sombreros, pantalones, polleras largas “démodées”. La gente del pueblo las miraba, las tenía por excéntricas, nada más?

Fumaban
Se sentaban en el suelo



Buenos Aires, 9 de febrero
Querida Emilia,
Hace años que tengo ganas de contar tu historia. Ya en 1999, en Viajeros por Shakespeare, estuviste en mi cuerpo cuando yo hacía de la sombra de Ofelia. Ya me hacías acordar a ella. En 2009 en Viajeras en busca del circo diste el nombre a mi personaje, la pequeña Emi.

Pero ya es hora de que seas más que la sombra sin voz o tan sólo un nombre recordado con cariño o dolor.

Querida tía parecida a mí, querido fantasma, te veo en el escenario


20 de febrero
5:07 am
qué suerte que pronto va a amanecer. me gusta ver amaneceres, sentir amaneceres, porque eso siento, los amaneceres se sienten. En la piel, huelen suenan. Te corren por las venas.
Todavía no empezaron los pájaros
voy a sentir el amanecer

Maravillosos los pájaros. (ah! Grabé para la obra unos pajaritos, en otros amaneceres, pajaritos que me van a ayudar a contar tu historia)

Magdalena es un tren que una toma. Maga. Sola. Con quienes se quieran subir. En el vagón viajan mujeres que aman lo que hacen, que luchan por hacerlo, que tratan de vivir según sus propias convicciones. En este tren, yo  haré mi espectáculo de Ofelia Emilia la jardinera.

¿Venís, tía Emilia?

UN VIAJE DESEADO. Sabrina Califano




PARTE I


“Me gusta Jujuy, mi Jujuy cuando llueve
y dejar que el recuerdo me lleve…”


 Habíamos comprado los pasajes en julio, deseando y creyendo en  este viaje ligado a mi infancia, con recuerdos  coloridos, cálidos de hogar jujeño.  
Llegamos a Pico, de allí a San Salvador  en  busca  de los lugares que había habitado.  En el trayecto sentí una mezcla de emociones:  estaba de vuelta.  Barrio Ciudad de Nieva: ¡encontramos la casa donde viví! Me sorprende que sea una de las que no se haya modificado. Está igual: sus muros blancos, portón amplio, pasillo de entrada y a los lados la tierra donde  hubo margaritas.  Pasamos la tarde recorriendo San Salvador: la escalera por la que bajaba y subía para ir a la escuela; al frente, la casa del profe de guitarra; al lado, la escuela de monjas.
Continuando nuestro viaje, decidimos pasar por Purmamarca para averiguar la fecha precisa del  “Encuentro de copleros”.  Otro lugar, otro recuerdo: el cerro de los siete colores, de ese gigante dormido me acuerdo.  El pueblo pequeño, conserva sus casas de adobe, la  plaza rodeada de puestos en los que se venden productos regionales:  tapices, mantas, guayabos, pullóveres, chalecos y medias de alpaca o lana, etc. Todo tan colorido y bello.
A la mañana siguiente nos dirigimos a Yavi. Como cambia el paisaje en sólo unos kilómetros: cerros verdes, luego bordeaux, distintas escalas del marrón, con cactus, sin cactus, derretidos, chorreados, firmes y altos, hermosos cerros. Y en sus laderas valles, lechos de ríos de chocolate.  No me alcanza la mirada, quisiera tocarlos… me siento feliz.
Entonces llegamos a este  pueblo con  una avenida principal de tierra y calles angostas con casas de adobe,  una o dos personas caminan por la avenida. Silencio… el casco de la estancia San Francisco de Acayte, la iglesia.  Se siente el viento soplar y mucha paz en el aire. Visitamos el río, casi arroyo y descansamos a  su vera. Dos nenes  bajan corriendo de uno de los cerros para venir a buscarnos y ofrecen  guiarnos: “¿los llevamos a la cascada? ¿O quieren ver los dibujos en las piedras?” – preguntan.   “Muéstrennos los dibujos, ¿les parece?”- respondemos.  Y nos llevan por un sendero para mostrarnos  dos o tres petrolitos. Los liberamos de su trabajo y seguimos nuestro recorrido.
Pasamos tres días en Yavi. Fuimos a Yavi chico que queda a 4 km de allí y volvimos caminando, se sentía la falta de aire al caminar, estábamos a 3.300 metros sobre el nivel del mar. En esta pequeña comunidad aborigen fuimos al museo “Mama Antonia” donde se encontraban objetos arqueológicos  recuperados del antigal que estaba cruzando el río, frente al pueblo.  El último día  nos sorprendió una celebración en la avenida: un grupo de padres y sus hijos estaban en la esquina del club. Dos chicas organizaban juegos con las nenas y nenes, juegos de carreras y quien llegaba primero tenía premio; claro era 6 de enero, día de reyes. Había cajas con camionetas y muñecas.
Al día siguiente partimos  rumbo a Humahuaca y de ahí a Iruya, en Salta.  No me cansaba de viajar, de ver los paisajes una y otra vez, queriendo ser parte de ellos.  La ruta hacia este pueblo es un sinuoso camino por los cerros; subimos alrededor de 3.000 metros  para luego bajarlos, viendo terrazas de cultivo, poblados pequeños, cruzando ríos angostos y ¡sintiendo el vértigo de la altura!
Iruya… pueblo en las laderas de los cerros, con el río dividiendo el poblado. Cerros coloridos redondeados, cerros espigados cual guardianes. El río que nos regaló su sonido arrullador  y los cerros sus texturas, colores, olores. ¡Toqué a estos gigantes dormidos!, sentí  sus pliegues y diferentes texturas: húmedo, seco, tierra que se resbala entre los dedos, rocas firmes. ¿Cuántos siglos hace que custodian esos lares?
El camping al costado de la ladera del cerro y al lado de un sembradío. Amaneceres fantásticos.
Retomamos andares y partimos hacia Purmamarca a unirnos al 30º Encuentro de Copleros.   Viernes  por la noche, apertura del encuentro con folkloristas del lugar hasta las 12 de la noche al lado de la plaza.


 





MUJERES EN LA HISTORIA: Olimpia de Gouges


Nos pareció interesante este texto encontrado en www.ciudaddemujeres.com y quisimos compartirlo

Olimpia de Gouges: 

un personaje que escribió su propia historia


¿De qué manera este hecho ocurrido hace 218 años tiene que ver con nuestra vida?, ¿Cómo permea en la literatura? ,¿Qué significado tiene esta acción para las mujeres?. ¿Quién era esta mujer francesa?, ¿Qué la llevo al mundo de las letras? Olimpia de Gouges, es una construcción política. Es un personaje producido por una mujer – Marie Gouze – una francesa del siglo XVIII. A diferencia de otros personajes, Olimpia, no fue creada para el solaz esparcimiento, para sobrevivir el tedio del verano, o la falta de paseos en invierno. Surge de un acto de rebeldía, cuando Marie se niega a ser la “viuda Aubray”, y decide nombrarse a sí misma. Renuncia al nombre del marido (Aubray), renuncia al apellido del padre (Gouze), y toma el nombre de su madre: Olimpia… Salta de una condición social marginal a una condición “de” nobleza, reclamando una herencia que asume propia, por ser hija de un marqués – Jean-Jacques Le Franc de Pompignan (1709-1784) – la condición de hija ilegítima y además, no reconocida, no representa un obstáculo para su reivindicación.
Pero Marie reivindica no solo la nobleza, asume además la herencia literaria del Márquez de Pompignan, en cuyo haber encontramos poesía (religiosa y profana), escritos filosóficos, jurídicos y fiscales, así como teatro. Uno de los géneros a los que Olimpia dedicará también sus esfuerzos... (Continuar su lectura en http://www.ciudaddemujeres.com/articulos/Olimpia-de-Gouges-un-personaje-que)

Feliz 2020