ENCUENTRO MAGDALENA 1 de mayo


por Ana Woolf

Estoy tan lejos ya… he dejado Buenos Aires, he pasado por Roma y hoy llegué a Holstebro en Dinamarca. Es domingo. Son las 20hs pero hoy hay sol. Es la luz de los días largos del verano que se acerca. Sé que serán las 22hs y habrá todavía luz y corro el riesgo de seguir frente a la computadora jugando con palabras, hipnotizada por la ilusión de que es el eterno atardecer… Desde acá escribo. Desde acá trato de reconstruir los fragmentos de imágenes, el sonido de las voces, las miradas de cada una de nosotras. Las que nos quisimos conocer las caras.
De aquel sábado 1 de mayo, de pintura surrealista y de huellas indelebles al mejor estilo realista me resuena aún esto que escribí.
Ana Woolf.

Y nos conocimos las caras

Mucho arroba, mucho nombre punto apellido hotmailgmailyahoo… Mucho de esto llamado comunicación pero sin saber cómo sos ni qué color de ojos tenés y ni hablar de cómo suena y a qué resuena tu voz…

La convocatoria fue lanzada. Lo más directo, claro y franco y ‘orgánico’ a la vez era llamarla: "Y si nos conocemos las caras". Desde que como Red habíamos empezado a funcionar en Red (tecnológica), blog, comunicaciones y difusión de actividades vía email, seminarios y nuevos emails, festivales internacionales y latinoamericanos y nuevos emails, mujeres artistas que íbamos conociendo y a las cuales les íbamos hablando de la Red, otras que nos conocían ya y que nos pedían ellas mismas información y que les enviáramos nuestro Boletín mensual, y otras más… bueno, desde que todo eso empezó a suceder hemos ido construyendo una larga lista de lo que se da en llamar "mailing list", o sea: lista de direcciones emails. Yo había vuelto al país por dos meses, dos meses regalados por una tal "política inmigratoria del estado italiano" o leyes de la EU para ciudadanos no EU. Quería aprovechar este regalo concedido. Teníamos ese tiempo para hacer un movimiento que nos hiciera salir de nuestro círculo de acción (no podría decir círculo "pequeño" de acción… porque cada vez que nos poníamos a pensar en esto y aceptábamos que era así, "pequeño" nos venía en mente el eco que habían dejado e iban dejando cada una de nuestras acciones "pequeñas". Magdalena Estación Junín es un ejemplo). Saltamos, aún más, afuera del círculo ya hasta ese entonces conocido.

Un encuentro que tenía que ser el 1 de mayo porque yo me iba el 3 y obviamente no me lo iba a perder. 1 de mayo, fecha extraña… fecha posible también. Era un sábado. Nuestra lista de emails se compone de nombres de mujeres, pensé inmediatamente en aquellas que eran mamás, y que entonces no estaba nada mal, dejarían a sus hombres –aquellas que los tenían - cuidando a las hijitas/os. Esto era ya bastante ventajoso. De todos modos, ese 1 de mayo madres o no madres, las mujeres de nuestra lista de emails tendrían que dejar lo programado o lo fuera de programa.
Acomodar actividades o desacomodar un descanso, actividad o desactividad familiar o no (como sea que esta familia esté constituida, parejas, madres, padres, abuelas/os… etc) y aceptar venir a una reunión (¿?) Magdalena 2ª generación (¡!) el día que nos deja afuera lingüísticamente: El día del trabajador. Óle! Así con acento el la ‘ó’.

¿Venir a qué? Fue nuestra segunda pregunta. "Para que nos conozcamos, para que también se conozcan" decía nuestra convocatoria. A conocernos, a vernos, a presentarnos, a intercambiar. A hablarnos y a dejarnos hablar. A esto vinimos y a mucho más.

¡Vámonos!

No estamos todas. Estamos las que estamos y las que estamos entonces organizamos. Como podemos, desordenadamente, con dos en Colombia pero con la computadora en mano (Natalia Marcet y yo) y otra a punto de estrenar una obra como directora (Laura D’Anna), y así más… Pero por esas casualidades no tan casualidades nos conocíamos ya en la acción de un trabajo artístico compartido porque aparte del trabajo en la Red Magdalena es el mismo equipo que comparte un espectáculo que ya tiene más de un año de existencia: Viajeras en busca del circo (espectáculo teatral para todo el mundo!) y tienen incorporada –como grupo - la dinámica de la acción. Hay que salir como sea, donde sea y se sale. Entonces "¡Vámonos!".
Y organizamos. Y organizamos bien. Distribuyendo tareas. Responsabilidades. Proponiéndonos para hacer o ayudar a hacer desde lo que sabemos que sabemos (yo por ejemplo, ya de vuelta en al país, como asistente de cocina de Laura quien sí sabe hacer las empanadas de carne cortadas a cuchillo). Peque (Natalia Tesone) la parte de computadora: imagen, historia, PDF con fotos… Natalia Marcet (quien regresó dos días antes) tartas y una mega torta bomba rellena de todo. Marcela Brito única con auto, transporte, compra de vino, bebidas, platos, ah! chorizos… El suegro de Laura: sería el asador. Nosotras teníamos que estar en la reunión. Sin duda. Organizamos éstas y otras cosas más.


La llegada a la casita

Gracias Cecilia Ruiz, porque en medio de la velocidad de ideas, viajes y corridas apareciste vos ofreciéndonos tu espacio, tu casita nueva: Espacio Crearte allí en Don Bosco 4124.

Y allí, a las 16hs pasadas llegamos. Me encuentro con Cecilia luego de 3 semanas de no haberla visto. Me doy cuenta de la enorme alegría que me da verla y veo la enorme alegría compartida que sentimos también al ver llegar detrás de mí a Mariela Díaz (responsable de Magda Estación Junín). Estamos en la cocina descargando las cosas. Alguien me dice: "Ana hay una mujer en la puerta se llama Mabel y pregunta por vos" ¡Pero son las 17.30hs recién! Y sí, era la dramaturga Mabel Loisi quien no quería llegar tarde. Detrás de ella Viviana Posincovich y sus tablas de planchar dije yo poniendo en evidencia mi capacidad para las cosas del hogar: son en realidad las viejas tablas de lavar, las de madera, convertidas en objetos de arte. Comienza a colgarlas. En el medio del espacio la multifacética actriz y dramaturga colombiana Jenny Cuervo mirando el techo, controlando vigas, corriendo escalera, colgando cuerdas para su posterior presentación. En el medio de todo y cuando aún no son las 18hs sigue cayendo gente… Pero todavía no son las 18hs nos decimos sorprendidas en la cocina en medio de tartas tortas choripanes carbón jugos empanadas y gaseosas ah! y la infaltable pava para el mate.

Ya son muchas. Trato de acercarme, de salir para recibirlas, de presentarme, de saber quiénes son y SOBRE TODO de presentarlas. Para eso estamos. Para eso este TODO. Quiero que se conozcan, las de danza entre sí, las actrices con directoras que están solas, distintas generaciones de dramaturgas entre sí y con actrices y directoras que buscan textos, las que hacen cine, las que hacen un montón de cosas con las que hacen pocas o también un montón… Trato de tejer las primeras líneas de la Red. Tengo desde hace más o menos 20 minutos el delineador y un lápiz labial en la mano. Llegué sólo a ponerme mi perfume, menos mal, me siento más arreglada. Cecilia Ruiz me saca de la sala "andá a arreglarte ya o no será ya nunca". Reciprocidad. Me vuelve a la memoria el instante en que la tomé y le dije casi las mismas palabras: a arreglarse ahora o nunca Ceci. Ella estaba en ese momento en medio de la organización de su festival (el primer festival de teatro hecho por adolescentes, septiembre 2009).

Me doy cuenta de la enorme alegría que voy sintiendo y de ese hormigueo en la panza en la medida en que veo cómo poco a poco y mucho a mucho van llegando, ustedes, muchas de las cuales hasta un segundo atrás eran sólo nombre punto apellido arroba hotmailgmailyahoo…

Y nos vamos reconociendo. Ah! sí, este nombre esta cara, esta cara este nombre. ¿Y esa mujer quién es? Ah, una amiga de una amiga que no pudo venir y que le avisó a otras amigas…
Y nos vamos conociendo. Y me doy cuenta de la enorme alegría que siento al ver ese enorme círculo de "mujeres sentadas" que hemos constituido, y al sentir a mi lado la presencia de estas mujeres que están a mi lado, a quienes veo con una sonrisa de oreja a oreja, entre incrédulas y realistas (allá estaban todas, esto habíamos logrado juntas), estas mujeres, Natalia M, Natalia T, Laura y Marcela, las caras de Magdalena 2ª generación, mujeres que por suerte tienen "pajaritos en la cabeza" y pueden volar alto.

Los pajaritos en la cabeza


No voy a narrar exactamente lo que compartimos. Sólo algunos momentos, algunas impresiones. Partiendo de mí misma, materia que conozco un poco y que estoy empezando a desconocer un poco más…

Yo no puedo hablar. No encuentro las palabras. Ellos dicen que el problema está en la amígdala, que es la amígdala que se cierra por miedo. Pero yo no sé, a mí me duele el cuerpo todo, a mí me duele el alma. Es como un gran globo lleno de agua y el agua empuja, empuja las paredes y parece que va a reventar que va a reventar y al final nunca revienta. Entonces te quedás allí, parada, muda, silenciosa, ensordecida. Asfixiada por la saliva de tus propias palabras que no se atreven a salir. Aturdida por el rumor de tu propio silencio.


Esto escribí porque esto vi, porque esto sentí, porque esto veo, en Perú, en Argentina, en Colombia, en … y en… Esto escribí porque – ya cada vez menos veces pero cada vez aún – esto siento.
Es el texto corazón que anima mi último trabajo como actriz: Blanca es la noche, dirigido también por Julia Varley. Esto es lo que quiero escribir una vez más porque pienso que en aquí nos hemos conocido y reconocido. En una imposibilidad que busca, que empuja para volverse posibilidad: hablar con la propia voz. Tal vez lo conocimos y reconocimos en esa Mabel que crea a un Claudio Malbrán que hable con/por su voz (Claudio Malbrán es el sobrenombre que durante años usó esta autora al entrar a trabajar en Argentores, para crearse un espacio propio en un ambiente dominado por autores); en esa Sabrina luchando para que sus palabras salgan y no sean comidas por ese nudo en la garganta; en esa Agustina y en la difícil tarea de decir "soy actriz", en esa Ciela Asad "el minero" que /se/ escribía a través de personajes masculinos…

Hay más, hay mucho más, pero hay sobre todo un compromiso a no olvidar lo que pasó y lo que cada una sintió. ¿A seguir trabajando para que esto crezca? Sí, pero insisto en insistir en no olvidar lo que se sintió porque allí está la semilla que sostendrá lo que vendrá, si vendrá. Y si no, vale ya lo vivido.

GRACIAS

GRACIAS a todas por su presencia, por su sinceridad, por su exposición, por su trabajo de resistencia en la escucha, y no lamento mi desborde de tiempo. No esta primera vez.


En mi nueva valija me llevo…

Me llevo conmigo a Naty T hablándonos de su verdadera identidad; a Marcela actriz y su trabajo constante para que sea posible un diálogo entre mujeres sin violencia; Laura por tu palabra "hermandad"; Naty M y su "Gordas es la razón de mi vida porque me permite transformar el veneno en alimento"; a Mariela quien abrió nuevas puertas en Junín y quien ahora trae a una nueva generación de magdalenas: Anahí y Brenda (la abogada que no fue) ambas de 19 años; a Mabel y su "yo me quedo en la vida para ver cómo termina" y a su Claudio Malbrán; a Verónica y su expresión sonriente al llegar, su cara de querer verlo todo, la ESMA y su "había mucha congestión en otros espacios teatrales en donde me movía"; Flor (quien llega por Blanca) "Cruce de lenguaje… danza teatro… reafirmar mucho el camino genera fortaleza… Sostener"; Carolina De Luca y su trabajo sobre "lo impuro", los cruces, mixtura… Itsi Bitsi y Víctor de Pina Bausch; la alemana Angela y su gran sombrero, su manera de hablar y pintar mundos reales e irreales; Estela (vino con Blanca Rizzo) danza comunitaria, sus masajes danzando con su trabajo en artes plásticas, su ir diciendo de a poquito…; Viviana su mirada que transforma lo cotidiano y áspero en un objeto artístico; Alejandra y sus cuentos en el medio del espacio tratando de cumplir obstinadamente con la tarea asignada: ¿podés encargarte del registro fotográfico?; Jenny y la música de Cali en su decir, mujeres creadoras, crear para transformar/se, un aquelarre total; Gabriela y la puerta, un idiota diciendo a su mamá "su hija no puede", danza clásica, moda, diseño de interiores, y el teatro, y Sí puedo. Soy allí; Patricia la abogada y su "no tengo nada que ver pero está bueno"; Gabriela la otra abogada, quien nos regala de nuevo la palabra "hermandad" y la visión de un "hilo dorado" que parece correr entre las magdalenas y que de acá en más lo llevamos consciente, con gusto, con honor; Julia y el Paraguay que se viene irrefrenable "hasta el Maipo no paro", abogacía y busco directora, ¿me dirigís vos?; Soraya su extrema sencillez al hablar y reflexionar, su calidez y presencia al contarnos de su militancia, ser mujer es estar rotas por todas partes, si no hay amor no hay crecimiento posible, arte transformador. Trama circulación perfecta porque acontece. Es en el entramado en donde nos hacemos más potentes; el Colectivo Poético Teatral Vuelos, las obreras de Castelar o las mineras de Castelar: las más jóvenes Claudia, Florencia, Agustina, Solange, Sofía, la identidad a través del teatro, el arte me salvó, la vida es teatro no se puede separar, soy mujer y soy actriz decir esto ahora es una fiesta, el "Señor minero" como se definió Ciela, sucia y torpe, me metí de contrabando. Siempre. Quería poner en escena mi poesía, Barba, el Odin y lo que hacía cobra sentido… yo tenía que llegar acá…; Silvia y su vida marcada por la historia de nuestro país y ahí empiezan a oírse también otras voces todas increíblemente alineadas en la misma parte de la sala, del lado de la pared: yo también tengo un hermano desaparecido… yo mi papá… GRE (Gimnasia rítmica expresiva) y una pregunta latente ¿con quién me junto para estar presente allí en donde quiero estar?; las chicas de Moreno: Graciela y la literatura, su ilusión de contagiar a los chicos de la secundaria del espíritu de Borges y las miradas que descienden a su culo (sic), su voz temblorosa, al final sabemos que ella escribe; Fernanda y un futuro en su panza, el teatrito de Moreno y la Sala Mandra que se ofrece para seguir encontrándose; Sabrina su imposibilidad que se vuelve posibilidad y su buscar siempre; Rocío de Medellín, el teatro danza, su mamá que hace trabajo social con chicos de la calle y su sensación de estar en esta sala en "una casa conocida"; Blanca la danza en estado puro, muchas veces empiezo a creer que soy algo y luego se me mueve, todas esas que soy; Julia vino con Blanca, de La Boca, de los talleres comunitarios, capoeira, teatro, cine, video… siempre fui madre, nunca me lo hubiera permitido, ahora enseña; Becky y su acento americano y su esfuerzo por combinar las palabras en castellano, cine y teatro, mimo, no dudar, seguir, alimento para el alma; Katia y la Rusia que asoma, una licenciada en administración menos en el mundo, la pregunta existencial de su profesor de licenciatura ¿por qué están acá?, ella que se va, el arte me hace sentir viva pero aún no encuentro la forma de vivir del arte; Estela Maris, de Posadas, vino con Blanca, no hago nada de todo esto, vi Las de Barranco y me marcó, y sí… hago teatro sí narración… y danza y … sí… soy pintora y gané un premio… nunca lo había dicho pero acá no sé… me animé a decirlo, toco el acordeón y… así…; Cecilia ¿qué responder cuando te preguntan qué sos?... el formulario mata, yo escribía docente (soy docente de piano) hasta que me di cuenta de que yo quería comunicar que el teatro era y es mi camino de vida…interacción, meterme en las grietas… su Festival de adolescentes que ya va por el número 2 (octubre 2010!), el sueño del espacio propio; Wendy que vino a ver bailar a Fiorella pero que escribe también e investiga en el campo de lo social; Fiorella su vuelta a Argentina y el pensar que la danza Odissi, su arte adquirido durante muchos años de exilio y sacrificio no tiene espacio en nuestro hoy, la ley de las oposiciones en escena.

Y cierro ya la valija. Lo práctico nos lo llevamos puesto, ¡qué placer!
En un último recoveco: un deseo de alegría y que los nudos y las imposibilidades se transformen en palabras se transformen en danzas se transformen en más planchas de lavar, en obras de teatro, en música, en videos, en cada una de nosotras mismas reflejada en la otra que es y será sí misma.

LAS MANOS DEL ENCUENTRO


por Alejandra Smiriglio

Mujeres. Mujeres que hablan, que actúan, que danzan. Mujeres que se juntan. Mujeres que sueñan. Que les brillan los ojos y hasta lloran. Que miran. Que dan, que se entregan.
Participar del primer encuentro de Magdalena 2da generación es estar entre mujeres que tejen una red. De creación, de talento. Que una tiene, que a la otra le falta y a las demás les sobra y enseñan. Cuentan y muestran. Juegan. Muchas se definen o se van definiendo como mujeres y actrices. Y quieren volar, no les alcanza ningún techo. Ante cada dificultad más creación, más teatro, más danza, más cine, un nuevo sueño y tal vez colectivo. Se lo plantean como identidad. Son lo que suponen y lo que buscan ser. Se reconocen y las reconocen. Piensan como mujeres y en ese pensamiento, está la solidaridad, la construcción colectiva, la protección, el uso del cuerpo como herramienta. Levantan la voz, la bajan, cantan, bailan, trepan, se cuelgan. No hay miedo. Hay red. De eso se trata. De confianza. Se dejan llevar y cuentan de a una su historia: me llamo tal y este es mi trabajo, mejor dicho… mi sueño, es decir… mi esencia, no…, es mi vida.
Magdalena se trata de eso. De esa red. Visible o invisible. Pero que sostiene, que ataja, eleva y devuelve: teatro con artistas, artistas con teatro. Hay que conocerse dijeron y allá fueron: Castelar, Moreno, San Martín, Junín, Ballester, Colombia, Dinamarca, Rusia, Alemania y más, muchas más. Y ¿qué son? De todo: actrices, bailarinas, cineastas, directoras, dramaturgas, etc. Y ¿qué hacen? Dirigen, actúan, crean, dan clases, abren espacios, se conectan y surge surge surge… Y ¿dónde están? Acá, al lado de tu casa, en tu cuadra, dando clases, en esta página. Y ¿Qué quieren? Ser nexo entre proyectos culturales de mujeres. Y ¿cómo lo hacen? Empezando por estos encuentros, tratando de crear una base que permita a las mujeres desarrollarse y trabajar juntas, realizando talleres, festivales, seminarios.
Sensaciones son las que quedan. Vistas casi desde afuera. Por los que no usamos el cuerpo pero lo ponemos. Allí, el punto de encuentro. O el de la búsqueda. Según como se mire. Nada es casualidad ni causalidad ni sincronismo ni sincronicidad. Todo sucede. Al mismo tiempo. En distintos lugares o en uno sólo. Esta vez se dio ahí. En Magdalena 2de generación. En esas mujeres que escuchaban respetuosas las palabras y los silencios ajenos. Esas mujeres que traían mochilas y se llevaban una dirección de mail y esa dirección, mañana, será, seguro, más teatro.
Una va por la vida por los mismos lugares pero con distintos zapatos. Y no se pueden intercambiar pero sí acompañar, asistir, acoplar. Cada una es lo que resuelve. Hace lo que imagina. Crea lo que cree. Muestra lo que siente. Sueña lo que no consigue. Camina.
Magdalena 2da generación es la red. Una red hecha de manos cruzadas. Manos que tejen con piel, con uñas, con arrugas, con llanto, con vértigo, con emoción, con no poder ser otra cosa. Manos. Y no cualquier mano. Manos de mujeres que crean una red y la sostienen.

· Así lo viví y quería compartirlo.

ESCRITOS SOBRE DANZA / TEATRO


La impureza como goce.
(o el fallido intento
de acorralar a la Danza Teatro en una definición)


por Carolina De Luca

1ra parte:
concepto, contextualización histórica y controversias.

"¿Hago teatro o hago danza? Una pregunta que no me planteo jamás. En todo caso la respuesta puede que esté en la definición de mi compañía: se denomina de teatro y danza. Las dos disciplinas van juntas"

"Desde siempre, busco una forma de expresar lo que siento, y puede suceder que esa forma no tenga ninguna relación con lo que entendemos como danza. También ocurre que alguien al ver que los movimientos son simples, piense que no es danza, pero sí lo es para mí. En mis espectáculos hay mucha danza, incluso cuando los bailarines no se mueven. Una caricia también es danza."
Pina Bausch (1940-2009)


I. La desesperación por rotular o el horror al vacío significante.

Imprecisión, ambigüedad, incerteza, hibridación, cruce de lenguajes, vacío, impureza, hijo bastardo, hijo incestuoso, son sólo algunos de los calificativos, sustantivos abstractos y combinatorias de palabras que habitualmente se escuchan cuando alguien intenta definir a la danza teatro.
¿"la" danza teatro? ¿Es femenina?
O
¿"El" teatro danza? Masculino.
¿Será bisexual??????
¿Acaso la criatura concebida entre dos bastardos de oscuro pasado?
Los acompañan otros vocablos no menos inquietantes: multiplicidad, fragmentación, deconstrucción, multiplicación de sentidos, "realidad múltiple de especificidad difusa" (1), sincretismo, interdisciplinario, yuxtaposición…
Concepto escurridizo si los hay, con espíritu libre y sin deseo alguno de dejarse atrapar podemos, no obstante, rastrear algunas verdades (pocas pero ciertas):

1. El término "Teatro danza" se conoce y generaliza con la coreógrafa y bailarina alemana Pina Bausch, discípula de Kurt Joos, al crear su compañía "Tanztheater" en Wuppertal que dirige desde 1973 hasta su muerte el pasado 30 de Junio del 2009. También lo utilizan los críticos estupefactos que comienzan a observar su obra. Aunque debemos decir que, para hacer justicia, el término fue utilizado por primera vez en 1920, en la misma Alemania para designar la obra del citado maestro de Bausch, K. Joos y su emblemática coreografía: "La mesa verde" que lo lanzó mundialmente a la fama. Joos discípulo de Rudolf Laban y representante de la "danza libre" europea se convierte así en un referente de la danza expresionista alemana llevando a escena por primera vez controvertidos temas sociales y políticos.

2. Hablar de Teatro-danza nos remite, como asegura Betriz Lábatte, en la investigación más interesante que encontré este último tiempo, acerca del binomio Teatro-danza (ver notas al pie), como mínimo a dos términos y a dos prácticas escénicas: Teatro y Danza que hace décadas vienen sacudiendo sus propios paradigmas y sus límites todos.

3. La danza contemporánea y el mundo artístico todo pierde con Pina Bausch a una las creadoras más viscerales, emblemáticas, controvertidas y renovadoras de la segunda mitad del Siglo XX.
(El mismo lugar sin duda, le corresponda a Merce Cunningham fallecido apenas un mes después, aunque desde una mirada, propuesta y estética marcadamente diferentes)
Es justamente el Siglo XX desde sus inicios, y la pos guerra ya sin retorno posible, que traen un sinfín de rupturas en los paradigmas compositivos, estilísticos y artísticos a la par de los socio económico políticos.
"Volviendo a la idea de pensar las obras de arte como "visiones del mundo", o como "metáforas epistemológicas" y refiriéndonos a las producciones escénicas de hoy (…) que colocamos bajo el rótulo de "teatro danza", convendría preguntarnos: ¿qué nos revelan sobre nuestro tiempo, sobre nuestra forma de ver el mundo, la realidad?
¿Qué nos dicen estas producciones de la escena contemporánea con ese deslizamiento permanente de los límites, con su falta de linealidad en el relato, con sus estructuras abiertas, con su ausencia de "mensajes" definitivos que instalen verdades absolutas en la escena? (…) resultaría muy enriquecedor intentar establecer alguna relación entre estas producciones escénicas y la realidad de un mundo caracterizado en parte, por la crítica a la razón científica, la puesta en duda de la transparencia del conocimiento y la revisión de los conceptos de la ciencia clásica. Un mundo que ha desterrado los puntos de vista absolutos para promover el pluralismo, las relativizaciones, las ambigüedades. Un mundo donde, al decir de Váttimo, los mass media son determinantes en la disolución de los puntos de vista centrales, de los grandes relatos legitimadores y en la erosión del propio principio de la realidad" (2)
¿Cuál es el apuro entonces y la necesidad por querer rotular aquello que desde el vamos nace de la incerteza? De de un mundo que se desmorona a pedazos atravesado por la violencia desmesurada y feroz de un capitalismo que ni Carlos Marx pudiera predecir.
¿Cuál podría ser la razón por la cuál el término "teatro-danza" tenga en la Argentina tantos seguidores como detractores acérrimos?
¿Qué está acaso poniendo en juego este potente binomio?
…tal vez no se trate más que de un deslizamiento de los límites, de la afirmación práctica de una necesidad: la de producir de una manera diferente para la escena, la de caerse de marco y, tal vez, de aceptar que este deslizamiento afecta tanto al teatro como a la danza, mucho más allá del rótulo que decidamos ponerle a la experiencia…(3)


II La muerte de la categoría o aquello que la palabra ya no puede nombrar.

Si observemos hacia fuera de nuestras fronteras, algo que tanto nos gusta a los argentinos, nos encontramos por ejemplo, con la fenomenal compañía inglesa DV8 conformada por bailarines, algunos de ellos mutilados y prestigiosos directores cinematográficos, llamándose a sí mismos: "teatro físico". La danza no aparece nombrada siquiera en el título que se otorgan, pero quien duda, al ver sus geniales producciones que se trata de bailarines/performers *4 (concepto que por su amplitud y ambigüedad nos identifica un poco más a todos) que han superado la tiranía de una estética para ponerla/ponerse, confrontar/confrontarnos a un sinfín de poderosas sensaciones y lacerantes pensamientos.
Entonces, así como en la Anatomía funcional (y en la médica por supuesto) se afirma que la función hace al órgano ¿no sería acaso el procedimiento en parte y el pensamiento compositivo todo, (esto es: la construcción misma, los mecanismos dramatúrgicos en juego en cada pieza de danza, de teatro, de teatro danza) lo que induciría más que a un rótulo determinante a un espacio de pensamiento en acción?
¿De qué otra cosa acaso está compuesta la escena performática, que de un pensamiento/imagen accionado físicamente, de un modo de concebir "el material", la obra toda, la puesta muy especialmente y, principalmente, de un modo de decir/hacer y plasmar una cosmovisión?
Puede uno plantarse seriamente frente a, por ejemplo:
1. "A punto de ebullición" de Mabel Dai Chi Chang,
2. "Planicie Banderita" de Andrea Servera,
3. "Los esmerados" de Silvina Grinberg,
4. "Hermosura", "Patito Feo" y todas y cada una de las producciones de El descueve en estos últimos quince años,
5. "Sucio" de Casella, Frenkel y Pensotti (solo por nombrar seis obras paradigmáticas y contundentes a juicio, gusto y deseo de quien suscribe)
y no pensar acaso que aquello a lo que se asiste es a un conglomerado irrefutable de provocaciones sensorio-kinéticas, contundentemente indagadas, complejamente montadas y, en todos estos casos, magistralmente interpretadas por un conjunto que generalmente vinculará actores con bailarines, con músicos, con poetas con equipo técnico y otros tantos etcéteras?
Parecería entonces que las categorías (al menos las cerradas y con pretensiones de verdad revelada) han sido finalmente vencidas. No dan cuenta del fenómeno, no evidencian la contundencia de aquello a lo que se asiste.
No obstante "Teatro-danza" como término compuesto, o mejor aún como concepto, es en tal caso una conjunción, un agrupamiento, un intento por nombrar un hacer. Un hacer que se origina en y desde la danza contemporánea alemana y que se evidencia complejo tanto en las técnicas que nuclea como en los procesos compositivos que pone en juego (que no serán ni únicos y muchas veces ni siquiera similares de un compositor a otro)

Carolina De Luca
Coreógrafa
Vacía de Espacio Teatro Danza
http://carolinadeluca.blogspot.com/
vaciadeespacio@yahoo.com.ar

Registro de la propiedad intelectual en trámite. Prohibida su reproducción total o parcial sin previa autorización de la autora.



Notas:
1. Febvre Michele, Les Paradoxes de la Dance-Theatre en la dance au defi. Ed Parachute , Montreal, 1987. Pag 73
2. Lábatte Beatriz. Teatro-danza. Los pensamientos y las prácticas. Cuadernos del Picadero. Pág. 8. Trabajo de investigación becado por INT.
3. Labatte, Beatriz, op cit pág 9.
4. Performer, literalmente: El que realiza la acción.

MARÍA LUISA Y ALICIA

Dos mujeres, dos historias de vida, la misma pasión

El 7 de mayo de 1995 moría María Luisa Bemberg, cineasta y guionista argentina que se destacó por llevar a la pantalla grande temas referidos a la mujer. Algunos la señalaron, para descalificar como es habitual, como una feminista que hace películas: dirigió 8 y fue guionista en 11. Pero nada de lo que se dijo podrá opacar la lucha de esta mujer que sólo quiso, desde su clase social, reivindicar la figura de la mujer.
María Luisa, nacida el 14 de abril de 1922, era hija de Sofía Elena Bengolea y Otto Eduardo Bemberg, familia ésta de origen alemán, que fundó la dinastía Bemberg durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas y la Guerra del Paraguay. La familia (en 1888 fundadora y propietaria de la Cervecería Quilmes) se enfrentó con Juan D. Perón durante sus primeros dos gobiernos. Casada con el arquitecto Carlos María Miguens en 1945, tuvo cuatro hijos. Se divorció a los 32 años en 1954, dejando de ser -como ella puntualizaba– "La señora de Miguens para convertirse en la señora de nadie"
Comenzó a trabajar como empresaria de espectáculos teatrales en 1949. Junto con Catalina Wolff fundaron el Teatro del Globo. Fue una activista del feminismo y una de las fundadoras de la Unión Feminista Argentina lo que la llevó a realizar un arte vinculado a la problemática de la mujer. Escribe la obra de teatro La margarita es una flor, sobre la que se basó para escribir el guión de Crónica de una señora. Fundó una empresa de producción cinematográfica con Lita Stantic. Su película Camila fue nominada al Oscar como mejor film extranjero en 1995.
En entrevistas periodísticas, María Luisa recordaba que "de chica, cuando estaba enferma, se entretenía con un espejo. Le gustaba encerrar pedacitos de la realidad en el cristal para poder mirarlos desde otro ángulo, descubrir recodos insospechados en el paisaje de todos los días, sorprenderse con la otra cara de las cosas conocidas, que siempre habían estado ahí, pero sólo ahora veía. Aprendió que los puntos de vista eran infinitos y que tenía la libertad de quedarse con éste o con aquél. Empezaba a ejercitar su propia mirada. Empezaba a labrar, en fin, su propia opinión."
Se casó enamorada de su marido, pero no olvidó la lección del espejo y siempre se reservó un espacio para ejercitar la mirada. Y la opinión.
Porque María Luisa era rebelde porque la encolerizaba el autoritarismo machista tanto como la callada, cómoda resignación de las mujeres, porque se resistía a canjear su libertad por el privilegio de quedarse apoltronada en la dependencia social, económica y afectiva de un marido proveedor. Aspiraba a desembarazarse de los cerrojos de una educación que la asfixiaba en el ajustado corsé de la elegancia y las buenas formas y le estrechaba el horizonte.
Filmó su primera película a los 58 años, Momentos 1980, luego siguieron Señora de nadie 1982, Camila (Argentina-España) 1984, Miss Mary 1986, Yo, la peor de todas 1990, De eso no se habla (Argentina-Italia) 1993.
Dice Fernando López en una crónica del diario La Nación del 27 de abril de 1997, "Se la adivinará entonces en la piel de una de sus actrices de Miss Mary, Sofía Viruboff, la niña adolescente encerrada en la mansión normanda al lado del río, ésa que tropieza con la desaprobación cada vez que da rienda suelta a su vitalidad y que espía la vida a través de las desdichas de los mayores.
Se le conocerán fraternidades -fácilmente confirmables- con otras mujeres que puso en el centro de sus historias. Admiraba en ellas el valor y la resolución. La primera, la de Momentos, una esposa que se atreve a ser honesta; la segunda, la de Señora de nadie, que se resuelve a manifestar su enojo y sale a encarar la vida aunque tenga que pagar el precio de la soledad; la tercera, Camila, que se juega la vida por desafiar la norma social y la institución religiosa."
Cuando vienen los años y el juicio se tiñe de indulgencia porque se comprende que no todo está al alcance de la voluntad y ya se ha pasado por la experiencia de comprobar que no basta con las mejores intenciones para alcanzar los mejores resultados, suele ser más natural entender que aquellos adultos que se veían todopoderosos (y a veces crueles) en la infancia eran apenas pobres equilibristas que cumplían su rol porque andaban a tientas, como todos, en este escarpado territorio.
El primer acercamiento artístico no fue con el cine sino con el teatro, y gracias a su posición social y su solvencia económica. No le fue bien como productora en el Smart (actual Multiteatro y anteriormente denominado Blanca Podestá) al lado de su marido. Pero insistió asociada con Marcelo de Ridder, y puso La visita de la anciana dama, de Dürrenmatt, en el Astral, con Mecha Ortiz. Ahí, el azar le tendió una mano: una tarde de tedio, como cualquier otra, se puso a esbozar el vestuario. A Marcelo, que tenía el ojo bien fogueado, le encantaron sus dibujos. Los críticos les dedicaron unas líneas al final del comentario. María Luisa empezaba a medir sus fuerzas.
Después se puso a escribir, sólo para hablar de lo que conocía y la preocupaba: la condición de la mujer. La Margarita no es una flor llegó a las manos de Raúl de la Torre y se convirtió en Crónica de una señora. El paso siguiente fue Triángulo de cuatro, que filmó Fernando Ayala y la familiarizó con la rutina del set. Se había atrevido a dirigir El mundo de la mujer, volvió a hacerlo en Juguetes, otro corto en el que se interrogaba sobre el papel de la mujer.
Y a partir de ahí se decidió a asumir la responsabilidad de dedicarse a la dirección de cine.
Cuando se puso detrás de la cámara sabía que podría alentar una agresiva polémica: "Si el que se equivoca es varón –decía-, la culpa es personal; si me equivoco yo, en la volteada caerán quince millones de mujeres".
María Luisa Bemberg se murió con la serenidad de haber cumplido con su objetivo, había querido jugar con el espejito y cambiar el punto de vista de la realidad. Y al final sabía que había logrado hacer cine. Buen cine y con otra mirada: la mirada de una mujer.





Alicia Moreau de Justo nació en Londres, el 11 de octubre de 1885 y murió en Buenos Aires, el 12 de mayo de 1986, a la edad de 100 años. Fue médica y política argentina, figura destacada del feminismo y del socialismo.
Siendo niña se radicó con su familia en la Argentina. Realizó sus estudios en Buenos Aires, recibiéndose de maestra y profesora en la Escuela Normal No. 1. Se graduó de médica en 1913 con diploma de honor. Había cursado el sexto año de estudios en la sala de Ginecología del viejo Hospital de Clínicas, en Buenos Aires, y el séptimo, y entonces último, en la sala de Clínicas del mismo establecimiento. Este logró fue muy sorprendente en esta época, donde las mujeres eran discriminadas y no se las dejaba ejercer sus estudios y la medicina con facilidad. Alicia creía que era "necesario combatir el dolor humano", como confesó al ser proclamada la médica argentina del siglo, poco antes de su muerte.
Luchadora incansable por los derechos humanos y la reivindicación del género femenino, fue una de las primeras mujeres en integrarse al quehacer político argentino.
Falleció a los 101 años, el 12 de mayo de 1986.
Alicia Moreau fue un exponente de esas oleadas inmigratorias que conformaron la Argentina aluvial. Sus padres habían sufrido la expulsión de Francia por su participación en la Comuna de París (1871). Hacia 1890 arribó a tierras argentinas y la familia se instaló en el barrio de Floresta, donde el padre, Armand Moreau, instaló una librería en la calle en el año 1896. De esta manera, Alicia accedió tempranamente a todo tipo de publicaciones movida por la curiosidad de sus escasos años. En 1896 se funda el Partido Socialista, con el que simpatiza el padre de Alicia y en cuyos preceptos educa a sus tres hijos. Años más tarde, esta organización partidaria constituirá la institución central a través de la cual Alicia canalizará su militancia.
En sus años de estudiante comienza a participar en tareas ligadas a la expansión de la educación. Es alumna de Hipólito Yrigoyen, caudillo de la Unión Cívica Radical, con quien mantiene frecuentes debates.
En 1902, las hermanas Chertkoff fundadoras del Centro Socialista Femenino -que trabaja sobre la divulgación de la filosofía y psicología de la época- comienzan a reclamar por la instauración del sufragio femenino. Alicia acompaña a Fenia Chertkoff en la promoción de jardines maternales, la fundación de bibliotecas populares y en la Asociación Pro Educación Laica que se organiza en Morón en 1903.
También comienza a trabajar centrando sus esfuerzos en la difusión de la higiene social y de la prevención sanitaria, temáticas que formaban parte de la esfera íntima, extraños en la boca de una mujer. En ese año, ingresa a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, siguiendo los pasos de Cecilia Grierson, la primera médica del país.
A su vez, apoya la gran huelga realizada en 1907 contra de los altos alquileres que cobraban los conventillos (la que se denominó "huelga de los inquilinos") conjuntamente con el reclamo por el precio del pan y la carne. Además impulsa la "marcha de las escobas", una procesión de amas de casa que avanzan en defensa de sus derechos a través de los barrios pobres de la ciudad de Buenos Aires. Incluso, sumamente preocupada por los temas educativos. Luchadora incansable por la conquista del voto femenino que se concretó durante el gobierno de Perón.
En 1920 Alicia Moreau fue una de las fundadoras de la Unión Feminista Nacional (UFN) con el fin de unificar las distintas organizaciones feministas que existían en ese entonces, como el Centro Socialista Femenino, la Agrupación Socialista Femenina, y el Consejo Nacional de Mujeres. La UFN tenía como objetivo organizar a las mujeres, a partir de centros en todo el país, para obtener la igualdad de derechos con los hombres, así como para mejorar las condiciones del trabajo femenino. La acción política de la UFN resultó decisiva para apoyar la sanción de muchas importantes leyes de reconocimiento de los derechos de la mujer y de protección del trabajo femenino.
La UFN estaba dirigida entre otras mujeres por Alicia Moreau, quien fue elegida presidenta, Julia García Games, Angela Costa, Elsa Bachofen, Berta de Gerchunoff, Adela García Salaberry, Consuelo G. de García, Clotilde Rossi, Josefina L. de Mantecón. La poetisa Alfonsina Storni solía participar de los actos de la UFN. Ese mismo año Moreau es una de las creadoras del Comité Femenino de Higiene Social con el fin de combatir la trata de blancas.
Pocas semanas después la UFN establecía una alianza con el Comité pro Derechos de la Mujer, presidido por Elvira Rawson de Dellepiane, para reclamar activamente el reconocimiento del derecho a votar de las mujeres y apoyar al Partido Feminista Nacional que impulsaba la candidatura a diputada nacional de Julieta Lanteri. La prensa conservadora comenzó a utilizar el término "damas rojas" para referirse a las mujeres que reclamaban el derecho a voto.
En 1921 decide afiliarse al Partido Socialista y al año siguiente se casó con su fundador, Juan B. Justo, que fallecerá siete años después, y con quien tuvo tres hijos: Juan Justo, Luis Justo y Alicia Justo. Alicia Moreau de Justo alcanzó en esas décadas a integrar el Comité Ejecutivo del Partido Socialista y se convirtió en la primera mujer argentina en ocupar un cargo político. El Partido Socialista se diferenció de los otros partidos políticos de la época por la gran cantidad de mujeres que militaban en sus filas.
En 1925 las feministas obtuvieron su primer triunfo parlamentario al lograr la sanción de la Ley 11.317 reglamentando el trabajo de las mujeres y los niños, en la que se establecía que las mujeres no podrían trabajar más de 8 horas diarias y 48 horas semanales, prohibición del trabajo nocturno y en tareas insalubres, prohibición del despido de mujeres embarazadas, licencia para amamantar y obligación de las empresas de tener guarderías.
En 1926, las feministas obtienen un nuevo y resonante triunfo con la Ley de Derechos Civiles de la Mujer que aunque no establecía la igualdad plena entre hombres y mujeres, establecía por primera vez el principio de que las mujeres y los hombres debían ser equiparados en términos de derechos.
En 1932 Alicia Moreau de Justo elabora un proyecto de ley de sufragio femenino que es presentado por el diputado socialista Mario Bravo y obtiene la aprobación de los diputados, en medio de una amplia movilización de mujeres y presión de las organizaciones feministas. Sin embargo el proyecto fue rechazado por el Senado, donde predominaban ampliamente los conservadores.
Con la aparición del peronismo a partir de 1943, y durante los dos primeros gobiernos de Juan D. Perón, Alicia Moreau de Justo manifestó una clara posición opositora, en línea con la política del Partido Socialista, criticando los aspectos no democráticos del peronismo. En 1946 escribió su libro La mujer en la democracia. En 1947 el peronismo sancionó la ley del voto femenino, y en 1949 sancionó una nueva Constitución Nacional que establecía la igualdad plena de la mujer y el hombre y la responsabilidad compartida frente a la patria potestad. Alicia Moreau de Justo, a pesar de su oposición al peronismo, se alegró y apoyó esas decisiones, que concretaban el objetivo por el que había luchado durante 40 años.
En 1951, las mujeres argentina pudieron votar y ser votadas para cargos nacionales por primera vez en la historia. Alicia integró la lista de diputados nacionales junto a otras mujeres socialistas. Sin embargo, en el marco de la persecución del gobierno contra los opositores, fue detenida y, luego de liberada, y debió esconderse, por lo que no pudo votar. Después del golpe militar que derrocó al Juan Perón en 1955, Alicia Moreau de Justo fue designada por el Partido Socialista como una de los cuatro miembros que le correspondían en la Junta Consultiva Nacional creada por el gobierno militar. Fue el único cargo público que desempeñó en su vida, pero personalmente no estaba de acuerdo, debido a su posición anti-militarista.
Después del golpe militar, el Partido Socialista se dividió internamente en dos grupos: un ala conservadora que apoyaba calurosamente al gobierno militar y exigía una drástica represión del peronismo, encabezado por Américo Ghioldi, y otra ala más popular, que sospechaba de los militares en el gobierno y pretendían establecer buenas relaciones con un peronismo democratizado. Este último grupo tenía como cabezas más visibles a Alfredo Palacios y Alicia Moreau de Justo.
En 1958 las diferencias entre ambos grupos era de tal magnitud que produjo la ruptura del Partido Socialista en el 44º Congreso. Se formaron entonces dos partidos: el Partido Socialista Argentino y el Partido Socialista Democrático. Alicia Moreau de Justo, junto a Alfredo Palacios, José Luis Romero, Carlos Sánchez Viamonte, entre otros, integró el PSA. En 1972, cuando el Partido Socialista Argentino se fusionó con otros grupos socialistas para conformar el Partido Socialista Popular, Alicia Moreau de Justo se alejó del mismo, discrepando con su cercanía al peronismo, para formar la Confederación Socialista Argentina, junto a dirigentes como Héctor Polino, Alfredo Bravo y Elena Tchalidy, entre otros.
En 1975 fue una de las fundadoras de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), convocada por Rosa Pantaleón, junto con el obispo de Neuquén don Jaime de Nevares, el rabino Marshall Meyer, el obispo Carlos Gatinoni, Raúl Alfonsín, Oscar Alende, Susana Pérez Gallart, Adolfo Pérez Esquivel y Alfredo Bravo.
En esos años Alicia Moreau de Justo acompañaba a las Madres de Plaza de Mayo en sus famosas rondas frente a la casa de gobierno, presentaba peticiones de libertad a la junta militar y a los jueces. En 1979, cuando la actividad política estaba prohibida, participó junto a dirigentes de la Confederación Socialista Argentina y el Partido Socialista Popular, un acto en el tradicional salón de la mutual socialista Unione y Benevolenza, de la Ciudad de Buenos Aires.
En 1980 fue una de las encargadas de recibir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, una de las acciones internacionales que más dañaron al Proceso de Reorganización Nacional. En 1981, aún en la clandestinidad, impulsó la reunificación del Partido Socialista mediante la creación de la Unidad Socialista en alianza con el Partido Socialista Popular y el Partido Socialista del Chaco, siendo elegida presidenta. En 1982 fue una de las pocas dirigentes políticas que se opuso frontalmente a la Guerra de las Malvinas, consecuente con sus principios antimilitaristas.
En 1985, al cumplir 100 años, fue el centro de un homenaje en Unione e Benevolenza, en el que participó todo el espectro político y social de la Argentina, y durante el cual dio su último discurso público, especialmente dirigido a los jóvenes y a las mujeres. Fue una de esas grandes mujeres que las futuras generaciones de argentinos atesorarán por el valor y la entrega que tuvo por las luchas sociales, especialmente femeninas. Muchos de los beneficios que disfrutan hoy en día las mujeres argentinas se los deben a Alicia Moreau de Justo.

ESTACIÓN JUNÍN: Muestra Regional de Teatro Breve



Enclave de mujeres

por Adhelma Leonor Sarmiento de Cuestas Rojas

Me gustó el título, y lo que seguía: Muestra Regional de Teatro Breve – Magdalenas Estación Junín – Red Latinoamericana de Mujeres en el Arte Contemporáneo...
Seguí leyendo la invitación, y me sentí identificada con su propuesta. Vale la pena releer un párrafo: “Historias de ayer y hoy. Relatos de soledades, incomprensiones y esperanzas. Y la voz del Arte. Y la presencia del Teatro. Mostrando, denunciando, comprometiendo, invitando a la reflexión y al cambio”.
Sentí que podía, que tenía cosas para contar, para compartir. Cosas, hechos, circunstancias, que aunque alejadas por tiempo y distancias, aún seguían teniendo vigencia. Elegí participar con una narración que, en forma de cuento, yo había escrito tiempo atrás, y que a mi juicio se encuadraba perfectamente – al menos eso pensé – dentro de uno de los temas propuestos: “MUJERES Y LIDERAZGO”. Así que, intentando hacer una construcción artística novedosa, me presenté al evento con la propuesta de una “Lecto-Narración-Interpretación”– por supuesto unipersonal - basada en aquel relato que oportunamente yo había titulado “Aquella Vieja Aceitera”, donde la protagonista, una humilde Mujer-Líder de su tiempo, había salvado la vida de su hijo merced a su sentido innato de liderazgo, en tiempos donde el protagonismo femenino sólo era considerado como una extravagancia y no como un derecho inalienable.
En ese evento, el del sábado 10 de abril último – trabajosa y exitosamente organizado por Magdalenas Estación Junín – me encontré con un grupo humano dispuesto al trabajo fecundo y creativo, donde la respuesta a la convocatoria superó el leit-motiv de la Muestra, ya que fue mucho más allá de ser “Teatro Breve”. La suma de propuestas abarcó teatro, danza, canto, música, todo enmarcado en aquello de denunciar – injusticias, claro está – de invitar a la reflexión, al compromiso y al cambio, desde la mirada del arte, y desde la mirada que atraviesa el mundo femenino, que, por supuesto, no excluye a los hombres, pero que de ninguna manera se subordina a ellos.
Me sentí muy bien, más allá de que, en razón de la gran cantidad de público asistente, no pude disfrutar de todas las propuestas. Lo lamento por mí, pero me alegra por Magdalenas Junín, ya que la concurrencia de tanta gente demuestra la valoración de la idea.. Fue un ¡presente! contundente el que acompañó esta propuesta novedosa,, preparada con solvencia y con gran esfuerzo por todo el grupo organizativo, y por quienes participaron del mismo ofreciendo su arte.
En definitiva, agradezco a Mariela Díaz, y a toda la gente que la acompaña, la oportunidad que me brindaron en esta hermosa convocatoria que han realizado Magdalenas Estación Junín, y a quienes felicito una vez más por esta interesante e inédita iniciativa. ¡Que se repita!!!

ESTACIÓN JUNÍN: Breves


I

De la curiosidad a la vocación puede haber muy pocos pasos

Por Luciana Marcaida

En 1990 me acerqué a un grupo de personas que esperaban en la puerta de la Escuela San Martin N°5 a un profe de Teatro. Ese mismo día daba su inicio al taller. Al resultarme muy interesante avisé a mi mamá que iba a regresar dos horas después...
Terminé siendo su gran amiga y alumna incondicional…
¡Cuántas carcajadas, cuántas sonrisas y lágrimas salieron en aquel taller…! Nacía mi vocación. Seis años después, salía de mi casa (General Pirán) con muchos nervios y con un bolso enorme a estudiar mi profesorado de Teatro a la ciudad de Tandil. He sido y sigo siendo una muy laburadora de este lenguaje artístico; lenguaje que, desde aquel 1990 hasta hoy ya es parte de mi esencia…
He parido putas, locas, hombrecillos, y muchos más; hasta chanchos; ya sea desde lo actoral, dirección y dramaturgia. Dediqué varios años a la docencia en la educación formal.
Pero como tantas experiencias importantes, una de ellas y la más actual, fue conocer a Mariela Diaz y con ella a Magdalenas Estación Junín. Hace menos de un año que vivo en la ciudad de Junín, y sentía fuertemente la necesidad de conocer gente comprometida con el arte. Las "Magdas" me hicieron sentir muy cómoda. Fue así como hoy, después de unos meses, aquí estamos unidas en este proyecto que tiene que ver con la Muestra Regional de Teatro Breve, esperando seguir colaborando en muchas más propuestas para este año 2010.


II

Noche estupenda dónde la diversión asomó como por arte de magia.

Todo hacía suponer por las temáticas de las muestras teatrales, que íbamos a ver al público serio, conmovido. Sin embargo, tuvo muchos ribetes divertidos a modo de bloopers. Nuestra animadora Ma. José fue la principal figura que le dio ese toque alegre. Hasta la noche anterior habíamos estado juntas ensayando, proponiendo y ajustando ideas en su casa. Todo salió como lo anhelamos.
Por otro lado, mis actrices son jóvenes pujantes, comenzaron este año a estudiar la carrera de Teatro, y su primer debut fue esa noche. En un momento, se les cae un biombo de forma accidental y en plena escena!!! Yo las observaba desde la cabina de luces y sonido y me agarraba la cabeza... Sin embargo, fueron tan capaces de resolver con improvisaciones la situación, y realmente me dejaron muy sorprendida. Minutos antes habíamos estado conversando de esos supuestos imprevistos, dándoles alternativas de improvisar.
Fue muy gratificante ver sus rostros de alegría…porque los primeros tropiezos piadosos en teatro, son inolvidables, y siempre se los recuerdan con sonrisas y carcajadas. ¡¡Qué bello y mágico es actuar!!!
Así me voy despidiendo, contando lo que primero me salió de mi testa como acontecimientos significativos de esa noche, claro que hubo muchos más… pero le doy lugar a las otras compañeras para seguir contando sobre aquella noche del sábado por la noche.

Feliz 2020