PROYECTO MAGDALENA

De dónde vengo y a dónde voy…
Primera parte

Por Ana Woolf.

Legado y desafío es el tema del libro que el Magdalena Project sacará a luz en agosto del 2011 con motivo de sus 25 años de existencia. El nombre es Legado y desafío. Este es una parte de lo que será publicado en Gales. Tal vez algunos conceptos estén ya vertidos en otros escritos míos, pero pienso que de todas maneras es bueno refrescarlos, releerlos, reescribirlos.
Para las viejas y nuevas lectoras entonces, un poco de historia.

Primera parte
Proyecto Magdalena significa para mi Teatro, Mujer y Política; o Teatro y Mujer Política; o Mujer que a través del Teatro puede realizar una acción política. Siempre es teatro y siempre mujer. Teatro entendido como acción política que posee el poder de la metáfora y tiene la cualidad de ser bella, encerrada dentro de propiedades estéticas.
1995: conozco por primera vez a Jill Greenhalgh (Gales), Julia Varley (Odin Teatret, Dinamarca) y Geddy Aniksdal (Grenland Friteater, Noruega). Este encuentro fue determinante. A mí, argentina, porteña, y criada en un país en donde el asado lo hacen los hombres, la ensalada las mujeres y el tango es uno de los bailes nacionales, me mostraba otra cara del "feminismo". Estas mujeres se asomaban ante mis ojos con la fuerza de un feminismo anclado en una presencia contundente basada en la apología –casi- de la diferencia. En la de Jill con su hablar directo sin matices reparadores, con su entrenamiento de bastones que exigía un estar aquí y ahora constante a riesgo de recibir el bastón en la cabeza al primer descuido. Con su incesante pregunta que martillaba mi cuerpo: "¿Qué querés Ana? ¿Vos qué querés?" En la de Julia con su imagen fuerte entremezclada con la vulnerabilidad de su voz que, como ella ha narrado tantas veces, también se vuelve fortaleza. En Julia quien luego no sólo se convertirá en mi maestra, sino que me demostró que es posible encontrar nuestra habla personal también a través de y a pesar de nuestros temblores. Un feminismo anclado en la presencia provocativa y desafiante como la de Geddy, con sus tatuajes en el cuerpo y su cabeza rapada por ese entonces. Recuerdo que la gente se daba vuelta para mirar a "esa mezcla rara de..." que caminaba por "las callecitas de Buenos Aires que tienen ese no sé qué..." Las tres afirmaban/afirman con orgullo su ser diferente. Esta fue la enseñanza. Estas mujeres se transformaron en "mis" locas, primer calificativo con el cual muchas personas de mi entorno las denominaron, así como años antes se las había llamado a las Madres de Plaza de Mayo. A ellas, ahora, se les sumaban las "locas" Magdalenas. Mujeres, ambas, cada una en su espacio, escribiendo la historia de una revolución sin armas, pacífica, basada en el culto a la memoria, en la persistencia y resistencia de pequeñas acciones personales.
1997: Transit. Julia. Dinamarca-Holstebro, sede del Odin Teatret. Conozco a otras mujeres de la red y cómo funciona todo esto. Las miro alucinada: Patricia Ariza de La Candelaria, con sus raperos con quienes había construido un proyecto de vida a través del teatro. Con su vida política marcando su piel y su mirada. Allí fui sacudida por la belleza dolorosa de la voz de Brigitte Cirla (Voix Polyphoniques, Francia), quien me enseñó que no existe el "desafinar", que es solo un concepto para mantenerme en el silencio, que esta "desafinación" también puede ser un lugar para mi voz. Luego vinieron Sally Rodwell y su marido Alan Brunton (nuestro primer Magdaleno) y Madelaine McNamara a quienes conocí organizando uno de los encuentros inolvidables de la historia del Magdalena, realizado en Nueva Zelandia, Magdalena Aotearoa. Deborah Hunt (Nueva Zelandia-Puerto Rico), corriendo con sus baúles llenos de máscaras y proyectos, con inscripciones en donde se leía: "Yo no soy un cuerpo". Cristina Castrillo y Bruna Gusberti (Teatro delle Radici, Argentina-Suiza) quienes me ayudaron a leer de otra manera la historia de mi propio país; Roxana Pineda (Magdalena Cuba) representante de una segunda generación de Magdalenas dispuesta a demostrar que se puede realizar encuentros sin celulares y sin internet velocidad ADSL. Roxana me muestra que aún vale la pena enfrentarse con molinos de viento porque ellos encierran la simiente de un futuro pan casero.
Aprendo y sueño: Las mujeres del Magdalena me enseñaron y obligan a tener un cuidado especial con las palabras. Una de las obsesiones de Jill y de Julia. Las palabras en este universo tienen un peso, un valor y somos responsables de su enunciación. Muchas veces al terminar un encuentro de presentación del Magdalena Project, Julia hace una ronda en donde cada una debe poner en palabras un sueño. Una vez enunciado y escuchado, se debe asumir el compromiso de concretarlo. Si como decía Segismundo "la vida es sueño y los sueños, sueños son", diría con Julia: "la vida no es sueño y los sueños acciones son". Muchos eventos del Magdalena han comenzado en estas "peligrosas" rondas de Julia. Yo dije: Magdalena 2ª Generación (M2G).

CONTRA VIENTO Y MAREA

El teatro griego u oficio religioso

Por Flora Sarandon

El siguiente es un testimonio de la experiencia vivida durante las Jornadas de prevención de Desordenes de la Alimentación en Villa Gesell, durante los días 6 y 7 de octubre de 2010, auspiciado y promovido por la Dirección de Salud, la Dirección de Cultura y la Dirección de Educación de esa comunidad.


"El teatro griego u oficio religioso-poético se dirigía tanto a la vista, al oído, al intelecto y al corazón de los espectadores".
Ayer mi amigo Diego me pasa esta frase a raíz de mi relato sobre lo que habíamos vivido, Natalia Marcet y yo, durante las jornadas de prevención de desórdenes de alimentación en Villa Gesell, el 6 y 7 de octubre del 2010. Las jornadas consistían en la obra Gordas dirigida por Ana Woolf, protagonizada por Natalia y un taller teórico-vivencial dirigido por ambas a alumnos de escuelas secundarias. Al leer la frase, vi, con asombro, que representaba una síntesis perfecta de lo que fuimos armando con Natalia desde hace 3 años y que se terminó de plasmar en esas jornadas: Un hecho teatral en todas sus dimensiones porque, sin que fuera una propuesta en principio, tuvo en cuenta en su concepción al cuerpo en su integridad, apuntó a varias áreas de la persona para introducir nuevos conceptos: la vista, el oído, el intelecto y el corazón. La vista y el oído estaban en juego en la parte del teatro y la canción final que armaban los chicos con las palabras que les quedaban del taller; el intelecto en la información nueva sobre la presión de los medios, alimentación sana, la discriminación por peso, la aceptación de la biología y de sus ciclos y, finalmente, el corazón, en toda la emocionalidad disparada por el teatro y la visualización, la espiritualidad surgida del compartir una experiencia y, esencialmente, en la misión por la aceptación de la diversidad de los cuerpos o, al decir del biólogo chileno Maturana, "la aceptación del otro como legítimo otro en la diversidad" que empezaba a concretarse.
La noche anterior a las jornadas le pedí a mi hija de diez años, que participaba siempre de todas nuestras charlas con Natalia, que nos hiciera un cartel de presentación del taller. Ella tomó una hoja y, con varios colores, escribió: "Este taller se trata de: la nutrición, la alimentación y de los sentimientos que usamos al comer". Y le hizo un dibujo que era una pirámide nutricional rodeada por un corazón y ahí con Natalia nos miramos y dijimos eufóricas:- ¡Tenemos el logo!"
Las jornadas estuvieron llenas de excitación, júbilo, agradecimiento, sudor, entusiasmo, nervios, miedos, energía pero la verdad es que yo no supe qué fue hasta que terminó.
El día siguiente a las jornadas, mientras mi vida empezaba a volver lentamente a su ritmo, sentada en medio del jardín, reflexionaba sobre lo que habíamos vivido durantes esos dos intensos días. Y, lo que irrumpió en mí fue el despliegue del espíritu. El "dar ferviente" del cual el I Ching tantas veces me había hablado. Sentí cómo la experiencia del dar lo que sé, lo que investigo diariamente, lo que leo, lo que experimento con cada paciente, lo que mi hija tenía que saber sobre la etapa que pronto va a vivir; se volvía una sensación nueva. Desconcertada vivencié la experiencia espiritual que tantas veces leí y una gran paz y fortaleza se apoderó de mí. Dar lo que sé; simplemente eso. Lo hemos hablado con Natalia, mucho; dar, la misión.
Pasados algunos días del taller le pregunté a mi hija cómo habían sido para ella esas jornadas y me dijo: "Ayudé a mamá y a Natalia a cumplir un sueño, ayudé a ayudar". Mi hija se apropió del taller, se ocupó de tocar el cuenco, repartir folletos, recoger las biromes, armar la escenografía junto a Natalia.….Y Aimará, la hija de mi amiga, vio a Matilda y empezó a ayudarla. Y Aimará le contó a su compañera Luciana y ambas vinieron a verme para hacer un taller para sus compañeros, queremos poder "evitar los comentarios que puedan doler".
Nuevamente el teatro usado como disparador; dramatizaron escenas en donde un compañero/a ridiculiza a otro/a compañero/a por el peso, en donde una madre critica a la hija por el tamaño de su cuerpo y en dónde ellas y los otros compañeros se hacen cómplices del burlador, aun sabiendo que no quieren reírse. Y Matilda fue a acompañar a Aimará a dar su taller adaptado.
Vi el poder de las generaciones nuevas; vi la capacidad que tienen para ser promotores de salud. Los círculos del agua, círculos concéntricos…ver como podemos promover conductas saludables, promover la empatía y darles a las niñas un papel en la prevención que, seguro, las fortalece para no caer en la presión cotidiana que dice que ser mujer es ser bella según un único y enfermo tipo de belleza. Decir lo que piensan es una forma de irse convirtiendo en mujeres que denuncian sin temor a las represalias. Denunciar es una forma de resistir esos potentes mensajes mediáticos que las hacen sentir que hay algo malo en ellas, es ser "más que apariencia, esencia" como dice Andrea Echeverri de Aterciopelados
Así que, y ya para terminar, transcribo el mail que les mandé a Aimará y Luciana:
"Queridas Aimará y Luciana:
Sobre el taller de hoy a la mañana. Fueron muy valientes y solidarias con los/as compañeros/as que, quizás, no tienen voz para denunciar la discriminación del cuerpo que sufren cotidianamente. Sentí una gran alegría y orgullo al verlas tan convencidas de lo que estaban haciendo, la forma en que se apropiaron del taller e insistieron en que sus compañeros comprendieran los conceptos nuevos que Uds. les estaban acercando. No podía imaginarme mejor continuación de las jornadas de Prevención de Desórdenes de Alimentación que iniciamos con Natalia en la Casa de la Cultura hace unos días. Son un ejemplo para las chicas/os, Uds. al hacer esta tarea envían un mensaje: "más que preocuparte por las imperfecciones de tu cuerpo ocúpate del bien común". Espero que puedan seguir haciendo la experiencia en los otros grados y que otros compañeros/as se unan a esta campaña. Cuenten conmigo para lo que necesiten. Muchos cariños y abrazos para las dos."


Flora Sarandon
Licenciada en Psicología. Madre. Esposa. 50 años. Especialista en desórdenes de la alimentación .Ella misma se define como "ex desordenada alimentaria". Desde que tuvieron con su esposo Juan a Matilda, decidieron abandonar la ciudad de Buenos Aires y mudarse a Villa Gesell para criar a su hija con una mejor calidad de vida .Esencialmente buceadora, no se quedó con su formación académica y ha integrado a su metodología de trabajo distintas disciplinas de autoconocimiento, y de desarrollo de la expresividad.

ALGO PARA RECORDAR

Sobre pepinos, peras y manzanas

Por Lucia V. Sander

Ante las ruinas del Teatro de Dionisos, al pie de la Acrópolis, pensaba que no sabemos mucho sobre la Antigua Grecia y su teatro. De todo lo que parece haber sido el Teatro Griego del siglo V a.C. quedó muy poco. Gran cantidad de piezas escritas por filósofos se perdieron. Eran todos hombres o nada se sabe sobre el status de las mujeres griegas del siglo de Pericles, más allá de las conjeturas resultantes de una tradición históricamente enfocada en los actos de los hombres. Se salvaron fragmentos de la obra de Safo que es la única escritora conocida, en un tiempo en que había muchas otras de acuerdo a las referencias de sus contemporáneos. ¿Qué hacían las mujeres de Atenas mientras los hombres guerreaban, dialogaban, participaban de banquetes o ponían sus obras de teatro? Si escribieron, y sabemos que lo hicieron, ¿cómo era su escritura y sobre qué?
Myrtis habría sido la maestra del tan celebrado Pindauro, poeta tebano, y de Corinna, de quien casi nada se sabe. Los dos discípulos de la maestra desconocida habrían competido en un concurso en Tebas donde Corinna salió vencedora, pero no se le reconoce la victoria debido a que habría escrito sobre mitos regionales en un dialecto, a diferencia de Pindauro quien se habría referido a los mitos panhelénicos y en lengua dórica. Existe una hipótesis que, debido a la métrica utilizada por las mujeres, sus escritos se destinaban al coro, o sea, que eran compuestos para ser cantados por un grupo de personas en festivales religiosos para un público local. Esto indica que hubieron mujeres que escribieron para el teatro griego de entonces.
Famosa por sus poemas líricos o scolia, para ser cantados, Praxilla, poeta griega del siglo V a.C., también escribió cantos ditirambos. Cuenta la historia que, por razones políticas en el siglo VI a. C los ritos a Dionisos y las manifestaciones de coros trágicos y ditirambos fueron impulsados a trasladarse a Sición, ciudad de Praxilla. Citada por la originalidad de su métrica, se sabe que, así como Corinna, Praxilla tenía sus propias versiones de los mitos clásicos. Si para Corinna fue Atenea quien enseñó a Apolo a tocar flauta, para Praxilla, la madre de Dionisos no es Semele, es Afrodita, y no fue Layo quien raptó al hijo de Pelops, fue el propio Zeus. A pesar de ser equiparada con los grandes poetas de su época, no hay vestigios de la poesía de Praxilla y si es recordada por sus contemporáneos no es debido a la escritura para el teatro de Sición, pues hay un único fragmento insistentemente citado por filósofos e historiadores como ejemplo de la necedad de una mujer que se pretende poeta. Dicho fragmento corresponde a su himno o canción en honor a Adonis, llamado "Adonis en el infierno" que contituye parte de la respuesta cuando a éste se le pregunta por la sombra de los muertos y lo que ellas más añoran del mundo de los vivos. Responde Adonis en el fragmento de Praxilla:

"Finest of all the things I have left is the light of the sun, Next to that the brilliant stars and the face of the moon, Cucumbers in their season, too, and apples and pears."
"O melhor de tudo o que deixei é a luz do sol, Depois é o brilho das estrelas e a face da lua, Pepinos frescos também, e maçãs e peras." (traducción al brasileño de Bernard Knox)
"Lo más bello de las cosas que dejé es la luz del sol, a la par, las estrellas brillantes y la cara de la luna, junto con los pepinos frescos, las manzanas y las peras."

En la mención de los pepinos de estación se fundó la reputación de Praxilla. No se mezclan pepinos con astros del firmamento, ni en poesía, ni en el pensamiento. No combina con dios alguno desear cosas terrenas tan triviales, tan pequeñas. Praxilla se volvió proverbio, sinónimo de necia (prima hermana de burra), incompetente y de mal gusto. Praxilla se volvió un chiste y así es recordada.
No sé si el mitológico Adonis pensaría en pepinos, peras y manzanas al pasar por el infierno, pero el Adonis de Praxilla sí, o ella pensó en legumbres y frutas frescas plantadas en aquella o esta estación, recogidas y preparadas para servir como alimento. En el universo de Praxilla los astros y las legumbres se mezclaban con lo cotidiano, simple y mundano de que está hecha la historia, las leyendas, sus héroes. Toda una tradición donde ella, Praxilla, cuida de la huerta de pepinos y poemas, verduras y versos frescos, peras y obras de teatro, música y manzanas.....
¿Quién no pasó ya por el infierno y, una vez allí, no sintió algún deseo? ¿Cuál fue el suyo? Yo ya estuve ahí abajo más de una vez y deseé. No voy a decir y traicionarme cual Praxilla, u otra cualquiera de nosotras, que al decir, se dice mujer.
El teatro de la antigua Sición de Praxilla, cuyas ruinas pueden hoy visitarse, fue uno de los mayores teatros de la Antigua Grecia. Según la leyenda ese teatro es el testimonio del nacimiento de la tragedia. En él había una estatua de Praxilla esculpida por Lysippos. No sé si todavía estará allá, o dónde, pero sí sé que una copia en mármol con la cabeza destruída, forma parte del acervo del Museo de Berlín. La Praxilla exhibida en Berlín está decapitada, al igual que la poeta para la historia de la literatura y del teatro. Quedan su nombre y su cuerpo mutilados. Sus poemas, su teatro, se perdieron, como sus himnos.
En el oráculo de Delfos presiento mi sino: jamás olvidar Atenas, sus teatros en ruinas, sus templos, los dioses de entonces, -destronados, destruídos por el tiempo, por la civilización-, las aguas del mar Egeo, su color azul marino y, claro, las aceitunas frescas del camino.

Atenas, 12 de octubre de 2010


Lucia V. Sander
Ph. D. en literatura, Universidad Estatal de Nueva York (SUNY/Stony Brook); profesora adjunta de la Universidad de Brasilia (UnB) hasta 1998, en el Departamento de Teoría Literaria y Literatura y en el Departamento de Artes Escénicas; Investigadora Visitante en la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY/Stony Brook, 1997) y en la Universidad de Nueva York (NYU, l998); estudió dirección de teatro y escenografía en la British Theatre Association de Londres; participó de montajes y escribió guiones. Su más reciente trabajo es la performance "Ofelia explica o El renacimiento según Ofelia & Cia.", unipersonal de una adaptación paródica del personaje de William Shakespeare. Sus más recientes publicaciones son los libros: "Susan y yo: ensayos críticos y autocríticos sobre el teatro de Susan Glaspell"(Brasilia: Editora de la Universidad de Brasilia, 2007) y "Ofelia explica o El Renacimiento según Ofelia & Cía." (Brasilia: Minha Gráfica y Editora LTDA., 2009).
luciasan@terra.com.br

GRISELDA GAMBARO en Frankfurt


Feria del Libro de Frankfurt 2010
Discurso de Apertura
5 de octubre 2010

Quiero expresar en primer término mi alegría por asistir a esta Feria de
tanto prestigio donde tengo el doble honor de pertenecer al país invitado y de
usar la palabra en su ceremonia de apertura. Me congratulo también por la
presencia de tan altas personalidades de la política, lo que señala, por otra
parte, la especial atención concedida a esta Feria que entre las ferias del
mundo ocupa un lugar de primacía.
La posibilidad de un discurso de apertura me abría inicialmente muchos
caminos, entre ellos los referidos específicamente al libro, a los problemas de
difusión y mercado, a las nuevas formas digitales que implican una manera
distinta de escribir y leer, a la falta de una legislación exhaustiva en este
campo.
Podría referirme a nuestra cultura aluvional y mestiza, cultura de
apropiación que generó, después del casi exterminio de las culturas
originarias, un producto autónomo cuya apreciación, en los países europeos,
aún suele estar teñida de cierto prejuicio folklórico.
O bien detenerme en el impacto que la literatura de lengua alemana
provocó en los escritores de mi generación que leímos muy tempranamente a
Thomas Mann publicado por editores argentinos. Podría mencionar a Herman
Hesse, cuya lectura devoraron los jóvenes de la época, y la traducción de los
poetas, desde Holderlin a Trakl. Vínculos que siguieron con Heinrich Böll,
Günther Grass, Christa Wolf, Peter Handke, pero que después no tuvieron la
misma continuidad, sobre todo referida a escritores igualmente valiosos pero
de menor renombre. Y en relación a los autores argentinos fueron pocos los
traducidos a la lengua alemana, por lo que es una gran reparación el
Programa Sur de traducciones para nuestra presencia en esta Feria.
Sin embargo, por preocupación personal y porque, en líneas generales,
me parecen abarcativas en aspectos que nos conciernen, me gustaría
detenerme en otras consideraciones más próximas a la literatura en su
relación con la política y el poder.
Durante la dictadura militar, los escritores argentinos pagaron a costo
de la vida y del exilio su empeño en el compromiso social, imbricado, de más
está decirlo, con distintas formas de considerar la propia literatura.
Como todas las sociedades en épocas de riesgo, hemos tenido escritores
para avergonzarnos pero muchos más para experimentar orgullo. Orgullo como
lo han tenido en este país que nos hospeda por la actitud frente al nazismo de
Thomas y Heinrich Mann, Heinrich Böll, Werfel, Adorno, Hannah Arendt...
Entre nosotros, los argentinos, fueron muchos los escritores que
sacrificó la dictadura con la idea de que la supresión del cuerpo implica la
supresión de la acción y la memoria. Ellos, Rodolfo Walsh, Haroldo Conti,
Miguel Ángel Bustos, Oesterheld y tantos otros han dejado su huella en el
doble compromiso de la literatura y de la instancia social. Compromiso que en
las condiciones más felices de la democracia prolongan autores como Andrés
Rivera, Osvaldo Bayer o Juan Gelman, que en sus obras, sin violentar el origen
ni el género, expresan implícita o explícitamente, la conciencia del mundo.
Esa conciencia tan avasallada hoy por los intereses económicos cuyo discurso
de aparente razonabilidad, de ajustes implacables, las mayorías padecen pero
no comprenden.
Literatura y poder tienen una relación más estrecha de lo que se cree,
con vínculos que, aun en democracia, muchas veces han sido conflictivos.
Graham Greene decía que "debemos admitir que la verdad (del
escritor) y la deslealtad son términos sinónimos".
Y agregaba que "el escritor
estará siempre, en un momento o en otro, en conflicto con la autoridad, más
o menos como el santo está generalmente en conflicto con la jerarquía de su
iglesia".
Y así debe ser por razones de sano distanciamiento en la preservación
del espíritu crítico, de la disidencia como estado de alerta, si bien es preciso
no confundir la disidencia – trabajo de pensamiento – con la estéril rutina del
antagonismo sistemático.
A lo largo del tiempo, los escritores hemos lanzado señales sobre el
trastorno de la condición humana, sobre la ferocidad de los procedimientos,
sin que ninguno de los poderosos las leyera. Incluso muchos escritores creen
actualmente que nuestra inoperancia frente al poder significa inoperancia de
la literatura y muchos han renunciado en sus obras a alguna persecución de
sentido a raíz del desencanto o en nombre de una subjetividad artística que
los libera de todo compromiso.
Sin embargo, el mal del mundo nos contamina e incluso contamina los
mejores ámbitos, aun los de esta Feria, y nuestra satisfacción siempre se verá
turbada por esa intromisión irritante de la realidad. Mal del mundo que no
consiste en fatalidades ineludibles sino en el resultado de un sistema que ni
los economistas ni los políticos han logrado mejorar sustancialmente. Quizás
en este punto se toquen políticos y escritores porque ambos no pueden
escapar de sus responsabilidades, fundamentalmente éticas, en relación a la
materia con la que trabajan: los pueblos y la política en un caso, la ficción
lingüística, sea poética o narrativa, en otro. En unos, esa responsabilidad
ética pasa por lo común a segundo término ante la complejidad de una acción
que debe conciliar – globalizada – intereses y facciones de distinto cuño,
muchas veces de naturaleza antagónica.
En los escritores, diría que la primera responsabilidad ética parte de
esa "deslealtad" de la que hablaba Graham Greene y que consiste llanamente
en la lealtad a la propia escritura.
Pero la escritura, sabemos, no es a-histórica ni se produce en el vacío.
Estamos ligados a nuestra época y no será el tema lo que nos ligará sino el
tono, la manera, la elección de las palabras.
En la Argentina, hemos tenido estadistas, padres fundantes de la
República, que han sido también grandes escritores, pero hoy las
circunstancias de la modernidad son otras, y nuestro poder, el de los
escritores, no se confunde ni se acerca tanto al poder del Estado, salvo en
contadas áreas de la gestión cultural. Y hablo de nuestro poder porque eso
tenemos cuando escribimos. Poder que no se compra, no se negocia. Por lo
tanto, en un aspecto, poder muy frágil. Quien escribe, acomete una empresa
que podría llamar imposible: fija el mundo en signos de ficción lingüística,
aun relatando la mínima historia, el más breve poema, y al mismo tiempo,
consciente de la realidad múltiple de ese mundo, intenta imponerle el
producto de su poder frágil, la claridad inteligible de la escritura. Al desorden
del mundo, la coherencia de un texto, al caos, la búsqueda de sentido o las
interrogaciones sobre su falta.
Acometer la empresa parece imposible porque hay contendientes más
desparejos que estos dos: el mundo – el poder del mundo – y la escritura.
Es lícito pensar que seremos vencidos. No por la mortalidad, por el
desgaste que el tiempo inflinge a nuestras páginas. Digo vencidos ya, ahora.
Digo vencidos si pensamos en la disparidad de fuerzas, en lo inoperante que
aparenta ser, ante una primera mirada, no sólo el acto solitario de escribir
sino la literatura entera y todo el arte en general para modificar o influir
sobre una alternativa de guerra o de violencia.
Sin embargo, persistimos. No porque desplacemos el asunto de la
inoperancia sino porque lo desafiamos. Aun inconscientemente respondemos a
un dictado que no se puede soslayar. En mi caso, sé que en el fondo de cada
frase existe una voluntad que incluso pude desconocer mis propias
intenciones: esa frase quiere oponerse a la injusticia del mundo, quiere
organizarlo de otra manera con el poder frágil de la escritura.
Cuando escribo – y por lo tanto leo – puedo decirme que la inteligencia
existe. Y que no es, obviamente, aquella que considera "procesos
fascinantes" la creación de armas químicas o la invención a partir de una
tecnología altamente sofisticada de aparatos destructivos. Que esa otra
inteligencia existe y está ahí, en la página. Que el impulso creativo de la vida
empieza en esa página, en la fuerza afirmativa de inventar y contagiar el
deseo, que la lucidez existe y está ahí, y que mi pretensión, por más soberbia
o desmedida que parezca, opone la inteligencia del juicio, del sentimiento y
la imaginación a la locura en el mundo. Locura, por traer un ejemplo, que en
el último agosto, a raíz de un incidente fronterizo en Medio Oriente, produjo
cuatro víctimas por el corte de un árbol.
La literatura, aparte de significar muchas otras cosas, también es esto:
la detención de la mirada sobre el árbol que crece y quiere vivir, el árbol
cortado y la muerte. Hablar – escribir, leer – sobre la ausencia de cordura,
aunque el azar de nuestra seguridad aparente protegernos.
Porque la literatura imagina, porque los hombres y mujeres son capaces
de imaginar, también los políticos podrían imaginar audazmente. Atreverse,
como aquellos grandes escritores que inventaron la realidad del poema o la
novela, a imaginar otra realidad posible que no sea ésta, la de los incesantes
conflictos. Si bien algunos gobernantes, sobre todo en América Latina,
trabajan con propuestas más equitativas, no basta imaginar con límites sin
forzar las circunstancias. Los cambios son siempre lentos mientras los
sufrimientos inmediatos. Por ese sufrimiento colectivo – de guerras, de
desempleo, de exclusiones del sistema – los políticos podrían, como los
grandes escritores, reinventar el discurso, proyectar nuevas reglas e imaginar
otras realidades posibles. Concretar, como quien escribe un buen libro – que
deparará conocimiento y emoción – un equilibrio más justo en nuestras
sociedades. Y en esta hipótesis ingenua y esperanzadora, ese libro, escrito
paradójicamente sin palabras y con hechos, sería el de mayores lecturas, el
de mejor exposición, el que concite, sin exclusiones, multitudes más felices
en todas las ferias del libro, desde las modestas que se organizan en nuestro
lejano Jujuy, próximo a la Puna, hasta esta magnífica Feria de Frankfurt que
hoy inauguramos.

Griselda Gambaro

ESTACIÓN JUNÍN: ENCUENTRO 13/11


ESTACIÓN JUNÍN: Marga en Paraná

Lapacho y mujeres.
Un viaje al encuentro.

Por Marga Chiaro

Hacía mucho que no me tomaba un fin de semana largo para salir de mi ciudad. Aún algunos dolores no me decidían a descansar el cuerpo.
Se realizaba en Paraná el XXV Encuentro Nacional de la Mujer. Una amiga me invitó. Yo me enteré de su existencia años anteriores. Así que más o menos sabía de qué se trataba. Mujeres de distintas organizaciones, grupos y personalidades vinculadas al movimiento de mujeres, organismos de derechos humanos, al ámbito académico y científico, trabajadoras de salud, sindicatos, etc. Todas juntas debatiendo temas en los que el estado históricamente ha maltratado y dejado endémico.
Así que partí a la madrugada con las compañeras del Plenario de Trabajadoras. La espera en la terminal de ómnibus, siempre atrasado, resaltaba la ansiedad en nuestros ojos con sueños.
Salimos a la ruta y una pampa chata por delante dejó nuestra dormidera a su voluntad bajo el solcito del amanecer.
Después de traspasar el río por el túnel subfluvial pincelazos púrpura, amarillos y blancos dieron el marco a Paraná.
"Lapachos" dijo mi amiga Sonia que sabe mucho de plantas. Y eran tan bellos que invitaban a la bienvenida y cuando recorrimos esa larga avenida con el taxista contándonos intimidades de su ciudad nada importaba porque yo iba mirando tantos lapachos en flor.
Con el sol vertical llegamos a la escuela donde pernoctaríamos. Un gran patio colmado de mujeres comiendo su ración cocinada por hombres. ¿Cuántos pollos asaron? "600", me dice un compañero.
Había muchos talleres para asistir, distribuidos en 25 escuelas. Quería estar en todos y no me decidía. Si elegía uno tenía que seguir en esa comisión hasta el último día para hacer las conclusiones. Trata... Trata de personas. Ese. Allí partimos y otras compañeras a otros y a otros...
El taller estaba tímido y yo sabía que quería ir a escuchar... después festival, después salir...Pero el cansancio retomó la caminata a nuestra escuela y la cena y charlar la experiencia.
Las mujeres... éramos tantas que no teníamos lugar donde estirar nuestro cuerpo. Lo dejamos descansar sin ninguna resistencia en los asientos del colectivo, lo apoyamos, como olvidado.
Hacíamos larga fila en el baño para refrescar la cara y lavar la boca y los dientes blancos para que se escuchen nuestras palabras.
Al otro día, nuevamente a seguir con los talleres, y Misiones, Tucumán, Gran Buenos Aires, Bariloche, Chaco, Salta, las mujeres de todo el país poniendo al descubierto, en ese saloncito escolar, la gran red mafiosa entre policía, gobierno e iglesia que a cara limpia, operan raptando niñas y niños para prostituirlos y lucrar con sus cuerpitos. Con mirada contemplativa estas instituciones dejan actuar libremente para coronar sus arcas.
Descubrí la palabra "ablandamiento" y su significado cruento. Testimonios de cuerpo entero me hicieron reafirmar las intenciones de los chacales televisivos haciendo apología del delito
El tema principal de este encuentro fue la proclamación de la despenalización del aborto. Aborto legal, seguro y gratuito.
El entusiasmo se contradecía con mi cansancio, las veredas se convertían en un sin fin donde nunca llegabas a las esquinas, las piernas eran plomo encallado pero con la decisión de avanzar, a palabra viva en los talleres para que se escuchen nuestros derechos, entonces entró la intolerancia con sus venias, sus cruces y sus mandatos, a lastimar a las compañeras.
Y sigue la obcecación y siguen las antiparras para no ver la realidad de las miles de mujeres que mueren año a año por abortos clandestinos. O sea, el aborto existe.
Y llegó el día de la asamblea y la plaza se llenó de mujeres de colores que se mezclaban con los paños bañados de artesanías típicas.
Nos arremolinamos bajo el sol que parecía no perdonarnos la impudicia de organizar nuestros derechos que a viva voz iban creciendo desde los árboles.
Las calles se ensanchan con mujeres que caminamos, cantamos, nos miramos...reforzamos fuerzas, entusiasmo, cuando vemos en una esquina, tras una valla, a un puñado de hombres de camisas blanca con las manos en rezo balbuceando un Ave María, con sus ojos que buscaban en el cielo por no atreverse a mirarnos y como fondo las paredes enormes, imponentes de la iglesia. "Postal surrealista", me dije. Pero no, la fila de "uniformados" que los cuidaba me sacudió en realidad.
Cincuenta cuadras de Paraná se abrieron despanzurradas a nuestro paso y alguna que otra cabeza tímida se asomaba por la ventana de algún edificio alto, pero más alto trepaban nuestros pedidos, nuestros cantos hasta recibir la noche y sentar nuestro cansancio en un abanico sobre el asfalto. Más aplausos a las voces que estuvieron militando.
Hoy antes de escribir estas palabras, busqué en internet el significado de "lapacho" y lo primero que leí fue: "planta curadora..." entonces, no leí más.

Marga Chiaro. Actriz, directora.
Integrante y co-fundadora de Red Magdalena Estación JUNÍN
Provincia de Buenos Aires, Argentina

MAGDALENAS TRABAJANDO

Regalos
Situación límite, de Nelly Fernández Tiscornia, en adaptación Patricia Palmer
Dos monjas misioneras. Una crisis de fe. Un matrimonio. Un bienestar que se está convirtiendo en un infierno. Cada personaje abandona algo de sí, intenta regalar una acción que le devuelva algo de existencia, de contacto, de ilusión. Para pensar en regalos. Para hacer. Situaciones límite. Intérpretes: Julia Auge, Zuleika Esnal, Laura Ledesma, Darío Luchetta. Dirección: Laura D’Anna. Sábados, a las 22.30, en Teatro del Ángel, Mario Bravo 1239.


Semillas de memoria en Brasilia y Bogotá
Dirigido por Julia Varley y protagonizado por Ana Woolf, se presentará en el Festival de Brasilia Solos Ferteis, a realizarse entre el 16 y el 22 de noviembre en dicha ciudad.
En dicho festival, Ana Woolf ofrecerá una demostración de trabajo sobre su proceso de entrenamiento y el abordaje teatral y dictará un seminario.
Semillas de memoria también se presentará en el Festival de Mujeres en Escena, que se realizará del 20 al 30 de noviembre de 2010, organizado por la Corporación Colombiana de Teatro de Bogotá. Asimismo, durante este Festival, Ana Woolf dictará también un taller de entrenamiento actoral.

Ana Woolf, asistente de dirección de Eugenio Barba en La vida crónica:
en Polonia (Wroclaw, Instituto Grotowski) se realizó un encuentro de 8 días con 40 participantes venidos de diferentes países del mundo. Por primera y única vez Eugenio Barba (director del Odin Teatret) abrió los ensayos de su último espectáculo La vida crónica, a 40 –en su mayoría jóvenes- directores, actores/actrices, estudiosos/as del teatro. Se trabajaba de 9 a 16.30hs y luego los participantes gozaban de un encuentro de alrededor de 1 hora con Barba en donde se creó un ping pong de preguntas mutuas. "Lo que más me hizo feliz de este encuentro -dice Ana, es ver la nueva generación de teatrantes que se viene, en su mayoría sin inhibiciones, y con un pensamiento y observación muy lúcido. Ojalá se puedan realizar experiencias así en nuestro país."



Gordas en Cali, Brasilia y Bogotá
La obra de Natalia Marcet, con dirección de Ana Woolf, se presentará el 8 de noviembre en el Festival de las Américas y el 13 del mismo mes en el Teatro La Máscara.
Del 16 al 22 de noviembre participará del Festival Solos Ferteis, que se realizará en Brasilia, organizado por Luciana Martuchelli.
El 29 de noviembre se ofrecerá Gordas en el Festival "Mujeres en escena", que organiza la Corporación Colombiana
de Teatro, en Bogotá.
Además, Natalia Marcet dictó el seminario "Mi cuerpo, mi hogar", en el TPM (Teatro Popular de Medellín,) el 3, 4, 5,6 de noviembre. Luego lo hará en el marco del Festival Solo Ferteis, del 16 al 22 de noviembre, y lo repetirá en el Festival "Mujeres en escena", en Bogotá, la última semana de noviembre.

MAGDALENAS TRABAJANDO II: Vuelos


Ciela Asad y el Colectivo poético teatral "Vuelos"

Crónica de la fiesta de los 10 años de "Vuelos"

Por Ciela Asad

El Colectivo con alas festejó con una primera fiesta donde se hizo presente la música a través del Dúo Miñango, La Pollera, Agua y Vino, Domésticos, y terminó con Los Habitué, grupo de tango y murga.
La poesía y el teatro a través de las intervenciones de Claudia Giombini, Eduardo Felipe Fischer y Wen Li kohei,
Hijos zona oeste tuvo su lugar con una mesa de informes, libros, dvd, etc..
Los poetas Alberto Luis Ponzo y María Montserrat Beltrán con una mesa de literatura.
Logramos regalar con la entrada la revista soñada "El barco que parte" revista cultural para jóvenes de 1 a 100 años...
Claudio Turica, compositor de la música original de varias obras de "Vuelos" expuso artesanías de su local: "Folclore Arte Nativo" donde se puede apreciar el trabajo de cooperativas de comunidades aborígenes.
Expuso Silvia Ciurca sus obras: "Indagaciones en papel"
La fiesta comenzó a las 22 hs. en un día raro, hubo que decidir si se hacía o no. El ex presidente Nestor Kirschner había fallecido dos días antes.
Se decidió llevar el festejo adelante considerando que nuestra militancia artística no debe detenerse, todo lo contrario, fortalecerse abriendo espacios nuevos como éste, la fiesta del arte y de la vida.
Se realizó en el primer piso del club mariano moreno de la ciudad de Castelar, donde "Vuelos" (en el entrepiso) tiene su sala y biblioteca.
El espacio fue intervenido plásticamente con un trabajo enorme de todos propiciado por Silvia Ciurca, cortinas pintadas a mano, cajas con fotos de todos los espectáculos...
Excelente sonido e iluminación que crearon un espacio otro. Un ambiente cálido y abierto a las numerosas expresiones.
En una pantalla se proyectaron imágenes de los espectáculos y talleres que se llevan adelante desde el año 2000.
Solplamos las velitas al ritmo de la marcha peronista cantada por Los Habitués, en ese ritual se hicieron presente ex alumnos, hoy actores, estudiantes de dirección, actuales pasajeros de este colectivo siempre en movimiento. Gente de todas las edades, los antiguos, que desde antes de la conformación de "Vuelos" se formaron conmigo en el Living Teatro. Los niños del 2000 , hoy jóvenes actores y actrices, que agitadísimos atendían la barra, cobraban las entradas, atendían a los recién llegados, actuaban, bailaban...Guirnaldas de abrazos, miradas cómplices de tanta andanza compartida.
La vida que se comparte en el teatro. El paso del tiempo en la construcción de este espacio que emergió de mirar a un grupo de niños comprometidos con el teatro como jamás lo había visto y sentido: "locos por el teatro". Responsables del éxito de esta fiesta, codo a codo con Daniel Cuzzolino, el mentor de esta ocurrencia apasionada.
Y más aún, partícipes de una misión que cada día es más abarcativa, que cumple con la misión espiritual del arte: conocernos a nosotros mismos, acrecentar la alegría a través de esfuerzos creativos colectivos.
Por eso...larga vida a "Vuelos", larga vida al "Barco que parte"...y que se realicen los sueños, que vuelen los barcos, que despierten los colectivos, que viva el teatro y la poesía.


Registro de una improvisación
(preparando el trabajo presentado por "Vuelos" para el encuentro Magdalena)

Por Sofía Saranite

Gusanos rodeados de tierra mojada que buscan asilo en otros cuerpos, buscan rearmarse con pedazos de otros cuerpos. El sonido es la expresión más pura del dolor, de la desesperación, y del placer. Gritar calma, salva, relaja. Reír calma, salva, relaja. Ambas generan lágrimas que humedecen más la tierra y los aprisiona con más fuerza. Son niños, son lombrices, son hombres, son raíces, son mujeres, son sombras, son aire comprimido. No son más de lo que pueden oír o hacer oír. El no ser los eterniza y el ser tanto agudiza su penuria, frágil, inmutable. Incluso la risa y el placer son penosos en su condena.



Poema
(fragmento del último trabajo de "Vuelos")

por Florencia

Lamió el dolor más profundo
Y no pudo más que escribir:
Vislumbrar la miseria más oscura desalienta pero no obtura la más certera realidad…vuelve y se sumerge en su cuenco del mundo, la arropan nuevos vestires y arroja amorosamente lo más viejo de si:
Árboles añejos
memoria áspera y dócil
suave y melancólica
recuerdo que no cesa
ni ahoga, ni pesa
La sabia me puebla enorme
y atesora (en su intimidad) en cada rama
la historia de su identidad (la humanidad)
gruñe, grita, sonríe (agudo y aprovecho la gr para sonido gutural y agudo)
el cuenco de nunca acabar


ENCUENTROS MAGDALENA

Encuentros Magdalena y Mujeres en escena

BRASIL - BRASILIA
Solos ferteis, directora artística Luciana Martuchelli
16 al 21 de noviembre, 2010
http://solosferteis.blogspot.com/

COLOMBIA - BOGOTA
Mujeres en escena, directora artística Patricia Ariza (Teatro La Candelaria y la Corporación Colombiana de Teatro)
19 al 30 de noviembre, 2010
www.mujeresenescena.co

ITALIA - TORINO
Magfest, directora artística Gabriella Sacco
1 al 5 de diciembre, 2010
www.magfest.com

Feliz 2020