ARTE Y POLÍTICA CANTAN CON VOZ DE MUJER

Por Ana Woolf

Voix de Femmes es un Festival que se organiza cada dos años en Bélgica, su directora artística es Brigitte Kaquet y es miembro del Magdalena Project desde sus orígenes. En 2000, Brigitte y una de sus colaboradoras Laurence Vanpaeschen convocan por primera vez a mujeres que habían sido víctimas de desapariciones, y que habían creado asociaciones de derechos humanos en sus países de origen. Nace así la Red Mundial de Solidaridad de Madres, Esposas, Hermanas, Allegadas de Personas Desaparecidas. En ese primer encuentro en el 2000 éramos mujeres de Afganistán, Ruanda, Líbano, Chechenia, Argelia, Azerbejian, Sahara Occidental, Senegal, Francia, Bélgica, Serbia, Méjico, Argentina, Chile, Marruecos… Ese año nació la red y se transformó en lo que Brigitte Kaquet llamaría "el corazón del Festival Voix de Femmes- Culturas en resistencias". Este es el relato del último encuentro: Lieja, 22 al 28 de noviembre, 2009. La estructura es siempre la misma: por las noches recitales de música con mujeres artistas que tratan de cambiar una tradición o salvarla del olvido; durante el día encuentros, mesas redondas, proyección de films y charlas con las realizadoras. Y nosotras, las de la red, 3 días de reunión: dos a puertas cerradas, uno con encuentro público. Para más información ver: www.voixdefemmes.org El artículo de Mariana Pérez y José M. Esses en Página 12 http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-5398-2009-12-27.html, y http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/subnotas/5398-571-2009-12-27.html

Buenos Aires, 27 de diciembre de 2009
Terminó Navidad y yo pasé los dos últimos días deshaciéndome de cosas que acumulé para aferrar recuerdos que no quiero que se esfumen pero que al final luego de los 40 años me doy cuenta de que lo único que acumulan es polvo. Y del polvo al recuerdo hay una larga distancia.
Ahora me siento a escribir sobre un recuerdo que no quiero que muera. Entonces reflexiono y me digo sonriendo: no es la acumulación de objetos lo que salvará mi memoria sino, a veces, la escritura. Ingenua consolación de quien está por escribir algo que la marcó y que sabe efímero: un encuentro.
Un poco de historia
Hasta hace 4 años atrás el festival se organizaba en Bruselas. Era fulgurante, el dinero de la EU (Unión Europea) era bien usado y aprovechado al máximo. Con la famosa crisis de la que todos hablan, hace dos años se hizo mitad en Bruselas mitad en Lieja. Y este año con la crisis que ya se padece, se volvió en su totalidad a la sede de Lieja, la sede original de Voix de Femmes, la ciudad natal de Brigitte, de Laurence, de muchos sueños que comenzaron a hacerse realidad allí. Lieja es fuerte en asociaciones y "colectiff" y esto se nota en el momento de organizar encuentros.
Como sucede en cada oportunidad, esta vez también fue dedicado a una militante, a Daw Aung San Suu Kyi, figura emblemática de la oposición birmana contra la dictadura militar que ocupa el poder desde 1962. Cada noche se entregaban sobres vacíos para que el público que venía al concierto escribiera algo para ella y se colgaba en un árbol situado al costado de la escena, árbol que era responsabilidad-preocupación de Brigitte, en medio de la organización y del más grande cansancio me dice: "hoy me tomé un ratito y fui a cortar ramas para adornar el árbol, estaba medio triste". Detalle: afuera llovía.
A nivel musical fue excelente, con artistas que sólo Brigitte puede descubrir y poner juntas una misma noche por ejemplo: Mali (Oumou Sangaré) y Sicilia (Oriana Civile canto tradicional) o Brasil (Renata Rosa y los indios de Pernambuco) y Salento con Officina Zoé canto tradicional salentino y pizzica. O Marruecos y Mauritania (Malouma canto árabe-berber con blues, Malouma es también senadora en su país, denunciaba la violación de los derechos humanos del gobierno, la gente comenzó a seguirla, fueron prohibidas sus canciones, terminó postulándose como senadora). Por las noches, como siempre, bailamos con estas artistas. Durante el día como dije antes: encuentros con asociaciones de mujeres, mesas redondas (culturas en resistencia, o arte y expresión), lecturas, proyección de films realizados por mujeres, por ejemplo Do you remember revolution? hecho por Loredana Bianconi sobre las brigadistas rojas (condenadas a prisión perpetua). Exhibición permanente realizada por el Colectiff Colères, Artes y Expresión; obras de danza y teatro, entre otras Semillas de memoria (mi unipersonal dirigido por Julia Varley, esta vez estrenado en ¡francés!) y una de Burundí: Les recluses, con 12 mujeres nativas en escena, basada en historias reales sea de sus propias vidas como de testimonios recogidos a lo largo del trabajo con una asociación. Pobreza, violación, asesinatos no resueltos, la iglesia, el poder político… proyección de testimonios reales, dolor, cantos, sonrisas, alegría.
Luego por lo que a mí me compete, dejando ya de lado Semillas de memoria, comenzamos con la Ceremonia de los Árboles de la memoria y nuestro homenaje a los desaparecidos. Hace ya 4 años plantamos en un parque de Lieja el primer árbol y luego fueron plantados once más. Allí se creó el parque de la memoria, en donde cada una de las mujeres de la red colgaron las fotos de sus desaparecidos. Volvimos el primer día de nuestro encuentro a ver los árboles, a presentarnos, a recordar a una de las nuestras que había partido Lola Weinschelbaum de Rubino, madre de Plaza de Mayo, y a Odette Salem militante del Comité de personas desaparecidas de Líbano a quien conocimos a través de los relatos de Wadad Halwani (fundadora de ese Comité) y de un film que ella misma hizo para rendirle homenaje a su compañera.
Luego nuestro encuentro de la Red Mundial de Solidaridad de Madres, Esposas, Hermanas, Allegadas de Personas Desaparecidas. Como cada vez que transcurre el festival, durante 3 jornadas nos encontramos durante todo el día, para escuchar a cada una de las integrantes, acerca de sus asociaciones, de los avances, de los frenos, de las novedades y también del pasado que siempre aparece con nuevas caras. Nos planteamos acciones futuras, cómo seguir, cómo accionar para hacer que los gobiernos reconozcan y ratifiquen la Convención de la ONU contra las desapariciones forzadas… Pero este año nuestro encuentro tenía algo especial. Desde el inicio de la red, fue una de las preocupaciones de su directora artística Brigitte Kaquet y mía así como también la de Julia Varley quien estuvo con nosotras en sus inicios, ¿cómo hacer para unir las dos caras del Festival-Encuentro: su parte artística (también político-social) con su corazón netamente político-social? Los unía y une el factor resistencia: todas las artistas que participan en el festival representan culturas en resistencia así como las madres de la red son mujeres en puro estado de resistencia. Pero faltaba algo más. Cada encuentro dábamos un pasito más hacia esta unión: cada año al finalizar el festival, antes del último concierto realizábamos una pequeña intervención –artística- pero sin que nuestras mujeres perdieran su característica y esencia: son militantes no artistas. No saben–no quieren actuar. Realizamos así pequeños intentos de presentar la red, su declaración de principios, la propuesta de plantar los árboles, con performances que duraban no más de 10 minutos y en las cuales participaban todas junto a alguna acción teatral clara y fuerte que yo realizaba.
Poco a poco se fue comprendiendo que lo teatral, la búsqueda de otro lenguaje para expresar un mensaje político, para contar una historia, puede ser tan útil como un discurso dicho en una manifestación. No resultaba difícil explicar qué nos proponíamos, las Madres habían visto Semillas de memoria, la habían adoptado como suya, pero de allí a poner el cuerpo era absolutamente otra historia. Había que comenzar de a poco a sembrar las semillas que salieran de ellas mismas.
En la medida en que transcurría el tiempo y nos volvíamos a reencontrar cada festival, íbamos conociéndonos también más. El bar y los conciertos fueron el mejor lugar para descubrir personalidades ocultas que no iban a aparecer en los momentos de mesas redondas, testimonios, encuentros cerrados entre nosotras. Las capacidades artísticas de cada una, su verdadera personalidad ya no la responsable de una asociación, aparecía allí, invocada, traída por Baco. Bailes, cantos, bellas voces, vino tinto va y vino tinto viene, teníamos desde el inicio todas las capacidades allí, delante de nosotras, en escena pero sin escena. Del bar al escenario, éste era ahora el pasaje. ¿Cómo hacerlo? Este era también el desafío.
Comenzamos a soñar
Nos despedimos en el 2007 diciéndonos: tenemos que hacer un espectáculo, ¿se animan? Dijeron "sí". Y con Brigitte comenzamos a soñar y ella a trabajar en serio para hacerlo posible, la economía era un factor fundamental para lograr volver a reunirnos. Volvió Laurence, la coordinadora de la red desde sus inicios, ausente durante algunos años porque había empezado un proyecto de familia en otro país. Con nosotras en el sueño estaba también Mariana Pérez, dramaturga argentina, integrante de la red, con una larga historia de desapariciones en su familia también, Mariana haría y hará la dramaturgia del futuro espectáculo. También esto estaba decidido. Y ya estábamos. Lanzamos la idea: en el próximo encuentro, luego de nuestros habituales 3 días de reunión se haría un taller para la construcción de una futura obra teatral, instalación, performance… Comenzaríamos a trabajar. Y así fue. Nos vimos con Brigitte en Dinamarca, durante Transit (festival relacionado con el Magdalena, organizado por Julia Varley en el Odin Teatret, Holstebro) allí seguimos organizando, soñando, imaginamos "corredores", la gente entraba por allí, serían los países de nuestra red, luego se saldría a un espacio en común. Nos vimos con Mariana en Buenos Aires y continuamos concretando los pasos a seguir, y enviamos nuestro primer email pidiendo:
Papel y lápiz
Objetos significativos para cada una: un objeto del pasado/del presente/ que les hable del futuro
3 chistes (es una opción que pensé podía llegar a ser útil "tener en el bolsillo", chistes para salir velozmente si decaía la energía o si nos tomaba el dolor). No los necesitamos finalmente.
Fotos que quieran compartir.
Ropa súper cómoda para "bailar" y bla bla bla
Ropa elegante
Música de su país
Imágenes que les permitan contar la historia de su país – momentos que consideren significativos para construir una biografía de país. Voces, discursos políticos…
Y otras cosas más.
Los días del taller:
Día 1. Martes 24 de noviembre, de 14 a 17.
Día 2. Miércoles 25 de noviembre, de 10 a 15.30.
Día 3. Jueves 26 de noviembre, de 10 a 15.30.
Día 4. Viernes 27 de noviembre, de 10 a 15.30.
Se acerca el día. Y mi panza que tiene mariposas, hormigas y elefantes. Me llevé conmigo mi música de entrenamiento, mis zapatitos japoneses "tabis", mi ropa de entrenamiento, una canción que quiero mucho y quería compartir. Y por dentro me decía constantemente: "vos tenés toda la información técnica necesaria, ahora hay que estar allí, alerta, abierta e intuitiva" para reaccionar, accionar, crear, inventar.
Comenzamos a caminar, a inventar corredores.
Esto que puede sonar un discurso new age no lo fue. Abierta, reactiva, intuitiva, y sabiendo que poseemos el conocimiento suficiente para sostener esta apertura e intuición, fue lo fundamental. Sabía y sé lo que sé acerca de mi profesión, sabía también que no quería cambiar la naturaleza de estas mujeres y volverlas actrices, iría directamente al fracaso. Sabía que quería construir con ellas y con Mariana, una historia, comenzar a construir un camino de historias que confluyen en una circunstancia que las iguala: la vivencia de la desaparición de un ser querido. Había que construir, y sostener sin empujar, las circunstancias dadas (como dice Stanislavsky y tiene razón) y el espacio se abriría orgánicamente. Parto natural. Sabía que tenía que comenzar por el inicio, como cuando trabajo con actores: trabajar en la construcción de una presencia que sea escénica y no cotidiana. Y con esta información empecé a trabajar la parte del seminario que llamaré técnica, el trabajo de las Madres sobre sí mismas.
La segunda parte del seminario estaba dedicada totalmente a la narración, escrita al inicio y luego oral, de la historia de sus países. La idea del corredor nos permitió pensar en un espacio en concreto que debía ser construido por cada una de acuerdo a su país, historia, cultura, vivencias. Queríamos conocer el Líbano de Wadad y Hassana, la Palestina de Jamileh, Chile de Ruth, Marruecos de Turia y Radijah, Ruanda de Beatriz, Méjico de Lourdes, Argelia de Nassera, Argentina de Mariana, y así seguimos. Para esta parte entregamos papel y lápiz y les pedimos que comenzaran a escribir o diseñar el corredor de cada una. Para simplificar les dije: cada corredor es un país y cada una tendrá que hacernos la guía turística de su país, por ejemplo si entramos a la Argentina yo comenzaría diciendo: a la derecha hay un calendario fijado en una fecha: 17 de diciembre de 1967 porque es la fecha de mi nacimiento, avanzamos un poquito y se escucha la voz de Evita Perón y mucha gente en la Plaza de Mayo… Con estos dos ejemplos se lanzaron a la construcción de sus "corredores-país".
Yo no jugué, me quedé afuera. Quería ver/las, estar con todas y con cada una a la vez. Lourdes terminó rápido, había escrito algunas frases, yo necesitaba convertirlas en imágenes, objetos, sonidos… me acerqué y volvimos a empezar, le preguntaba, ella buscaba las equivalencias: qué pondrías por ejemplo como imagen de "jugué, jugué y jugué". "Una rayuela", me dice, bien, entonces en tu corredor dibujamos una rayuela en el piso. Y así fue construyéndose su historia, la historia de Méjico a través de su vida. La masacre del ’68 en la Plaza de las Tres Culturas, su descubrimiento de El Manifiesto, su entrada en la militancia clandestina, su encarcelamiento y negación por parte del marido de ver a sus dos hijos, su exilio en Cuba, en Italia… Y así fue con cada una de estas mujeres, la sorpresa es que sus escritos no eran escritos, dibujaban –como niñas- como si hubieran vuelto a un momento de vida pasada en donde la imagen era más fuerte que todas esas palabras que cotidianamente tenían que decir. Como si las palabras conocidas en ese espacio-taller ya no eran necesarias. Jamileh (Palestina) nos pidió colores. Gotas rojas chorreando la fecha del asesinato de su hijo; Ruth (Chile, perdió a su hermano, exiliada en Bélgica) se queda enmudecida, congelada frente a su papel, le digo "¿Qué pasa Ruth?" Tendiéndome el papel: "No sé, mirá, vi de pronto todo lo que dibujé antes del ’78 y es alegre, hay sol, están las montañas, mi hermano y después es como si no hubiera nada… como si no hubiera, mirá, hice un rayón". "Y bueno, Ruth dejamos eso, entonces ponemos Los Andes, el sol, ¿tenés la voz de Allende grabada? ¿El último discurso? Sí sí. ¿Tenés imágenes del bombardeo a la Casa de la Moneda? Sí, sí…" Entonces ponemos eso y entonces en el piso rayones negros y más rayones y luego vemos como poco a poco comenzamos a construir Lieja. Y Nassera (Argelia) que le dice: "Hiciste mucho Ruth, construiste tu familia acá…"
Venía ahora el delicado momento de pasar a la escena todos esos escritos. Quería verlas funcionar, construimos con almohadones el corredor-país y Lourdes empezó a narrar su Méjico, nos tenía que guiar con sus papeles en la mano, contar simplemente leyendo lo que había escrito, dibujado. Nosotras nos pusimos en fila india como si fuéramos turistas para acompañar el relato, y sobre todo – pensé - podía ser útil sentir cercanos los cuerpos de las otras acompañándola. Y comenzamos a caminar en un escenario pequeño, 6x6 no más. Y obviamente el corredor se volvió círculo porque el final era el inicio y algunas se sentaron y la que narraba quedaba –orgánicamente - de pie frente a las otras que escuchaban el relato con máxima atención y haciendo un montón de preguntas. Mariana y yo, sin decirnos nada, permanecimos de pie, para continuar dando nuestro cuerpo al cuerpo de la que narraba. Y escuchamos así historias sorprendentes. Y aparecieron así, para darnos "vuelta la cabeza" y para ir contra cualquier previsión posible, historias personales, historias de estas mujeres que desconocíamos porque su identidad había quedado cubierta, escondida detrás de la identidad de su desaparecido. Aparecieron ellas, una infancia, una adolescencia, un amor, un desamor… luego la pérdida.
Si tenía visualizada una mínima historia para llevar a escena se descompaginaba segundo a segundo – por suerte – con lo que estaba ocurriendo. Me quedaba una certeza: la historia a contar no debía ser, una vez más la de las ausencias sino la de las presencias, y las presencias eran y son ellas, esas mujeres que estaban de pie, allí, una delante de la otra, cada una a su turno narrando su historia que es finalmente la historia de su propio país, sólo que en un rostro preciso llamado: Wadad, Hassana, Lourdes, Mariana, Ruth, Jamileh, Nassera, Touria, Rhadija, Beatriz … La historia a contar tenía que terminar con ese instante que las iguala, con ese día "D". Con el momento de la desaparición, muerte, asesinato…
Descubrí lo que ahora parece evidente, que no nacemos de un día para otro y de un zapallo, que no nos volvemos fuertes, resistentes de un día para otro. No. Si miramos a cada una de estas mujeres, las vemos fuertes, resistentes, militantes, amenazadas de muerte, enfrentando dictadores, políticos sordos, organizando y dando discursos en manifestaciones, creadoras de asociaciones de derechos humanos en sus propios países, son mujeres militantes, mujeres líderes, modelos. Pero no se transformaron en "fuertes" en un segundo, a partir del momento de la pérdida de un ser querido. No. En cada una de ellas hay un momento en la historia de sus vidas en donde dijeron NO. Mucho antes de llegar al gran NO con el cual las identificamos hoy y en el cual construyeron su identificación. El NO vino antes, en la infancia por ejemplo de Jamileh cuando quería ir a la escuela y no la mandaban por ser mujer, cambia el huevo de la gallina por cuaderno y lápiz, ella misma como Wadad hacen huelga de hambre para que las dejen seguir estudiando en la secundaria, Nassera, casada a los 16 con un hombre elegido por su familia, no toca dinero hasta los 26 años ni siquiera iba al mercado; iba su suegro. Ella encerrada en la casa con sus 3 hijos, quiere cambiar, comienza a rebelarse sacrificando incluso la tenencia de sus hijos (obviamente botín de guerra del padre). Lourdes descubre la injusticia política, ve la matanza de los estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas, la personal "mi marido era peor que cualquier dictador mejicano", deja a sus hijos para empezar a militar, se va de su casa con una valija vacía… Y así y más….
Vamos descubriendo a esa mujer que se esconde en esa mujer que conocíamos a través de la historia de su asociación, de su militancia. Hacemos infinitas preguntas, el manantial está ya abierto, queremos saber más, pero el reloj nos corre. Hay que dejar la sala, seguimos mañana con otro corredor-país.
De la acción al pensamiento. Recordando a Alicia (esa de las maravillas)
Son las 10… son las 10.30… sobre esto no puedo volverme obsesiva, dejo que el clima del inicio se vaya instalando piano piano, que entren con café, té, algunas galletitas, computadoras, en fin… "On fait avec", dicen los franceses y es una frase que me encanta. On fait avec, me digo, y a las 10.30 les digo: "¿vamos pensando en empezar?"
Y empezamos. Les cuento en pocas palabras lo que quiero trabajar con ellas en esta primera parte del seminario: la presencia escénica. Las escudriño para ver si me siguen, para ver si entienden la teoría que hago breve. Comienzo a trabajar exactamente como comienzo a trabajar con actores o jóvenes aspirantes a actores. Al fin y al cabo me digo se trata de eso, lo que nos iguala es que somos seres humanos, tenemos un cuerpo deformado o formado y con él debemos accionar. Y sobre él hay que trabajar. Pies, centro de energía bajo (tantiem), mirada periférica, respiración, calentamiento físico con música latinoamericana, trabajo sobre ritmo en los pies, disociación de las partes del cuerpo, espina dorsal, densidad de espacio, calentamiento vocal, canto, y ahora el gran momento: estaba decidida a dar el salto al trabajo sobre las acciones, pero no quería planear cómo. Sé que algo nace en /mi/la/ urgencia. Recuerdo de nuevo Stanislavsky y una palabra: segmentación de la acción. Veo a Eugenio Barba en uno de los entrenamientos con los participantes del proyecto Ur-Hamlet (1) en Ravenna-Italia, hablar de la segmentación según Stanislavsky. Para que se entienda mejor Eugenio toma una silla y nos muestra a qué se refiere. Segmenta una a una las acciones que lo llevan a ponerse de pie. ¡Eureka! ¡He aquí el secreto! Y sobre este diamante comienzo a trabajar y a crear. La silla. Sentarse en "sats", desde allí pararse, caminar, contar acciones, volver hacia atrás, segmentando siempre segmentando. Sentarse ahora como siempre, cotidianamente, luego volver al sats, contar, siempre contar, segmentar. Hacia adelante y hacia atrás.
Sigo, me animo más. Pido ahora una acción/gesto –dejo las diferencias teóricas para otro momento, no me importan – un gesto/acción/ que suelen hacer, que sea reconocible en ellas. Lo deben hacer y volver a hacer. Pido otra, tienen dos. Las mezclo con todo lo anterior, sentarse cansadas, pasar a sentarse en sats, levantarse dos pasos, me entusiasmo y sigo pidiendo: en el segundo paso la primera acción personal, al retroceder la segunda acción personal… Y así sigo. Intercambio de acciones, regalás las tuyas te regalan las de la otra, ahora tenés cuatro acciones que te pertenecen. Me animo. Mezclo todo, siempre segmentando. Van mostrando una a una, se felicitan, las felicito. Se corrigen, alguna está contando mal. Se ríen. Nos reímos.
Es el último día. No duermo mucho. Pienso cómo seguir. Sé que quiero mostrarles a dónde va todo esto. En un futuro. También quiero que Mariana vea lo que yo estoy visualizando, para así unir nuestros caminos de trabajo. Es el último día, me animo más y pido: un gesto de lucha. Los mezclo todos. Digo a Brigitte sabiendo que respondería: todas las acciones y en esta acción texto. Las demás miran incrédulas. Turia de Marruecos quiere probar también. Y ahora todas ven lo que veo: que es posible, que sin darse cuenta han construido una energía escénica, y escucho en medio de risas "¡ahora somos actrices!" Y yo también me río, muerta de cansancio y ya con la cabeza vacía de tan plena.
¿Qué vi? Vi algo que me pareció una maravilla: vi exactamente el proceso contrario al que estoy habituada a trabajar. Con el actor trabajo del pensamiento a la acción. Cómo eliminar la cabeza para que del cuerpo nazca la acción que llamamos "verdadera". Con estas mujeres, militantes, no actrices –conscientemente -, mujeres de acción, el proceso fue exactamente el contrario. Volver consciente que lo que hacen es ya acción. Volver la acción al pensamiento. Descubro delante de mí la acción pura, ejercida por un cuerpo en estado de acción y que tiene incorporado ya el principio. No hay "basura" porque hay necesidad. No hay "grasa" porque estas mujeres trabajan en la necesidad, en la urgencia, en el instante. Un gesto de lucha es un gesto de lucha. Una acción de caminar en círculo es una acción de caminar en círculo, allí y ahora, allí en la plaza central de Argelia, ahora ante los policías que se nos están viniendo encima.
El seminario llegó a su fin. Nuestro encuentro llegó a su fin. Nos despedimos con la certeza de que la lucha política debe continuar, hay mucho por hacer aún en cada una de las asociaciones. Nos despedimos también con el deseo de encontrar otro/s momento/s de reunión durante el 2010 para seguir el camino de construcción de esta nueva narración a través del lenguaje teatral. Con Mariana, Brigitte, Laurence seguimos soñando en un evento artístico hecho por las integrantes de nuestra Red. En el 2011 se cumplirán los 10 años del Festival Voix de Femmes, y queremos que en esta conmemoración, encuentro, el arte y la política se junten y expresen en cada una de sus voces, tengan su rostro. El de cada una de nuestras "Madres".
WAYNON
Waynon es el nombre de una de las canciones que cantamos juntas en el seminario, cantamos ¡en árabe! la trajeron las libanesas.
Waynon, wayn swaton, wayn wjouhon, waynon,
Sar fi wadi bayni wbaynon, waynon?
¿Dónde están? ¿Dónde están sus voces? ¿Dónde están sus caras? ¿Dónde están?
En cada una de las nuevas historias descubiertas, en la panza llena que nos quedó a todas. En cada uno de los corredores dibujados en el espacio con la nada, con la voz, la intención, la necesidad de narrarlo.
Este último corredor apenas comienza, pero sé que ya ha comenzado y está andando. Con los pies, con el tantiem, con el ritmo latinoamericano, con los dibujos infantiles en un papel blanco, con el deseo ferviente de atrapar un recuerdo, una imagen para que no se convierta en polvo.
(1) Ur-Hamlet, proyecto internacional dirigido y creado por Eugenio Barba (Odin Teatret) basado en el Hamlet de Saxo Grammaticus. Para más información ver artículo escrito por Ana W. edición del blog abril 2009

ESTACIÓN JUNÍN: II Festival Internacional de Mujeres Creadoras



VIAJE AL FUTURO
Círculos
Manzanas
Optimismo
¡Coraje!

Por Mariela Díaz

Fue en el mes de abril de 2009 cuando recibí un mail de Magdalena Project, en el que se difundía el II Festival Internacional de Mujeres Creadoras, organizado por las mujeres del grupo cultural teatral Yuyachkani. Previsto para mediados de noviembre de 2009, en el distrito Magdalena del Mar, Perú.
Era una real oportunidad para conocer más acerca del Proyecto Magdalena.
"Yo quiero estar allí", me dije, antes que ocuparme del "cómo".
Los meses fueron transcurriendo y a pocos días de partir a Perú, reapareció esa ancestral y amiga sensación, muy conocida por mí... Una vez más sentía que era una versión femenina de Gulliver viajando al país de los gigantes. Ya que no es la primera vez que me sucede, entiendo que estas "desubicaciones" que me permito, imprimen una huella necesaria para lo que vendrá.
Sí, amigo/a lector/a, otra vez viajé al futuro. Es mejor vivirlo que soñarlo.
Tengo 38 años. Ya olvidé algunos de los nombres de las calles de mi ciudad natal, Paraná. Vivo en el Junín de mis abuelos maternos. Cada semana de trabajo es una alternancia de realidades: siete escuelas, 200 niñas, niños y adolescentes, setenta colegas y directivos, dos ciudades, dos escuelas rurales sitiadas por la soja, dos poblados agrícolas. Uno de ellos se llama Saforcada. Allí nació mi abuela, de apellido Astrada. Los pueblos construyen sus dichos. En Saforcada hay quienes dicen: "¡Qué plaga los Astrada!". Plaga o no, la mitad del pueblo es Astrada. Tengo alumnos que seguramente son parientes.
Evoco a J. L. Borges en JUNÍN:"...Vuelvo a Junín, donde no estuve nunca, a tu Junín... ¿Me oyes, Sombra o ceniza última..." "...Quién me dirá cómo eras y quién fuiste."
Así es mi realidad social y laboral. Camino y vivo en las tierras más fecundas del planeta.
Los niños en la escuela, cuando se enteraron de que iba a Perú, preguntaron si tendría miedo de viajar en avión. Hoy puedo decirles que no. No hay lugar para el miedo cuando una ventanilla ofrece el espectáculo vertiginoso de la altura, la distancia y la nueva perspectiva. En mi lógica, "desde arriba", podía enunciar que aquel edificio que estaba viendo se equiparaba en tamaño a una hormiga. ¡Y luego andar entre las nubes! Y al rato sobre las montañas. Recordé a mis alumnos y aquella historia de un niño que subió a un avión, miró por la ventanilla. Buscó, buscó y preguntó a sus padres:"Si es cierto que dios está en el cielo, ¿dónde está que no lo veo?"
¡Los niños y sus preguntas!
Al llegar a Perú, un taxista me esperaba. Junto a él, Débora, participante del festival, recién llegada, brasilera y compañera de aventuras en las calles de Lima.
Nos hospedamos en una casa de retiro; allí estaba el corazón del Festival.
El cronograma del encuentro se iniciaba a las 7 am, ofreciendo actividades continuas y variadas, hasta la medianoche. Círculos, "conversatorios", mesas, talleres, demostraciones, espectáculos.
El primer círculo, el de apertura, fue al aire libre, en un jardín. Nos sentamos alrededor de un anillo de pétalos, envueltas en suaves aromas que provenían de una vasija.
Las anfitrionas nos dieron la bienvenida. Una fuente repleta de manzanas fue circulando. Cada quien tomó una. La mordimos, masticamos, tragamos y dijimos palabras.
Allí estábamos, mujeres de Latinoamérica, europeas...y las Maestras.

LAS MAESTRAS
Conocía sus nombres, porque los había leído en los escritos de Ana Woolf en el blog Magdalena Segunda Generación.
¡Y allí estaban! Bellas, elegantes, coloridas.
En la primera mesa, las maestras Julia Varley, Geddy Aniksdal y Cristina Castrillo, contaron acerca de los inicios de Magdalena Project. También nos recordaron la responsabilidad y la importancia de la transmisión.
Las "magdas" provenientes de diferentes países, tuvimos la oportunidad de presentarnos y comentar qué estábamos haciendo en nuestros respectivos lugares.
En aquel momento, anhelé que un festival así de magnífico sucediera en Argentina.
Al día siguiente, se presentaron Roxana Pineda (Cuba) y Patricia Ariza (Colombia).
Las primeras palabras de Patricia fueron una manifestación en contra de la instalación de ocho bases militares estadounidenses en Colombia.
La performance final, Pasarela que cerraba el festival, dirigida por Patricia Ariza, puso en escena a mujeres provenientes del teatro, danza, música, activistas, madres de familia, dirigentes, evidenciando la diversidad y denunciando la violencia. Imágenes de Latinoamérica en armas, guerrillas, abusos, desigualdades, discriminación y aquella frase dicha por hombres y mujeres:"EL CUERPO DE LA MUJER NO ES UN CAMPO DE BATALLA".
Yo estaba allí, asistiendo a este espectáculo, mientras recorría con mi mente Junín y la zona: las niñas de las escuelas, las jóvenes y adolescentes, mis amadas sobrinas, mis amigas, mis colegas docentes, mis compañeras del quehacer artístico, mis queridas compañeras del gimnasio, las Magdas de Junín y de Capital, las mujeres de mi familia y de mi barrio, las activistas de mi ciudad...
Mucho se ha hecho, y aún falta tanto por hacer.

CÍRCULOS
Cada día del festival, una maestra coordinaba una actividad para el círculo.
La propuesta de Cristina Castrillo fue en principio un trote en hilera por los jardines de la casa de retiro. Nos detuvimos en uno de ellos; rodeamos un árbol, en círculo. Aquél era el Lugar de la Memoria, dijo Cristina, evocando a Sally, magdalena de Nueva Zelanda. El relato breve y poético de la maestra llegó a mi corazón. Junto a la frase final: "Esta historia es para que se la cuenten a las nuevas generaciones". Otra vez, la importancia de la transmisión.
Seguimos trotando. Fuimos a un salón. Cristina pidió que escribiéramos en un papel algo destinado a alguien presente en el festival. Mi mensaje fue para Cristina. Le agradecí aquella historia de Sally.
Cuando salíamos del salón, Julia Varley me llama y me entrega un papelito color celeste, escrito con lápiz. El papel decía: "Para Mariela, optimismo y coraje. Ju"
Un Maestro o Maestra se vale de pocas y simples palabras, de las justas, positivas y precisas.
Alienta, y se acerca porque comprende cabalmente lo que el cuerpo, los gestos y las palabras le cuentan.
Ya estoy en Junín. Las Magdas de aquí han escuchado mi relato del festival. Han visto folletos, fotos, remeras. Les he contado de las maestras, del deleite de ver en escena a Geddy, de la Pasarela, y los círculos...
Mientras planeamos nuestra próxima actividad, sigo anhelando que ellas, las Magdas de Junín, puedan ir a un festival de Magdalenas. Que seamos libres del impedimento económico.
Frente a mí, nuestra Magda "mayorcita", Zunilda. Ella me enseña con su accionar enérgico y su conducta, el respeto, el compromiso, la dedicación amorosa a la actividad teatral. El intento más allá del paso del tiempo, ir tras esa vocación que han frustrado en su niñez. También me enseña a pedir ayuda a los demás, a tomar decisiones sin "tantos rodeos".
Nélida nos aporta su trato cálido, su sonrisa fresca, el optimismo constante, nos invita a creer en las segundas oportunidades. Suma momentos de "humor" cuando leemos los escritos de la carpeta Magdalena y pronuncia esos nombres extranjeros, de lejanos lugares, con su mejor buena voluntad.
Nélida, al igual que Zunilda, son el vínculo con las mujeres adultas mayores que hacen teatro en los talleres de la universidad.
Stella, nos demuestra que se puede, en este medio, tener familia, ocuparse de la casa y las mascotas, hacer teatro, y además estar en Magdalena Estación Junín. Se puede si se quiere y se siente.
Marga, conoce el Proyecto Magdalena desde hace muchos años. Ella participó en el Primer Festival Internacional que organizó Ana Woolf en Buenos Aires.
Por eso hoy está aquí.
Retomando fuerzas, ante las adversidades y el dolor.
Sabiendo que hay mucho por hacer.
Y yo, Mariela, que siento que encontré un lugar.
Que viajo "al futuro" para tener mejores herramientas en el presente.
Que a veces ando en las nubes y otras veces, mis pasos son pesados y medidos.
Que en ocasiones me siento grande y otras veces muy pequeña.
Buscando el equilibrio.
"Se tú mismo", le dicen a Peer Gynt.
"Se tú misma", me dice Julia. "Anímate a conquistar el mundo".
Hoy es 25 de diciembre, y me he propuesto terminar este escrito antes de las 22. Pasó la lluvia, el calor. Llegaron los reencuentros y el brindis.
En mi casa, sola, leo Piedras de Agua.
Estoy de vacaciones. Inexcusablemente con tiempo para todo lo que desee.
Planificar el próximo evento Magda Junín, hacer teatro, capacitarme. Trabajar desde la expansión, inclusión y alegría en el hacer.
En marzo de 2010, Magdalena Estación Junín, cumple un año. ¡Y vamos a festejar!
Comiendo manzanas...
Ampliando el círculo...
Bailando...
Brindando...
Confiando en las Magdas que se irán sumando...
Dándonos el fraternal abrazo de los pequeños milagros: La Vida y sus Infinitas Oportunidades.

¡Buen año para todos!

ROSTRO DE MUJER


SARA JOFFRÉ


Por Laura D´Anna

Una vez terminada la mesa Mujer y Teatro en el marco del Festival Pirologías, organizado por la Compañía Nacional de Fósforos el 4 de diciembre último, Sara charló con nosotras en el remise que nos llevaba a ver una de las obras del Festival. La charla con esta mujer singular siguió por mail y en nuestras cabezas...

(Para saber más de esta dramaturga -a quien ningún quehacer teatral le es ajeno- consultar
http://www.librosperuanos.com/autores/sara_joffre.html)

¿Podrías presentarte?
Soy Sara Joffré, peruana, del puerto del Callao. A los dos años, en el colegio, me sacaron a bailar una canción que decía "mi hamaca es pura cera y está abajo de un palmar, más no te hagas ilusiones que en ella duermen papá y mamá". Era el año 1937, y se trataba de una canción de Lupe Velez, una actriz mejicana que se la llevaron a Hollywood, y le pasó lo que a todas las mejicanas que se las llevan a Hollywood...

Siempre en el colegio tuve la suerte de que las maestras nos hacían actuar. La primera vez fue para reemplazar a mi hermana, siete años más grande que yo: un día se olvidó el poema que tenía que recitar, y yo, sabía otro: La pobrecita harapienta. El poema se trataba de una niña pobre que no tenía ni un pan duro para comer. Al terminar el poema todas me vinieron a consolar, les impactó, creyeron que de verdad me iba a morir y me aplaudieron. Tenía siete años.
Desde entonces actué. Por otro lado, siempre me gustó escribir y me ganaba buenos comentarios de las señoritas acerca de mis composiciones. En 1956 terminé la secundaria, en ese momento uno se siente que no es nadie en el mundo: muy grande para pedir propina y muy chica para tener tu propia plata. Hay que empezar a buscar trabajo. Fui al Club del Teatro y concursé con una obra que no ganó, y luego hice otra obra que me trajo mucha suerte. Es una obra que a todas las mujeres las vuelve locas, las aloca, se llama En el jardín de Mónica. Ahí sí que habría que creer en el género, porque esa obra apasiona a las mujeres -dice Sara con un guiño y retrucando nuestra posición en la mesa Mujer y teatro, de donde veníamos.

¿Y de qué trata esa obra que tanto gusta a las mujeres?
De una niñita.
Con eso me gané un premio que junté con otra bolsa de viaje (yo quería ir a Londres y no sabía con qué iba a pagar el pasaje). Finalmente conseguimos la mitad del pasaje para ir en La reina del mar, un histórico barco que hizo muchísimos viajes y que ya hace muchísimos años que no viaja más. Ese era el penúltimo viaje, creo. Estuve un año en Europa: vi mucho teatro.

¿Cuántos años tenías?
Tenía 26 años. Recuerdo bien porque el año anterior, en el 60, por una pura casualidad, tuve la suerte de integrar un grupo de muchachos que yo ni conocía, y me fui a Cuba a celebrar el primer aniversario de la Revolución Cubana, eso fue muy importante para mí. Después regresé, me estrenaron mi obra, me gané los premios esos, etc. En Europa terminamos en un circo de Suecia.

¿Con quién ibas?
Con una amiga, también actriz, con la que después fundamos el Grupo de teatro Los Grillos, es el 63, lo fundamos con otros muchachos. Hacemos mucho teatro para niños, construímos un teatrito. Luego me fui quedando sola y cuando le iba a pasar el teatro a unos amigos del Grupo del Sol, éstos se murieron... El teatro era chiquitito como una casa.


No entiendo bien cómo fue que apareció de pronto César Vallejo en la conversación:
Vallejo, el poeta de Trujillo...
de Trujillo no, nació en Santiago de Chuco
"quiero laurearme pero me encebollo"
no, no es "quiero laurearme", y Sara trata de recordar esos versos
Qué gran poeta, ¿no?
¡El máximo!

¿Y después del viaje en barco a Londres, de la estadía en Europa con el circo incluído, de la creación del grupo Los Grillos?
En el año 1974, harta de oir que no existía el teatro peruano, armé una mesa, una reunión bajo el título "¿Existe el teatro peruano?" No salió nada de esa conversación, es muy difícil que salga algo de una conversación. Pero me convencí de lo que ya estaba un poco convencida. Yo me considero autora de teatro, en ese entonces era el gremio que menos se defendía, muy individualistas todos. Luego organicé la Fiesta del Teatro Peruano, cuya regla era que se hiciera teatro peruano en un sólo lugar, con autores peruanos y en un tiempo determinado para que la gente supiera donde podía ir a ver a los autores. Se hizo la primera Fiesta, luego la segunda. En la segunda vinieron de otras partes de Perú: de Cajamarca -la tierra en donde acabaron con Atahualpa-, de cerro del Pasco -una zona minera muy dejada a la suerte. Los de Cajamarca, que eran estudiantes universitarios nos pidieron que la muestra se hiciera allá, en Cajamarca. Yo se las dejé, era el año 1974. En el 78 ya en Cajamarca, concurre gente de más lugares de Perú. En Lima había toque de queda, ya empezaba Sendero a accionar. Pues ahora esa Fiesta se llama la Muestra Nacional de Teatro Peruano y este año 2009 ha vuelto a Lima, ya es la número 23. Antes de venir para acá me hicieron un homenaje muy bonito, yo les pedí que ya se olviden de mí...

Yo considero que, en mi país, el teatro es de las pocas cosas que sí ha avanzado. Ahora sí que hay un buen número de autores peruanos, por ejemplo. ¿Era Brecht el que decía que lo que dejamos debe ser algo mejor que lo que encontramos, ¿no?

Hay mujeres muy fuertes que trabajan, no hay esa diferencia entre hombre y mujer. Cuando ustedes -alusión otra vez a la posición de Magdalenas en la mesa Mujer y Teatro- hablaban hoy de la vulnerabilidad... ¡la vulnerabilidad en el hombre es igualita! Hay un poeta peruano muy bueno que decía: "Para comerte un hombre en el Perú tienes que sacarle primero las espinas." Hombre es una palabra genérica. Qué bonita frase. Porque yo no puedo entender lo de la vulnerabilidad, a un hombre lo destruyes igualito que a una mujer, con dos palabras, así sea Tarzán, el Gordo, el Fuerte. Es que hay mucho en la víctima de crear a su victimario, esto también me lo dijo un gran poeta y escritor y propulsor de teatro, Sebastián Salazar Bondi, para que ella -hablando de una chica- sea víctima es porque ella colabora con su victimario. Y yo creo en eso. Ay, cuanto más vieja me pongo, más creo en eso...

Pero hay veces en que la ley y el número están de parte de los victimarios, y es más fácil, ¿eh?
Sí, pero tenemos que creer que se puede acabar con ellos, si no, tendríamos que matarnos, tendríamos que no haber nacido...

¿Con qué obstáculos te encontraste en tu carrera?
No me di cuenta. La verdad que lo que siempre he tenido es suerte

¿Has vivido de eso?
¿Del teatro o de la suerte?

De las dos cosas
Es que yo nací de pies, y hablando de brujería, dicen que los que nacen de pies tienen suerte.

¿Quiénes fueron tus maestros?
Los libros, la vida.

¿Cuál es tu actividad ahora?
Vagar, hacer lo que va saliendo, adoro la frase de una telenovela venezolana -el que hacia el libreto es un hombre de teatro-: "como va viniendo vamos viendo". Desde 1992, año en que me jubilé de mi trabajo (que adoraba) oficinesco y que fue como mi padre-madre para mí en lo económico y algo más, me la paso en festivales, escribo, concurso, vivo y vago todo lo que me da el pequeño cuerpo que tengo desde hace 74 añitos.

Te apasiona la historia, ¿no es cierto? Es notable en tu discurso...
Aquí era un especial para el españolito (aquí Sara hace alusión a una pregunta seguida de una larga autorespuesta que nos propinó un director español invitado al festival y que se encontraba en el público de la Mesa) y de la pera de agua y que no se les olvide que mucho de lo que tienen es una gran deuda con Latinoamérica y en esta ocasión más que nunca era bueno recordar de dónde les vino el oro. Y sí, cada vez me gusta más la historia, más que cualquier novela. La historia es tan rica, tan ilustrativa, tan demostradora... y sí, San Martín, Bolívar -no me importa lo que ahora puedan agregar sobre ellos- me fascinan, y son como símbolos. Pero claro, como diría Brecht, no cruzaron los Andes solos, y me encanta cantar "La Cucaracha" pensando en todos aquellos... tu me entiendes.

¿Cuáles son tus sueños?
Qué linda pregunta, cómo se ve que tu eres una soñadora... Yo soy muy prosaica, de noche sueño cosas simples, domésticas y de día miro la realidad de cada día y encontrarme con gente como ustedes sí podríamos decir que me hace soñar que somos parientes cercanos cada día más y que somos "buenos"...

¿Cómo podrían contactarse con vos?
Este mail, sarajoffre@yahoo.es , es mi único medio (y es bien bueno), lo reviso a diario casi siempre una sola vez en la mañana lo más temprano que puedo. Aunque pueda dar otra impresión, son bastante "rutinaria", es decir, me encanta sobre todo ser UNA MUY BUENA SECRETARIA, ja ja ja, ¡y también cocino!Sopa de verduras, cuando me lo piden.

También les doy la dirección de Virginia Vilchez (virginia@librosperuanos.com), la mujer que me ha descubierto como cocinera de sábados, ella me lleva a su casa y mi fama de cocineradesopadeverduras se está extendiendo. Ojo, ella tiene un informativo cultural y le pueden pedir todos los libros peruanos. Me concede una serie de privilegios como darme café e internet, así que ella también podría ser otro medio de encontrarme si me pierdo, de paso las presento.


Te viniste en ómnibus desde Lima, como vos decís, por la ruta de los libertadores...
Me vine por la ruta de los libertadores, claro que sí. La mayor parte de la gente que viaja es pobre, la mayoría mujeres. Como cinco de esas mujeres viajaban con hijo, una de ellas llevaba al más pequeño, un bebé. Este bebé lloraba porque tenía fiebre. Entre todas se despertó una solidaridad muy bonita, porque la mayor parte de las chicas que iban solas son del servicio doméstico, saben cuidar niños, todo. Pero al pobre lo estaban matando de tanto amor. Todas consolando, jugando, hamacando al bebé inquieto y molesto por tanto viaje. Me lo iban a matar, yo de pronto me lo agarro y le canto después de muchos años porque ya no me acordaba... (y ella, Sara, se pone a cantar)
Duérmete mi niño
duérmete por dios
a la ruru rito
duérmete pedazo de mi corazón
este niño quiere que le cante yo
cántele su madre que ella lo parió

y se quedó dormidito, eso fue tan bonito...

MAGDALENAS TRABAJANDO



ADAS- PEDAGOGÍA, TEATRO y TV.

ADAS, Asociación de Artes y Señas recibe un nuevo apoyo de Copidis para continuar con el proyecto LENGUAHARES y su tarea pedagógica y artística junto a jóvenes sordos. Si bien este apoyo financia parcialmente las actividades, ADAS solicitará otras contribuciones que facilitaran la realización de la totalidad del programa propuesto.

PROGRAMA A DESARROLLAR:
Este año, la propuesta se amplia incorporando el taller de artes visuales a cargo de Nelson Floridia y el taller de teatro y movimiento a cargo de Natalia Tesone.
Estas propuestas se desarrollaran en convenio con aulas de instituciones de formación artística municipales y el apoyo de la Dirección de Integración Cultural de la Ciudad de Buenos Aires.

El proyecto incluye la elaboración de un lexicario en LSA que dé cuenta de términos vinculados a las artes, tanto visuales como escénicas a cargo de Interpretadas, departamento de estudio e interpretación de LSA coordinado por Yanina Boria.

El programa se completa con:
- la escuela de teatro y señantes teatrales para adultos sordos y oyentes dirigida por Gabriela Bianco en convenio con El Cubo, lugar de teatro. Las clases son dictadas por Gabriela, Laura D´Anna y docentes invitados de técnicas de movimiento y trabajo sonoro (Metodología Canto Esencial de Iris Guiñazú).
- la resposición en escuelas y teatros de MONDONGA & VERDELINDA a cargo de Natalia Marcet y Natalia Tesone, con apoyo de Magdalena 2ª Generación.
- el estreno de dos nuevos montajes con inclusión de la LSA dirigidos por Gabriela Bianco.
- el proyecto de accesibilildad y experimentación teatral: este año se realizará la intervención performática en LSA de dos nuevas obras -una teatral y una de artes plásticas-, continuando con la tarea iniciada en 2008 (Los cuerpos de la antropofagia, intervención performática de la obra de Tarsila Do Amaral en el MALBA) y 2009 (Semillas de memoria, intervención performática de la obra teatral de Ana Woolf y Julia Varley en El Cubo, lugar de teatro).

ADAS en la Televisión Pública:
Se podrán ver por la pantalla de Canal Encuentro, dentro de la franja PAKA PAKA, una propuesta de inclusión de la diversidad y aprendizaje de la lengua de señas. Estos micros, con guión de Alejandro Turner y Gabriela Bianco, están destinados a chicos y grandes y formarán parte de la programación del canal durante todo el año.
Además, continuaran los programas ENSEÑAR, transmisión pedagógica de la LSA, tanto en su modalidad presencial semanal como en aulas intensivas mensuales con apoyo de ejercitación por la web y tutorías virtuales.

ADAS agradece a todos los que de una u otra forma han hecho posible que sus proyectos sean hoy espacios de trabajo y realización.

Diario de cuarentena. Collage.

Diario de escritura colectiva. Collage de palabras de muchas mujeres, de diferentes oficios, de diferentes lugares, todas atravesadas por...