LEGADO Y DESAFÍO II

Proyecto Magdalena.
De dónde vengo y a dónde voy…


(Segunda parte)


Por Ana Woolf

Legado y desafío es el tema del libro que el Magdalena Project sacará a luz en agosto del 2011 con motivo de sus 25 años de existencia. El nombre es Legado y Desafío. Este es una parte de lo que será publicado en Gales. Tal vez algunos conceptos estén ya vertidos en otros escritos míos pero pienso que de todas maneras es bueno refrescarlos, releerlos, reescribirlos.
Para las viejas y nuevas lectoras entonces, un poco de historia.


1998: Ayacucho, Perú, Encuentro de teatro independiente organizado por Mario Delgado y su grupo Cuatrotablas. Vorágine de múltiples actividades teatrales. “¿Tal vez a las 7 de la mañana?”, nos decimos con Julia. ¡Sí! presentación del Magdalena entonces. Una hora antes de que las actividades oficiales empezaran. Una vez más, el sueño personal. La mayoría de las mujeres allí presente no podían hablar y sin embargo querían hacerlo. Tenían un nudo en la garganta, los ojos llenos de lágrimas, sabían con qué soñaban pero algo les impedía lograr ese pasaje a la palabra. Julia decía “Deja a la otra ahora, luego volvemos a tí” y ellas “No, no, ya... ya....”. Supe entonces que quería trabajar para el Magdalena y con mujeres porque no deseaba ver nunca más mujeres que lloraban y no podían hablar. No importa el llanto -esto lo aprendí con los años- se puede hablar también llorando, pero llorar porque no se puede hablar, esto es lo que yo no quería ni quiero volver a sentir.
Pedagogía como camino: He sido formada en distintas técnicas teatrales, pero también dentro de un contexto como el del Magdalena que me permitió adquirir y clarificar mi discurso y mis visiones a través de una relación pedagógica constante, en sala, con charlas, cartas, y con mujeres como Julia que se han tomado y se toman el tiempo para formarme. Es este cordón recibido como herencia el que sin obligaciones apriorísticas, sin condicionamientos y sin regulaciones (nadie podría expresar claramente una regla del Magdalena porque pareciera no haberlas), el que me siento obligada a continuar y transmitir a mis alumnas y alumnos. Es en la recuperación de esta relación personal, de este vínculo cuerpo a cuerpo por donde pasa, para mí, un verdadero cambio.
Mi mamá es maestra, y me contó que en la época de Perón fue sacada de su escuela en la ciudad y enviada (aparentemente por ser judía) a trabajar en el monte de una provincia argentina, Santiago del Estero. Llegaba a pie, a dedo o a lomo de mula. Les tomaba la mano a sus alumnos que sujetaban la lapicera en sus manos y ambos escribían cada letra del abecedario. Enseñaba así, cabeza a cabeza, y la primera cosa que sucedía era que se contagiaba los piojos de sus alumnos. Muchos años más tarde asistí con ella al 50° aniversario de su escuelita de campo. Sus alumnos eran ya hombres y mujeres grandes, muchos de ellos mayores que ella. Todos la llamaban señorita Beatriz y se reían de la cantidad de piojos que mi mamá había “ligado” con su forma de enseñar. Esta es la imagen que tengo de la enseñanza. Esta es la imagen que busco cuando enseño, cuando aprendo.
Herencia: No heredo reglas. No heredo ni una moral ni una ética general. Heredo una mirada, una forma de cuidar relaciones personales, detalles, acciones mínimas, las más pequeñas y hasta aquellas que parecen absolutamente inobservadas y no esenciales, innecesarias. Heredo una responsabilidad de asumir lo que se dice. Heredo visiones de trabajo hecho en horas y años de soledad, en oficinas inventando un Proyecto Magdalena (Jill), en salas para mejorar la calidad artística de cada una (todas), en papeles como The Open Page (Julia, Geddy, Gilly, Maggie) para volver concreto el deseo de que la historia del teatro pase también por una reflexión activa y escrita por mano de mujer. Heredo una enseñanza de que las luchas internas pueden ser muchas, pero si el fundamento del encuentro tiene objetivos en común se sobrevive y se continúa caminando. Estoy “adentro” del proyecto no porque encontré una puerta ni porque alguien me haya invitado, sino porque necesito de este proyecto para seguir caminando mi oficio que es el teatro. Entonces, tal vez, descubriendo qué es lo esencial para mí, las fronteras se disuelven, caen los muros. Escuchamos y cantamos solo un canto.

NOCHE DE LLUVIA Y LLANTO EN BOGOTÁ

Por Natalia Marcet

En un país de quien sabe dónde, en un lugar donde no se qué, cinco mujeres, teatreras todas ellas, que se habían encontrado en el marco de un Festival de Mujeres en Escena, y habían participado de una mega Performance “100 Manuelas”, el 25 de noviembre de 2010, el Día de la No Violencia Contra la Mujer”, habiendo salido a celebrar el encuentro luego de un arduo trabajo de doce días, fueron testigos y victimas del atropello de la fuerza policial en contra de la ciudadana y del ciudadano común .
Bogotá, 1 de diciembre de 2010.
Cinco mujeres se reúnen. La más grande de 41 años. La más pequeña de 25. Salen a festejar con cerveza en un bar, el trabajo de 12 días de sudor sobre la escena. Esa tarde dos de ellas han visto a una argentina de 70 años que vive en Colombia danzar su despedida sobre un lecho de pétalos de rosas, imágenes de su vida artística, pluma de cisnes y cabellos blancos.
Tres de ellas pertenecen a la Corporación Colombiana de Teatro, altamente comprometidas con la lucha por una sociedad mejor, más justa. Otra, de Ecuador, es actriz y abogada defensora de Derechos Humanos. La otra, quien suscribe, argentina, comprometida con la prevención de los desordenes de la alimentación y las adicciones.
Circulo sanador de mujeres. Noche de brujas. Textos de Emily Dickinson que una de ellas recuerda de un espectáculo en el que fue dirigida por Patricia Ariza. Risas y palabras sanan, de la una a la otra, los dolores de las experiencias vividas. No hay edad. No hay nacionalidad. Solo el deseo de encontrarse y aliviar las relaciones, solo el deseo de construir un mundo más amoroso porque “el amor es la única fuerza que sobrevive”.
La noche se entra en la médula y deciden partir. Caminan por la calle y la ecuatoriana toma dos piedras “por las dudas’, dice. Acompañan a la argentina a su hostal.
Pero no llegaron sin una interrupción. La noche y el hambre las hace irse a la Carrera 4 a comer “unas arepitas con quesito”. El lugar está cerrado. No dejan entrar “Ni siquiera a unas mujeres solas a las 12 de la noche”.
Entonces se acodan a un lado a comer empanaditas colombianas. El hambre las traiciona y las hace quedar en la intemperie de una noche lluviosa que inunda Bogotá de agua. A un lado en la puerta de un bar de copas, un grupo de hombres de piel negra, se ríe.
De repente un camión de la policía se detiene. Se escucha desde dentro, que uno de ellos, redondo de cara y piel blanca lustrosa dice “los negros son para esclavos”. Y bajan los dos con esposas metálicas en sus manos. Uno de ellos mira a la argentina a los ojos y ella se atemoriza. Se dirigen directamente hacia uno de los hombres de piel negra del grupo y de improviso, lo toman, forcejeando e intentan entrarlo al camión.
Entonces todo el paisaje cambia. El detenido grita “no estoy haciendo nada, no hice nada, déjenme ir…” La gente comienza a salir de los bares. Las ventanas se abren. La ecuatoriana por puro impulso se dirige hacia ellos y comienza a gritar “porqué lo detienen, no está haciendo nada, es un atropello.” Una de las colombianas comienza a gritar: “qué vergüenza compañeras extranjeras, que vean todo esto, este hombre no estaba haciendo nada y se lo quieren llevar, así pasa en este país, así sucede lo de los falsos positivos”. Los policías siguen intentando entrarlo al camión por la fuerza, se suman los gritos de las mujeres teatreras. Ya gritamos todas. La que suscribe algo enmudecida, paralizada por la idea de que “portan un arma y me inmovilizo”.
Entonces, dos hombres del grupo, de piel negra ellos también, salen y forcejean con los policías hasta que lo sueltan.
Toda la gente los mira condenándolos. “Qué vergüenza, que mal muchachos”, dice una de las colombianas, y repite: “delante de las extranjeras”.
Los policías, avergonzados pero rumiando la venganza se suben al móvil. Un gigantesco camión amenazantemente blanco. Arrancan. “¿Qué mal no?” dice uno al subir mirando a una de las colombianas.
El otro, el chofer, arranca el camión. Avanza despacito hasta detenerse frente a la colombiana más aguerrida, a Gina. Detiene el camión. Mira a Gina a los ojos y dice “Puta…mmmmmm Puta”. Arranca y se va.
Nos subimos inmediatamente a un taxi. “Estoy marcada”, dice Gina.
Yo no puedo dormir en la noche. Una vez más la vida generosa me da a tiempo las señales que debo ver.
Decido escribir esto. Porque esto que pasó es lo que sostiene la necesidad absoluta de seguir sembrando día a día un mínimo granito de amor.
Estas amigas lo hacen.
Al día siguiente escribo a Gina y le pido permiso para escribir sobre esto. Aún me quedan ciertos resabios del silenciamiento del que fui víctima en este país por parte de una organización de mujeres de Medellín. Entonces decido pedir permiso para escribir. No sé como son los entramados. A quién comprometo. A quién expongo en una sociedad donde se sale de la casa sin saber si se va a volver. Gina me dice: “escribe, visibiliza, cuenta, te paso el número del móvil… Amiga ésta es la razón de nuestro trabajo, del trabajo que viene haciendo Patricia... que hacemos nosotras…”
Escribo esto el día después y tiemblo. Pero decido escribir a favor de la palabra. A favor de la verdad. Para que por lo menos en algún rincón se sepa, para qué, si luego de que nos fuimos de allí, los policías volvieron y lo detuvieron impunemente a ese inocente hombre que hablaba con sus amigos bajo la lluvia, que se sepa, que este hombre solo estaba compartiendo un momento social con sus amigos .Que no era narcotraficante, ni sicario, ni nada….
Mientras escribo esto recibo un correo de Gina, diciéndome que este 4 y este 5 de diciembre, nuevamente las Manuelas, las 100 Manuelas, saldrán a las calles para contar, visibilizar este dolor. Este sangrado permanente que no cierra…
Y vuelvo a recordar…
Esa noche llovió. Toda la noche. Como venía haciéndolo en Bogotá desde hacía varios meses.
Pero, esa noche, otras lluvias bañaron las aceras de Colombia. Esa noche, el cielo lloró.

SOLOS FERTEIS


sobre el teatro, el amor y la fertilidad


Por Natalia Marcet

Mis últimas palabras en la mesa de cierre de Solos Ferteis, Brasilia, fueron “la lógica de este encuentro fue el amor”. Semanas después escucharía vociferar en la Performance 100 Manuelas: “el amor es la única fuerza que sobrevive.
El amor.
La primera imagen que tengo de Brasilia son los ojos brillantes de Carla, bailarina y directora, que había conocido en el 2009 en Transit, la sonrisa de Julia Varley y los Bermudas de Alexandri.
Llegaba desde una Bogotá fría a una Brasilia calurosa. Dejaría mis cosas en el hotel y luego de comer en una exquisita taberna celta, llegaría hasta la universidad donde Luciana, preciosa, llena de flores y mariposas en el pelo, me abrazaría sonriente, me entregaría la carpeta del encuentro (igual de primaveral que ella) y me diría: “estoy muy contenta de que este acá, el año que viene lo haremos más grande este festival es pequeño.”. Detrás de ella Juliana, con quien nos habíamos escrito todo el tiempo, a quien yo veía en su foto del chat con su hijo, me estaba esperando para darme las coordenadas del armado de Gordas y del comienzo del seminario al día siguiente. En ese mismo instante Giovanni, encargado absoluto, me diría: “Ana te espera a las cinco en sala”. Haría por primera vez la técnica de Semillas de memoria delante de Julia Varley, su directora. ¡Ay! “Me vas a tomar examen?” Le dije a Julia cuando nos abrazamos después de un año. Ella se reía.
Al día siguiente yo comenzaría a dar seminario y a la tarde tendría función, uauuuuu. Ana, mi directora, me había tratado de cambiar la fecha, pero había sido imposible. Ergo, allí iríamos.
Los miedos habían sido solo eso. En un festival que en realidad no es festival sino un encuentro, con todas sus letras, la lógica es el amor y el cuidado para que las cosas salgan de la mejor manera. No más.
Recorrer Brasilia a las 12 de la noche para buscar un supermercado abierto donde comprar los ingredientes de la torta de Gordas, no era un problema si Letizia está allí con su auto, su alegría su deseo.
Armar tarde no sería tampoco un problema si estaba Letizia Castilho en el mínimo detalle, no sólo ayudando sino armando operativamente. Y así.
Me pregunto, a muchos días de este maravilloso Encuentro, por que me cuesta escribir sobre él.
Son tantas cosas y tan bellas que las quisiera volver a vivir. Pero lo bueno de esto es haber estado allí para poder volver.
Seminario de Julia Varley, seminario de Ana Woolf, seminario de Taina Barreto (danzas del Nordeste brasileras que solo las bailan los hombres y ellas las baila). Taina, al igual que en Vértice, con su hermosa bebe y su marido. Seminario de Ana Correa. Seminario de la que suscribe.
Demostración de Julia Varley, demostración de Ana Woolf, (estreno, entrañable). Demostración de Ana Correa que finaliza con un círculo de mujeres danzando, Semillas de memoria de Ana Woolf, Rosa Cuchillo de Ana Correa, Gordas de la que suscribe, Las Danzas del Nordeste de Taina, el espectáculo de Carla y Julia sobre Clarice Lispector, El castillo de Holstebro de Julia Varley. Presentación del libro Piedras de agua de Julia Varley.
El día de esa presentación me cierra todo: Luciana y Juliana, actrices directoras productoras, madre y esposa en el caso de Juliana. Siento que aprendo mucho más de lo que creo en este encuentro. La vida y el teatro van de la mano. El amor y el teatro van de la mano. Se puede ser mamá, actriz, traductora, productora. Se puede incluso hasta tener tiempo de escaparse e ir a caminar todas juntas a las 12 de la noche al Templo de las Religiones. Las mujeres podemos, pensamos y accionamos en constelación, como dice una amiga, cincuenta cosas a la vez. Pienso en mi mamá, en otro ámbito ella llegaba de trabajar, con una mano nos acariciaba, con la otra hacia ñoquis y budín de pan y con su voz nos cantaba canciones de María Elena Walsh mientras llamaba al doctor si a alguna o alguno de nosotras nos pasaba algo.
Mesas de encuentro y debate, donde cada una de nosotras contábamos nuestro proceso creativo. Mesas donde otra vez la lógica del encuentro, el amor, ordena las palabras y las acciones de quienes participamos en ellas. Se trata de crecer sentadas en ronda, en un círculo fértil donde cada una siembre sus sueños, sus preocupaciones, sus preguntas. Y al ser fértil ese círculo la semilla crecerá, acolchada por el amor de las que lo componen.
En una de ellas, Luciana dice “yo estaba contenta de darme cuenta de que aquí habría tres generaciones: Julia, Ana y Natalia”.
Yo inmediatamente me di cuenta de que la siembra había sido así: Semilla puesta por Julia en la palma de la mano de Ana, Ana poniendo la semilla en mí. Ahora me llegaba el momento de poder sembrar.
La responsabilidad. La ronda final. Sembrar los sueños y deseos en el círculo para que germinen. Pienso, digo, un encuentro en la Argentina. Lo dice Ana, lo digo yo: “voy a hacerlo, vamos a hacerlo”
Me cuesta escribir sobre Solos Ferteis. Me cuesta porque quisiera estar allí. Gracias a todas y a todos, no quiero olvidar a ninguna de ellas ni de ellos. Tengo presente en mí cada uno de sus rostros, sus miradas, sus palabras, sus gestos justos a la hora de estar disponible para la acción justa en el momento justo, para que el objetivo se cumpla. Gracias Luciana, Juliana, Letizia, Letizia, Giovanni, Alexandri, Edoardo, Marcelo .
Por muchos Solos Ferteis más

MAGDALENAS TRABAJANDO

Regalos
Situación límite
,


de Nelly Fernández Tiscornia



Dos monjas misioneras. Una crisis de fe. Un matrimonio. Un bienestar que se está convirtiendo en un infierno. Cada personaje abandona algo de sí, intenta regalar una acción que le devuelva algo de existencia, de contacto, de ilusión. Para pensar en regalos. Para hacer. Situaciones límite.
Intérpretes: Julia Auge, Zuleika Esnal, Laura Ledesma, Darío Luchetta
Dirección: Laura D’Anna


Sábado 4 a las 23 hs y sábado 11 a las 0 hs

en el Teatro del Ángel, Mario Bravo 1239.


Presentación y seminario

Semillas de memoria, dirigido por Julia Varley y protagonizado por Ana Woolf, se presentará en el Festival MAG FEST, Turín, Italia, en la primera semana de diciembre.
Además, durante el festival, Ana Woolf dictará una seminario.


Gordas en Cali

La obra escrita e interpretada por Natalia Marcet, con dirección y dramaturgia de Ana Woolf, se presentó el 4 de diciembre dentro del marco del Festival Cali Pacífica, en el Teatro La Máscara

MAGDALENAS TRABAJANDO II

Kanky Kozameh

ENCUENTRO MUSICAL de NIÑOS


CORO de INSTITUTO SUMMA, Mtra. Kanky Kozameh
CORO “RODRIGO BUENO”, Mtra. Kanky Kozameh

ORQUESTA ESCUELA de BOLÍVAR(pcia. de BsAs),
Mtro. Andrés Aciar

Lunes 6 de diciembre, 18.3oh
Pquia. Ntra. Sra. de la Esperanza
(Aimé Painé 1698; Puerto Madero)

Carolina de Luca

en Buenos Aires

EL CUERPO EN ESTADO DE DANZA

Estructuras móviles para el encare compositivo en danza teatro
Seminarios en diciembre, enero y febrero

www.carolinadeluca.blogspot.com

en Córdoba

DANZAR EL HABITAT

CUERPO, ESPACIO Y SOPORTE

Senderos del Monasterio, Capilla del Monte

intensivo: del 13 al 16 de enero de 2011

www.danzarelhabitat.blogspot.com

11 15 4189 2930

Blanca Rizzo


DE LA IMPROVISACION A LA COMPOSICION Y VICEVERSA
Para el bailarín, el actor, el músico y todo aquel que quiera conectarse con el espacio escénico desde un lugar intenso de investigación y creación.

Las herramientas de improvisación son simples y nos permiten generar movimientos partiendo de lugares impensados tales como punto y línea sobre el plano y su tridimensión, mano-cuerpo/mano-tierra/mano-aire, movimiento en un espacio limitado.
Este tipo de investigación basado en el juego, el límite como recurso, la curiosidad, la entrega, y el despojamiento del ego, agranda enormemente el vocabulario individual de quien trabaja en escena mas allá del lenguaje artístico que haya elegido y potencia la presencia, el estado de alerta, la resolución creativa del espacio y lo mas importante, genera el camino hacia una poética personal.
A partir de estos códigos de creación, podremos componer pequeñas partituras de movimiento o módulos coreográficos, que de inmediato romperemos cambiando las coordenadas de tiempo, espacio y energía. El material obtenido sirve como puro entrenamiento creativo o como material escénico concreto tanto en teatro, danza como en la acción performática.

Soy docente de Entrenamiento Corporal del Actor en el IUNA -Dpto de Artes Dramáticas- y lo fui en el Instituto de Teatro de Avellaneda .Como performer pasé por el circuito under a fines de los 80 hasta la actualidad. Como coreógrafa formé y dirigí varios grupos entre ellos Quarks y El Entre obteniendo subsidios de Pro-Danza y participación en Festivales: Danza Contemporánea de la Ciudad, Nuevas Tendencias Coreográficas, Fiesta Fausta de Concordia. Como facilitadora, formé y dirigí, con colegas, grupos comunitarios y de salud en el barrio de la Boca y en PROSAM-OSDE. Actualmente soy la Responsable del Área Danzas del Laboratorio Cultural del C.Cultural Sabato de la Facultad de Ciencias Económicas- UBA.


Daré dos talleres con el mismo material de lunes a viernes.
Camarín de las Musas - Mario Bravo 960 (casi Avda. Córdoba).
ENERO del 24 al 27. De tarde de 20 a 21.30 hs y el viernes 28 de 17.30 a 21 hs (adelanto por función).
FEBRERO del 14 al 18. De mañana de 10.30 a 14 hs. todos los días.

Costo de cada taller $ 350.
Hay que depositar hasta 15 días antes a cada taller $ 150. Escribirme a blancarizzodanza@yahoo.com.ar para que les pase el CBU y el CUIL. Se deposita en cualquier banco.
En el taller abonar los $ 200 restantes. Venir media hora antes el primer día para completar el trámite de todos y no restarle tiempo al trabajo y con muy ropa muy cómoda sin cierres, ni botones.

Va adjunto un video que muestra la metodología de trabajo. El resultado será diferente de acuerdo a la particularidad de cada uno. En You tube sigo subiendo material de todos estos años y aparece poniendo mi nombre. El Facebook que tenía lo acaban de censurar impunemente por subir mi obra. Abrí otro para quien quiera contactarme por ese medio, pero no publicaré nada allí.

El Entre. Festival COCOA 08 -Extracto de Cronotópica- Juan Manuel Iglesias y Andrea Vegazzi. Extracto de obra. Juan Manuel Iglesias y Andrea Vegazzi, improvisando magistralmente con una secuencia coreográfica creada por ellos, a partir de una consigna de investigación en un espacio pequeño creado con cintas de papel. La improvisación de sonido es del querido violinista Marcelo Lupis.



ESTACIÓN JUNÍN



Un encuentro para quedarse
Por Mariela Díaz

El día sábado 13 de noviembre Red Magdalena Estación Junín convocó a la comunidad a participar de un encuentro. Muestra de trabajos en proceso, presentación de la red en Junín y lanzamiento del próximo proyecto: Enclave de mujeres 2011. Performances.
La idea de este encuentro surgió cuando alguien de Magdalena Junín dijo: “Ya que invitamos a participar de nuestros proyectos, que primero nos vean en escena”. Todas estuvimos de acuerdo.
Stella se preparó con sus niñas y niños del taller infanto-juvenil Delavereda.
Yo invité a mis alumnas del taller de Teatro/Acting de la Escuela de Formación Rítmica Argentina (E.F.R.A.), que funciona en el gimnasio Aralú (Barrio Capilla de Loreto, Junín).
Marga, Nélida, Silvana y yo, nos propusimos mostrar el fruto de nuestros ensayos y entrenamientos de los días jueves.
El lugar elegido fue la Biblioteca Popular Florentino Ameghino, nuestra sede, brindada generosamente desde hace dos años por la comisión directiva, en especial por el bibliotecario Adrián Carmona, para que desarrollemos nuestras actividades.
El sábado 13, a media mañana, fuimos a acondicionar el lugar y transformar por unas horas la biblioteca en un espacio teatral. Minutos antes del inicio del encuentro, comenzó a llegar la gente y la biblioteca teatral se fue colmando. Mujeres, hombres, niños, familiares, amigos, conocidos y desconocidos.
Arrancamos a puro teatro, sabiendo que los espectadores estaban muy cerca, que seguían las escenas desplazándose entre mesas, libros, velas y anaqueles. Y la emoción envolviendo el espacio compartido. Cuando llegó el momento de Stella y sus niños/as, el público asistente salió a la vereda de la biblioteca. Allí, los niños/as Delavereda dieron su versión del mundo que han heredado de los adultos y que ellas y ellos han de transformar. Renso tocaba la quena, como le enseñó su abuelo, y la música nos envolvía.
Por último, mis alumnas de E.F.R.A. trabajaron corporalmente con sus objetos conceptuales (cajas de vida), diseñadas por ellas a partir de la frase YO SOY UNA MUJER…Sus historias, deseos, alegrías y dolores. Con imágenes, colores y palabras. Luego el público pudo recorrer estas cajas instaladas en un espacio de la biblioteca.
Para proseguir, presentamos Magdalena Estación Junín, mediante un trabajo audiovisual proyectado en pantalla, que resume nuestros dos años de labor. Y presentes, a través de un video saludo, las queridas Magdas de Buenos Aires: Ana, Laura, Marcela y Natalia T.
Seguidamente, explicamos nuestro próximo proyecto e invitamos a participar y sumarse a Enclave de Mujeres 2011. Performances
Y como cierre, compartimos bocados dulces, tortas y gaseosa.
¿Cómo dimensionar lo que ha sucedido en este encuentro? Elijo para esto el comentario y la imagen de una colega teatral que estuvo presente el sábado 13: “La gente no se movía de la biblioteca. No se iban. Querían quedarse allí”.
¿Cuántas veces te ha sucedido esto en un encuentro?


Huellas de un encuentro
Por Stella Tuñón

La experiencia del 13 de noviembre, en la Biblioteca Ameghino, fue realmente maravillosa. No pensé que iba a concurrir tanta gente. Con mis chicos del grupo teatral Delavereda estuve encantada cómo realizaron el trabajo. Fue una performance donde ellos mostraban las consecuencias que produce en los niños del mundo, a través de los años, el hambre, el desamor, la discriminación, la intolerancia, la incomprensión. Y también la presencia de la libertad y la justicia.
Los maquillajes brillaron en cada uno, con el significado del personaje.
Los comentarios fueron tal cual los pensamos antes de hacer la performance.
Los chicos quedaron muy contentos de poder actuar, y además teníamos música en vivo, ya que uno de ellos toca la quena y lo hizo maravillosamente bien.
El trabajo teatral de la chicas Magdas (Mariela, Marga y Nélida, dirigidas por Silvana), también me pareció perfecto, duro, trágico, y que realmente llegaba al corazón. HAY QUE VER PARA CREER... O NO SENTIR. ¿Qué les parece?




A modo de reflexión
Por Silvana Tomicic

Soy mimo (por elección) y también soy la hija de la vecina de una esquina, de una calle, de un barrio de esta bonita ciudad de Junín. Elegí serlo porque quise contar cosas sin abrir la boca.
Mimo proviene de “mimesis” que significa imitación. Y bien creo que si las personas calláramos el habla, el cuerpo por medio de sus gestos nos transmitiría el mensaje del “alma” (que también es muda pero ¡cuánto dice!).
¿Qué es si no un bebé moviéndose y llorando a gritos pidiendo por la leche de su madre? ¿o un hincha de fútbol cayéndosele la cabeza expresando derrota ante un gol en contra de su equipo favorito?, ¿o un hindú uniéndose a su Dios con los dedos en mudras?, ¿o el chamán imponiendo sus manos? ¿o el amado en un guiño de complicidad con su amada?
¿No es claro, acaso, el mensaje de los gestos? Siempre pensé que “si no tuviera manos no podría hablar”. No sé muy bien quizá traducir con palabras qué significa ser mimo, pero sé que es un camino solitario y de mucha observación. Los demás con sus expresiones me dan el texto que traduzco en escena.
Yo cuento con mis Historias con silencios lo que la gente me muestra. Somos más creativos cuando más auténticos nos mostramos. Y la palabra puede decir también todo lo contrario (bien nos dan el ejemplo los políticos, ¡grandes farsantes con textos impecables!).
Pero el cuerpo no puede mostrar lo contrario porque no lo sabe, no le sale y se enferma.

Magdamimo
Llegué a la Red Magdalena invitada por Mariela, como participante del Seminario de Ana Woolf, en marzo de 2009 (Encuentro Nacional de Mujeres Artistas). Fue muy intenso y enriquecedor, especialmente porque vengo de un trabajo solitario, de años (especie de Hormiga Viajera). Me emocionó Viajeras. Es como el sueño de toda aspirante a Artista.
Meses después vi Semillas de memoria de Ana, brotando distintas emociones en el público y en mí, “lágrimas”. Me dije: ¡Ah! ¡Qué presencia en escena! ¡Qué síntesis! ¡Qué entrenamiento!
Meses después vino “Enclave de mujeres”. Siempre desde afuera…
8 de agosto, mensajito de Mariela. Me preguntaba si quería dirigir a actrices magdas. Pensé que se había equivocado de persona…
Y sí, era un deseo que me acompañaba hacía mucho tiempo, pero nunca había concretado.
En fin…el 13 de noviembre mostramos una escena sin excusas de “poco tiempo”. Falta de espacio, algunos cambios de actrices en el camino. Lo hicimos. La motivación de la escena la trajo Marga, que había asistido al Encuentro Nacional de Mujeres en Paraná. Fue una escena muy digna. Emocionamos, conmovimos, movilizamos. Esa era la idea.
Hoy, fines de noviembre, me encuentro apurando pasaporte, consultando vuelos, inscripciones, etc. Todo a ver si llego al Festival Magdalena sin Fronteras, de Cuba, en enero de 2011.
Este relato tiene la única pretensión de agradecerles a estas compañeras y a tantas otras que no conozco aún, que me hicieron un lugarcito para transmitir. Y dar lo que traigo en mi valija.

Para terminar les digo:
Siempre estoy
iniciando un nuevo viaje.
Por distintos caminos de la Vida
En procura de un sueño,
Y si lo alcanzo
Se convierte en un Punto
de Partida.
Salute. Y. ¡Al servicio!

PROYECTO MAGDALENA

De dónde vengo y a dónde voy…
Primera parte

Por Ana Woolf.

Legado y desafío es el tema del libro que el Magdalena Project sacará a luz en agosto del 2011 con motivo de sus 25 años de existencia. El nombre es Legado y desafío. Este es una parte de lo que será publicado en Gales. Tal vez algunos conceptos estén ya vertidos en otros escritos míos, pero pienso que de todas maneras es bueno refrescarlos, releerlos, reescribirlos.
Para las viejas y nuevas lectoras entonces, un poco de historia.

Primera parte
Proyecto Magdalena significa para mi Teatro, Mujer y Política; o Teatro y Mujer Política; o Mujer que a través del Teatro puede realizar una acción política. Siempre es teatro y siempre mujer. Teatro entendido como acción política que posee el poder de la metáfora y tiene la cualidad de ser bella, encerrada dentro de propiedades estéticas.
1995: conozco por primera vez a Jill Greenhalgh (Gales), Julia Varley (Odin Teatret, Dinamarca) y Geddy Aniksdal (Grenland Friteater, Noruega). Este encuentro fue determinante. A mí, argentina, porteña, y criada en un país en donde el asado lo hacen los hombres, la ensalada las mujeres y el tango es uno de los bailes nacionales, me mostraba otra cara del "feminismo". Estas mujeres se asomaban ante mis ojos con la fuerza de un feminismo anclado en una presencia contundente basada en la apología –casi- de la diferencia. En la de Jill con su hablar directo sin matices reparadores, con su entrenamiento de bastones que exigía un estar aquí y ahora constante a riesgo de recibir el bastón en la cabeza al primer descuido. Con su incesante pregunta que martillaba mi cuerpo: "¿Qué querés Ana? ¿Vos qué querés?" En la de Julia con su imagen fuerte entremezclada con la vulnerabilidad de su voz que, como ella ha narrado tantas veces, también se vuelve fortaleza. En Julia quien luego no sólo se convertirá en mi maestra, sino que me demostró que es posible encontrar nuestra habla personal también a través de y a pesar de nuestros temblores. Un feminismo anclado en la presencia provocativa y desafiante como la de Geddy, con sus tatuajes en el cuerpo y su cabeza rapada por ese entonces. Recuerdo que la gente se daba vuelta para mirar a "esa mezcla rara de..." que caminaba por "las callecitas de Buenos Aires que tienen ese no sé qué..." Las tres afirmaban/afirman con orgullo su ser diferente. Esta fue la enseñanza. Estas mujeres se transformaron en "mis" locas, primer calificativo con el cual muchas personas de mi entorno las denominaron, así como años antes se las había llamado a las Madres de Plaza de Mayo. A ellas, ahora, se les sumaban las "locas" Magdalenas. Mujeres, ambas, cada una en su espacio, escribiendo la historia de una revolución sin armas, pacífica, basada en el culto a la memoria, en la persistencia y resistencia de pequeñas acciones personales.
1997: Transit. Julia. Dinamarca-Holstebro, sede del Odin Teatret. Conozco a otras mujeres de la red y cómo funciona todo esto. Las miro alucinada: Patricia Ariza de La Candelaria, con sus raperos con quienes había construido un proyecto de vida a través del teatro. Con su vida política marcando su piel y su mirada. Allí fui sacudida por la belleza dolorosa de la voz de Brigitte Cirla (Voix Polyphoniques, Francia), quien me enseñó que no existe el "desafinar", que es solo un concepto para mantenerme en el silencio, que esta "desafinación" también puede ser un lugar para mi voz. Luego vinieron Sally Rodwell y su marido Alan Brunton (nuestro primer Magdaleno) y Madelaine McNamara a quienes conocí organizando uno de los encuentros inolvidables de la historia del Magdalena, realizado en Nueva Zelandia, Magdalena Aotearoa. Deborah Hunt (Nueva Zelandia-Puerto Rico), corriendo con sus baúles llenos de máscaras y proyectos, con inscripciones en donde se leía: "Yo no soy un cuerpo". Cristina Castrillo y Bruna Gusberti (Teatro delle Radici, Argentina-Suiza) quienes me ayudaron a leer de otra manera la historia de mi propio país; Roxana Pineda (Magdalena Cuba) representante de una segunda generación de Magdalenas dispuesta a demostrar que se puede realizar encuentros sin celulares y sin internet velocidad ADSL. Roxana me muestra que aún vale la pena enfrentarse con molinos de viento porque ellos encierran la simiente de un futuro pan casero.
Aprendo y sueño: Las mujeres del Magdalena me enseñaron y obligan a tener un cuidado especial con las palabras. Una de las obsesiones de Jill y de Julia. Las palabras en este universo tienen un peso, un valor y somos responsables de su enunciación. Muchas veces al terminar un encuentro de presentación del Magdalena Project, Julia hace una ronda en donde cada una debe poner en palabras un sueño. Una vez enunciado y escuchado, se debe asumir el compromiso de concretarlo. Si como decía Segismundo "la vida es sueño y los sueños, sueños son", diría con Julia: "la vida no es sueño y los sueños acciones son". Muchos eventos del Magdalena han comenzado en estas "peligrosas" rondas de Julia. Yo dije: Magdalena 2ª Generación (M2G).

CONTRA VIENTO Y MAREA

El teatro griego u oficio religioso

Por Flora Sarandon

El siguiente es un testimonio de la experiencia vivida durante las Jornadas de prevención de Desordenes de la Alimentación en Villa Gesell, durante los días 6 y 7 de octubre de 2010, auspiciado y promovido por la Dirección de Salud, la Dirección de Cultura y la Dirección de Educación de esa comunidad.


"El teatro griego u oficio religioso-poético se dirigía tanto a la vista, al oído, al intelecto y al corazón de los espectadores".
Ayer mi amigo Diego me pasa esta frase a raíz de mi relato sobre lo que habíamos vivido, Natalia Marcet y yo, durante las jornadas de prevención de desórdenes de alimentación en Villa Gesell, el 6 y 7 de octubre del 2010. Las jornadas consistían en la obra Gordas dirigida por Ana Woolf, protagonizada por Natalia y un taller teórico-vivencial dirigido por ambas a alumnos de escuelas secundarias. Al leer la frase, vi, con asombro, que representaba una síntesis perfecta de lo que fuimos armando con Natalia desde hace 3 años y que se terminó de plasmar en esas jornadas: Un hecho teatral en todas sus dimensiones porque, sin que fuera una propuesta en principio, tuvo en cuenta en su concepción al cuerpo en su integridad, apuntó a varias áreas de la persona para introducir nuevos conceptos: la vista, el oído, el intelecto y el corazón. La vista y el oído estaban en juego en la parte del teatro y la canción final que armaban los chicos con las palabras que les quedaban del taller; el intelecto en la información nueva sobre la presión de los medios, alimentación sana, la discriminación por peso, la aceptación de la biología y de sus ciclos y, finalmente, el corazón, en toda la emocionalidad disparada por el teatro y la visualización, la espiritualidad surgida del compartir una experiencia y, esencialmente, en la misión por la aceptación de la diversidad de los cuerpos o, al decir del biólogo chileno Maturana, "la aceptación del otro como legítimo otro en la diversidad" que empezaba a concretarse.
La noche anterior a las jornadas le pedí a mi hija de diez años, que participaba siempre de todas nuestras charlas con Natalia, que nos hiciera un cartel de presentación del taller. Ella tomó una hoja y, con varios colores, escribió: "Este taller se trata de: la nutrición, la alimentación y de los sentimientos que usamos al comer". Y le hizo un dibujo que era una pirámide nutricional rodeada por un corazón y ahí con Natalia nos miramos y dijimos eufóricas:- ¡Tenemos el logo!"
Las jornadas estuvieron llenas de excitación, júbilo, agradecimiento, sudor, entusiasmo, nervios, miedos, energía pero la verdad es que yo no supe qué fue hasta que terminó.
El día siguiente a las jornadas, mientras mi vida empezaba a volver lentamente a su ritmo, sentada en medio del jardín, reflexionaba sobre lo que habíamos vivido durantes esos dos intensos días. Y, lo que irrumpió en mí fue el despliegue del espíritu. El "dar ferviente" del cual el I Ching tantas veces me había hablado. Sentí cómo la experiencia del dar lo que sé, lo que investigo diariamente, lo que leo, lo que experimento con cada paciente, lo que mi hija tenía que saber sobre la etapa que pronto va a vivir; se volvía una sensación nueva. Desconcertada vivencié la experiencia espiritual que tantas veces leí y una gran paz y fortaleza se apoderó de mí. Dar lo que sé; simplemente eso. Lo hemos hablado con Natalia, mucho; dar, la misión.
Pasados algunos días del taller le pregunté a mi hija cómo habían sido para ella esas jornadas y me dijo: "Ayudé a mamá y a Natalia a cumplir un sueño, ayudé a ayudar". Mi hija se apropió del taller, se ocupó de tocar el cuenco, repartir folletos, recoger las biromes, armar la escenografía junto a Natalia.….Y Aimará, la hija de mi amiga, vio a Matilda y empezó a ayudarla. Y Aimará le contó a su compañera Luciana y ambas vinieron a verme para hacer un taller para sus compañeros, queremos poder "evitar los comentarios que puedan doler".
Nuevamente el teatro usado como disparador; dramatizaron escenas en donde un compañero/a ridiculiza a otro/a compañero/a por el peso, en donde una madre critica a la hija por el tamaño de su cuerpo y en dónde ellas y los otros compañeros se hacen cómplices del burlador, aun sabiendo que no quieren reírse. Y Matilda fue a acompañar a Aimará a dar su taller adaptado.
Vi el poder de las generaciones nuevas; vi la capacidad que tienen para ser promotores de salud. Los círculos del agua, círculos concéntricos…ver como podemos promover conductas saludables, promover la empatía y darles a las niñas un papel en la prevención que, seguro, las fortalece para no caer en la presión cotidiana que dice que ser mujer es ser bella según un único y enfermo tipo de belleza. Decir lo que piensan es una forma de irse convirtiendo en mujeres que denuncian sin temor a las represalias. Denunciar es una forma de resistir esos potentes mensajes mediáticos que las hacen sentir que hay algo malo en ellas, es ser "más que apariencia, esencia" como dice Andrea Echeverri de Aterciopelados
Así que, y ya para terminar, transcribo el mail que les mandé a Aimará y Luciana:
"Queridas Aimará y Luciana:
Sobre el taller de hoy a la mañana. Fueron muy valientes y solidarias con los/as compañeros/as que, quizás, no tienen voz para denunciar la discriminación del cuerpo que sufren cotidianamente. Sentí una gran alegría y orgullo al verlas tan convencidas de lo que estaban haciendo, la forma en que se apropiaron del taller e insistieron en que sus compañeros comprendieran los conceptos nuevos que Uds. les estaban acercando. No podía imaginarme mejor continuación de las jornadas de Prevención de Desórdenes de Alimentación que iniciamos con Natalia en la Casa de la Cultura hace unos días. Son un ejemplo para las chicas/os, Uds. al hacer esta tarea envían un mensaje: "más que preocuparte por las imperfecciones de tu cuerpo ocúpate del bien común". Espero que puedan seguir haciendo la experiencia en los otros grados y que otros compañeros/as se unan a esta campaña. Cuenten conmigo para lo que necesiten. Muchos cariños y abrazos para las dos."


Flora Sarandon
Licenciada en Psicología. Madre. Esposa. 50 años. Especialista en desórdenes de la alimentación .Ella misma se define como "ex desordenada alimentaria". Desde que tuvieron con su esposo Juan a Matilda, decidieron abandonar la ciudad de Buenos Aires y mudarse a Villa Gesell para criar a su hija con una mejor calidad de vida .Esencialmente buceadora, no se quedó con su formación académica y ha integrado a su metodología de trabajo distintas disciplinas de autoconocimiento, y de desarrollo de la expresividad.

ALGO PARA RECORDAR

Sobre pepinos, peras y manzanas

Por Lucia V. Sander

Ante las ruinas del Teatro de Dionisos, al pie de la Acrópolis, pensaba que no sabemos mucho sobre la Antigua Grecia y su teatro. De todo lo que parece haber sido el Teatro Griego del siglo V a.C. quedó muy poco. Gran cantidad de piezas escritas por filósofos se perdieron. Eran todos hombres o nada se sabe sobre el status de las mujeres griegas del siglo de Pericles, más allá de las conjeturas resultantes de una tradición históricamente enfocada en los actos de los hombres. Se salvaron fragmentos de la obra de Safo que es la única escritora conocida, en un tiempo en que había muchas otras de acuerdo a las referencias de sus contemporáneos. ¿Qué hacían las mujeres de Atenas mientras los hombres guerreaban, dialogaban, participaban de banquetes o ponían sus obras de teatro? Si escribieron, y sabemos que lo hicieron, ¿cómo era su escritura y sobre qué?
Myrtis habría sido la maestra del tan celebrado Pindauro, poeta tebano, y de Corinna, de quien casi nada se sabe. Los dos discípulos de la maestra desconocida habrían competido en un concurso en Tebas donde Corinna salió vencedora, pero no se le reconoce la victoria debido a que habría escrito sobre mitos regionales en un dialecto, a diferencia de Pindauro quien se habría referido a los mitos panhelénicos y en lengua dórica. Existe una hipótesis que, debido a la métrica utilizada por las mujeres, sus escritos se destinaban al coro, o sea, que eran compuestos para ser cantados por un grupo de personas en festivales religiosos para un público local. Esto indica que hubieron mujeres que escribieron para el teatro griego de entonces.
Famosa por sus poemas líricos o scolia, para ser cantados, Praxilla, poeta griega del siglo V a.C., también escribió cantos ditirambos. Cuenta la historia que, por razones políticas en el siglo VI a. C los ritos a Dionisos y las manifestaciones de coros trágicos y ditirambos fueron impulsados a trasladarse a Sición, ciudad de Praxilla. Citada por la originalidad de su métrica, se sabe que, así como Corinna, Praxilla tenía sus propias versiones de los mitos clásicos. Si para Corinna fue Atenea quien enseñó a Apolo a tocar flauta, para Praxilla, la madre de Dionisos no es Semele, es Afrodita, y no fue Layo quien raptó al hijo de Pelops, fue el propio Zeus. A pesar de ser equiparada con los grandes poetas de su época, no hay vestigios de la poesía de Praxilla y si es recordada por sus contemporáneos no es debido a la escritura para el teatro de Sición, pues hay un único fragmento insistentemente citado por filósofos e historiadores como ejemplo de la necedad de una mujer que se pretende poeta. Dicho fragmento corresponde a su himno o canción en honor a Adonis, llamado "Adonis en el infierno" que contituye parte de la respuesta cuando a éste se le pregunta por la sombra de los muertos y lo que ellas más añoran del mundo de los vivos. Responde Adonis en el fragmento de Praxilla:

"Finest of all the things I have left is the light of the sun, Next to that the brilliant stars and the face of the moon, Cucumbers in their season, too, and apples and pears."
"O melhor de tudo o que deixei é a luz do sol, Depois é o brilho das estrelas e a face da lua, Pepinos frescos também, e maçãs e peras." (traducción al brasileño de Bernard Knox)
"Lo más bello de las cosas que dejé es la luz del sol, a la par, las estrellas brillantes y la cara de la luna, junto con los pepinos frescos, las manzanas y las peras."

En la mención de los pepinos de estación se fundó la reputación de Praxilla. No se mezclan pepinos con astros del firmamento, ni en poesía, ni en el pensamiento. No combina con dios alguno desear cosas terrenas tan triviales, tan pequeñas. Praxilla se volvió proverbio, sinónimo de necia (prima hermana de burra), incompetente y de mal gusto. Praxilla se volvió un chiste y así es recordada.
No sé si el mitológico Adonis pensaría en pepinos, peras y manzanas al pasar por el infierno, pero el Adonis de Praxilla sí, o ella pensó en legumbres y frutas frescas plantadas en aquella o esta estación, recogidas y preparadas para servir como alimento. En el universo de Praxilla los astros y las legumbres se mezclaban con lo cotidiano, simple y mundano de que está hecha la historia, las leyendas, sus héroes. Toda una tradición donde ella, Praxilla, cuida de la huerta de pepinos y poemas, verduras y versos frescos, peras y obras de teatro, música y manzanas.....
¿Quién no pasó ya por el infierno y, una vez allí, no sintió algún deseo? ¿Cuál fue el suyo? Yo ya estuve ahí abajo más de una vez y deseé. No voy a decir y traicionarme cual Praxilla, u otra cualquiera de nosotras, que al decir, se dice mujer.
El teatro de la antigua Sición de Praxilla, cuyas ruinas pueden hoy visitarse, fue uno de los mayores teatros de la Antigua Grecia. Según la leyenda ese teatro es el testimonio del nacimiento de la tragedia. En él había una estatua de Praxilla esculpida por Lysippos. No sé si todavía estará allá, o dónde, pero sí sé que una copia en mármol con la cabeza destruída, forma parte del acervo del Museo de Berlín. La Praxilla exhibida en Berlín está decapitada, al igual que la poeta para la historia de la literatura y del teatro. Quedan su nombre y su cuerpo mutilados. Sus poemas, su teatro, se perdieron, como sus himnos.
En el oráculo de Delfos presiento mi sino: jamás olvidar Atenas, sus teatros en ruinas, sus templos, los dioses de entonces, -destronados, destruídos por el tiempo, por la civilización-, las aguas del mar Egeo, su color azul marino y, claro, las aceitunas frescas del camino.

Atenas, 12 de octubre de 2010


Lucia V. Sander
Ph. D. en literatura, Universidad Estatal de Nueva York (SUNY/Stony Brook); profesora adjunta de la Universidad de Brasilia (UnB) hasta 1998, en el Departamento de Teoría Literaria y Literatura y en el Departamento de Artes Escénicas; Investigadora Visitante en la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY/Stony Brook, 1997) y en la Universidad de Nueva York (NYU, l998); estudió dirección de teatro y escenografía en la British Theatre Association de Londres; participó de montajes y escribió guiones. Su más reciente trabajo es la performance "Ofelia explica o El renacimiento según Ofelia & Cia.", unipersonal de una adaptación paródica del personaje de William Shakespeare. Sus más recientes publicaciones son los libros: "Susan y yo: ensayos críticos y autocríticos sobre el teatro de Susan Glaspell"(Brasilia: Editora de la Universidad de Brasilia, 2007) y "Ofelia explica o El Renacimiento según Ofelia & Cía." (Brasilia: Minha Gráfica y Editora LTDA., 2009).
luciasan@terra.com.br

GRISELDA GAMBARO en Frankfurt


Feria del Libro de Frankfurt 2010
Discurso de Apertura
5 de octubre 2010

Quiero expresar en primer término mi alegría por asistir a esta Feria de
tanto prestigio donde tengo el doble honor de pertenecer al país invitado y de
usar la palabra en su ceremonia de apertura. Me congratulo también por la
presencia de tan altas personalidades de la política, lo que señala, por otra
parte, la especial atención concedida a esta Feria que entre las ferias del
mundo ocupa un lugar de primacía.
La posibilidad de un discurso de apertura me abría inicialmente muchos
caminos, entre ellos los referidos específicamente al libro, a los problemas de
difusión y mercado, a las nuevas formas digitales que implican una manera
distinta de escribir y leer, a la falta de una legislación exhaustiva en este
campo.
Podría referirme a nuestra cultura aluvional y mestiza, cultura de
apropiación que generó, después del casi exterminio de las culturas
originarias, un producto autónomo cuya apreciación, en los países europeos,
aún suele estar teñida de cierto prejuicio folklórico.
O bien detenerme en el impacto que la literatura de lengua alemana
provocó en los escritores de mi generación que leímos muy tempranamente a
Thomas Mann publicado por editores argentinos. Podría mencionar a Herman
Hesse, cuya lectura devoraron los jóvenes de la época, y la traducción de los
poetas, desde Holderlin a Trakl. Vínculos que siguieron con Heinrich Böll,
Günther Grass, Christa Wolf, Peter Handke, pero que después no tuvieron la
misma continuidad, sobre todo referida a escritores igualmente valiosos pero
de menor renombre. Y en relación a los autores argentinos fueron pocos los
traducidos a la lengua alemana, por lo que es una gran reparación el
Programa Sur de traducciones para nuestra presencia en esta Feria.
Sin embargo, por preocupación personal y porque, en líneas generales,
me parecen abarcativas en aspectos que nos conciernen, me gustaría
detenerme en otras consideraciones más próximas a la literatura en su
relación con la política y el poder.
Durante la dictadura militar, los escritores argentinos pagaron a costo
de la vida y del exilio su empeño en el compromiso social, imbricado, de más
está decirlo, con distintas formas de considerar la propia literatura.
Como todas las sociedades en épocas de riesgo, hemos tenido escritores
para avergonzarnos pero muchos más para experimentar orgullo. Orgullo como
lo han tenido en este país que nos hospeda por la actitud frente al nazismo de
Thomas y Heinrich Mann, Heinrich Böll, Werfel, Adorno, Hannah Arendt...
Entre nosotros, los argentinos, fueron muchos los escritores que
sacrificó la dictadura con la idea de que la supresión del cuerpo implica la
supresión de la acción y la memoria. Ellos, Rodolfo Walsh, Haroldo Conti,
Miguel Ángel Bustos, Oesterheld y tantos otros han dejado su huella en el
doble compromiso de la literatura y de la instancia social. Compromiso que en
las condiciones más felices de la democracia prolongan autores como Andrés
Rivera, Osvaldo Bayer o Juan Gelman, que en sus obras, sin violentar el origen
ni el género, expresan implícita o explícitamente, la conciencia del mundo.
Esa conciencia tan avasallada hoy por los intereses económicos cuyo discurso
de aparente razonabilidad, de ajustes implacables, las mayorías padecen pero
no comprenden.
Literatura y poder tienen una relación más estrecha de lo que se cree,
con vínculos que, aun en democracia, muchas veces han sido conflictivos.
Graham Greene decía que "debemos admitir que la verdad (del
escritor) y la deslealtad son términos sinónimos".
Y agregaba que "el escritor
estará siempre, en un momento o en otro, en conflicto con la autoridad, más
o menos como el santo está generalmente en conflicto con la jerarquía de su
iglesia".
Y así debe ser por razones de sano distanciamiento en la preservación
del espíritu crítico, de la disidencia como estado de alerta, si bien es preciso
no confundir la disidencia – trabajo de pensamiento – con la estéril rutina del
antagonismo sistemático.
A lo largo del tiempo, los escritores hemos lanzado señales sobre el
trastorno de la condición humana, sobre la ferocidad de los procedimientos,
sin que ninguno de los poderosos las leyera. Incluso muchos escritores creen
actualmente que nuestra inoperancia frente al poder significa inoperancia de
la literatura y muchos han renunciado en sus obras a alguna persecución de
sentido a raíz del desencanto o en nombre de una subjetividad artística que
los libera de todo compromiso.
Sin embargo, el mal del mundo nos contamina e incluso contamina los
mejores ámbitos, aun los de esta Feria, y nuestra satisfacción siempre se verá
turbada por esa intromisión irritante de la realidad. Mal del mundo que no
consiste en fatalidades ineludibles sino en el resultado de un sistema que ni
los economistas ni los políticos han logrado mejorar sustancialmente. Quizás
en este punto se toquen políticos y escritores porque ambos no pueden
escapar de sus responsabilidades, fundamentalmente éticas, en relación a la
materia con la que trabajan: los pueblos y la política en un caso, la ficción
lingüística, sea poética o narrativa, en otro. En unos, esa responsabilidad
ética pasa por lo común a segundo término ante la complejidad de una acción
que debe conciliar – globalizada – intereses y facciones de distinto cuño,
muchas veces de naturaleza antagónica.
En los escritores, diría que la primera responsabilidad ética parte de
esa "deslealtad" de la que hablaba Graham Greene y que consiste llanamente
en la lealtad a la propia escritura.
Pero la escritura, sabemos, no es a-histórica ni se produce en el vacío.
Estamos ligados a nuestra época y no será el tema lo que nos ligará sino el
tono, la manera, la elección de las palabras.
En la Argentina, hemos tenido estadistas, padres fundantes de la
República, que han sido también grandes escritores, pero hoy las
circunstancias de la modernidad son otras, y nuestro poder, el de los
escritores, no se confunde ni se acerca tanto al poder del Estado, salvo en
contadas áreas de la gestión cultural. Y hablo de nuestro poder porque eso
tenemos cuando escribimos. Poder que no se compra, no se negocia. Por lo
tanto, en un aspecto, poder muy frágil. Quien escribe, acomete una empresa
que podría llamar imposible: fija el mundo en signos de ficción lingüística,
aun relatando la mínima historia, el más breve poema, y al mismo tiempo,
consciente de la realidad múltiple de ese mundo, intenta imponerle el
producto de su poder frágil, la claridad inteligible de la escritura. Al desorden
del mundo, la coherencia de un texto, al caos, la búsqueda de sentido o las
interrogaciones sobre su falta.
Acometer la empresa parece imposible porque hay contendientes más
desparejos que estos dos: el mundo – el poder del mundo – y la escritura.
Es lícito pensar que seremos vencidos. No por la mortalidad, por el
desgaste que el tiempo inflinge a nuestras páginas. Digo vencidos ya, ahora.
Digo vencidos si pensamos en la disparidad de fuerzas, en lo inoperante que
aparenta ser, ante una primera mirada, no sólo el acto solitario de escribir
sino la literatura entera y todo el arte en general para modificar o influir
sobre una alternativa de guerra o de violencia.
Sin embargo, persistimos. No porque desplacemos el asunto de la
inoperancia sino porque lo desafiamos. Aun inconscientemente respondemos a
un dictado que no se puede soslayar. En mi caso, sé que en el fondo de cada
frase existe una voluntad que incluso pude desconocer mis propias
intenciones: esa frase quiere oponerse a la injusticia del mundo, quiere
organizarlo de otra manera con el poder frágil de la escritura.
Cuando escribo – y por lo tanto leo – puedo decirme que la inteligencia
existe. Y que no es, obviamente, aquella que considera "procesos
fascinantes" la creación de armas químicas o la invención a partir de una
tecnología altamente sofisticada de aparatos destructivos. Que esa otra
inteligencia existe y está ahí, en la página. Que el impulso creativo de la vida
empieza en esa página, en la fuerza afirmativa de inventar y contagiar el
deseo, que la lucidez existe y está ahí, y que mi pretensión, por más soberbia
o desmedida que parezca, opone la inteligencia del juicio, del sentimiento y
la imaginación a la locura en el mundo. Locura, por traer un ejemplo, que en
el último agosto, a raíz de un incidente fronterizo en Medio Oriente, produjo
cuatro víctimas por el corte de un árbol.
La literatura, aparte de significar muchas otras cosas, también es esto:
la detención de la mirada sobre el árbol que crece y quiere vivir, el árbol
cortado y la muerte. Hablar – escribir, leer – sobre la ausencia de cordura,
aunque el azar de nuestra seguridad aparente protegernos.
Porque la literatura imagina, porque los hombres y mujeres son capaces
de imaginar, también los políticos podrían imaginar audazmente. Atreverse,
como aquellos grandes escritores que inventaron la realidad del poema o la
novela, a imaginar otra realidad posible que no sea ésta, la de los incesantes
conflictos. Si bien algunos gobernantes, sobre todo en América Latina,
trabajan con propuestas más equitativas, no basta imaginar con límites sin
forzar las circunstancias. Los cambios son siempre lentos mientras los
sufrimientos inmediatos. Por ese sufrimiento colectivo – de guerras, de
desempleo, de exclusiones del sistema – los políticos podrían, como los
grandes escritores, reinventar el discurso, proyectar nuevas reglas e imaginar
otras realidades posibles. Concretar, como quien escribe un buen libro – que
deparará conocimiento y emoción – un equilibrio más justo en nuestras
sociedades. Y en esta hipótesis ingenua y esperanzadora, ese libro, escrito
paradójicamente sin palabras y con hechos, sería el de mayores lecturas, el
de mejor exposición, el que concite, sin exclusiones, multitudes más felices
en todas las ferias del libro, desde las modestas que se organizan en nuestro
lejano Jujuy, próximo a la Puna, hasta esta magnífica Feria de Frankfurt que
hoy inauguramos.

Griselda Gambaro

ESTACIÓN JUNÍN: ENCUENTRO 13/11


ESTACIÓN JUNÍN: Marga en Paraná

Lapacho y mujeres.
Un viaje al encuentro.

Por Marga Chiaro

Hacía mucho que no me tomaba un fin de semana largo para salir de mi ciudad. Aún algunos dolores no me decidían a descansar el cuerpo.
Se realizaba en Paraná el XXV Encuentro Nacional de la Mujer. Una amiga me invitó. Yo me enteré de su existencia años anteriores. Así que más o menos sabía de qué se trataba. Mujeres de distintas organizaciones, grupos y personalidades vinculadas al movimiento de mujeres, organismos de derechos humanos, al ámbito académico y científico, trabajadoras de salud, sindicatos, etc. Todas juntas debatiendo temas en los que el estado históricamente ha maltratado y dejado endémico.
Así que partí a la madrugada con las compañeras del Plenario de Trabajadoras. La espera en la terminal de ómnibus, siempre atrasado, resaltaba la ansiedad en nuestros ojos con sueños.
Salimos a la ruta y una pampa chata por delante dejó nuestra dormidera a su voluntad bajo el solcito del amanecer.
Después de traspasar el río por el túnel subfluvial pincelazos púrpura, amarillos y blancos dieron el marco a Paraná.
"Lapachos" dijo mi amiga Sonia que sabe mucho de plantas. Y eran tan bellos que invitaban a la bienvenida y cuando recorrimos esa larga avenida con el taxista contándonos intimidades de su ciudad nada importaba porque yo iba mirando tantos lapachos en flor.
Con el sol vertical llegamos a la escuela donde pernoctaríamos. Un gran patio colmado de mujeres comiendo su ración cocinada por hombres. ¿Cuántos pollos asaron? "600", me dice un compañero.
Había muchos talleres para asistir, distribuidos en 25 escuelas. Quería estar en todos y no me decidía. Si elegía uno tenía que seguir en esa comisión hasta el último día para hacer las conclusiones. Trata... Trata de personas. Ese. Allí partimos y otras compañeras a otros y a otros...
El taller estaba tímido y yo sabía que quería ir a escuchar... después festival, después salir...Pero el cansancio retomó la caminata a nuestra escuela y la cena y charlar la experiencia.
Las mujeres... éramos tantas que no teníamos lugar donde estirar nuestro cuerpo. Lo dejamos descansar sin ninguna resistencia en los asientos del colectivo, lo apoyamos, como olvidado.
Hacíamos larga fila en el baño para refrescar la cara y lavar la boca y los dientes blancos para que se escuchen nuestras palabras.
Al otro día, nuevamente a seguir con los talleres, y Misiones, Tucumán, Gran Buenos Aires, Bariloche, Chaco, Salta, las mujeres de todo el país poniendo al descubierto, en ese saloncito escolar, la gran red mafiosa entre policía, gobierno e iglesia que a cara limpia, operan raptando niñas y niños para prostituirlos y lucrar con sus cuerpitos. Con mirada contemplativa estas instituciones dejan actuar libremente para coronar sus arcas.
Descubrí la palabra "ablandamiento" y su significado cruento. Testimonios de cuerpo entero me hicieron reafirmar las intenciones de los chacales televisivos haciendo apología del delito
El tema principal de este encuentro fue la proclamación de la despenalización del aborto. Aborto legal, seguro y gratuito.
El entusiasmo se contradecía con mi cansancio, las veredas se convertían en un sin fin donde nunca llegabas a las esquinas, las piernas eran plomo encallado pero con la decisión de avanzar, a palabra viva en los talleres para que se escuchen nuestros derechos, entonces entró la intolerancia con sus venias, sus cruces y sus mandatos, a lastimar a las compañeras.
Y sigue la obcecación y siguen las antiparras para no ver la realidad de las miles de mujeres que mueren año a año por abortos clandestinos. O sea, el aborto existe.
Y llegó el día de la asamblea y la plaza se llenó de mujeres de colores que se mezclaban con los paños bañados de artesanías típicas.
Nos arremolinamos bajo el sol que parecía no perdonarnos la impudicia de organizar nuestros derechos que a viva voz iban creciendo desde los árboles.
Las calles se ensanchan con mujeres que caminamos, cantamos, nos miramos...reforzamos fuerzas, entusiasmo, cuando vemos en una esquina, tras una valla, a un puñado de hombres de camisas blanca con las manos en rezo balbuceando un Ave María, con sus ojos que buscaban en el cielo por no atreverse a mirarnos y como fondo las paredes enormes, imponentes de la iglesia. "Postal surrealista", me dije. Pero no, la fila de "uniformados" que los cuidaba me sacudió en realidad.
Cincuenta cuadras de Paraná se abrieron despanzurradas a nuestro paso y alguna que otra cabeza tímida se asomaba por la ventana de algún edificio alto, pero más alto trepaban nuestros pedidos, nuestros cantos hasta recibir la noche y sentar nuestro cansancio en un abanico sobre el asfalto. Más aplausos a las voces que estuvieron militando.
Hoy antes de escribir estas palabras, busqué en internet el significado de "lapacho" y lo primero que leí fue: "planta curadora..." entonces, no leí más.

Marga Chiaro. Actriz, directora.
Integrante y co-fundadora de Red Magdalena Estación JUNÍN
Provincia de Buenos Aires, Argentina

MAGDALENAS TRABAJANDO

Regalos
Situación límite, de Nelly Fernández Tiscornia, en adaptación Patricia Palmer
Dos monjas misioneras. Una crisis de fe. Un matrimonio. Un bienestar que se está convirtiendo en un infierno. Cada personaje abandona algo de sí, intenta regalar una acción que le devuelva algo de existencia, de contacto, de ilusión. Para pensar en regalos. Para hacer. Situaciones límite. Intérpretes: Julia Auge, Zuleika Esnal, Laura Ledesma, Darío Luchetta. Dirección: Laura D’Anna. Sábados, a las 22.30, en Teatro del Ángel, Mario Bravo 1239.


Semillas de memoria en Brasilia y Bogotá
Dirigido por Julia Varley y protagonizado por Ana Woolf, se presentará en el Festival de Brasilia Solos Ferteis, a realizarse entre el 16 y el 22 de noviembre en dicha ciudad.
En dicho festival, Ana Woolf ofrecerá una demostración de trabajo sobre su proceso de entrenamiento y el abordaje teatral y dictará un seminario.
Semillas de memoria también se presentará en el Festival de Mujeres en Escena, que se realizará del 20 al 30 de noviembre de 2010, organizado por la Corporación Colombiana de Teatro de Bogotá. Asimismo, durante este Festival, Ana Woolf dictará también un taller de entrenamiento actoral.

Ana Woolf, asistente de dirección de Eugenio Barba en La vida crónica:
en Polonia (Wroclaw, Instituto Grotowski) se realizó un encuentro de 8 días con 40 participantes venidos de diferentes países del mundo. Por primera y única vez Eugenio Barba (director del Odin Teatret) abrió los ensayos de su último espectáculo La vida crónica, a 40 –en su mayoría jóvenes- directores, actores/actrices, estudiosos/as del teatro. Se trabajaba de 9 a 16.30hs y luego los participantes gozaban de un encuentro de alrededor de 1 hora con Barba en donde se creó un ping pong de preguntas mutuas. "Lo que más me hizo feliz de este encuentro -dice Ana, es ver la nueva generación de teatrantes que se viene, en su mayoría sin inhibiciones, y con un pensamiento y observación muy lúcido. Ojalá se puedan realizar experiencias así en nuestro país."



Gordas en Cali, Brasilia y Bogotá
La obra de Natalia Marcet, con dirección de Ana Woolf, se presentará el 8 de noviembre en el Festival de las Américas y el 13 del mismo mes en el Teatro La Máscara.
Del 16 al 22 de noviembre participará del Festival Solos Ferteis, que se realizará en Brasilia, organizado por Luciana Martuchelli.
El 29 de noviembre se ofrecerá Gordas en el Festival "Mujeres en escena", que organiza la Corporación Colombiana
de Teatro, en Bogotá.
Además, Natalia Marcet dictó el seminario "Mi cuerpo, mi hogar", en el TPM (Teatro Popular de Medellín,) el 3, 4, 5,6 de noviembre. Luego lo hará en el marco del Festival Solo Ferteis, del 16 al 22 de noviembre, y lo repetirá en el Festival "Mujeres en escena", en Bogotá, la última semana de noviembre.

MAGDALENAS TRABAJANDO II: Vuelos


Ciela Asad y el Colectivo poético teatral "Vuelos"

Crónica de la fiesta de los 10 años de "Vuelos"

Por Ciela Asad

El Colectivo con alas festejó con una primera fiesta donde se hizo presente la música a través del Dúo Miñango, La Pollera, Agua y Vino, Domésticos, y terminó con Los Habitué, grupo de tango y murga.
La poesía y el teatro a través de las intervenciones de Claudia Giombini, Eduardo Felipe Fischer y Wen Li kohei,
Hijos zona oeste tuvo su lugar con una mesa de informes, libros, dvd, etc..
Los poetas Alberto Luis Ponzo y María Montserrat Beltrán con una mesa de literatura.
Logramos regalar con la entrada la revista soñada "El barco que parte" revista cultural para jóvenes de 1 a 100 años...
Claudio Turica, compositor de la música original de varias obras de "Vuelos" expuso artesanías de su local: "Folclore Arte Nativo" donde se puede apreciar el trabajo de cooperativas de comunidades aborígenes.
Expuso Silvia Ciurca sus obras: "Indagaciones en papel"
La fiesta comenzó a las 22 hs. en un día raro, hubo que decidir si se hacía o no. El ex presidente Nestor Kirschner había fallecido dos días antes.
Se decidió llevar el festejo adelante considerando que nuestra militancia artística no debe detenerse, todo lo contrario, fortalecerse abriendo espacios nuevos como éste, la fiesta del arte y de la vida.
Se realizó en el primer piso del club mariano moreno de la ciudad de Castelar, donde "Vuelos" (en el entrepiso) tiene su sala y biblioteca.
El espacio fue intervenido plásticamente con un trabajo enorme de todos propiciado por Silvia Ciurca, cortinas pintadas a mano, cajas con fotos de todos los espectáculos...
Excelente sonido e iluminación que crearon un espacio otro. Un ambiente cálido y abierto a las numerosas expresiones.
En una pantalla se proyectaron imágenes de los espectáculos y talleres que se llevan adelante desde el año 2000.
Solplamos las velitas al ritmo de la marcha peronista cantada por Los Habitués, en ese ritual se hicieron presente ex alumnos, hoy actores, estudiantes de dirección, actuales pasajeros de este colectivo siempre en movimiento. Gente de todas las edades, los antiguos, que desde antes de la conformación de "Vuelos" se formaron conmigo en el Living Teatro. Los niños del 2000 , hoy jóvenes actores y actrices, que agitadísimos atendían la barra, cobraban las entradas, atendían a los recién llegados, actuaban, bailaban...Guirnaldas de abrazos, miradas cómplices de tanta andanza compartida.
La vida que se comparte en el teatro. El paso del tiempo en la construcción de este espacio que emergió de mirar a un grupo de niños comprometidos con el teatro como jamás lo había visto y sentido: "locos por el teatro". Responsables del éxito de esta fiesta, codo a codo con Daniel Cuzzolino, el mentor de esta ocurrencia apasionada.
Y más aún, partícipes de una misión que cada día es más abarcativa, que cumple con la misión espiritual del arte: conocernos a nosotros mismos, acrecentar la alegría a través de esfuerzos creativos colectivos.
Por eso...larga vida a "Vuelos", larga vida al "Barco que parte"...y que se realicen los sueños, que vuelen los barcos, que despierten los colectivos, que viva el teatro y la poesía.


Registro de una improvisación
(preparando el trabajo presentado por "Vuelos" para el encuentro Magdalena)

Por Sofía Saranite

Gusanos rodeados de tierra mojada que buscan asilo en otros cuerpos, buscan rearmarse con pedazos de otros cuerpos. El sonido es la expresión más pura del dolor, de la desesperación, y del placer. Gritar calma, salva, relaja. Reír calma, salva, relaja. Ambas generan lágrimas que humedecen más la tierra y los aprisiona con más fuerza. Son niños, son lombrices, son hombres, son raíces, son mujeres, son sombras, son aire comprimido. No son más de lo que pueden oír o hacer oír. El no ser los eterniza y el ser tanto agudiza su penuria, frágil, inmutable. Incluso la risa y el placer son penosos en su condena.



Poema
(fragmento del último trabajo de "Vuelos")

por Florencia

Lamió el dolor más profundo
Y no pudo más que escribir:
Vislumbrar la miseria más oscura desalienta pero no obtura la más certera realidad…vuelve y se sumerge en su cuenco del mundo, la arropan nuevos vestires y arroja amorosamente lo más viejo de si:
Árboles añejos
memoria áspera y dócil
suave y melancólica
recuerdo que no cesa
ni ahoga, ni pesa
La sabia me puebla enorme
y atesora (en su intimidad) en cada rama
la historia de su identidad (la humanidad)
gruñe, grita, sonríe (agudo y aprovecho la gr para sonido gutural y agudo)
el cuenco de nunca acabar


ENCUENTROS MAGDALENA

Encuentros Magdalena y Mujeres en escena

BRASIL - BRASILIA
Solos ferteis, directora artística Luciana Martuchelli
16 al 21 de noviembre, 2010
http://solosferteis.blogspot.com/

COLOMBIA - BOGOTA
Mujeres en escena, directora artística Patricia Ariza (Teatro La Candelaria y la Corporación Colombiana de Teatro)
19 al 30 de noviembre, 2010
www.mujeresenescena.co

ITALIA - TORINO
Magfest, directora artística Gabriella Sacco
1 al 5 de diciembre, 2010
www.magfest.com

ESTACIÓN JUNÍN: crónicas del 2do ENCUENTRO MAGDALENA 2010












ENCUENTRO DEL 19

Por Mariela Díaz

PARTE I: LEYENDO TRES FOTOGRAFÍAS.
Voy a referirme al Encuentro Magdalena del domingo 19 de septiembre de 2010, en el Espacio Crearte, a las 16. Lo haré a partir de tres fotografías que saqué. Esa imagen fotográfica, "sin códigos", espontánea y análoga con la realidad. Y la misma imagen con sus connotaciones, que permite describir y redescubrir una significación, algo diferente en aquello que se muestra. Esa foto, que es el resultado de un encuentro entre un acontecimiento y una "fotógrafa".
Dice Susan Sontag (On photography): "… sacar fotos es un acontecimiento en sí mismo, que tiene derechos perentorios -para interferir, invadir o ignorar lo que suceda-. Cuando el hecho haya terminado, la foto seguirá existiendo, confiriendo al evento una especie de inmortalidad (e importancia) de la que de otra manera nunca hubiera gozado."

Foto 1: Elijo la imagen de una mujer llamada Sabrina que nos ha brindado su canto. No llora, sonríe.
"…Para ver bien una foto más vale levantar la cabeza o cerrar los ojos…no decir nada, cerrar los ojos, dejar que el detalle suba solo a la conciencia afectiva." Roland Barthes. La chambre Claire.

Foto 2: La fotógrafa oficial del evento y su hija nos sacan una foto grupal a todas las asistentes al encuentro. Posamos.
La misma acción en el mismo tiempo. ¿La diferencia? El "encuadre", la retórica de la fotografía. Por mencionar solo dos…

Foto 3: Bailarines de danzas renacentistas. Contemplo el vestuario de la dama. Me recuerda a la pintura de Jan Van Eyck, "El matrimonio Arnolfini". Viajo en el tiempo y el espacio.
"¿Loca o sabia? La fotografía puede ser lo uno o lo otro: sabia, si su realismo permanece relativo, templado por costumbres estéticas o empíricas (hojear una revista en lo del peluquero, en lo del dentista); loca, si ese realismo es absoluto, y, si se puede decir, original, que trae de vuelta a la conciencia amorosa y espantada la letra misma del tiempo: movimiento propiamente revulsivo, que devuelve el curso de la cosa, y que yo llamaría para terminar el éxtasis fotográfico." Roland Barthes, La chambre Claire.


PARTE II: LA MUJER OBRA DE ARTE
Dedico este escrito a Manuel Bartolelli, docente, artista, deportista, militante, ciudadano de Rojas. Fallecido el 16 de setiembre de 2010. A quien celebro haber conocido. Hasta siempre, inolvidable Manuel.
"En efecto, éste es precisamente el camino correcto (…) empezar por las cosas bellas de este mundo y, sirviéndose de ellas a modo de escalones, ir ascendiendo continuamente: de un solo cuerpo a dos, de dos a todos los cuerpos bellos, a las bellas normas, de las normas de conducta a los bellos conocimientos y a partir de los conocimientos acabar en aquel que no es otra cosa que la belleza absoluta, para que conozca por fin lo que es la belleza en sí." Platón, El banquete.

Estimado/a lector/a:
Si no has tenido oportunidad de ir a un Encuentro de Magdalena Segunda Generación, permíteme entusiasmarte para la próxima vez:
Te encontrarás con anfitrionas que preparan el lugar y el banquete (Ana, Natalia, Laura, Marcela, Cecilia).
Hay invitadas que vienen a compartir sus trabajos artísticos.
Están aquéllas que llegan por primera vez. De todas las edades y ocupaciones.
Habremos quienes llegamos desde las ricas tierras del noroeste bonaerense (Junín).
Puede que concurran también mujeres de otros países.
Una vez congregadas, nos sentamos de modo tal que nos vemos y nos reconocemos en este punto de encuentro.
¿Por qué estamos allí? ¿Por qué estoy allí? Porque en ese tiempo y espacio hay transformaciones. Escuchándolas y escuchándome ya no me siento tan diferente. Soy una con cada una de ellas. Porque entre un encuentro y otro el tiempo transcurre y opera el cambio traducido en un logro artístico, en un nuevo paso dado con confianza, en un obstáculo al fin superado.
Como la obra de arte, allí está aquella mujer que revela en su hacer artístico la huella de lo que quería ser y de lo que es de hecho, aún cuando esos valores no coincidan.
Allí está la obra de arte, punto de llegada de su producción. Punto de partida para nuestro deleite y "consumo". Articulándose, volviendo a dar vida a la forma inicial desde diferentes perspectivas.
Allí, la forma imaginaria imaginada por su autora. Allí nosotras, reaccionando.
En el espacio del encuentro, una mujer, cada mujer, muestra, se presenta. Mujer obra de arte, ¿definitiva?, abierta, en movimiento, invitándonos a hacer la obra junto a ella.



Un 19 de septiembre

Por Luciana Marcaida
Son las 7:40 de la mañana, subo al colectivo con destino a Buenos Aires y descanso por 263km. Descanso es un decir, por sólo estar sentada, pero mi mente emprende vuelo por muchos lugares; piensa en esa fecha tan importante (19 de septiembre de 2010) fecha de encuentros y reencuentros con mi presente y mi pasado.
Alguien leería una carta mía a lo lejos, muchos la escucharían. Palabras cargadas de grandes emociones y en un lugar especial y yo soy testigo desde mi sexto sentido. Cierro mis ojos y casi, como por arte de magia, paso a otros lugares y veo rostros de mujeres que nunca vi, rostros de bienvenida, situaciones de mucha incertidumbre y un mensaje a Mariela desde mi celular: "Llego 12:30, voy al centro, si querés nos vemos antes o sino en Almagro". Esta insulsa frase ya me había transportado al mundo real, al tangible y visible. Al rato llegaría su respuesta donde me aclaraba que estaba en lo de Natalia y que me esperaban a almorzar.
Llego y conozco por vez primera a otra Magdalena (Natalia), una chica fantástica con pilas duracell recargables; cuando entre charlas y risas encontramos un nexo, masculino, claro, entre nuestros pasados. Primer tejido de red real. Mariela, al estilo Narda Lepes, cocinaba un plato de Natalia, en este caso, rol de Doña Petrona. Salió muy rico. Ya de a poco me siento más liberada de "aquella carta triste" y la alegría resurge a pasos agigantados.
Luego llegamos al lugar de encuentro: Crearte, que muy gentilmente Cecilia ha cedido para las Magdalenas, allí está Ana al pie del cañón; otra gran emoción: conocer a la fundadora de la red en Argentina, otro de los tantos rostros que me había imaginado durante "mi viaje". Rápidamente percibo un aire muy enérgico, muy movilizador y entre preparativos y mate de por medio comienzan a aparecer más mujeres, o sea, más sonrisas, más abrazos, más tejedoras.
El tiempo parece haberse contagiado de todas nosotras y se consume a pasos agigantados. El clima creado en aquel espacio es el más óptimo para que el grupo se afiance más. Somos una gran red de mujeres impulsadas por un mismo objetivo, el de disfrutar y gozar del arte a nivel personal y de enriquecer y ampliar la red a nivel grupal.
Finalmente va a llegar la despedida, los abrazos y las inmemorables fotos con los rostros bien sonrientes. Mágico y emocionante como todo 19 de septiembre.
Gracias Magdas de Buenos Aires por este segundo encuentro. Gracias Ana por la alegría de haberte conocido. Gracias a todas las mujeres por compartir juntas ese domingo tan especial.

ROSTRO DE MUJER: Gabriela Urrutubehety, de Dolores


Escritora, actriz (a la derecha la vemos como Mme Ivonne del Viejo Criado), acaba de ganar un premio de la Revista EÑE de Madrid, por sus microrelatos.
Vive en Dolores, el lugar donde nació en 1961. Del cual sólo se fue para estudiar Letras en la UBA (Buenos Aires) entre los 18 y los 25 años, en la época del Proceso Militar. A veces cuenta que con sus compañeras, se escondían en los baños para leer a Foucault, absolutamente prohibido en ese entonces, dados los tiempos políticos que corrían.
Volvió a Dolores, para casarse con el novio de toda la vida, con quien trajo al mundo mailto:hermos@s/t_blank mailto:hij@s/t_blank, quienes ya cursan en la Universidad.
Hace teatro como siempre, con sus mailto:amig@s/t_blank de toda la vida, es Licenciada en Letras, periodista, escribe para un diario de la ciudad de Mar del Plata, da clases en la secundaria donde contra viento y marea arma espectáculos con sus mailto:alumn@s/t_blank, y da clases de Literatura a los presos de la cárcel de encauzados de Dolores.
En su decir, "las palabras son el pan de cada día".
No puede escapar al espectro sudamericano de Borges ni del Quijote. De hecho, ya ni lo intenta. Faulkner, Bolaños, Proust, han hecho de lo suyo en cuanto a influjos.
Básicamente narradora, cuentera, novelera, dice que ser periodista la obliga a buscar "el hueso". Por eso, la escritura de los microrelatos parecería facilitada por uno de sus oficios. Si se le pregunta por una imagen que defina el microrelato, dice "las ventanas enfrentadas de una ciudad que te obligan a mirar lo que no querés". Dice que la concisión, esencial en los microrelatos, te obliga a trabajar con el poder multiplicador de la palabra, ser sintética, sin olvidarse que, en definitiva, se trata de contar una historia.
Tiene unos ojos marrones gigantescos, de los cuales emergen una profunda ternura y una melancolía que no se le queda atrás. Ojos que ven mucho y le informan al papel donde sus manos escriben, las cosas que pasan en el mundo que la rodea.
El año pasado publicó por entregas semanales todos los martes, en un blog (http://www.gabrielaurruti.blogspot.com/), su novela y ha colaborado con artículos de crítica literaria en: http://www.letralia.com//t_blank y http://www.revistasnarrativas.com/.

Con un café de por medio y scones de la panificadora Río Río de Dolores charlamos sobre algunos temas:

-¿Por qué publicar por entregas en un blog una novela? ¿Qué te facilita este soporte?
-El soporte facilita, en principio, la publicación: es fácil, es gratis, es de amplia difusión. Pero también facilita el contacto con el lector: te pueden dejar comentarios, te pueden hacer sugerencias, te pueden retar. De hecho, creo que lo más fuerte que ha sucedido con Seguro en construcción es la forma en que los lectores se han enganchado a comentar: no sólo hablan de cuestiones referidas a la novela y su escritura, sino que también les dan consejos a los personajes ("no hagas esto", "tené cuidado con lo otro"), una forma de identificación que tal vez se pensaría más cercana en el cine o el teatro (como cuando éramos chicos y le gritábamos a los payasos). También las discusiones entre los lectores son algo que no esperaba que se diera, y se dan.
En cuanto a la "entrega", no es algo nuevo, es un sistema que arranca del siglo XIX y fue un sistema muy popular, que aprovechaba los medios de ese momento: el periódico o la revista semanal. También fue una especie de fusión entre literatura y "nuevas tecnologías" y, por su carácter popular, despertó el rechazo de la cultura "culta" del momento.

-¿Qué relación hay entre tu práctica de escritura y la cuestión de género?
-En el caso de Seguro en construcción, una línea fuerte de personajes son las mujeres. Me interesa describir modos de vida de mujeres que conozco e, incluso, en el caso de esta novela que tiene un soporte referencial, de mujeres a las que oí contar sus historias. Quiero, en esta novela, reflejar la voz (en el sentido más físico posible), el modo de hablar de esas mujeres porque creo que en la voz, la palabra, está la vida de la gente. Por otra parte, también creo que las historias son parte constitutiva de nuestro ser: así como dicen que estamos compuestos por un 75% de agua, yo creo que estamos compuestos por un 99% de historias. Poder contar las historias es poder vivir las vidas que nos rodean. Y en eso, también está presente la cuestión de género, porque la lucha por la palabra ha sido y es una de las mayores luchas en las que podemos estar involucrados.

-¿Cómo ligás tu escritura al lugar donde vivís? ¿Es internet para vos la forma de poder circular sin moverte de la Tierra, de tus raíces?
-Siempre creí que estábamos condicionados por la tierra en la que, por la razón que sea, tenemos bajo nuestros pies. Yo elegí quedarme en este pequeño lugar del mundo que es Dolores: no será lo mejor del universo, pero es donde estoy (los muertos y los hijos hacen mucho para esta cuestión del afincamiento). Desde acá tiene sentido lo que hago. Indudablemente, en esa dimensión, internet te permite una proyección inesperada. Estoy mirando el mapita que acompaña al blog y veo que hay un lector en… ¡¡¡Turquía!!! (¿Será el famoso turco en la neblina?). Todavía mi mente responde a las coordenadas de Josefina Pasadori, por lo que no me cabe cómo puede haber alguien leyendo mi novela en Turquía, cuando tal vez no se la puedo dar a leer al vecino de al lado. La noción de espacio ha cambiado, qué novedad, y tal vez haya que pensar más bien en cercanías de afinidad, que en cercanías geográficas.

-¿Cuáles son tus obsesiones?
-Pregunta para mi terapeuta.

-¿Cuáles son los obstáculos que como mujer has encontrado en tu práctica?
-Lo peor que me pasó como escritora fue cuando alguien, frente a mi primera novela publicada (Caras extrañas, 2001), me quiso hacer un elogio y me dijo "no podía creer que la hubiera escrito una mujer". Y lo peor es que, al poco tiempo, alguien dijo algo similar. Los problemas de todas son muy similares: la sobreexigencia, el tener que dar permanentemente examen de idoneidad, el reclamo social (no familiar) por un rol más apegado a los modelos tradicionales de madre y esposa ("¿Cuándo atendés a tu marido y a tus hijos, si haces tantas cosas?" "¿Y en tu casa, ¿no te dicen nada?")

-Ligada a la anterior quisiera que me contases tu experiencia en cárceles.
-En la cárcel trabajo con alumnos varones. Ellos tienen madres, esposas, hijas. Ellos son los varones no proveedores, los que no pueden cumplir la función tradicional. Si bien no es un tema que lo manifiesten mucho, es un factor muy fuerte en la vida de una persona privada de su libertad. Los estereotipos de género son muy duros de afrontar para todos.
(He aquí un link a una presentación del trabajo que hicieron en la cárcel: http://www.slideshare.net/gurruti/publicar-un-libro-en-la-crcel
Natalia Marcet
Dolores, setiembre de 2010

II FESTIVAL DE TEATRO ADOLESCENTE

Vamos que venimos

Queridos amigos:
Es para mí una inmensa alegría compartir con ustedes la realización del segundo Festival adolescente "VAmos que venimos". Es un trabajo arduo que realizamos para brindarles a los jóvenes un espacio de intercambio y capacitación. Por otro lado, es nuestra intención mostrar jóvenes comprometidos, activos y con proyectos. Para compartir esta alegría, sería un honor contar con su presencia el próximo jueves 7 de octubre a las 15hs en el salón dorado de la Casa de cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

Cecilia Ruiz, directora del Festival "VAmos que venimos"

www.vamos-quevenimos.com.ar

PROYECTO AMORAS, Caxias, Brasil


Por Mariela Díaz

En Caxias, Brasil, se realiza el Proyecto Amoras. Una entrevista con la coordinadora Justina Andrighetti, nos presenta este evento.

- ¿Cuál es tu participación en el quehacer teatral, actuás, dirigís, investigás, producís?
-Trabalho há muitos anos com teatro, mas tive inúmeras idas e vindas. Fui definir a opção há apenas uns dez anos. Nesse tempo afirmou-se a minha tendência pela atuação, porém já dei oficinas, desenvolvi e dirigi trabalhos em escolas e empresas, temáticos e não temáticos. Às vezes a gente é pega também pela necessidade de produzir e realizar funções não previstas. Mas é interessante porque aprende-se muito e as relações no grupo se equilibram e se humanizam, através desse conhecimento/troca. Tenho também uma tendência forte à gestão de projetos. Estou sempre desenvolvendo alguma idéia e criando espaço para envolver colegas. Foi essa tendêcia, ainda, que me levou a coordenar a Associação Caxiense de Teatro, já há cinco anos. A Mostra de Teatro Mulher em Cena não é o meu primeiro trabalho de produção, mas atualmente é com ele que estou sentindo prazer em coordenar e produzir. E com o Projeto Amoras, estou criando espaços para investigações na área, atualmente com idéias voltadas à dramaturgia e ao teatro junto a comunidades. Quero possibilitar com ele, muitos intercâmbios. Enfim, faço muitas coisas e aprendo com isso, mas quero maior aproximação com o trabalho de atriz. É onde mais me realizo e é nele que qero depositar toda essa experiência.

-¿Cómo es la relación entre el teatro y la gente de tu ciudad?
-Num panorama de artistas de teatro e público, é uma relação constantemente trabalhada. No momento em que você desacelera esse trabalho, tudo desanda. A população esquece que existe o teatro, ou seja, ela não sente falta. Por outro lado, muitas das produções tetarais dialogam pouco com quesotes que dizem respeito ao sujeito e à vida, subjetivas ou não. Então, pode ser que estejamos dizendo pouco ou nada. E uma das coisas que pode estar contribuindo terrivelmente pra isso é o despreparo de quem sobe nos palcos é de quem dá oficinas: nesse caso, na nossa cidade temos professores e oficineiros que mal ingressaram na área e outros que nem teatro fazem!
Essa atitude dissemina uma idéia de que pouco precisa pra se trabalhar com teatro. Então os trabalhos tanto de palco como de ensino acontecem numa superficialidade muito grande, não formam laço, não apaixonam, não transformam.
Cabe dizer que estou generalizando a situação (em número bem menor, infelizmente, existem pessoas que trabalham na contramão disso) e é preciso considerar também que pessoas e grupos de teatro são induzidos a agir daquela forma. As políticas culturais são muito manipuladoras. E, por falta de consciência ou comodismo, aqueles vão ocupando lugares de pessoas mais experientes e transformando a noção de qualidade. É o teatro sob controle. Perdemos todos nós!
O investimento incansável de alguns segmentos, porém, tem rendido boas coisas: temos um festival que acontece há doze anos, o Caxias em Cena, encontros e debates voltados ao teatro de rua, teatro estudantil, encontro de palhaços e, agora, também o Mulher em Cena. Muitos, muitos são os esforços para se conseguir público, e toda vez é uma retomada da base. Mas tem gratificado. Ao menos, ninguém de nós quer desistir.

-¿Cómo y cuándo nace Projeto Amoras?
-O projeto Amoras nasceu esse ano. Uma amiga, Maria Helena Kühner, deu muito incentivo para a realização da segunda edição do Mulher em Cena. Na época eu estava um pouco incerta. E estimulou a realização de outra Mostra, agora de dramaturgia de autoras latino-americanas. Ela já havia feito há alguns anos e passou para mim a idéia de continuidade. Como eu já estava planejando trabalhos em comunidade e ligados a movimentos, também junto a mulheres e sempre com teatro, concluí que precisava de um projeto grande que abarcasse vários outros projetos, até para uma melhor organização e uma mesma ideologia perpassando todos. Então o Projeto Amoras é isso, um grande cesto onde cabem muitas coisas. E pode ser levado pra qualquer lugar.

-¿Podrías comentarnos algo acerca de los espectáculos que se presentaron durante Mulher en Cena?
-Tivemos três espetáculos, dois solos e outro com atrizes e boneca. O primeiro solo, O Torto e seu Duplo, foi um trabalho de mímesis com uma moradora de rua. O segundo, Tantas Outras Quantas, que também usou a mímesis, teatralizou entrevistas feitas com onze mulheres do interior paulista. Ambos trouxeram para a cena questões relativas à sexualidade, opressão, amor, familia, escolhas, etc. Maria Farrar se baseou no texto de Bertolt Brecht, valendo-se de uma boneca e três atrizes-manipuladoras. Entre muitas questões, a gravidez, o aborto e o abandono sensibilizaram muito. Foram espetáculos muito competentes e extremamente diferentes na estética, o que foi enriquecedor. E essa diversidade nas montagens está encantando o público que, também na primeira edição, assistiu a um universo, o feminino, ser captado de tantas formas.
Para o ano que vem, é unânime a opinião de que precisamos aumentar o número de espetáculos. Vamos passar pra cinco peças teatrais. Há quem ainda ache pouco, mas penso que deve crescer aos poucos, cercado de garantias. Já soube de festivais cancelados por falta de verba, acho isso triste. Quero que a Mostra cresça segura também pra não perder a essência com que foi criada. Acredito mesmo que trabalhos assim possam fazer a diferença na nossa sociedade e se tornar potencialmente transformadores. Pra isso, é preciso manter o foco.

Nosso blog: http://www.projetoamoras.blogspot.com//t_blank

Diario de cuarentena. Collage.

Diario de escritura colectiva. Collage de palabras de muchas mujeres, de diferentes oficios, de diferentes lugares, todas atravesadas por...