ENCUENTRO 19 DE SEPTIEMBRE


LA PACHA DE MEDELLÍN

y el valor de la resiliencia

Por Marcela Brito

El 26 y 27 de julio de este año, compartimos con Sandra Francisca Florez Gómez, de Medellín, Colombia, directora de Kromática Creativa, un encuentro donde participamos 40 mujeres, entre las cuales había docentes, trabajadoras con poblaciones vulnerables y mujeres dedicadas a distintas ramas del arte. El mismo se desarrolló en la sala Julio Bocca del Centro Cultural Sábato de la UBA.
Sandra es artista, creativa, pedagoga artística, investigadora, gestora cultural de proyectos artísticos comunitarios, consultora en diseño de programas artísticos y creativos para poblaciones de alto riesgo social (infancia y juventud).
"Sobrecosechar" fue el nombre de esta propuesta basada en la reflexión corporal, individual y colectiva, en la expresión plástica (mandala de la resiliencia), con relajación-meditación, ritual colectivo, a todo lo cual siguió un intercambio entre las participantes de sus experiencias en contextos vulnerables.
"¿A qué te dedicás?" le preguntamos, cena por medio a Pacha, que estaba en Buenos Aires, invitada por la Universidad de Palermo.
"Soy la directora de Kromática, Centro de Expresiones Socioartísticas dedicadas a la resiliencia, el arte y la reflexión humana."

-¿Qué es la resiliencia?
-La definición más acertada de resiliencia para Kromática es la que adoptamos de Boris Cyrulnik, el etólogo francés, que la señala como la capacidad que tenemos los seres humanos de vivir a pesar de la adversidad. Él hace referencia a que podemos pasar toda la vida como patitos feos, pero el proceso de la resiliencia es convertirnos en cisnes. Sacar nuestras propias alas. Una infancia herida o lastimada no significa que ése sea el resultado de la vida del adulto. Siempre vamos a encontrar a nuestro alrededor gente que nos ayude a desplegar esas alas. Ese sería nuestro trabajo, con el cual nos convertimos en tutores de resiliencia. Siempre hay que mirarle al otro, al que tenemos al lado, el cisne y no el patito feo.
El objetivo de Kromática es compartir una metodología artística, basada en lenguajes expresivos, en procesos de reflexión, de comunicación, de identificación, de reconocimiento como ser humano. A nosotros nos identifica un árbol y ese árbol es cada ser humano. El proceso de resiliencia es individual. Vamos viendo cuáles son las posibilidades de cada persona y se trabaja en función de esa persona. La misma estrategia no funciona para todas. Alguien puede vibrar más expresándose desde el cuerpo, otro desde la escritura, desde la música o desde la plástica.
Un elemento muy importante para nosotros en la resiliencia es el símbolo y la resignificación del símbolo. Cada situación de adversidad o de vulnerabilidad vivida tiene su significado, su símbolo. Se trabaja recreando esa situación con elementos artísticos para poder desinstalarlo del cerebro. Por ejemplo, alguien que tuvo que migrar a Medellín o a Antioquia luego de haber sido desplazado por un grupo armado, ya sea de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), o el ELN (Ejército de Liberación Nacional) o las fuerzas paramilitares, guarda en el cerebro el instante en que tuvo que salir corriendo con su familia y huir hacia el monte. Una vez en la ciudad en el proceso de acoplamiento, cuando se le menciona el pueblo de origen, inmediatamente aparece esa situación de miedo, de angustia, de abandono, de desarraigo. Ese miedo queda habitando el cuerpo y a través de diferentes actividades artísticas y metodológicas se logra que ese evento vaya adquiriendo otro significado. ¿Qué se aprendió de esa situación? ¿Por qué hubo que salir corriendo? ¿Qué se puso a prueba? ¿La fortaleza, la resistencia, la capacidad de adaptarse a otras situaciones? ¿Qué habría que hacer para volver nuevamente al lugar de origen? ¿Cómo apropiarse del territorio de la ciudad siendo que se proviene del campo? Así se van descubriendo otros elementos del ser que hasta entonces eran desconocidos. Cambia la lectura de ese evento adverso. Todo recuerdo positivo o negativo se instala en la misma parte del cerebro. Un olor, una palabra, despiertan un recuerdo. La idea es que ese momento, esa especie de grillete atado al tobillo deje de ser un lastre y se pueda instalar en ese lugar de la memoria un elemento positivo y simplemente se piense en ese hecho y se lo vea como algo que pasó, no como algo que nos tiene atadas, sujetas al pasado. Son situaciones que vamos arrastrando y no permiten avanzar. Permanecen a nivel energético. La energía se queda ahí, apegada a ese instante. En Bioenergética hay un trabajo que se hace recordando, verbalizando ese momento traumático y con auriculoterapia se propende a liberar la energía. Una vez liberada, se recomienda hacer algo positivo para ocupar ese espacio que quedó limpio.
La idea de Kromática es ser un puente. Darle vida a ese evento para luego despedirlo. No usamos la palabra trauma, porque trauma está asociado a la muerte.
Hay que ser muy cuidadoso. La persona va hasta donde quiere ir, no hasta donde el otro diga. Cada uno se apropia de sus instrumentos y lleva a cabo sus procesos en su propio tiempo.
-¿Esos grupos o comunidades con las cuales trabajan continúan con alguna actividad?
-Nosotros asesoramos, damos capacitación, acompañamos, hacemos que su proyecto sea instalado y empiezan a formar parte del mismo. Se articula entre la escuela, la comunidad. Han sido experiencias exitosas.
En octubre del año pasado comenzamos a trabajar con mujeres de un municipio que se llama Del Bagre. Nosotras bajábamos hasta cierta parte, porque no podíamos ir hasta allá y todas venían ahí, a la periferia. Dos de ellas empezaron a desarrollar ese proyecto en su comunidad y ya están postuladas para premios a nivel nacional por su labor. Una de las integrantes decía: "Esta resiliencia que ustedes proponen sale del corazón". Si la experiencia no da resultado por un lado, se busca por donde se puede trabajar. Se ve en la cotidianeidad, por ejemplo, alrededor de una comida. Se organiza un sancocho, un estofado y una escucha y se empiezan a ver las necesidades y a generar las cosas. Ayudar a construir una casa, hacer una huerta en la escuela. No todo es color de rosa. La mujer colombiana prácticamente no habla, pero en lo que hacemos no existe el fracaso.
-¿Cómo iniciaste este proyecto, Kromática?
-Tiene mucho que ver con la vida mía. Yo soy pedagoga, tengo experiencia en teatro, en los EE.UU. estudié artes para la educación especial, en otros países he estudiado danza ancestral, danza sanadora, en México, en Colombia y otras cosas alternas. Mi formación básica es educación especial y después empecé a descubrir cosas de la vida misma, la bioenergía, por ejemplo. Empecé a solas a hacer un proceso de reflexión lúdica. La creatividad, los hemisferios cerebrales y empezaron a llamarme para coordinar diferentes cosas hasta que aglutiné todo en Kromática.
-¿Cuál es tu sueño?
-Mi sueño es fabricar muñecas, muñecas de trapo, como esa que vieron en el taller que hicimos.
Pacha, dice, es por Francisca. A las Franciscas les dicen Pacha, Rebeca, Paca. También por la Pachamama. Pachamama cuando es grande y Pachaguagua cuando es pequeña.



Algunos datos sobre Sandra Francisca Flórez Gómez

-Conferencista nacional y regional en temas relacionados con arte-pedagogía y vulnerabilidad social.
-Proponente de la metodología artística, Investigadora, diseñadora de textos para la comunidad y formadora de madres comunitarias en el proyecto Prevención del Reclutamiento desde la Primera Infancia.
-Asesora en proyectos de promoción y participación en Derechos Humanos en comunidades vulnerables de Medellín (Belloriente)
-Investigadora Internacional para Save the children. (Conflicto armado-niñez. 2007)
-Coordinadora de programas artísticos para niños en la Fundación Universitaria Bellas Artes, Colorín Colorado, Casa de los Colores, teatro Popular de Medellín.
-Directora creativa de eventos académicos relacionados con Arte y Lúdica.
-Conferencista y tallerista en el tema de Lenguajes Expresivos, con ICBF, Fundación Gente Unida, CEI Bucarrelly, entre otros.

Desempeño artístico
Diseño y creación de cartilla YO SOY, cartilla familiar de Resiliencia Taller Lenguajes Expresivos: dirigido a docentes de educación inicial.
-Diplomado en Arte y Resiliencia
-Productora de material artístico en ambientes vulnerables (kit de resiliencia)

Reconocimiento
-Univates, Brasil. IV Encontro Iberoamericano de Investigadores en la Escuela.
-Universidad Pedagógica de México. Oaxaca. III Seminario Internacional de Lecto-escritura. Ponente- Tallerista con la investigación El Portafolio Docente.
-Asomujpar. Mujeres Cabeza de Familia. Belloriente. Medellín. Proyecto desarrollado en parte alta de Santo Domingo para mujeres.
-Corporación Picacho con Futuro. Intervención con la población del sector en Derechos Humanos y Arte.
-Save the children con la investigación en la comuna 6 con el tema de Conflicto Armado.

Proyectos actuales
-Fundadora de la empresa Kromática.
-Asesoría y formación para docentes, madres comunitarias en el tema: Lenguajes Expresivos en la Primera Infancia.
-Diseño y producción de material mediático y creativo.

Investigaciones Actuales
Resiliencia Femenina, aproximaciones de contexto. Organización Responsable: Kromática.
La expresión artística y la resiliencia como estrategia de interacción humana.

V ENCUENTRO DE MUJERES INDÍGENAS DEL GRAN CHACO


Voces femeninas que anidan en la tierra


Por Sandra Califano


Poco a poco, de a grupos, algunas con sus polleras largas y pañuelos floreados en las cabezas, otras con remeras y jeans. Sosteniendo miradas, con más silencios que palabras. Así, a paso lento, mujeres indígenas de la Argentina, Bolivia y Paraguay llegaron desde sus pueblos hasta Orán, Salta, para juntarse y para compartir la vida. Quieren darse fuerza para seguir luchando por sus derechos de mujeres y de indígenas.
Si en las sociedades de cada uno de estos países, muchas veces las mujeres tenemos que salir a conquistar espacios, reclamar por nuestros derechos o hacer que escuchen nuestras voces, para ellas la tarea es aún más visceral: tienen que defender la dignidad de existir.
Porque todavía hay quienes se mueren de enfermedades que no son mortales, sólo por ser indígenas y pobres; porque no se les reconoce el derecho ancestral de tener un territorio, que significa tener una vida; o no se valoran las artesanías que salen de sus manos y del reflejo de sus almas.
Es por eso que se juntan para ayudarse a caminar, para aprender unas de otras, para buscar caminos nuevos y así crecer.
Luego de tres días de estar reunidas en Orán, de escucharse y de compartir los momentos que viven día a día cuando están en sus comunidades, las mujeres indígenas de la región del Gran Chaco Americano, confirmaron que quieren seguir caminando juntas.
En la Declaración que surgió del V Encuentro de Mujeres Indígenas del Gran Chaco, ellas hicieron oír sus voces.
"Nosotras vivimos del fuego. Lo usamos para cocinar, para lavar, para calentar, para todo. Trabajamos todo el día hasta la noche. Antes nadie valoraba nuestro trabajo como mujer, ahora sí", contó durante la primera ronda de comentarios, Adolfina Lucas, mivaclé oriunda de Villa Hayes, Paraguay,
Adolfina, además de trabajar en su casa, acompaña de manera voluntaria a los enfermos de su comunidad a llegar a los hospitales de Asunción y durante los procesos de los tratamientos. "Trabajo en el área de salud hace bastante, y poco a poco voy ganando la confianza de los varones. Muchas veces tengo que reunir dinero para los medicamentos. El Estado debería apoyar más la salud de los pueblos indígenas. Las mujeres estamos avanzando mucho. Falta que la presidente de Asuntos Indígenas de Asunción, nos reciba y nos escuche", destacó.
A su turno, Judith Rivero, del pueblo chimán de Bolivia, segunda presidenta de la Confederación de Mujeres Indígenas de ese país comentó: "Antes las mujeres no estábamos muy organizadas por culpa de los hombres que no nos dejaban trabajar. Pero yo ahora veo mucho adelanto. Vendemos nuestras artesanías, buscamos recursos, hacemos proyectos. Algunas lloran y dicen que estamos abandonadas, pero creo que a veces nosotras dejamos que los hombres nos traten así".
En las comunidades el trabajo artesanal es la expresión de la cultura. Es vida misma. Los hijos van aprendiendo mirando a sus padres. "Todo lo que hacemos nos cuesta, explica una artesana guaraní, cuando tenemos que ir a buscar la hoja de palma o de totora tenemos que ir por el agua y caminamos hasta 40 kilómetros. No sabemos qué nos espera en el monte, con qué animales nos vamos a encontrar y si vamos a volver a la familia. Igual lo hacemos porque es nuestra costumbre."
La experiencia que están llevando adelante de las mujeres tobas y wichi de Ingeniero Juárez en Formosa, alentó a muchas. "Formamos la Cooperativa de Mujeres Artesanas del Gran Chaco que agrupa a 240 artesanas que trabajan en cháguar y lana de oveja. Hace 10 años que empezamos a caminar juntas y hoy tenemos un local propio y más de 20 puntos de venta en Buenos Aires", contaba contenta Silveria Samuel, una de las coordinadoras.
De un encuentro a otro, las mujeres también comparten logros como éste, o como el de haber logrado una mayor participación en los espacios públicos, haberse organizado para encontrar nuevos mercados para sus artesanías, o el hacer gestiones ante las instituciones de gobierno relacionadas con distintas problemáticas.
La voz en el papel
El texto de la Declaración que formularon dice:
"Nosotras las mujeres indígenas del Gran Chaco Americano, estuvimos reunidas del 21 al 23 de agosto último en Orán, Salta, participando del V Encuentro Trinacional de Mujeres.
Un grupo de 63 mujeres representantes de los pueblos Wichi, Qom, Ayoreo, Nivaclé, Guaraní occidental, Guaraní, Enxet Sur y Sanapaná, presentes en Paraguay, Argentina y Bolivia, nos juntamos para defender la vida y los derechos de las mujeres.
Hace cinco años que nos venimos encontrando, intercambiando nuestros saberes y luchando por esta causa. Es por eso que, al finalizar este encuentro expresamos:
Pedimos a las autoridades de los tres países que hagan cumplir el derecho de los pueblos indígenas sobre la propiedad de nuestra tierra y nuestros territorios. Porque sin tierra no tenemos vida.
Solicitamos a los gobiernos que nos garanticen tener una atención médica adecuada y no ser discriminadas por ser indígenas. Es muy importante contar con promotoras de salud de las comunidades en cada puesto sanitario, para facilitar la comunicación entre el médico y el paciente indígena.
Para nosotras, las mujeres indígenas, las artesanías son parte de la cultura que se transmite de generación en generación, y constituye una fuente de ingreso más para la economía familiar. Por eso, pedimos a las autoridades y a la sociedad en general que reconozcan el valor de nuestro trabajo y nos apoyen en nuestra lucha para conseguir precios justos para nuestras artesanías, espacios propios donde poder venderlas y nuevos mercados.
Las mujeres indígenas somos las primeras educadoras de nuestros hijos en las familias. Anhelamos y exigimos a las autoridades que ellos tengan acceso a una educación de calidad y que se haga efectiva la enseñanza bilingüe e intercultural. También, que los adultos tengamos posibilidades para seguir capacitándonos. Para que esto sea posible, se debe reconocer el valor del trabajo del maestro indígena.
Con la esperanza de que nuestras voces sean escuchadas, seguiremos luchando juntas para lograr que los pueblos indígenas tengamos una vida con dignidad y justicia en el presente y en el futuro."



Este evento, se realizó en el marco del "Programa Integrado del Gran Chaco Americano" (PIT), que llevan adelante cinco instituciones -el Centro de Estudios Regionales de Tarija-Pueblos del Chaco (Cer-Det) de Bolivia, el Comité de Iglesias para Ayuda de Emergencias (CIPAE) de Paraguay, el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA), la Junta Unida de Misiones (JUM) y la Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz (FUNDAPAZ) de la Argentina- con el acompañamiento de Church World Service (CW).

TEATRO PERFORMATIVO: Violeta Luna





Apuntes y reflexiones

por Violeta Luna*
FOTO de Samuel Teer, Violeta Luna: A Body Parted / Un cuerpo Partido

Me inicié en la profesión como actriz en teatro, trabajando en obras desde los clásicos hasta autores contemporáneos. Posteriormente sentí que algunas estructuras dentro del teatro eran muy rígidas para mí y fue entonces que comencé a explorar el performance art (arte acción), y los principios que ambas disciplinas tienen en común. Algunas de las diferencias claves que existen entre ambos lenguajes escénicos radican en el tipo de soportes que tienen. Por ejemplo, tanto en el teatro como en el performance art, el cuerpo es nuestra herramienta de trabajo, nuestro territorio de creación, pero con la diferencia que en el performance tu construyes personas desde tus biografías, dando espacio a la expresión de identidades múltiples, y en el teatro creas personajes que se mueven en el terreno de la ficción, prestas tu cuerpo para darle vida a un personaje.
En los principios fundamentales de lo escénico como son espacio y tiempo, las diferencias se dan en la forma como se abordan estos conceptos. En el teatro el espacio es ficticio, el espacio real se transforma, por medio de escenografías, decorados o a través de la imaginación del actor, creando atmósferas específicas. En la performance, el espacio es real, se conceptualiza o interviene, pero el performer no quiere que se olvide que es el mismo aquí común, compartido con el público. Cuando se utilizan elementos visuales, estos van más ligados al lenguaje de la instalación del arte visual, no a los decorados del teatro, es decir a elementos que contribuyen más directamente a la narrativa del performance.
El tiempo en el teatro generalmente se traduce en ficción, es decir, para el personaje teatral el tiempo tiene una permanencia diferente, independientemente a que el actor tenga que trabajar en el aquí y en el ahora para que cada función sea fresca y verdadera.
El tiempo en la performance es el presente. Sucede en el mismo ahora que comparten artista y público, de ahí que su carácter sea aún más efímero que en el teatro: la acción performativa sólo sucederá así una vez. El énfasis no está puesto, como en el teatro en la repetición. Para mí la performance es el arte de estar aquí y ahora, del contacto directo con el público, donde la experiencia de la inmediatez, el instante y el accidente adquieren significado. Esto es muy interesante ya que te da la posibilidad de crear in situ, de incorporar el accidente, creando nuevas narrativas o transformando las ya existentes. En cierto tipo de teatro, puedes improvisar, pero es un pecado capital el salirte del libreto.
En el teatro y en el performance art trabajas con la realidad, nada más que en el teatro la re-presentas por medio de personajes y situaciones ficticias y en la performance presenta la realidad y la intervienes a través de acciones. El hecho de no existir la "cuarta pared," te da la posibilidad de incorporar al público y de crear un espacio de interactividad donde el público tiene la posibilidad de tomar decisiones estéticas e intervenir la obra.
Al fin de este discurso conceptual está la realidad del trabajo, y para mí estos no sólo son puntos de diferencia, sino también puntos donde ambos lenguajes se encuentran y dialogan; a eso lo denomino "teatro-performativo," un espacio multidimensional donde se dan cita diferentes elementos (música, danza, video, ritual, espacios públicos, etc.) para la creación de nuevas narrativas y realidades alternativas. Considero entonces que mi trabajo en este teatro-performativo, es el resultado de un diálogo, no un antagonismo, entre el lenguaje teatral y el lenguaje performativo.
Como artista, para mí es una preocupación y una responsabilidad muy grande asumir mi proceso creativo de manera contestataria, para articular un diálogo con lo que estoy viviendo. Por lo tanto mi interés es abordarlo desde la autobiografía, resignificando mi cuerpo en términos de territorio, metáfora, mapa, desde el cuál abordo, cuestiono y comento fenómenos tanto sociales como políticos.
En mi trabajo utilizo imágenes cargadas de violencia, pero no me interesa la agresión per se, particularmente, no me interesa perpetuar la imagen de un cuerpo femenino violentado. La agresión al cuerpo ocurre porque así abordo procesos políticos y sociales que ya están cargados de una alta carga de violencia. Me interesa elaborar narrativas a través de acciones y compartirlas con el público, para que éste a su vez, construya a través de la interactividad, sus propias narrativas.
Para mí el performance es un medio, una "zona liberada" para la creación, un espacio incluyente al que acceden no sólo artistas desde cualquier disciplina, sino también cualquiera que quiera dar un paso hacia adelante y activar en público su identidad de actor-activista-accionista social. En el performance se diluyen las fronteras eres creador, escritor, actor, público, productor, autogestor de tu trabajo.

*VIOLETA LUNA – Actriz / Artista de Performance
Realiza sus estudios de actuación en México en el Centro Universitario de Teatro (UNAM). Ha participado en diferentes montajes con Directores como José Caballero, Raúl Zermeño, José Ramón Enríquez y Estela Leñero. Violeta es fundadora del Grupo de Teatro Independiente Grande y Pequeño con el cual colaboró desde 1995 creando diversos montajes, impartiendo talleres y realizando actividades comunitarias en México. Ha desarrollado su actividad artística y pedagógica tanto en México como en el extranjero (Cuba, Argentina, Perú, Brasil, USA, España, Francia, Suiza, Portugal, Noruega, Egipto, Glasgow, Eslovenia, Zagreb, Serbia, entre otros). Desde 1998 es artista asociada del Colectivo Interdisciplinario La Pocha Nostra en San Francisco California, que dirige Guillermo Gómez Peña, destacado artista de Performance. Actualmente Violeta radica en San Francisco, CA, donde es Directora asociada del Teatro Jornalero y Directora del Teatro de la Colectiva de Mujeres, grupos que llevan la voz de los trabajadores inmigrantes latinoamericanos al escenario. Es fundadora del Colectivo de performance Secos & Mojados. Su trabajo explora el diálogo entre el Teatro, Performance Art y el Activismo social.

LAS MUDAS DEL PASADO (última parte): Iben Nagel Rasmussen


La planta

Cuando hablo del Odin como de una tierra, hablo de manera muy concreta.
Antes vivía como en un happening continuo, con viajes e ilusiones. Todo era posible: visitar al embajador danés en Estambul para hablarle de Buda y de Cristo, o bien en Roma pasar la noche en el Foro Romano.
Íbamos en todas direcciones. Pero a mí no me bastaba. Le bastaba a quien llevaba consigo los instrumentos para profundizar y transformar las propias experiencias: hacer canciones, escribir.
El problema es orientarse, encontrar la propia dirección: para ser capaz de profundizar, de transformar, yo necesitaba una tierra. Encontré una isla flotante.
El Odin era entonces muy puritano. Todos éramos un poco como monjes y Eugenio no soportaba nada que no fuese austero. Pero esa austeridad no era una regla de piedra, como los muros de una cárcel o de un convento. Era una regla de tierra, de la que podía crecer algo completamente diferente.
En el período en que trabajábamos en Min Fars Hus, por primera vez no excluí de mi trabajo el campo del eros. Se abrió un nuevo camino para mí como actriz, para mi voz, pero también para mí como mujer.
Esto estimuló a Eugenio. Lo excepcional de él, es que deja crecer de verdad: sabe renunciar a las ideas, aceptaba siempre la cosa viva que nacía, aunque nadie al parecer la quería ni la buscaba, aunque en su momento no se lograra comprender bien para qué podía servir, aunque fuera muy distinta de lo que él había pensado y que creía justo y necesario. Sabe reaccionar sin refugiarse en las ideas: cambia.
La tierra es esto, algo que no puedes programar, que no funciona de forma repetitiva y geométrica, que tiene energías ocultas que uno puede descubrir sólo si usa sus cinco sentidos.
Muchos grupos y muchas comunidades tienen la regla de debatirlo todo siempre juntos. Pero también en un grupo hay cosas importantes que no se descubren de manera "intelectual". Un grupo no sobrevive si no se saben descubrir las verdaderas tensiones, las fuerzas que se mueven y que no se expresan en las luchas de ideas, en las discusiones. Son estas las fuerzas que hacen crecer el grupo si se confrontan y se transforman en algo distinto. Pero si no se descubren y dirigen se vuelven fuerzas destructivas, ya no son la tierra que permite a cada uno desarrollarse, sino la arena que sofoca a todos.
El Odin es fuerte no porque Eugenio sea bueno para discutir y hablar, sino porque allí se desarrollaron personalidades distintas, con fuerzas distintas y también con una "belleza" distinta unas de otras. Es por eso que el grupo está vivo, atrae gente, da y recibe. No todos pensamos las mismas cosas, no estamos de acuerdo sobre las mismas cosas, no discutimos siempre las mismas cosas. Pero es necesario ser conscientes, es decir, es necesario ver. A veces están las fuerzas que una persona te da, a las cuales puedes responder, a las cuales debes ser capaz de responder. Pero no las ves, porque estás pensando.
Los grupos pensados con la cabeza son grupos de piedra. Parecen sólidos, parece que están muy unidos, y luego de repente se caen a pedazos.
También terminaron a pedazos o fueron destruidos los movimientos de los jóvenes de mi generación. Es difícil que la planta crezca distinta a las demás y a la vez robusta. Pienso que mi generación tenía algo en sí que debía desarrollar y no desarrolló. Parecía ser un nuevo modo de vivir, un nuevo tiempo que estaba por nacer. Y al contrario, no ha habido ninguna generación que, sin una guerra, haya perdido tantos jóvenes. Por eso creo que es necesario que los pocos que han llegado íntegros hasta hoy mantengan viva aquella esperanza y la defiendan y la trasmitan a los demás. Es como arrancar la planta del terreno en que estaba a punto de ser sofocada y buscar una nueva tierra, apropiada para recibir y dejar crecer sus raíces. Un terreno más restringido, aparentemente más aislado, donde la tierra fértil es más profunda.
Creo que las dos improvisaciones que hice recién llegada al Odin, los dos primeros días, han sido una señal. La primera improvisación era que me iba sola, después de haber dicho adiós a todos los amigos. Hacía las improvisaciones de noche, en la sala vacía donde sólo quedaban Eugenio y Torgeir.
La segunda improvisación terminaba conmigo como un árbol que crecía, alargaba sus ramas en la sala y tomaba fuerza de las dos personas que estaban allí sentadas. Así me convertía en un árbol grandísimo, con toda la fuerza, dentro y fuera.
Recién había llegado y ya aquel árbol vivía ligado a las dos personas que después de verdad se entrelazaron con mi vida.

La imagen de la madre

Quizás sea extraño que yo identifique la imagen de la mujer con la imagen de la madre: precisamente yo, que no puedo tener niños. Pero tal vez hace falta entender cuántas cosas significa ser madre. Para una mujer normal, que puede tener niños, tal vez sea difícil escoger qué tipo de madre quiere ser: la selección ya parece hecha. No es lo mismo para quien, está obligado a descubrir otras posibilidades.
A menudo se habla de training, de seminarios, de transmisión de las técnicas y del saber teatral, y es como si no se viera qué es lo que hay detrás de todo esto: dar vida.
Para algunos, o para muchos, tal vez es en realidad sólo un problema de técnica, de profesionalidad del actor, de profesionalidad del docente con el alumno.
Pero quien vio a Grotowski o a Eugenio trabajar con un alumno experimentó algo distinto. Parece que de pronto olvidan todo lo que les rodea. Es como si no hubiera ya ningún método y no retuvieran nada para sí: hablan, explican, ordenan, tocan, ríen, juegan, imitan, comienzan a improvisar con las palabras y con las imágenes, reprochan, asombran, son cálidos y gélidos, punzantes protectores.
Aquellos momentos constituyen algunas de las raras ocasiones en las que frases como "total confianza", "apertura" u "honestidad en el trabajo" no contienen nada de excesivo. Y entonces puedes ver –y te parece un milagro– cómo algo comienza a vivir en el cuerpo, en la voz del alumno. Estás allí, en la sala, sigues el trabajo, un poco aburrida, y el huevo se abre y ves dentro el pollito.
Antes hablaba de los bloqueos que las mujeres tienen cuando usan la voz. Ahora sé que, si trabajamos juntas, en uno o dos días esos bloqueos pueden desaparecer. Para ellas esos pocos días de trabajo constituyen una experiencia, se convierten en un punto de referencia, porque allí han descubierto una salida, algo que después tratan de desarrollar. Pero es dificilísimo, porque trabajan sólo sobre la base del recuerdo y no hay nadie que esté en condiciones de dar indicaciones desde fuera. Así se dividen en dos: una parte de su mente está fuera y "mira" al resto de su mente y de su cuerpo que trabajan.
Todo esto significa que si trabajas tres días o una semana con las personas y luego te vas, has sembrado una semilla, pero la abandonas a sí misma. Se podría decir que en pocos días es posible darle algunas "armas" a los grupos, y a las personas que están amenazadas, a quienes resulta difícil sobrevivir. Desde este punto de vista es útil indicar a los otros los inicios de un camino que después tal vez podrán proseguir solos, pero que de cualquier manera ya los protege un poco más. Pero todo esto es exactamente lo opuesto de lo que pienso cuando digo la palabra "madre". Es seguir la vida que crece, es lograr transmitir algo de sí a los demás, verlo desarrollarse en individualidades autónomas.
El teatro es este terreno separado, restringido, donde sin embargo puedes encontrar en su integridad el proceso de la vida. A mí me interesan las personas a las que puedo seguir no por pocos días, sino por años. Ver el desarrollo, ver cómo crece su fuerza porque tú les das un poco de tu fuerza, no con las ideas, sino viviendo con ellas. Esto se convierte en mi mundo, en mi tierra, algo que es mucho más que "teatro".
La estrategia de la tierra es distinta a la estrategia de quien construye las ciudades o los castillos.
Todos en el Odin pensaban que había suficientes actores y no hacía falta que entraran más. Para mí no era ése el problema. El problema era transmitir, sentir que lo que habíamos adquirido no se detenía con nosotros. No podía hacer menos que demostrar que Eugenio y quienes pensaban como él no tenían razón. Adopté alumnos por mi cuenta, bajo mi responsabilidad. Después entraron otros jóvenes, adoptados por otros. Y poco a poco en el Odin se formó una nueva generación, nuevos campos por cuya fertilidad trabajar. Se ha iniciado un nuevo período de esperanzas, de miedos, cuando parecía que la vida no lograba pasar y que de la tierra no salía nada. Y también un período negro, sin perspectivas, bajo el signo de la muerte; pero no era un final sino una estación. No era la vejez, era un invierno.
Cuando se inició este período, para el Odin y para mí, estábamos trabajando en un nuevo espectáculo, Come! And the day will be ours. En aquel espectáculo entraban también las imágenes de las esperanzas y de los miedos en relación al desarrollo de nuestras vidas. Entraron por la actriz, no por el espectador.
Allí hay un momento en que me quedo sola y siento pasos detrás de mí. ¿Qué son? ¿Los pasos de la muerte? Entonces canto una canción. En el espectáculo la canción es como un gran lamento fúnebre. Pero, para mí, lo que canto es también una plegaria. Alzo las palmas de las manos hacia lo alto y después hacia la tierra, como una súplica al sol para que baje, para que entierre sus raíces y alumbre la noche de las cosas que tratan de vivir bajo tierra.
Las palabras tienen una gran importancia para mí en este canto: dark is a way and light is a place –la oscuridad es un camino, y luz es un lugar–.
La "muerte" me pasa cerca, va adelante, tal vez me indica el camino, tal vez se va. Y es como si yo viera los campos: "¡Deja que todo esto viva!". Es en este punto que siento los golpes de martillo, cuando los demás, del otro lado, comienzan a clavar el libro. Creo que los espectadores piensan en los soldados que clavan sobre las paredes de madera de las casas la última orden o la última proclama del gobierno, o bien en los soldados que crucificaron a Cristo, o incluso en todos aquellos que toman un libro, la palabra viva, y la fijan, la transforman en ley, la destruyen para siempre.
Cuando siento aquellos golpes recuerdo una situación de muchos años atrás. Estaba como fuera del tiempo, y sentí un martillo que golpeaba y el compañero que estaba a mi lado me dijo: "Es la muerte: un carpintero hace el ataúd."
Entonces, cuando siento los golpes, me arrodillo con el rostro vuelto hacia el piso y sigo suplicando con las manos: las cosas que están bajo tierra deben crecer, deben tener la fuerza y el calor y el tiempo para crecer, con las manos trato de calentar lo que todavía está encerrado en la tierra. Es por esto que, después, cuando escucho los pasos que se vuelven a acercar, y dos manos me alzan la cara y me abren de par en par la boca, lo siento como el momento de la aceptación de las cosas que vendrán.
Tú, en cambio, dices que allí es como si mi cara se volviera de piedra, como si se transformase en una calavera. Sé que esa escena es –objetivamente– el resultado del montaje hecho por Eugenio, fragmento por fragmento, sobre los materiales de mis improvisaciones. Sé que está unida en una secuencia de acciones que poco tienen que ver con el hilo de mis asociaciones.
Podrías decir que, objetivamente, mi figura en Come! And the day will be ours es la de un chamán, un hombre que describe un universo creado por hombres.
Observando atentamente descubrirás algo más: el chamán es una mujer que cuenta el propio destino. Estas dos imágenes al parecer contradictorias no se sofocan entre sí, se fecundan de forma recíproca.
Lo que tú experimentas, como espectador, no es del director, pero tampoco es del actor.
Es el niño que habla.
Debemos lavarnos los oídos del rumor de los prejuicios pasados. Debemos encontrar el silencio si queremos comprender lo que dice el niño.

(Primavera de1979)

VERTICE BRASIL

desde Brasil

por Daniela Beny

Quando Julia Varley me deu a missão de escrever este relatório sobre o Vértice Brasil 2010 - Travessia pensei imediatamente na dificuldade que teria em fazê-lo pela formalidade desta minha "tarefa", mas lembrei que a própria Julia em um determinado momento abordou que a forma de escrita da mulher acabava sendo vetada em alguns editoriais de teatro pela afetividade presente nos textos, pois bem, sejamos afetivas então.
Este será um ponto de vista muito particular, pois quando efetuei minha inscrição no Vértice não fazia a menor idéia do que realmente se tratava, nunca tinha ouvido falar no Magdalena’s Project e depois de ver no site a programação do evento ainda achava tudo muito distante da minha realidade.
Como o tema do Vértice desse ano foi TRAVESSIA, nada melhor do que esta palavra para diminuir as distâncias, e acredito que foi justamente o que aconteceu com a maioria dos participantes (considerando sempre a presença dos homens que participaram do evento), não era apenas discutir a condição da mulher no teatro, ou apenas a busca por aperfeiçoamento profissional, era o acolhimento, a convivência, o compartilhar.
Nos oito dias de imersão podemos compartilhar de cinco oficinas, catorze espetáculos, sete palestras, três demonstrações, vinte e três refeições, além das apresentações de cenas e de vários trajetos de van ou micro-ônibus, seria impossível não criar vínculos, não nos aproximarmos descobrindo afinidades e respeitando diferenças. E apesar do cansaço físico pela intensidade das atividades, dar vazão às novas rotas e conexões surgidas ao longo da semana compensavam qualquer sacrifício, inclusive das poucas horas de sono e da pressa durante as refeições.
Alguns cruzaram o estado, outros o país, outros tantos o oceano para se fazerem presentes e participantes de algo que não deveria se chamar de evento, talvez a palavra que caiba melhor neste caso seja ACONTECIMENTO, dadas as transformações fecundadas naquele momento.
As duas oficinas que vivenciei foram: Cruzando Fronteiras de Geddy Aniksdal e Ei, não sou mais eu... a experiência da máscara e da visita a um corpo/personagem "esculpido" de Claudia Contin. Ambas, ao meu ver, embora muito distantes em seu conteúdo, evidenciam a necessidade de treinamento físico para a busca da dramaturgia do ator, considerando sempre seus referenciais pessoais como um dos daminhos para se alcançar outros estágios, além da disponibilidade para permitir-se experimentar.
Com a demonstração das outras oficinas digo, sinceramente, que deu vontade de fazer todas, não apenas pelo conteúdo de cada uma delas, mas pelo entusiasmo das oficineiras, que assim como Geddy e Claudia demonstravam cuidado e muito apreço tanto pelo ofício quanto pelos participantes.
Considero o momento das Rotas tão interessante quanto as oficinas ou demonstrações de trabalhos justamente pela abertura à discussão de aspectos fundamentais para quem trabalha com teatro, indo desde o teatro como ferramenta de inclusão social até relatos de pesquisas baseadas em processos de montagem.
Da mesma maneira vejo a demonstração de trabalhos e a apresentação de cenas, por mais distintas que sejam as linguagens e metodologias, amplia nossos horizontes, uma vez que observar o trabalho de outras pessoas faz com que se abra um espaço para o diálogo e até mesmo a identificação, já que percebendo no outro um trabalho semelhante não nos sentimos mais tão solitários dentro de nossos processos de pesquisa/montagem.
Quanto aos espetáculos, independente do gosto pessoal, recebemos este presente da organização do Vértice, pois tanto os espetáculos de Florianópolis quanto das artistas convidadas além do deleite estético nos dava a inquietação de continuarmos lutando por um teatro possível, pautado em pesquisa, com argumento, com fundamentação teórica e experimentação prática, utilizando a multimídia de forma convergente e exaltando o material humano em cena, buscando do ator melhor que ele pode oferecer, pois, não é todo dia que temos a oportunidade de ver em cena referências do teatro mundial como Julia Varley, Ana Woolf, Geddy Aniksdal, Brigitte Cirla e Claudia Contin – e todas as outras artistas convidadas, de todas as linguagens, com suas características tão específicas.
São ACONTECIMENTOS assim, como o Vértice, que conseguem acessibilizar aquilo que a princípio é muito distante para a maioria dos profissionais de teatro, digo isso no que diz respeito às oficinas e aos espetáculos, mas o principal está no espaço para nossos questionamentos do lugar da mulher dentro do teatro e como nos colocamos em relação a isso, se pretendemos continuar à margem dessa travessia ou se pretendemos enfrentar as dificuldades e cruzar todos os obstáculos para conquistarmos um espaço que nos foi rejeitado durante tanto tempo.
Pela primeira vez, pude ver em cena, mulheres de várias gerações, com formação muito diferentes, com histórias de vida muito peculiares, mas que estavam ali por acreditar em algo muito maior, por acreditarem em si e na sua capacidade de transformação do mundo através do teatro, o que me enche de esperança, pois se em 1986 iniciaram o Magdalena’s Project, em 2004 começou a se pensar no Vértice, daqui pra frente muito ainda pode se multiplicar e buscar uma continuidade nas atividades.
Em relação à organização, podemos resumir tudo em duas palavras: acolhimento e respeito, embora nunca tivesse visto aquelas pessoas em toda minha vida, a impressão que tinha é que estava lidando com amigas de longa data, pela disponibilidade, paciência, cuidado e delicadeza com a qual estávamos sendo todos tratados, claro que isso ia se refletindo entre nós participantes, estávamos todos ali com uma finalidade específica de forma harmoniosa e bem organizada, clara, direta, objetiva, porém, sem autoritarismo, tendo no diálogo o princípio de tudo. Nunca é demais dizer que Marisa e equipe estão de parabéns.
Depois de ter sido "responsabilizada" de escrever este relatório, Julia pediu que os participantes dissessem um desejo e um objetivo, depois de ter vivenciado tudo que vi, compartilhado de tantas conversas, apreendido tanta coisa pela simples convivência, o mínimo que eu podia fazer era ser sintética e abrangente, e dizer que meu desejo e meu objetivo eram um só "Não desistir de mim como atriz.", que outros Vértices venham, que outros participantes se agreguem, que possamos assim transformar um pouco mais aquilo que já nos é sagrado, o teatro.

http://www.themagdalenaproject.org/archive/vertice10.htm

MAGDALENAS TRABAJANDO


Mondonga & Verdelinda
Natalia Marcet y Natalia Tesone, las cuenteras, siguen esparciendo alegría en un mundo que queremos diverso e inclusivo. El espectáculo hará una gira por Río Gallegos, 4 y 5 de septiembre; en el Malba de Buenos Aires, 20 de septiembre, y en Azul, provincia de Buenos Aires, 12 de octubre.

Enseñas para aprender
Los martes, a las 7, 11 y 18, dentro del programa PakaPaka que se emite por canal Encuentro, se presentarán cortos de divulgación, juego e inclusión en LSA, conducidos por Gabriela Bianco, con guión de Turner y Bianco.

ADAS - Artes & Señas
Taller de lengua de señas
Para empezar a estudiar el idioma gestual de las personas sordas. Semi-presencial.
Inicia el 19 de setiembre la jornada presencial.
Tutorías y material virtual semanal
Informes en el 4863-8119 o en el 15-5691-2645
http://www.adas.org.ar//t_blank / mailto:contacto@adas.org.ar/t_blank

Gordas, de gira
El espectáculo de Natalia Marcet, dirigido por Ana Woolf, se despide de la Argentina, antes de su gira latinoamericana por Bogotá, Medellín, Cali.
Realizará funciones los sábados 11, 18 ,25 de septiembre, a las 21.30, en la sala Trinidad Guevara de la Manzana de las Luces, Perú 272.

En Dolores
El jueves 16 de septiembre, a las 10, en el Teatro Municipal Unione, se realizará el ciclo "Hablemos de eso", destinado a las instituciones educativas de Nivel Polimodal de la Ciudad. Dirección de la Juventud de la Ciudad de Dolores
Contacto: Natalia.Marcet@gmail.com. http://www.gordas-teatroporlasalud.blogspot.com/.

Noticias internacionales
A fines de este mes Ana Woolf partirá a Dinamarca, con una breve escala en Roma donde dictará un seminario 24 y 25 de septiembre.
En Dinamarca-Holstebro continuarán los ensayos del último espectáculo del Odin Teatret, La vida crónica, dirigido por Eugenio Barba, con la asistencia de dirección de Ana Woolf. Del 20 al 26 de octubre se continuará el trabajo en Wroclaw-Polonia. Allí, en la "mitológica" sede del Instituto Grotowski se presentará por primera vez el trabajo en público.

ANIVERSARIO MAGDALENA PROJECT

Publicación con motivo del aniversario de Magdalena Project

Para conmemorar en agosto de 2011el 25° aniversario del Magdalena, Jill Greenhalgh y la redacción de la Open Page están preparando Legado y desafío, publicación que incluirá cinco artículos centrales de Gilly Adams, Geddy Aniksdal, Raquel Carrió, Jill Greenhalgh, y Julia Varley; un prefacio de Maggie Gale; y una recopilación de artículos más breves provenientes de diferentes partes del mundo que ya han sido encomendados.
Por este motivo, Julia Varley nos ha enviado una invitación que involucra a todas las mujeres que están vinculadas con Magdalena Project para que envíen:

3 fotografías o imágenes particularmente relevantes para la historia del Magdalena Project (en alta resolución para su publicación, con didascalia que explique la situación, el nombre de la persona que está en la imagen, lugar, año, nombre del fotógrafo/a o de la artista)

Un curriculum vitae de máximo 3 renglones que incluya país de origen y residencia, edad, profesión con la cual se ganan la vida, la función que desempeñan en relación al trabajo teatral/performance y en relación al Magdalena
máximo 3 renglones para responder a las siguientes preguntas: ¿Cómo has entrado en contacto con el Magdalena Project?, ¿Cuáles son el primer y último evento en el cual has participado (si has participado ya en alguno)?, ¿Cuál sería una propuesta para una actividad futura?
el dibujo de un mapa que te coloque en el centro de la red Magdalena tal y cómo la ves



Estas informaciones deben ser enviadas a Luciana Bazzo, luciana@odinteatret.dk, Odin Teatret, Box 1283, 7500 Holstebro, Danimarca en inglés, francés, castellano o portugués.
Fecha límite 1 de octubre de 2010, con "Magdalena 25 yrs book" como "asunto".

ESTACIÓN JUNÍN

Agenda de Junín

Cuentos
El Club de Narradores "Las cuenteras de la esquina" presentará el sábado 11 de septiembre, a las 20, 2x4 cuentos, en el Microcine del Museo de Arte (Feria del Libro Local, Saenz Peña y H. Yrigoyen).
Participan Mariel Leonardelli, Estela Centeno, Zulema Flood, Zulma Amábile, Graciela Delamere, Kiki Petroniuk, Mirta Barone, Graciela Ceballos, Marisa Spacapan y Mónica Etchevers, con la coordinación general y puesta en escena Susana Nazer.
Textos aptos para adolescentes y adultos

Pasión y muerte de Gauchito Gil
El viernes 17 de septiembre, en el Sindicato Luz y Fuerza, Alsina 27, a las 21, el Instituto Cultural Latinoamericano presentará Pasión y muerte de Gauchito Gil, unipersonal de Héctor Rodríguez Brussa, que cuenta con siete nominaciones a las Estrellas de Mar, como autor y director y ha recorrido más de 10 países con sus obras.
Esta obra llega a Junín después de ser presentada en 16 provincias y 34 ciudades, aquí en nuestra ciudad las entradas están en venta en CD JUNIN, Lebensohn 239, Tel. 423734.

Bichos 1, 2, 3, clic clac
El sábado, 11 de septiembre, a las 19 se presentará esta comedia musical infantil, Un mundo en miniatura con Hip Hop, pop, danza árabe, teatro negro, zancos, cintas, aros.
Actúan Banfi, Agustina Bisio, Valeria Esteban, Florencia Herrera, con dirección de Javier Matioli Montes.


Taller vivencial

El miércoles 8 de septiembre, de 19.30 a 21.30, en Arias 127, se realizará el taller viviencial "Encuentro con lo femenino".
"Algunas mujeres necesitan la monogamia, el matrimonio o los hijos para sentirse realizadas. Los papeles tradicionales tienen pleno sentido desde el punto de vista personal. Otro tipo de mujer valora al máximo su independencia. Otro tipo de mujer busca intensidad emocional y nuevas experiencias. Otras buscan la soledad. Lo que llena a un tipo de mujer puede no tener sentido para otra, depende de cual sea la "diosa" que esté activa en ellas. "
Existen muchas diosas en una sola mujer. Las diosas son patrones potenciales que se hallan en la psiquis de todas nosotras, aunque en cada mujer concreta algunos de estos patrones están más activados (energizados o desarrollados) y otros menos. Cuanto más compleja es una mujer es probable que tenga dentro de sí muchas "diosas activas".
Dirigido a mujeres de cualquier edad que deseen explorar su feminidad y comprender las situaciones que se les presentan. A aquellas que quieran desarrollar la expresividad en diferentes facetas artísticas y encontrarse con otras mujeres para compartir sus experiencias.
Duración: Septiembre-Octubre
Cupos limitados: 10-12 personas.

Feliz 2020