LEGADO Y DESAFÍO II

Proyecto Magdalena.
De dónde vengo y a dónde voy…


(Segunda parte)


Por Ana Woolf

Legado y desafío es el tema del libro que el Magdalena Project sacará a luz en agosto del 2011 con motivo de sus 25 años de existencia. El nombre es Legado y Desafío. Este es una parte de lo que será publicado en Gales. Tal vez algunos conceptos estén ya vertidos en otros escritos míos pero pienso que de todas maneras es bueno refrescarlos, releerlos, reescribirlos.
Para las viejas y nuevas lectoras entonces, un poco de historia.


1998: Ayacucho, Perú, Encuentro de teatro independiente organizado por Mario Delgado y su grupo Cuatrotablas. Vorágine de múltiples actividades teatrales. “¿Tal vez a las 7 de la mañana?”, nos decimos con Julia. ¡Sí! presentación del Magdalena entonces. Una hora antes de que las actividades oficiales empezaran. Una vez más, el sueño personal. La mayoría de las mujeres allí presente no podían hablar y sin embargo querían hacerlo. Tenían un nudo en la garganta, los ojos llenos de lágrimas, sabían con qué soñaban pero algo les impedía lograr ese pasaje a la palabra. Julia decía “Deja a la otra ahora, luego volvemos a tí” y ellas “No, no, ya... ya....”. Supe entonces que quería trabajar para el Magdalena y con mujeres porque no deseaba ver nunca más mujeres que lloraban y no podían hablar. No importa el llanto -esto lo aprendí con los años- se puede hablar también llorando, pero llorar porque no se puede hablar, esto es lo que yo no quería ni quiero volver a sentir.
Pedagogía como camino: He sido formada en distintas técnicas teatrales, pero también dentro de un contexto como el del Magdalena que me permitió adquirir y clarificar mi discurso y mis visiones a través de una relación pedagógica constante, en sala, con charlas, cartas, y con mujeres como Julia que se han tomado y se toman el tiempo para formarme. Es este cordón recibido como herencia el que sin obligaciones apriorísticas, sin condicionamientos y sin regulaciones (nadie podría expresar claramente una regla del Magdalena porque pareciera no haberlas), el que me siento obligada a continuar y transmitir a mis alumnas y alumnos. Es en la recuperación de esta relación personal, de este vínculo cuerpo a cuerpo por donde pasa, para mí, un verdadero cambio.
Mi mamá es maestra, y me contó que en la época de Perón fue sacada de su escuela en la ciudad y enviada (aparentemente por ser judía) a trabajar en el monte de una provincia argentina, Santiago del Estero. Llegaba a pie, a dedo o a lomo de mula. Les tomaba la mano a sus alumnos que sujetaban la lapicera en sus manos y ambos escribían cada letra del abecedario. Enseñaba así, cabeza a cabeza, y la primera cosa que sucedía era que se contagiaba los piojos de sus alumnos. Muchos años más tarde asistí con ella al 50° aniversario de su escuelita de campo. Sus alumnos eran ya hombres y mujeres grandes, muchos de ellos mayores que ella. Todos la llamaban señorita Beatriz y se reían de la cantidad de piojos que mi mamá había “ligado” con su forma de enseñar. Esta es la imagen que tengo de la enseñanza. Esta es la imagen que busco cuando enseño, cuando aprendo.
Herencia: No heredo reglas. No heredo ni una moral ni una ética general. Heredo una mirada, una forma de cuidar relaciones personales, detalles, acciones mínimas, las más pequeñas y hasta aquellas que parecen absolutamente inobservadas y no esenciales, innecesarias. Heredo una responsabilidad de asumir lo que se dice. Heredo visiones de trabajo hecho en horas y años de soledad, en oficinas inventando un Proyecto Magdalena (Jill), en salas para mejorar la calidad artística de cada una (todas), en papeles como The Open Page (Julia, Geddy, Gilly, Maggie) para volver concreto el deseo de que la historia del teatro pase también por una reflexión activa y escrita por mano de mujer. Heredo una enseñanza de que las luchas internas pueden ser muchas, pero si el fundamento del encuentro tiene objetivos en común se sobrevive y se continúa caminando. Estoy “adentro” del proyecto no porque encontré una puerta ni porque alguien me haya invitado, sino porque necesito de este proyecto para seguir caminando mi oficio que es el teatro. Entonces, tal vez, descubriendo qué es lo esencial para mí, las fronteras se disuelven, caen los muros. Escuchamos y cantamos solo un canto.

NOCHE DE LLUVIA Y LLANTO EN BOGOTÁ

Por Natalia Marcet

En un país de quien sabe dónde, en un lugar donde no se qué, cinco mujeres, teatreras todas ellas, que se habían encontrado en el marco de un Festival de Mujeres en Escena, y habían participado de una mega Performance “100 Manuelas”, el 25 de noviembre de 2010, el Día de la No Violencia Contra la Mujer”, habiendo salido a celebrar el encuentro luego de un arduo trabajo de doce días, fueron testigos y victimas del atropello de la fuerza policial en contra de la ciudadana y del ciudadano común .
Bogotá, 1 de diciembre de 2010.
Cinco mujeres se reúnen. La más grande de 41 años. La más pequeña de 25. Salen a festejar con cerveza en un bar, el trabajo de 12 días de sudor sobre la escena. Esa tarde dos de ellas han visto a una argentina de 70 años que vive en Colombia danzar su despedida sobre un lecho de pétalos de rosas, imágenes de su vida artística, pluma de cisnes y cabellos blancos.
Tres de ellas pertenecen a la Corporación Colombiana de Teatro, altamente comprometidas con la lucha por una sociedad mejor, más justa. Otra, de Ecuador, es actriz y abogada defensora de Derechos Humanos. La otra, quien suscribe, argentina, comprometida con la prevención de los desordenes de la alimentación y las adicciones.
Circulo sanador de mujeres. Noche de brujas. Textos de Emily Dickinson que una de ellas recuerda de un espectáculo en el que fue dirigida por Patricia Ariza. Risas y palabras sanan, de la una a la otra, los dolores de las experiencias vividas. No hay edad. No hay nacionalidad. Solo el deseo de encontrarse y aliviar las relaciones, solo el deseo de construir un mundo más amoroso porque “el amor es la única fuerza que sobrevive”.
La noche se entra en la médula y deciden partir. Caminan por la calle y la ecuatoriana toma dos piedras “por las dudas’, dice. Acompañan a la argentina a su hostal.
Pero no llegaron sin una interrupción. La noche y el hambre las hace irse a la Carrera 4 a comer “unas arepitas con quesito”. El lugar está cerrado. No dejan entrar “Ni siquiera a unas mujeres solas a las 12 de la noche”.
Entonces se acodan a un lado a comer empanaditas colombianas. El hambre las traiciona y las hace quedar en la intemperie de una noche lluviosa que inunda Bogotá de agua. A un lado en la puerta de un bar de copas, un grupo de hombres de piel negra, se ríe.
De repente un camión de la policía se detiene. Se escucha desde dentro, que uno de ellos, redondo de cara y piel blanca lustrosa dice “los negros son para esclavos”. Y bajan los dos con esposas metálicas en sus manos. Uno de ellos mira a la argentina a los ojos y ella se atemoriza. Se dirigen directamente hacia uno de los hombres de piel negra del grupo y de improviso, lo toman, forcejeando e intentan entrarlo al camión.
Entonces todo el paisaje cambia. El detenido grita “no estoy haciendo nada, no hice nada, déjenme ir…” La gente comienza a salir de los bares. Las ventanas se abren. La ecuatoriana por puro impulso se dirige hacia ellos y comienza a gritar “porqué lo detienen, no está haciendo nada, es un atropello.” Una de las colombianas comienza a gritar: “qué vergüenza compañeras extranjeras, que vean todo esto, este hombre no estaba haciendo nada y se lo quieren llevar, así pasa en este país, así sucede lo de los falsos positivos”. Los policías siguen intentando entrarlo al camión por la fuerza, se suman los gritos de las mujeres teatreras. Ya gritamos todas. La que suscribe algo enmudecida, paralizada por la idea de que “portan un arma y me inmovilizo”.
Entonces, dos hombres del grupo, de piel negra ellos también, salen y forcejean con los policías hasta que lo sueltan.
Toda la gente los mira condenándolos. “Qué vergüenza, que mal muchachos”, dice una de las colombianas, y repite: “delante de las extranjeras”.
Los policías, avergonzados pero rumiando la venganza se suben al móvil. Un gigantesco camión amenazantemente blanco. Arrancan. “¿Qué mal no?” dice uno al subir mirando a una de las colombianas.
El otro, el chofer, arranca el camión. Avanza despacito hasta detenerse frente a la colombiana más aguerrida, a Gina. Detiene el camión. Mira a Gina a los ojos y dice “Puta…mmmmmm Puta”. Arranca y se va.
Nos subimos inmediatamente a un taxi. “Estoy marcada”, dice Gina.
Yo no puedo dormir en la noche. Una vez más la vida generosa me da a tiempo las señales que debo ver.
Decido escribir esto. Porque esto que pasó es lo que sostiene la necesidad absoluta de seguir sembrando día a día un mínimo granito de amor.
Estas amigas lo hacen.
Al día siguiente escribo a Gina y le pido permiso para escribir sobre esto. Aún me quedan ciertos resabios del silenciamiento del que fui víctima en este país por parte de una organización de mujeres de Medellín. Entonces decido pedir permiso para escribir. No sé como son los entramados. A quién comprometo. A quién expongo en una sociedad donde se sale de la casa sin saber si se va a volver. Gina me dice: “escribe, visibiliza, cuenta, te paso el número del móvil… Amiga ésta es la razón de nuestro trabajo, del trabajo que viene haciendo Patricia... que hacemos nosotras…”
Escribo esto el día después y tiemblo. Pero decido escribir a favor de la palabra. A favor de la verdad. Para que por lo menos en algún rincón se sepa, para qué, si luego de que nos fuimos de allí, los policías volvieron y lo detuvieron impunemente a ese inocente hombre que hablaba con sus amigos bajo la lluvia, que se sepa, que este hombre solo estaba compartiendo un momento social con sus amigos .Que no era narcotraficante, ni sicario, ni nada….
Mientras escribo esto recibo un correo de Gina, diciéndome que este 4 y este 5 de diciembre, nuevamente las Manuelas, las 100 Manuelas, saldrán a las calles para contar, visibilizar este dolor. Este sangrado permanente que no cierra…
Y vuelvo a recordar…
Esa noche llovió. Toda la noche. Como venía haciéndolo en Bogotá desde hacía varios meses.
Pero, esa noche, otras lluvias bañaron las aceras de Colombia. Esa noche, el cielo lloró.

SOLOS FERTEIS


sobre el teatro, el amor y la fertilidad


Por Natalia Marcet

Mis últimas palabras en la mesa de cierre de Solos Ferteis, Brasilia, fueron “la lógica de este encuentro fue el amor”. Semanas después escucharía vociferar en la Performance 100 Manuelas: “el amor es la única fuerza que sobrevive.
El amor.
La primera imagen que tengo de Brasilia son los ojos brillantes de Carla, bailarina y directora, que había conocido en el 2009 en Transit, la sonrisa de Julia Varley y los Bermudas de Alexandri.
Llegaba desde una Bogotá fría a una Brasilia calurosa. Dejaría mis cosas en el hotel y luego de comer en una exquisita taberna celta, llegaría hasta la universidad donde Luciana, preciosa, llena de flores y mariposas en el pelo, me abrazaría sonriente, me entregaría la carpeta del encuentro (igual de primaveral que ella) y me diría: “estoy muy contenta de que este acá, el año que viene lo haremos más grande este festival es pequeño.”. Detrás de ella Juliana, con quien nos habíamos escrito todo el tiempo, a quien yo veía en su foto del chat con su hijo, me estaba esperando para darme las coordenadas del armado de Gordas y del comienzo del seminario al día siguiente. En ese mismo instante Giovanni, encargado absoluto, me diría: “Ana te espera a las cinco en sala”. Haría por primera vez la técnica de Semillas de memoria delante de Julia Varley, su directora. ¡Ay! “Me vas a tomar examen?” Le dije a Julia cuando nos abrazamos después de un año. Ella se reía.
Al día siguiente yo comenzaría a dar seminario y a la tarde tendría función, uauuuuu. Ana, mi directora, me había tratado de cambiar la fecha, pero había sido imposible. Ergo, allí iríamos.
Los miedos habían sido solo eso. En un festival que en realidad no es festival sino un encuentro, con todas sus letras, la lógica es el amor y el cuidado para que las cosas salgan de la mejor manera. No más.
Recorrer Brasilia a las 12 de la noche para buscar un supermercado abierto donde comprar los ingredientes de la torta de Gordas, no era un problema si Letizia está allí con su auto, su alegría su deseo.
Armar tarde no sería tampoco un problema si estaba Letizia Castilho en el mínimo detalle, no sólo ayudando sino armando operativamente. Y así.
Me pregunto, a muchos días de este maravilloso Encuentro, por que me cuesta escribir sobre él.
Son tantas cosas y tan bellas que las quisiera volver a vivir. Pero lo bueno de esto es haber estado allí para poder volver.
Seminario de Julia Varley, seminario de Ana Woolf, seminario de Taina Barreto (danzas del Nordeste brasileras que solo las bailan los hombres y ellas las baila). Taina, al igual que en Vértice, con su hermosa bebe y su marido. Seminario de Ana Correa. Seminario de la que suscribe.
Demostración de Julia Varley, demostración de Ana Woolf, (estreno, entrañable). Demostración de Ana Correa que finaliza con un círculo de mujeres danzando, Semillas de memoria de Ana Woolf, Rosa Cuchillo de Ana Correa, Gordas de la que suscribe, Las Danzas del Nordeste de Taina, el espectáculo de Carla y Julia sobre Clarice Lispector, El castillo de Holstebro de Julia Varley. Presentación del libro Piedras de agua de Julia Varley.
El día de esa presentación me cierra todo: Luciana y Juliana, actrices directoras productoras, madre y esposa en el caso de Juliana. Siento que aprendo mucho más de lo que creo en este encuentro. La vida y el teatro van de la mano. El amor y el teatro van de la mano. Se puede ser mamá, actriz, traductora, productora. Se puede incluso hasta tener tiempo de escaparse e ir a caminar todas juntas a las 12 de la noche al Templo de las Religiones. Las mujeres podemos, pensamos y accionamos en constelación, como dice una amiga, cincuenta cosas a la vez. Pienso en mi mamá, en otro ámbito ella llegaba de trabajar, con una mano nos acariciaba, con la otra hacia ñoquis y budín de pan y con su voz nos cantaba canciones de María Elena Walsh mientras llamaba al doctor si a alguna o alguno de nosotras nos pasaba algo.
Mesas de encuentro y debate, donde cada una de nosotras contábamos nuestro proceso creativo. Mesas donde otra vez la lógica del encuentro, el amor, ordena las palabras y las acciones de quienes participamos en ellas. Se trata de crecer sentadas en ronda, en un círculo fértil donde cada una siembre sus sueños, sus preocupaciones, sus preguntas. Y al ser fértil ese círculo la semilla crecerá, acolchada por el amor de las que lo componen.
En una de ellas, Luciana dice “yo estaba contenta de darme cuenta de que aquí habría tres generaciones: Julia, Ana y Natalia”.
Yo inmediatamente me di cuenta de que la siembra había sido así: Semilla puesta por Julia en la palma de la mano de Ana, Ana poniendo la semilla en mí. Ahora me llegaba el momento de poder sembrar.
La responsabilidad. La ronda final. Sembrar los sueños y deseos en el círculo para que germinen. Pienso, digo, un encuentro en la Argentina. Lo dice Ana, lo digo yo: “voy a hacerlo, vamos a hacerlo”
Me cuesta escribir sobre Solos Ferteis. Me cuesta porque quisiera estar allí. Gracias a todas y a todos, no quiero olvidar a ninguna de ellas ni de ellos. Tengo presente en mí cada uno de sus rostros, sus miradas, sus palabras, sus gestos justos a la hora de estar disponible para la acción justa en el momento justo, para que el objetivo se cumpla. Gracias Luciana, Juliana, Letizia, Letizia, Giovanni, Alexandri, Edoardo, Marcelo .
Por muchos Solos Ferteis más

MAGDALENAS TRABAJANDO

Regalos
Situación límite
,


de Nelly Fernández Tiscornia



Dos monjas misioneras. Una crisis de fe. Un matrimonio. Un bienestar que se está convirtiendo en un infierno. Cada personaje abandona algo de sí, intenta regalar una acción que le devuelva algo de existencia, de contacto, de ilusión. Para pensar en regalos. Para hacer. Situaciones límite.
Intérpretes: Julia Auge, Zuleika Esnal, Laura Ledesma, Darío Luchetta
Dirección: Laura D’Anna


Sábado 4 a las 23 hs y sábado 11 a las 0 hs

en el Teatro del Ángel, Mario Bravo 1239.


Presentación y seminario

Semillas de memoria, dirigido por Julia Varley y protagonizado por Ana Woolf, se presentará en el Festival MAG FEST, Turín, Italia, en la primera semana de diciembre.
Además, durante el festival, Ana Woolf dictará una seminario.


Gordas en Cali

La obra escrita e interpretada por Natalia Marcet, con dirección y dramaturgia de Ana Woolf, se presentó el 4 de diciembre dentro del marco del Festival Cali Pacífica, en el Teatro La Máscara

MAGDALENAS TRABAJANDO II

Kanky Kozameh

ENCUENTRO MUSICAL de NIÑOS


CORO de INSTITUTO SUMMA, Mtra. Kanky Kozameh
CORO “RODRIGO BUENO”, Mtra. Kanky Kozameh

ORQUESTA ESCUELA de BOLÍVAR(pcia. de BsAs),
Mtro. Andrés Aciar

Lunes 6 de diciembre, 18.3oh
Pquia. Ntra. Sra. de la Esperanza
(Aimé Painé 1698; Puerto Madero)

Carolina de Luca

en Buenos Aires

EL CUERPO EN ESTADO DE DANZA

Estructuras móviles para el encare compositivo en danza teatro
Seminarios en diciembre, enero y febrero

www.carolinadeluca.blogspot.com

en Córdoba

DANZAR EL HABITAT

CUERPO, ESPACIO Y SOPORTE

Senderos del Monasterio, Capilla del Monte

intensivo: del 13 al 16 de enero de 2011

www.danzarelhabitat.blogspot.com

11 15 4189 2930

Blanca Rizzo


DE LA IMPROVISACION A LA COMPOSICION Y VICEVERSA
Para el bailarín, el actor, el músico y todo aquel que quiera conectarse con el espacio escénico desde un lugar intenso de investigación y creación.

Las herramientas de improvisación son simples y nos permiten generar movimientos partiendo de lugares impensados tales como punto y línea sobre el plano y su tridimensión, mano-cuerpo/mano-tierra/mano-aire, movimiento en un espacio limitado.
Este tipo de investigación basado en el juego, el límite como recurso, la curiosidad, la entrega, y el despojamiento del ego, agranda enormemente el vocabulario individual de quien trabaja en escena mas allá del lenguaje artístico que haya elegido y potencia la presencia, el estado de alerta, la resolución creativa del espacio y lo mas importante, genera el camino hacia una poética personal.
A partir de estos códigos de creación, podremos componer pequeñas partituras de movimiento o módulos coreográficos, que de inmediato romperemos cambiando las coordenadas de tiempo, espacio y energía. El material obtenido sirve como puro entrenamiento creativo o como material escénico concreto tanto en teatro, danza como en la acción performática.

Soy docente de Entrenamiento Corporal del Actor en el IUNA -Dpto de Artes Dramáticas- y lo fui en el Instituto de Teatro de Avellaneda .Como performer pasé por el circuito under a fines de los 80 hasta la actualidad. Como coreógrafa formé y dirigí varios grupos entre ellos Quarks y El Entre obteniendo subsidios de Pro-Danza y participación en Festivales: Danza Contemporánea de la Ciudad, Nuevas Tendencias Coreográficas, Fiesta Fausta de Concordia. Como facilitadora, formé y dirigí, con colegas, grupos comunitarios y de salud en el barrio de la Boca y en PROSAM-OSDE. Actualmente soy la Responsable del Área Danzas del Laboratorio Cultural del C.Cultural Sabato de la Facultad de Ciencias Económicas- UBA.


Daré dos talleres con el mismo material de lunes a viernes.
Camarín de las Musas - Mario Bravo 960 (casi Avda. Córdoba).
ENERO del 24 al 27. De tarde de 20 a 21.30 hs y el viernes 28 de 17.30 a 21 hs (adelanto por función).
FEBRERO del 14 al 18. De mañana de 10.30 a 14 hs. todos los días.

Costo de cada taller $ 350.
Hay que depositar hasta 15 días antes a cada taller $ 150. Escribirme a blancarizzodanza@yahoo.com.ar para que les pase el CBU y el CUIL. Se deposita en cualquier banco.
En el taller abonar los $ 200 restantes. Venir media hora antes el primer día para completar el trámite de todos y no restarle tiempo al trabajo y con muy ropa muy cómoda sin cierres, ni botones.

Va adjunto un video que muestra la metodología de trabajo. El resultado será diferente de acuerdo a la particularidad de cada uno. En You tube sigo subiendo material de todos estos años y aparece poniendo mi nombre. El Facebook que tenía lo acaban de censurar impunemente por subir mi obra. Abrí otro para quien quiera contactarme por ese medio, pero no publicaré nada allí.

El Entre. Festival COCOA 08 -Extracto de Cronotópica- Juan Manuel Iglesias y Andrea Vegazzi. Extracto de obra. Juan Manuel Iglesias y Andrea Vegazzi, improvisando magistralmente con una secuencia coreográfica creada por ellos, a partir de una consigna de investigación en un espacio pequeño creado con cintas de papel. La improvisación de sonido es del querido violinista Marcelo Lupis.



ESTACIÓN JUNÍN



Un encuentro para quedarse
Por Mariela Díaz

El día sábado 13 de noviembre Red Magdalena Estación Junín convocó a la comunidad a participar de un encuentro. Muestra de trabajos en proceso, presentación de la red en Junín y lanzamiento del próximo proyecto: Enclave de mujeres 2011. Performances.
La idea de este encuentro surgió cuando alguien de Magdalena Junín dijo: “Ya que invitamos a participar de nuestros proyectos, que primero nos vean en escena”. Todas estuvimos de acuerdo.
Stella se preparó con sus niñas y niños del taller infanto-juvenil Delavereda.
Yo invité a mis alumnas del taller de Teatro/Acting de la Escuela de Formación Rítmica Argentina (E.F.R.A.), que funciona en el gimnasio Aralú (Barrio Capilla de Loreto, Junín).
Marga, Nélida, Silvana y yo, nos propusimos mostrar el fruto de nuestros ensayos y entrenamientos de los días jueves.
El lugar elegido fue la Biblioteca Popular Florentino Ameghino, nuestra sede, brindada generosamente desde hace dos años por la comisión directiva, en especial por el bibliotecario Adrián Carmona, para que desarrollemos nuestras actividades.
El sábado 13, a media mañana, fuimos a acondicionar el lugar y transformar por unas horas la biblioteca en un espacio teatral. Minutos antes del inicio del encuentro, comenzó a llegar la gente y la biblioteca teatral se fue colmando. Mujeres, hombres, niños, familiares, amigos, conocidos y desconocidos.
Arrancamos a puro teatro, sabiendo que los espectadores estaban muy cerca, que seguían las escenas desplazándose entre mesas, libros, velas y anaqueles. Y la emoción envolviendo el espacio compartido. Cuando llegó el momento de Stella y sus niños/as, el público asistente salió a la vereda de la biblioteca. Allí, los niños/as Delavereda dieron su versión del mundo que han heredado de los adultos y que ellas y ellos han de transformar. Renso tocaba la quena, como le enseñó su abuelo, y la música nos envolvía.
Por último, mis alumnas de E.F.R.A. trabajaron corporalmente con sus objetos conceptuales (cajas de vida), diseñadas por ellas a partir de la frase YO SOY UNA MUJER…Sus historias, deseos, alegrías y dolores. Con imágenes, colores y palabras. Luego el público pudo recorrer estas cajas instaladas en un espacio de la biblioteca.
Para proseguir, presentamos Magdalena Estación Junín, mediante un trabajo audiovisual proyectado en pantalla, que resume nuestros dos años de labor. Y presentes, a través de un video saludo, las queridas Magdas de Buenos Aires: Ana, Laura, Marcela y Natalia T.
Seguidamente, explicamos nuestro próximo proyecto e invitamos a participar y sumarse a Enclave de Mujeres 2011. Performances
Y como cierre, compartimos bocados dulces, tortas y gaseosa.
¿Cómo dimensionar lo que ha sucedido en este encuentro? Elijo para esto el comentario y la imagen de una colega teatral que estuvo presente el sábado 13: “La gente no se movía de la biblioteca. No se iban. Querían quedarse allí”.
¿Cuántas veces te ha sucedido esto en un encuentro?


Huellas de un encuentro
Por Stella Tuñón

La experiencia del 13 de noviembre, en la Biblioteca Ameghino, fue realmente maravillosa. No pensé que iba a concurrir tanta gente. Con mis chicos del grupo teatral Delavereda estuve encantada cómo realizaron el trabajo. Fue una performance donde ellos mostraban las consecuencias que produce en los niños del mundo, a través de los años, el hambre, el desamor, la discriminación, la intolerancia, la incomprensión. Y también la presencia de la libertad y la justicia.
Los maquillajes brillaron en cada uno, con el significado del personaje.
Los comentarios fueron tal cual los pensamos antes de hacer la performance.
Los chicos quedaron muy contentos de poder actuar, y además teníamos música en vivo, ya que uno de ellos toca la quena y lo hizo maravillosamente bien.
El trabajo teatral de la chicas Magdas (Mariela, Marga y Nélida, dirigidas por Silvana), también me pareció perfecto, duro, trágico, y que realmente llegaba al corazón. HAY QUE VER PARA CREER... O NO SENTIR. ¿Qué les parece?




A modo de reflexión
Por Silvana Tomicic

Soy mimo (por elección) y también soy la hija de la vecina de una esquina, de una calle, de un barrio de esta bonita ciudad de Junín. Elegí serlo porque quise contar cosas sin abrir la boca.
Mimo proviene de “mimesis” que significa imitación. Y bien creo que si las personas calláramos el habla, el cuerpo por medio de sus gestos nos transmitiría el mensaje del “alma” (que también es muda pero ¡cuánto dice!).
¿Qué es si no un bebé moviéndose y llorando a gritos pidiendo por la leche de su madre? ¿o un hincha de fútbol cayéndosele la cabeza expresando derrota ante un gol en contra de su equipo favorito?, ¿o un hindú uniéndose a su Dios con los dedos en mudras?, ¿o el chamán imponiendo sus manos? ¿o el amado en un guiño de complicidad con su amada?
¿No es claro, acaso, el mensaje de los gestos? Siempre pensé que “si no tuviera manos no podría hablar”. No sé muy bien quizá traducir con palabras qué significa ser mimo, pero sé que es un camino solitario y de mucha observación. Los demás con sus expresiones me dan el texto que traduzco en escena.
Yo cuento con mis Historias con silencios lo que la gente me muestra. Somos más creativos cuando más auténticos nos mostramos. Y la palabra puede decir también todo lo contrario (bien nos dan el ejemplo los políticos, ¡grandes farsantes con textos impecables!).
Pero el cuerpo no puede mostrar lo contrario porque no lo sabe, no le sale y se enferma.

Magdamimo
Llegué a la Red Magdalena invitada por Mariela, como participante del Seminario de Ana Woolf, en marzo de 2009 (Encuentro Nacional de Mujeres Artistas). Fue muy intenso y enriquecedor, especialmente porque vengo de un trabajo solitario, de años (especie de Hormiga Viajera). Me emocionó Viajeras. Es como el sueño de toda aspirante a Artista.
Meses después vi Semillas de memoria de Ana, brotando distintas emociones en el público y en mí, “lágrimas”. Me dije: ¡Ah! ¡Qué presencia en escena! ¡Qué síntesis! ¡Qué entrenamiento!
Meses después vino “Enclave de mujeres”. Siempre desde afuera…
8 de agosto, mensajito de Mariela. Me preguntaba si quería dirigir a actrices magdas. Pensé que se había equivocado de persona…
Y sí, era un deseo que me acompañaba hacía mucho tiempo, pero nunca había concretado.
En fin…el 13 de noviembre mostramos una escena sin excusas de “poco tiempo”. Falta de espacio, algunos cambios de actrices en el camino. Lo hicimos. La motivación de la escena la trajo Marga, que había asistido al Encuentro Nacional de Mujeres en Paraná. Fue una escena muy digna. Emocionamos, conmovimos, movilizamos. Esa era la idea.
Hoy, fines de noviembre, me encuentro apurando pasaporte, consultando vuelos, inscripciones, etc. Todo a ver si llego al Festival Magdalena sin Fronteras, de Cuba, en enero de 2011.
Este relato tiene la única pretensión de agradecerles a estas compañeras y a tantas otras que no conozco aún, que me hicieron un lugarcito para transmitir. Y dar lo que traigo en mi valija.

Para terminar les digo:
Siempre estoy
iniciando un nuevo viaje.
Por distintos caminos de la Vida
En procura de un sueño,
Y si lo alcanzo
Se convierte en un Punto
de Partida.
Salute. Y. ¡Al servicio!

Feliz 2020