GORDAS EN TRANSIT


GORDAS en TRANSIT.

Por Natalia Marcet

Lo bueno de los recuerdos es que nos pertenecen. Y nadie te los puede robar, dicen por ahí.
Tardaba en ponerme a escribir para la edición del blog de Magda de este mes.
Escribir significa, para mí, entre otras cosas, dar testimonio de algo que ya sucedió. Documentarlo. Dejarlo asentado para la historia. Y a un mes de haber regresado a la Argentina, no me resigno a que la pura experiencia de la concreción de un sueño se transforme, solamente, en letra escrita. Mi alma aun deambula por cada uno de los seminarios, cada una de las performances, cada rostro, sonrisa o mirada que viví en la sala roja, la sala blanca y la sala negra del Odin, por los pasillos del CTLS, por la suite Royal, la cocina, el Valhalla...por cada uno de los centímetros que significo Transit.
Pero, si no te vaciás no te podés volver a llenar, resuena estos últimos días de septiembre en mis oídos.
Entonces, decido sentarme a contarlo, como se cuenta el secreto más preciado a las personas más queridas: mi mamá y mi papá.
Salí de la Argentina, feliz, decidida a vivir, sin ataduras, dentro de lo posible, esta hermosa oportunidad que me deparaba la vida. Había pedido protección y ayuda. Un día antes había ensayado bajo los ojos de Susana Freire, para que me diera "otra mirada". En Ezeiza, había dejado los extra kilos: ropa, dulce de leche, yerba, programas de mano de Blanca es la noche, que mis papás colocaron en bolsas de supermercado prometiendo guardarlo para la vuelta.
Al poner la pata en el avión me dije: "En 1999, recién recuperada de 14 interminables años de bulimia, fui a Nueva Zelanda, a mi primer Festival Magdalena como participante. Mi miedo, el miedo de mi entorno era: ¿Qué hará esta chica sola y tan lejos con la plata y con la comida? Diez años después Gordas, el solo que cuenta mi "temporada en el infierno", viaja invitado a participar en Transit. Diez años. Una historia. Salir para contar la historia.
No había dormido en todo el viaje. Escuchaba música: "Riders on the store", de The Doors; "Break on through to the other side". Alguna música ambiental.
Al llegar al Odin, veo a Ana salir sonriente y con su rostro coloreado. Salté. Nos abrazamos.
Al entrar encuentro a Julia, a Yamile, a Gabriela, a Luciana.
Ana había preparado sushi para recibirme. "¿Vienes para trabajar en cualquier cosa?", me dijo Julia. ¡Sííí! Aún no podían creer que después del viaje kilométrico, yo estuviera "espléndida". La felicidad.
Allí comenzó la aventura.
Ensayos nuevos con Ana para ajustar "últimas cosas". Ana me pregunta, "¿ensayo previo con Julia, para ayudar a seguir creciendo en el trabajo"? Me asusté. Y le pedí a Ana que la devolución la dejáramos para después. Me equivoqué. Aún creía que yo podía menos de lo que puedo. Aún me veía más frágil de lo que soy, más susceptible. Otra distorsión a limpiar.
Me sumé al trabajo. Días que comenzaban a las 6 de la mañana. Que encontraban huecos donde poder ensayar con Ana en la sala Roja. Y reparar la escenografía que se había roto durante el viaje. Con la ayuda de Fausto, Phillip, Angelo.
Ya había comenzado "En la periferia de Transit" y yo era la encargada de preparar el desayuno junto a Maria, Jess y Meg. Mientras seguíamos con los últimos ajustes para Gordas, y participaba de los seminarios de Julia, Else Marie, Roberta.
Estaba feliz, pero asustada. En el medio, Ana me había propuesto hacer tortas para vender en el bar de Transit. Que contradicción, ¿no?, o qué integración.
El último ensayo antes de la función fue a las cinco de la tarde del 7 de agosto. En la carpa de circo que estaba afuera del edificio. Deborah me había ayudado a ver algunas cosas de manipulación. Francesca me había sugerido alguna que otra cosa.
Caí de rodillas para explicar a los técnicos que debía agujerear la pared para colocar tres pitones: la negociación fue tres pitones, tres tortas.
La noche anterior, entré a armar en sala, la sala Blanca, la misma que en dos oportunidades anteriores había recogido mi sudor de entrenar. Yo soñaba con volver a ella y hacer un espectáculo. Entré luego de ver "The Songs of the Silent", la historia de una sueca que había pasado años en un neuropsiquiátrico. Había llorado mucho al verla, había viajado con ella. Ella era mi compañera de habitación en la suite Royal.
Esa noche, Ana y Francesca me ayudaron a colgar la escenografía. Ahora quedo yo, les dije, y me quedé sola en sala. Comenzaba a habitarla.
Debía cocinar las tortas de Gordas. Debía arreglar dispositivos técnicos.
Terminé de trabajar a las 3 de la mañana. El vestido debería guardarse en el camarín, porque por la mañana estaba el seminario.
A las 11 me levanté. Yamile me había reemplazado en la preparación del desayuno, me dolía todo el cuerpo. Comencé lentamente a hacer las cosas necesarias. Francesca me había regalado un delantal dado por su mamá.
Al llegar Ana, me dijo: "Hoy es fiesta". Claro que sí, pensé.
Una traducción, hecha contra reloj por Zunilda Roldán desde la Argentina y corregida por Ana, aguardaba impresa en una mesa presidida por un cartel impreso por Anne Savage, que en inglés lo ofrecía a quienes no hablasen el castellano para que lo leyesen antes de la función. Yo había ensayado en la Argentina el monólogo del principio en inglés, pero habíamos desistido por esta vez de hacerlo.
Antes de la función, le dejo una invitación con un alfajor a Julia para que viniera. Ella me pregunta si quería que entrase a sala para ver si estaba todo en orden. Le dije que sí. La imaginé en un punto del público, así como a Ana, a Francesca y a Deborah, también a Luciana, a Fausto, a Else Marie, a Roberta, a Donald, quienes me habían acompañado, a Jill, con quien estaba trabajando para The acts.
Entonces llegó el momento. Allí estaba yo, detrás de la mesa con la crema, las bases de las tortas. La gente circulaba a mi alrededor. Luciana se acercó y me sonrió, yo batía la crema. Algunas, Patricia Ariza por ejemplo, me preguntaba: ¿la comeremos? Jill sonreía desde lejos, Geddy me miraba con sus ojos picarones y cómplices, mientras Ana, mi directora, mi hermana del alma, me cuidaba con sus ojos brillantes como un amanecer. Por allí deambulaban Madeline y Helen Varley de Nueva Zelanda, Deborah, me faltaba Sally, no podía dejar de pensar, mientras batía la crema, que Nueva Zelanda había sido la primera salida fuera del agua.
Salir para contar la historia.
Dediqué la función a Ana, a Julia, a Sally, a mi mamá, a mi hermana Virginia (muerta) y a mi abuela Kungatá (artista frustrada).
La noche anterior, por teléfono, mi mamá me había dicho que yo era una heroína. Una sucesión de imágenes caen sobre mi memoria y quisiera ser una cámara fiel para construir el story board de mis recuerdos en cada una en cada una/o de las/os que lean este escrito. Pero pareciera que a veces sesgamos.
Comencé a temblar. Entregué una torta a Phillip (a sus ojos celestes como el mar) y otra a Angelo, para que las guardasen en la heladera y entré a sala.
Ana me abrazó, Julia (con su hermoso saco turquesa y dorado de reina hindú) me abrazó. Abracé a Francesca (que estaba muy emocionada) y entré al vestido que forma parte de la escenografía.
"Naty, tenés que salir para contar la historia" dijo Ana. Otra vez, como cada vez que viajamos juntas con Gordas. Me temblaba la voz. "Mi voz tiembla y voy con ella", dice Julia... Fui con ella.
Una soga se trabó, pero eso no importaba. Diez años después estaba en el lugar deseado, haciendo lo deseado: contar la historia. Mi historia. La historia de una mujer, todas las mujeres que deambulan perdidas por la frontera mental, la periferia de la normalidad, el precipicio.
El teatro me daba nuevamente esa posibilidad de transformar, de convertir: lo que había sido mi veneno es mi alimento.
Posibilidad de adueñarme de mi vulnerabilidad. El centro era ése, no más espejismos de fortalezas mentirosas. Adueñada de mi vulnerabilidad, cuento. Cabalgo una y otra vez mi historia porque el teatro me da las herramientas para hacerlo, para entrar y no desbocarme en ella.
Allí estaba yo, en ese lugar, en ese momento para el cual había trabajado tanto, para transformar.
Escribo esto y una lágrima me recuerda que todo ya es recuerdo, tal vez uno de los más bellos.
Final de la función. El aplauso estalla, me llena el corazón. Veo lo ojos de Ana, los de Julia, los de Francesca, los de Madeline. Me invade una timidez suprema y no puedo quedarme para decir nada ni para agradecer nada. Ya todo había sucedido durante la performance. Me siento desnuda. Me siento adulta. (El rostro de niña no pierde su frescura y se hace mujer).
Salgo a esperar a quienes me habían honrado con su presencia con un pedazo de torta, como siempre luego de cada función. Julia se acerca. "Ahora si podemos hablar ¿no?" Sí quiero. Quiero tu devolución. "Luego te doy el regalo que tengo para ti", dice y se aleja con su saco de reina. Ana me abraza. Yo lloro y ella me dice: "convidá a tus invitados que hacen fila para saludarte".
Los ojos de Luciana, la cara de Geddy y sus palabras, el abrazo de Madeline, el cuidado de Francesca, los ojos de Torgeir, la sonrisa de Anne, los ojos de Donald, los gritos de Fausto, Sabrina, repitiendo una frase del espectáculo, alguien que me dice "es universal". Las palabras "fantástico", "brillante", el amor y el abrazo de Else Marie, de Mónica, de Adriana, Sandra, Hisako, todas y todos, cada una de las personas a quienes todos estos años había encontrado en algún lugar aprendiendo, mientras Gordas se maceraba para poder salir al mundo. Patricia Ariza diciéndome "tienes que venir a Colombia", y Mónica, "tienes que venir a Brasil". María Porter abrazándome, charla posterior con Hill: "Well done". "¿Y cómo es ahora?", me pregunta. "Con líos en los vínculos", le respondo. Entonces ella dice: "Bienvenida a la normalidad".
La normalidad. La deliciosa normalidad.
Luego de todo esto vendí tortas en el bar de Transit.
¿Me miraban distinto después? ¿Me miran distinto, ahora? No. Soy yo la que se mira diferente. Pienso: cada vez que hago Gordas hago centro. Mi limpian. Me limpio. Ritualizo eso que en un momento de pérdida de sentido de la vida me dio aire para continuar: "aún no hice en teatro todo lo que tengo por hacer."
Transformar el veneno en alimento, menuda tarea. El teatro lo hace posible. Transit.
Salir para contar la historia. Hacer el trabajo. Cruzarse. Intercambiar.
Al volver a la Argentina tomo decisiones que cambian radicalmente mi vida. Queda mucho por decir. Seguramente la parte de mi alma que aún deambula por allí se las guarda, retacea su vuelta. Aún no quiere llegar.
Gracias Julia, gracias Ana. Por muchos Transit más.

ROSTRO DE MUJER



Blanca Rizzo

Entre el arte y la política
Segunda parte

Por Laura D’Anna


LA MOVIDA DE LOS 80

¿Cómo fue tu participación en el under de los 80?

En los 80 participé de movidas inolvidables. Había un contexto político muy fuerte después de la dictadura que hacía esta clase de cosas posible.
El Grupo Escombros de La Plata con Héctor Pupo, J. C. Romero, D´Alessandro, Luis Pazos entre otros, organizó una movida que incluyó a más de 700 artistas: pintores, escultores y demás artistas plásticos que trabajaron con los desechos del lugar sobre una cantera abandonada de 400 m2 en las afueras de la ciudad. Arte efímero. A la noche, y bajo la luna llena, se prendió fuego a todo. Y la visión de ese fuego bajo la luna, enmarcado por banderas negras y rojas que eran movidas por zanquistas bailarines, no la olvido más. Yo fui la organizadora, por pedido de Coco Bedoya, del colectivo que salió desde Buenos Aires para La Plata.
Luego, en el año 90 o 91, se hizo otro evento parecido en una fábrica tomada en Avellaneda.
Todo este material me lo está pidiendo gente que está investigando esa época.
En el 89 participé, acá en Buenos Aires, en el evento que se llamó Bicicletas a la China, una denuncia de lo que fue la matanza de estudiantes en Tiananmen en junio de ese mismo año. Una tarde, en la ciudad de Buenos Aires, 200 personas en bicicleta iniciaban la perfomance. Ante el sonido de un gong, todas caían. En un momento de la “maratón”, justo en la esquina de Av. De Mayo y Florida, aparecí haciendo un solo de danza en la calle. Tenía la imagen de Isadora Duncan en la cabeza. Me había hecho una túnica con una tela roja que me había comprado. Me acuerdo que ese día salí del Banco donde trabajaba y me cambié en el baño de un bar. Esto ya es histórico, tiene 20 años.
Siento que fui una de las que introdujo la danza-performance en esa época en estos espacios. Antes no existía en estos medios. Krisha (la mujer de Miguel Abuelo) y yo. No tengo casi registros: no hay fotos ni videos casi. No había conciencia del registro.

Algo quedó registrado sin embargo. Cuando le hice la entrevista, Blanca me pasó un DVD con el maravilloso montaje de Bicicletas a la China. Año 1989. Cuando la vi aparecer, toda de rojo, danzando sobre el pavimento, veía no sólo a la Isadora que yo tenía en mi cabeza sino también a la Blanca niñita que se encerraba a bailar en el living de su casa con vestido largo y pelos ensortijados. Abierta. El living de la casa se derrumbó (o lo derrumbaron) y Blanca desde entonces danza (o hace danzar) de puertas abiertas de par en par, a todos.
Como en aquel under porteño del que formó parte, va a seguir eligiendo la calle como espacio de creación.


PERFORMERS EN ESPACIOS NO CONVENCIONALES: ENTRAR POR SORPRESA

¿Cuáles son los antecedentes de EL ENTRE?

Antes del Entre se fueron armando grupos de investigación basados en técnicas de improvisación y composición que devinieron en producciones performáticas en espacios no convencionales.
En el año 2002 el “Laboratorio de Improvisación e Investigación Escénica” con 12 integrantes entre ellos bailarines, actores, performers, mimos, clowns y músicos en Extensión Universitaria de la Facultad de Psicología (UBA).
En el año 2004 recibo el apoyo de Pro-danza y con bailarines del grupo anterior y nuevos realizamos un proceso con la mismas características de investigación que terminó con funciones en el Teatro del Viejo Palermo.
En el año 2005 y 2006 quedó conformado un grupo con Juan Manuel Iglesias y Carolina Cazzulino -Quarks-performers urbanos. Cuando empezamos estuvimos en un galpón de unos amigos pero era muy trabajoso acondicionarlo, ya que allí se realizaban fiestas. Como no teníamos plata nos fuimos a ensayar al campito donde esta la Flor de metal gigante, cerca de ATC. Volvimos desmoralizados, estaba lleno de espinas. Ese día subiendo con nuestras bicicletas descubrimos la rampa de la explanada de la Biblioteca Nacional y “nos la apropiamos”. Montamos e interpretamos la obra allí mismo. A partir de allí, quedó visible ese lugar. Horacio González, el director de la Biblioteca, nos dio posteriormente el permiso para trabajar allí.
Nos invitaron para ir a La Habana en movimiento, un festival de danza, pero no fuimos porque no teníamos con qué pagar los pasajes y fue imposible conseguirlos a pesar de las gestiones. Después salimos seleccionados en el Festival de Danza Contemporánea que se realizó en verano del 2007 y también entre 80 proyectos en el Festival “Nuevas Tendencias Coreográficas”. Fue mi momento de estar en el “circuito”. Yo venía de otro lado. El “circuito” no me interesó. Y volví a lo mío. Formé EL ENTRE. En el 2007 hicimos una convocatoria y acudieron muchos, se ve que nos conocían por Quarks. EL ENTRE es un grupo de investigación y producción performática en espacios no convencionales. Nace para intervenir facultades, espacios públicos, barrios periféricos, cárceles, como herramienta artística, política y de producción teórica.
“Poner el cuerpo en una escena no preparada, es entrar en una zona de riesgo, de llamado de atención, de apertura mental y sensibilización del observador y por lo tanto es un hecho político aunque su base sea artística. He aquí el carácter performático de este grupo: irrumpir, asombrar, transformar, entrar por sorpresa, involucrar al otro, sacarlo de su comodidad, de lo que tenía pensado de antemano. EL ENTRE otorga así otro sentido a los espacios del tránsito cotidiano y sus lenguajes propios utilizando el lenguaje del cuerpo, un cuerpo expresivo, como instrumento social y disparador para estimular nuevas percepciones.” (carpeta de presentación del Grupo)

Fuimos a ver a EL ENTRE. Quedamos en encontrarnos, Ana Woolf y yo, el martes 1 de septiembre en la puerta de la facultad de Sociología para asistir a un FORO sobre ¿Qué cuerpo(s)? Reflexiones sobre la corporalidad en y desde experiencias colectivas (como parte de las actividades que el Grupo de Trabajo Sociología de las emociones y del cuerpo tenía previsto desarrollar en el marco del XXVII Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología. ALAS)
Sabíamos que iba a estar
Blanca Rizzo y que iba a entrar, en algún momento y por sorpresa en el aula donde transcurría el Congreso, el grupo EL ENTRE.
Y entró. Un muchacho desbocado atravesó la ronda de presentación del Foro y parecía dispuesto a romper todo, detrás venían los demás performers intentando atraparlo. Hasta aquí nada inesperado para Anita y para mí: la actuación. Ya sabíamos, los esperábamos. Pero hete aquí que un señor, fornido y decidido cual bombero voluntario que no medita ante el peligro y se lanza a salvarnos de las llamas, se levanta de entre los asistentes del Foro y se lanza vertiginosamente a intentar maniatar al “loco”, a sofrenar, a reprimir, a aquietar. Blanca -y no sé si alguien más- con un gesto seguro salió a contenerlo a él: con una mano
firme le indicó en silencio que no había nada que temer, que eran los performers.
El señor, confesaría unos minutos más tarde, había trabajado durante mucho tiempo como enfermero en un neuropsiquiátrico. Su cuerpo reaccionó, “entró”. Lo confesaría con desconcierto
y un poquito de vergüenza.
Todos quedamos temblando.
Al terminar la perfomance los artistas del ENTRE entregaban un sobre con papelitos que contenían palabras o grupos de palabras para que uno se arme el propio mapa de significados. Yo armé éste:

ESPERANZA: nuestro cuerpo nacional roto convoca identidades sumergidas (esas voces acalladas) para com-partir y con-movernos.




¿El Entre participó en el Festival de danza contemporánea de Concordia, tu ciudad natal?

Sí, y fue genial. Teníamos alojamiento, comida, cachet. Nos venían a buscar en la combi. Un lujo. Nunca en mi vida...
Me pregunto, ¿hasta dónde no debiera ser todo así?
Nosotros no sabemos cómo hacer plata. Y es raro, porque por un lado queremos ir a lugares no convencionales, pero a su vez esto te lleva a empantanamiento de no poder hacer un mango, de no estar en un circuito mucho más protegido. Es complicado... Hasta dónde radicalizo la historia y me banco lo que sea, y hasta dónde quiero el placer que significa estar en los circuitos de danza. Esto lo quiero estudiar y decidir en grupo. Hay gente que se fue porque se agotó, y yo misma también por momentos me agoto. Hay que abrir esta discusión.




Esto tiene que ser una decisión política...

De hecho yo estuve 6 años en COCOA, una asociación de coreógrafos asociados, trabajando por los derechos de nuestro hacer y colaboro como puedo con el trabajo que está haciendo un grupo de coreógrafas por la Ley Nacional de Danza mediante la cual se pueda crear por fin un Instituto Nacional de Danza, ya que no existe. Sé que esto no se va a solucionar ahora, pero se está trabajando. Y si sale, va a haber partidas presupuestarias para solventar proyectos. Nosotros nos la pasamos presentando proyectos para obtener subsidios, pero hasta ahora no obtuvimos nada. La performance ni siquiera está contemplada.
“La calle. Lugar donde conviven los olvidados, la exclusión y la inclusión, el llanto y la risa; la violencia y el juego, ese lugar común y ajeno donde convergen distintas realidades que inevitablemente dejan huellas, tan perceptibles como invisibles: las que dejan los cuerpos por hambre, por frío, por represión, y las que en ellos quedan.” (sinopsis de Cronotópicas de El entre)

MAGDALENA ADOLESCENTE


I FESTIVAL DE TEATRO ADOLESCENTE
"Vamos que venimos"

Por Cecilia Ruiz
Directora de "Vamos que venimos"

Queridas Magdalenas:
Quiero contarles cómo fue el Primer Festival de Teatro Adolescente "Vamos que venimos" que se desarrolló del 10 al 13 de septiembre pasado en la Ciudad de Buenos Aires, con una gran participación, intercambio y emoción.
La participación de los chicos y del público en general a todas las funciones fue más de la esperada. Las salas estuvieron llenas y el entusiasmo por aprovechar cuanta propuesta había en el evento se palpitaba en cada lugar del Festival.
Las propuestas fueron muy variadas: 15 espectáculos de diferentes lugares de la Capital y la provincia de Buenos Aires. Mar del Plata, Pergamino, Barracas, Balvanera, Liniers, Mataderos, Marcos Paz, Congreso, Villa Crespo, Berazategui, Moreno, Caballito, Flores, Parque Chacabuco, se encontraron, se escucharon.
Versiones de obras clásicas como una versión de Romeo y Julieta hecha sainete criollo (Boedo); La casa de Bernarda Alba, versión en clown de Mariel Lewitan (Parque Chacabuco); obras de autor como Lombrices de Alvarado (Pergamino) y La edad de las máquinas( Berazategui), escrita por Florencia Aroldi donde habla de los humanos convertidos en máquinas, con un texto verdaderamente original que ganó el premio de mejor texto dramatúrgico; Desde lo más profundo, monólogo de Juan Laso y Valentín Mederos, un joven actor y dramaturgo muy talentoso (Balvanera). También se tocaron temas sociales como Bang- Bang, you are death (Mar del Plata), que habla de la violencia escolar y del asesinato en el colegio de unos adolescentes por otro adolescente. También El pulso perfecto, una creación colectiva que habla sobre el embarazo adolescente y el HIV (Moreno).
Todo esto desarrollado en las cálidas salas del Beckett, La Comedia, El Globo, Santa María y Mediterránea.
El intercambio fue dado y expresado con creces. Por las mañanas, en el IUNA (sede Venezuela de artes dramáticas), se desarrollaron durante la mañana y hasta las 16, los talleres de prestigiosos docentes. Los chicos se presentaron ávidos de aprender y los docentes, de un modo muy generoso, lograron el intercambio. Los docentes proponían y los chicos respondían, preguntaban, realizaban ejercicios, ponían el cuerpo a disposición de la modificación que este intercambio les provocaba. Todo era bullicio y, de repente, lleno de un gran silencio y un enorme respeto. Los chicos salían radiantes diciendo frases como "Lo que viví acá no me lo olvidó más", "¡Este profe es un genio!", "Salí con una energía maravillosa"... en fin una fiesta del arte.
Allí estuvieron Ana Woolf, Mauricio Kartun, Los Macocos: Daniel Casablanca y Martín Salazar, Darío Levin, Enrique Federman, Juan Moreno y La Chilinga.
También el intercambio estuvo en los paneles, mediados por Marcela Bidegain, Cecilia Ruiz, Nora Lía Sormani y Jorge Dubatti. Dados también en el IUNA, los chicos contaron sus procesos de gestación de los espectáculos, los lugares y horarios donde se reunían, quienes los acompañaban. Con una claridad asombrosa, con gran disponibilidad de escuchar al otro que tenía una realidad muy diferente a la propia, se desarrollaron estos paneles. Con respeto y con la necesidad de compartir vivencias muy sentidas. Dando lugar a que todos opinen, se decían frases como estas: "Es que el teatro es como una droga, no se puede dejar..." "Yo trabajo todo el día y voy a la noche al colegio, pero me hago un tiempo para teatro, porque si querés, podés" " El teatro es algo que están como en los poros de la piel y quiere salir". "Nosotros ensayamos donde podemos, en el living de mi casa, corriendo los sillones y mi vieja me banca".
Era realmente emocionante, digno para que nosotros, los adultos escucháramos. De ese modo, escucharnos a nosotros mismos cuando decíamos cosas parecidas, era como renovar aquello por lo cual estábamos allí.
Casi 3000 personas participaron del festival. La emoción estuvo instala desde el comienzo con las palabras de la Defensora del Pueblo Alicia Pierini, el secretario general del IUNA Sergio Sabater, Ana Woolf como representante de los docentes y regalándonos su experiencia en el Odin Theatre de Eugenio Barba.
La emoción también apareció: viendo a los chicos entusiasmados, a las 9 en punto, medio dormidos pero muy dispuestos en la puerta del IUNA a tomar todo lo que se pudiera aprender, En las funciones, ansiosos y felices por la realización de sus espectáculos en las salas elegidas. Con la guía en la mano para poder trasladarse a todos los teatros y poder ver a todos lo compañeros. En el final de fiesta con la entrega de premios, absolutamente repartidos y festejados por todos, dados por el jurado: María Onetto, Ricardo Talento y Luciano Cáceres.
Terminando todo con los chicos bailando al son del La Chilinga gritando "Vamos que venimos" y anotando los mails de todos para hacer una larga lista. Mientras, adentro, los adultos no dejaban de felicitar a la organización del festival por la idea y por el desarrollo del mismo. Abrazos, risas y lágrimas de emoción. ¡Una gran fiesta de la vida!
Gracias Magdalenas por apoyarnos y por compartir esta hermosísima experiencia.


Primer Festival de teatro Adolescente
http://www.vamos-quevenimos.com.ar//t_blank

LAs MAGDALENAs DE PROUST


por Ana Woolf

El año pasado tuve el privilegio de trabajar por un par de meses, como archivista, en el CTLS (Centro de Estudios de Laboratorio Teatral) y el destino quiso que me “cayeran en mano” unos papeles amarillos escritos con una Olivetti probablemente, con palabras ya borradas por el tiempo... Era la transcripción hecha por Marianne Ahrne, estudiosa de teatro y también directora de cine, de los seminarios que Jerzy Grotowski dictó para actores, en su mayoría escandinavos, en 1967 y 1968 en Holstebro, Dinamarca, en la sede del Odin Teatret.
Era imposible escanear esas páginas así que con alegría inconmensurable y muuuuuuuuuucha “hambre” me puse a transcribir esas páginas que se volvieron una caja de Pandora. Grotowski hablaba en francés, por eso elegí dejar algunas de sus palabras-máximas-casi órdenes- en francés, para dejarles la musicalidad exacta que tuvieron en el momento de ser pronunciadas.
Parte de este escrito fue publicado en el libro de la estudiosa de teatro Mirella Schino (Universidad de L’Aquila, Italia, y colaboradora de Eugenio Barba, integrante también del staff de estudiosos de la ISTA –International School of Theatre Anthropology). The alchemist of the stage, ed. 2009...


Querida Mirella,

Heme aquí sentada tratando de escribir algo que no sé bien aún qué es. ¿Impresiones sobre el hecho de haber visto y transcripto las palabras de “El Maestro”...?
No fui ni soy una gran lectora de la Biblia. Creo que la única Biblia completa que he leído ha sido el Viejo Testamento, una versión para niños. Ya adulta y probablemente para sentirme segura y dar más peso y valor a mis palabras y textos he vuelto a recorrer esas páginas en busca de alguna de sus fantásticas historias, de sus increíbles relatos. Pero siempre han sido para mí relatos mágicos, de panes y peces que se multiplican y sirven de alimento a un pueblo; del maná que cae del cielo, de las aguas de un Mar Rojo que se abren y cierran luego de dejar pasar al pueblo judío. Es el relato también de una relación entre un maestro y sus discípulos. Es también un relato de traición.
Pero, volviendo al inicio, no fui ni soy una gran lectora de la Biblia. Sin embargo, aquel mágico día en donde al CTLS comenzaron a llegar cajas y cajas de papeles amarillentos, transcurridos por el tiempo, y que lo habían incluso sobrevivido, viejos artículos de diario, correspondencias entre Eugenio Barba y gente que hizo la historia del teatro, tarjetas postales, escritos a mano, con tachones, escritos más contemporáneos aún con la vieja Olivetti... ¡¡¡ORIGINALES!!! Con la letra original en francés, en danés, en polaco, en castellano, en inglés, en noruego, en italiano..., de hombres y mujeres que soñaron un teatro mejor y sobre todo “ètico”.
Era una danza macabra de años que pasaban delante de mis ojos. Era la historia del teatro que se abría entre cajas de cartón, polvo acumulado y nuestra ansiedad de querer verlo todo, comerlo todo. ¡Qué banquete Mirella! ¡Qué banquete! Era el archivo de Eugenio Barba que asomaba por primera vez, luego de años de encierro, a la luz del Centro que él mismo había decidido crear para que ya no descansara más. Para que volviera a vivir. Y he aquí como vi en la medida en que esas cajas se iban abriendo, que los panes y los peces comenzaban a multiplicarse. Que las aguas se abrían y podíamos pasar hacia ese otro lado de la historia: la más íntima, esa que aún no se cuenta en los grandes libros de historia. La magia estaba allí delante de mis ojos. El banquete también, a comer entonces!
Ah! Me olvidaba de contarte que soy alérgica al polvo. Pero de esto ni te enteraste, sólo nos hemos dicho “salud” cuando alguna de las que estábamos allí estornudábamos mientras continuábamos devorándolo todo.

La primera vez

1981. Tengo 13 años. Los 13 años de antes, esos del siglo pasado. Estoy en Buenos Aires, Argentina, mi país. Es viernes a la noche. Aún dictadura militar. Una más. En general no salgo. Elegimos con mis padres algún programa de televisión para mirar. La televisión, aquella, es aún en blanco y negro. Olvidaba: no hay control remoto, la comodidad del zapping se hace entonces más dificultosa. Aparte de todo tenemos sólo 4 canales, públicos. “No hay nada” dice mi mamá y se va a leer un libro. Yo demoro la separación de esa “caja boba” y dilato aún mi estadía desparramada en el sofá tratando de distraerme con un programa “polular” o “la expresión de una nueva clase de porteños”(como dice Carlos Ulanovsky, un intelectual argentino). El programa es “No toca botón”. Todo gira en torno a un verdadero capo cómico: Alberto Olmedo y a sus espaldas otro actor Javier Portales. Forman la dupla de los viernes a la noche. Hay mujeres “ligeras de ropa”, vedettes, chistes con doble sentido y diferentes personajes que entran y salen siempre con una gran y profusa verborragia. Entre medio de todo este aparecer y desaparecer de situaciones, nos instalamos ahora en el consultorio de un psicoanalista, Portales elegantemente vestido, está sentado y espera. Lee un libro gordo. Entra Olmedo también elegantemente vestido y con un libro gordo en la mano. Se sienta a su lado, abre su libro, comienza a leer. Luego de un minuto televisivo mira el libro de su colega y seriamente le dice:
Stanislavski?
No, Grotowski – contesta Portales seriamente.
Portales mira ahora el libro de Olmedo y señalándolo le dice:
Grotowski?
No, Stanislavski

Intercambian luego algunas frases que hacen reir al público allí presente por la seriedad con que las pronuncian. Todo se vuelve una parodia a la intelectualidad de la clase media argentina. ¿A los actores que se llenaban la boca con el psicoanálisis y las nuevas teorías teatrales? Borges y Alvarez (los nombres -no inocentes- de los personajes de ficción de Olmedo y Portales) hablan sobre “el método”. Improvisan diálogos fuera de libreto sobre “El método”, método que por otro lado, al menos uno de ellos Portales, había leído durante su formación teatral.
No recuerdo qué sucede luego. Pero sí recuerdo lo que que quedó en la cultura popular y en nuestra clase intelectual “teatral” como muletilla: Stanislavski no Grotowski. Grotowski no Stanislavski. No sabía muy bien quiénes eran, pero algo habían tenido que ver con la historia del teatro. Y por alguna razón se debía elegir entre uno y el otro.

¿Y si digo Grotowski?

Nada nuevo bajo el sol. La dicotomía existió siempre en nuestra mentalidad argentina. Latinoamericana. El extremismo también. Si estabas de parte de uno no podías estar de parte del otro. Y esta oposición marcó y marca la historia de la práctica teatral. Pero, a parte del sketch que popularizó el capo cómico argentino, y que puso en boca del “pueblo” a los dos grandes maestros del S. XX, ¿cómo llegó Grotowski a los otros? ¿A los que en aquella época ya hacían teatro, a los que ya el cuerpo les estaba quemando?
Elegí algunas personas que conozco, pertenecientes a diferentes áreas del quehacer teatral y a distintas generaciones. La pregunta fue: “¿...y si digo Grotowski?”
Y como siempre sucede en Latinoamérica, nos encontramos con las conocidas, ansiadas y muchas veces clandestinas y misteriosas fotocopias...
Beatriz Seibel (estudiosa e investigadora independiente de Teatro): “Si digo Grotowski me acuerdo de teatro pobre, despojamiento, el actor como la clave única del teatro, misteriosas fotocopias que sólo algunos privilegiados tenían de la última novedad europea. Y más allá de técnicas de actuación y entrenamientos, esa clave del actor como único protagonista del teatro después de sacar todo, trajes, luces, muebles, escenografías, etc., que comprobé en mi trabajo cuando dirigía teatro.”
Susana Freire (crítica de teatro y sub-editoria de la sección Espectáculos del diario argentino La Nación): “Sin lugar a dudas, al mencionar a Jerzy Grotowski enseguida se me presenta la imagen de uno de los grandes renovadores de la escena del siglo XX que volcó una nueva mirada sobre la escena mundial. Me remitió a las raíces del teatro occidental el hecho de que, para él, el teatro fuera un espacio para la comunicación espiritual donde se valora el poder catártico de esta ceremonia escénica y se recupera la noción de un acto ritual dedicado al público. Me tocaba en la época esta necesidad y percepción de suprimir elementos escénicos para lograr la pureza estética. Su noción de “teatro pobre”, para alcanzar una síntesis hasta entonces desconocida en donde se enfatizaba la labor del actor como eje del espectáculo y la importancia de la interpretación corporal y vocal.”
Blanca Rizzo (coreógrafa y bailarina): “Si digo Grotowsky digo autosacrificio del actor. Un actor convertido en fuente de luz. Un actor completamente desnudo en actitud de ofrenda. Grotowsky inventa un método de entrenamiento y de pensamiento que en vez de agregar, quita, para llegar al hueso, para llegar a la médula (él lo llama la vía negativa). Además, hay en él un hacer desde una inteligencia grupal colectiva. Pensar, producir, con y desde el cuerpo buscando una verdad que sea profundamente humana. Que produzca la total aceptación de un ser humano por otro.”

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Soy de espíritu latino, de orgulloso espíritu latino y creo que cuando no podemos tener acceso a lo que creemos necesario para el devenir de nuestro oficio, cuando por motivos económicos lo que llamamos y creemos “cultura” nos pasa por delante, inalcanzable, entonces hay que robarla, como sea, como podamos. La historia del teatro, al menos en Latinoamérica, pasa también por la historia de los libros que han sido fotocopiados, prestados, escondidos y muchas veces quemados. Así llegó también Grotowski y su Hacia un teatro pobre, así llegó también Barba y su Arte secreto del actor, entre muchos otros libros. Grotowski era un “misterio” como lo dice Beatriz Seibel, no sólo por la manera en que circulaba sino también por las diferentes y ahora hasta divertidas decodificaciones que se hacían de sus ejercicios, de sus fotos... La “teoría del malentendido” fue la que generó en muchos grupos latinoamericanos el nacer de una técnica propia. Creyendo copiar lo que decían los libros europeos, encontraron otra forma, a través de esa “libre interpretación”.
A aquellos a los cuales les quemaba el cuerpo y la garganta de ver y transitar un teatro tradicional, de ver los escenarios plagados de nuestro estilo tan “expresivamente latinoamericano”, del deseo no por actuar sino aún más por querer encontrar también una técnica, una disciplina y sobre todo una ética y una metodología, se encerraban por las noches (luego de trabajar todo el día en cosas que no tenían que ver con su oficio) a interpretar las palabras de “El Maestro”. No importa cómo era en realidad el verdadero ejercicio, hubo tantas interpretaciones de los mismos como grupos se han juntado para decifrarlos. Aún hoy hay muchos que no han tenido el privilegio de ver una imagen de Ryszard Cieślak haciendo los ejercicios plásticos ni escuchado la voz de Zygmunt Molik o Rena Mirecka (grandes actores de Grotowski), lo que verdaderamente importaba y sobre lo que no había duda (como se ve en todos los escritos que he encontrado) era que el actor era el único protagonista del teatro, de un teatro “pobre”- (muchas veces también esto malinterpretado: pobre no significa “miserable”).
Había algo de “algo más” en esas “fotos grises, blanco y negro” de un texto que había “cambiado en muchos de nosotros el valor y el sentido de nuestro hacer teatro”. Pero ¿qué? “¿Una verdad profundamente humana?”.
Lo cierto era que una vez abierta lo que para muchos se convirtió en Biblia, “nada pudo luego volver a ser como antes”. Esas páginas venidas de un continente lejano, robadas a una cultura también lejana comenzaba a dar “sentido a nuestra propia vocación teatral” en un país azotado por dictaduras y muchas veces por la facilidad y demagogia de una cultura populista y no popular.

Ne jouez pas!
Nunca conocí a Grotowski. Me hubiera encantado ver su cara al contarle que se había vuelto famoso y ¡popular! entre los argentinos en la década de los ’80 a raíz de un programa de televisión! Imagino que su comentario y su cara hubieran sido las mismas que la de Borges quien respondía siempre al respecto con una nueva ironía, aunque creo que en el fondo se sentía complacido.
Nunca conocí a Grotowski, así que puedo imaginarlo, crearlo y recrearlo con total libertad. Pude, mientras trascribía lo que para mí eran palabras sagradas, imaginarme su voz y el ritmo de sus frases; descubrir qué miraba cuando se detenía a hacer una pregunta acerca de un trabajo realizado y descripto por Marianne Ahrne (la estudiosa que transcribió cada una de sus palabras) durante páginas y páginas. Intentaba mientras pasaba a la computadora la transcripción, descubrir qué escuchaba cuando dejaba hablar a alguno de los participantes o lo interrumpía con alguna pregunta. He devorado, en éxtasis, antes de transcribir y durante la transcripción las páginas de los dos seminarios, ¿en busca de qué? - me pregunto ahora. ¿Del mensaje? ¿De qué mensaje? Alguno hay, alguno debe haber. Leo y transcribo la frase que me lo confirma:
Il y a le metier et il y a le message.
Y hay también el principio:
Ne pas jouer. Cherchez.
Y hay también un otro:
Ne pas exister pour soi. Exister pour quelqu’un d’autre.
Y hay también la afirmación:
Il n’y a pas de création sans douleur.
Y hay también el precio:
On paye toujours et beaucoup. Payer avec tout notre être. Sans payer il n’y a rien. La création demande toujours plus.
Y hay también el deber :
Il faut brûler jusqu’à la fin.
Para llegar a -como dicen aquellos primeros que han portado el mensaje - “accomplir l’act” en ese, nuestro mundo mágico elegido, en donde
Il y a beaucoup d’invités mais peu d’élus
Stanislavski? …
Grotowski? …
Con Stanislavski, con Grotowski... Con la Biblia bajo el brazo, seguiré revolviendo papeles empolvados en busca de las próximas secretas cartas escritas tal vez en microsoft word que traerán entre sus líneas la continuación de la historia.
¿La historia de un nuevo maestro, una nueva maestra?
¿La historia de nuevos discípulos y discípulas?
¿La historia de nuevas traiciones?

MAGDA RECOMIENDA

Teatro por la Memoria

Plaza de Mayo Línea Fundadora: Nora Cortiñas; Pepa de Noia; Adelina Molina y Delicia Córdoba de Mopardo.
Madres integrantes de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas y Gremiales: Sara Steimberg y Rosa Resnicoff.

El Municipio de Morón junto a un grupo de dramaturgos, actores y directores pondrá en escena en el Teatro Municipal la vida y la lucha de estas vecinas de la zona oeste.
Se presenta también la edición en formato de radioteatro, en colaboración con FM En Tránsito de la Ciudad de Castelar para su grabación.
Para el mes de marzo de 2010 el Municipio de Morón editará una publicación de las obras que será presentada en el marco de un nuevo aniversario del golpe de Estado.


Viernes 2, 9 y 16, de septiembre, a las 21.

Nora Morales de Cortiñas
Obra: No sufras por mí, de Hernán Nemi, con dirección de Fabio Ragone, con María Alicia Rubio, Claudia Inés Giombini, Camilo Roldán, Fabio Ragone.

Vecina de Castelar desde el año 1958. Es psicóloga social, militante de Derechos Humanos, cofundadora del movimiento de Madres de Plaza de Mayo y Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.
Su hijo Carlos Gustavo Cortiñas fue secuestrado el 15 de abril de 1977 en Castelar cuando tenía 24 años. Estudiaba Ciencias Económicas en la UBA y militaba en la organización Montoneros.
La lucha de Nora Cortiñas es un ejemplo y un motivo de orgullo para los vecinos de Morón. Participa en diversas ONG’s. La Universidad Libre de Bruselas, al igual que la Universidad Nacional de Salta, le otorgó un Doctorado Honoris Causa en reconocimiento a su lucha por los Derechos Humanos.

Josefina García de Noia
Obra: Para las próximas flores, escrita y dirigida por Graciela Asad, con Florencia Chidichimo.

Más conocida como “Pepa” de Noia, fue la primera madre en llegar a la Plaza de Mayo el 30 de abril de 1977 para dar la vuelta en torno a la pirámide en la primera ronda de las madres.
Vive en Morón desde 1974, en 1980 se fue a vivir a Australia y regresó en 1984. Su hija María Lourdes de Mezzadra desapareció el 13 de octubre de 1976 y tenía 30 años cuando fue llevada a la ESMA. Estaba casada y tenía un hijo de 18 meses, era psicóloga y docente de la Universidad de Morón.
Pepa, a pesar de tener más de 80 años, sigue su lucha incansable y pasará a la historia no sólo por haber dado la primera vuelta a la pirámide, sino porque además sigue luchando como el primer día.


Sábado 3, a las 20:30; y domingos 11 y 18, de septiembre, a las 20:30..

Delicia Córdoba de Mopardo
Obra: Delicia, de Stella Maris Castro y Guillermo Marcello, con Susana Gómez Lauría, Carla Pollacchi, Víctor Hugo Campagnoli. Dirección: Hugo Castro y Silvia Spina

Militante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora e integrante de la Asociación Seré por la Memoria y la Vida. Vive en Castelar desde 1949.
El 13 de noviembre de 1976, un grupo armado irrumpió en su domicilio y se llevó a su hija de 26 años, Selva del Carmen Mopardo. Luego, el mismo grupo se dirigió al domicilio de su otro hijo, Alfredo Mopardo, de 23 años, quien se encontraba junto a su esposa María Alicia Morcillo, también de 23 años, y a su hermano Pablo Jorge Morcillo de 24 años. Los tres fueron secuestrados y permanecen desaparecidos.
Delicia integra también la Asociación Seré por la Memoria y la Vida manteniendo viva la lucha por la búsqueda de verdad y justicia.

Adelina Molina
Obra: Tango por la memoria, dramaturgia y dirección de Jorge Abolio, con Marcela Ballesteros, Victor Campagnoli, Emiliano Matina, Jorge Alba.

Dolores Molina de Rizzo fue integrante de Madres de Plaza de Mayo. Su hijo Carlos Alberto Rizzo se encuentra desaparecido desde el 13 de diciembre de 1977, en que personal de la Comisaría 37ª lo lleva de su domicilio. Era empleado administrativo de la ESMA, no tenía militancia política ni social. Su hermana Adelina se entrevistó con el Director de la Esma quien negó conocer el paradero o detención de su hermano.


Domingo 4, a las 20, y sábados 10 y 17, a las 21.

Sara Ludmer de Steimberg
Obra: Sara (mi vecina del segundo cé), con dramaturgia y dirección de Luis Sáez, con Isabel Pisano y Fernanda Diz

Militante y fundadora del organismo de Derechos Humanos Familiares de Desaparecidos
y Detenidos por Razones Políticas y Gremiales.
Ella y su esposo Jaime Steimberg llegaron al distrito en 1950. Madre de Luis Pablo Steimberg, secuestrado en Morón el 10 de agosto de 1976 a los 22 años, mientras era conscripto del servicio militar obligatorio. Un grupo de tareas lo secuestró en el centro de Morón. Luis Pablo era militante de la Federación Juvenil Comunista.
Ya en democracia, el matrimonio se enteró por Radio Mitre, mediante el testimonio del represor Adolfo Scilingo, de que a su hijo lo habían arrojado con vida al Río de la Plata, en los llamados “vuelos de la muerte”.
Sara y Jaime eran vecinos de Morón en el momento del secuestro de su hijo. Actualmente, Sara reside en Hurlingham. Sus testimonios recorren el mundo reclamando verdad y justicia, manteniendo viva la memoria colectiva.

Rosa Cravchov de Resnicoff
Obra: Silvia en el espejo, de Guillermo Cácharo, con Adela Sánchez y Belén Coluccio. Dirección: Alejandra Sánchez.

Nació en Capital Federal el 15 de diciembre de 1935. Militante desde los 16 años, comenzó su lucha contra la carestía de la vida y por los aumentos salariales para los trabajadores de las fábricas de las zonas de Villa Crespo y Chacarita.
El 30 de junio de 1977, su hija de 21 años Silvia Resnicoff y su yerno Mario Orzabat fueron secuestrados y aún permanecen desaparecidos. Así comenzó su lucha en el organismo Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas y Gremiales, en Capital Federal. Hoy continúa trabajando por la memoria, la verdad y la justicia desde la Asociación Seré por la Memoria y la Vida en Castelar.

Monólogos
Manos grandes, de Mariana Eva Pérez, y Record Guiness, de Erika Halvorsen
Actriz: Carola Noriega.

ESTACIÓN JUNÍN




Red Magdalenas. Entrenamiento en Teatro Antropológico,
a cargo de Ana Woolf y Laura D’Anna.

Junín, 4 y 5 de septiembre de 2009

Ana Woolf pide una crónica… ¿un relato en el que se observe el orden de los tiempos? Eso es problemático para mí, ya que tengo seria dificultad para lo lineal cronológico, así que voy a recuperar las vivencias del taller de aprestamiento en teatro antropológico intentando una mirada esférica, en un tiempo circular…

Imposible no considerar las expectativas que llevé al encuentro, teniendo en cuenta que la pasé muy bien y aprendí mucho en el taller que en el verano vinieron a dar las "Magdalensa 2da generación", esta vez acompañado con la puesta en escena de Semillas de Luz (Unipersonal).
Resuenan los pasos, el ritmo, la insistencia…
Precisión. Síntesis.
Metáforas palabras. Metáforas objetos.
Lo mínimo y lo amplio.
El silencio…
La voz…
Lo personal vivenciado y la traducción al colectivo.
Nosotros.
Nosotros otros.
Nosotros ellos.
Ya lo sé ¡pero qué bueno! :

Hace unos años era un relato en presente, hoy nos resuena seguramente de otra manera; hemos pensado y hablado mucho de la dictadura, de los desaparecidos…
Entonces durante la función convivieron lo sabido, lo escuchado, lo pensado… con una poética que repuso en presente la memoria.
Fui a ver la función del viernes a la Fraternidad, al otro día iniciamos el entrenamiento en el Radio Club. Esta vez no le dedicamos el trabajo a nadie, lo esperé… Pero como iba de "alumna" no lo hice sola, lo lamento…
Ayer, Ana inició Semillas de luz desde el centro hacia los lados, como rayos desplegados de la "Torta de cumpleaños de Juan", dedicado a Juan, a su memoria, a la memoria de todos… ¿o es la vela que encendida nos llevó a infinitas connotaciones desprendidas de esa imagen?

Nos saludamos en círculo. Una circularidad que estuvo propuesta todo el tiempo propendiendo al contacto interpersonal con la mirada y con el cuerpo a manera de eco, de espejo, de canon etc.
Ana nos ve llegar a "espectar" su espectáculo, nos mira, está presente: ¿Qué acción interna-orgánica habrá puesto en juego para generar esa tensión/ atención con el público?
Ana cita a Stanilavsky "la gota de mercurio que cae desde la cabeza y recorre la columna" deja al actor en resistencia/ tensión con el espacio aún estando "inmóvil" a la vista del espectador.
Lo minúsculo 1… in crescendo 3.5…el pecho adelante, abajo, atrás, arriba. El mentón. El hombro. El brazo. La mano. La cadera ¡sin afectar el resto de los miembros! Disociar el movimiento de cada articulación. Abrir el círculo y completarlo abrir y cerrar: cumplir una acción con precisión, con calidad de movimiento, con ritmo…la música en 4 tiempos, nosotros en 5 ¡buena trampita para que podamos crear una dinámica independiente de la propuesta musical!
Y el movimiento explota en la voz ¿cual es el objetivo? ¡Allá! - Noo, nooo- ¡Allá! 1.2.3.4.5… ¡Allá! Mirada, cabeza, tronco ¡todo el cuerpo! 1.2.3.4.5… Mantener el eje en la postura en sats: levemente adelantado el torso:
Impulso
Preparación
Estar listo a…
Movimiento retenido.
El peso, el esfuerzo físico también modifica la voz, en parejas seleccionamos cinco formas de "cargar al compañero" e incorporamos un texto verbal. Dejar al compañero y mantener la imagen corporal del peso "retenerla" y jugar la acción sin el compañero… la voz mantiene el color y la densidad explorada.

Durante todo el despliegue corporal y de objetos de Ana en Semillas de luz mantuvo la claridad y el volumen de voz adecuados para que todos escucháramos y nos sensibilizáramos con la acción. Los pies golpean ¡tierra, tierra! ¿De dónde viene la voz? ¿De los pies? ¿Del pecho? ¿De un resonador o de diferentes resonadores?

Exploramos el resonador nasal, evitando la "gangosidad" de la voz y en el pecho con la vibración de la a.-.-a.-.-a (también relajante de las cuerdas vocales) .La potencia y la capacidad de sostener la voz en el tiempo dependen de una buena colocación del aire en la zona baja abdominal, sosteniendo en tensión el músculo diafragmático.
¿Cómo se sitúa la voz andando a ciegas? A ciegas pero reconociendo con precisión cada lugar y cada objeto en el espacio escénico.
El círculo se prolonga en la espiral, el dibujo de la voz en el espacio. Del grave al agudo, del agudo al grave; AAAyyyAAAA el semicírculo que señalan las manos en el espacio acompañando la voz en grave- medio- alto.
Las diferentes resistencias virtuales del espacio (dulce de leche, agua, piedra…) generan distintas calidades de movimiento: ¡Que los brazos no caigan! ¡Que los pies se "agarren" a la tierra /piso! Que no tengamos que decir que "movimientos involuntarios" entorpecen las necesidades dramáticas, tomar decisiones merced a una adecuada correspondencia entre "lo que ordeno al cuerpo" y lo que "decido hacer".

En el pequeño lugar donde Ana desarrolla las acciones abriendo el camión de juguete y sacando objetos de memoria se juegan el movimiento restringido en contraste con la densidad del dolor y de la angustia que densifican ese espacio.

Espacio significativo. Contraforma de la acción corporal.
Guerreros con escudos que no escudan
Manos que aprietan pájaros para no dejarlos morir
Pies decididos pero que levemente pisan la arena sin dejar huella.
Agua que no debe perturbarse por el movimiento de los cuerpos
Disposición al movimiento
Piernas en leve flexión
Grupo y regularidad, ritmo, pulso…
Toc, toc, toc,toc,toc
Los pasos de Ana que camina
Está en el mismo lugar, aquí y ahora
La mirada hacia delante. Un horizonte…
¿Y el recurso de la danza? Danza/ teatro: calidades de movimiento, precisión, intención, ritmo, coordinación, postura corporal, la actitud… alegría. Proponen una dinámica que pone en juego a manera de síntesis todo el recorrido corporal/ acciones que recorrimos en el taller.
Las piernas alineadas a los hombros, las rodillas levemente flexionadas, la cola en actitud de estar sentados. Los pies soportando el peso sobre los bordes externos. Retroversión de mentón y de pelvis.
En parejas tiramos alternativamente de un hilo imaginario, desde alguna parte del cuerpo o desde la mano, que obliga al compañero a seguir dócilmente la intención del otro e ir pasando a dialogar con él, proponiendo tensiones y resoluciones en diálogos riquísimos. Una marioneta que responde y pregunta.

Ana es una niña, el cuerpo se ablanda; la voz acompaña la belleza y fragilidad de la caracterización. Ana rueda o juega en el piso, Ana nace…llora, se ríe…


Canciones populares cierran el taller y abren los vínculos corales:
La Strada del Bosco…
El lunes la niña…
Sentir el eje del cuerpo. Abrir los brazos.
Retener la imagen aún habiéndolos bajado…
El cuerpo todo en "acción" consciente.
La palabra abrazando esas formas, atravesándolas…
¡La propuesta de Barba, de la mano de las Magdalenas es el teatro que me gusta!

Junín, 17 de septiembre de 2009
Susana Nazer




Florecillas teatrales familiares
por Mariela Díaz

El mandato paterno.
Mi papá era militar. Durante aquellos terribles años de represión y dictadura. Eramos cinco hermanos. Bajo un ala verde oliva no se puede sonreír. Ni hablar. Ni moverse. Ni abrazar. Mi papá, a su manera, se dio cuenta de esto.Un día, mientras íbamos en auto, lo noté preocupado, más que de costumbre. Tal vez ya advertía el fin de su vida. Me miró y me dijo: "Sería bueno que hicieras teatro, que vayas a las escuela de artes escénicas".Se los juro. Es verdad. ¡Me lo dijo un militar!
* * *
Una amiga
Una amiga me acerca libros de Erich Fromm. Entre mate y mate, me comenta cosas que ha leído. "Somos proyecciones de los deseos de otros. ¿quienes somos entonces? ¿cuándo somos, verdaderamente?".
* * *
Hermanos "mayores" I
Años 80. Mis dos hermanos varones mayores eran excelentes dibujantes y retratistas. Tambìén escribían. Geniales y adelantados, compartían conmigo su mundo de creaciones, figuras mitológicas, esculturas y lecturas. Pero yo estaba en edad para otros divertimentos e intereses. ¿Cómo decirles que me gustaban Los Parchís o Menudo, o las revistas de fotonovela? ¡Imposible! Burlas y descalificaciones me esperaban.Entonces acepté leer sus libros, escuchar la música que ellos escuchaban. De no haber sido así, jamás hubiera leído un guión cinematográfico de J.P.Sartre a los trece años: "La suerte está echada". Me fascinó.Creanme, tener dos hermanos mayores geniales puede llevar a dar pasos demasiado largos cuando aún se tienen piernas demasiado cortas.
* * *
Nuestra Leonor, de Paraná
En mi ciudad natal, Paraná, a dos cuadras de mi casa, había una antigua construcción. La casa materna de Leonor Benedetto. Entrerriana.En aquellos años, la veíamos por la televisión: "Rosa de lejos". Una vecina famosa...
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Escuela, cine y teatro
El colegio franciscano al que asistí desde los cuatro hasta los diescisiete años era inmenso. Tenía una enorme sala de cine con una pantalla gigante, como las de antes.La escuela funcionaba como cine durante los fines de semana.Un día de clases, recuerdo que proyectaron "La Strada".En aquel momento, poco comprendí. Sé que fue inolvidable.En otra ocasión llegó a la escuela un actor mexicano que andaba recorreindo el mundo con su espectáculo, en homenaje a Lorca.No lo entendimos. Eran demasiados signos que desconocíamos.Recuerdo un cuchillo y muchas naranjas...
* * *
El primer amor
Llegó con el primer día de la primer clase de teatro en Junín. Nos elegimos para trabajar, en un ejercicio llamado "la carta"...
* * *
Hermanos mayores II
Estuve distanciada de mis hermanos mayores durante muchos años. Me reencontré con uno de ellos en la navidad del 2007. Carlos José Ignacio (así se llama), de sobrenombre "cocho". Ahora se hace llamar Ignacio. Charlamos. Nos ponemos al dìa, contándonos cosas de la vida. Y me entero que mi hermano escribe teatro para niños. Ha ganado concursos. Sus obras son realizadas por grupos de teatreros en Paraná. Me envía sus textos por mail. Los leo, huelo el aroma de nuestra infancia. Y la pujanza de la nueva generación. Detecto fácilmente a un personaje que bien podría ser mi sobrino Ulises Carlos Joaquín.Creanme, en mi familia, casi todos portamos tres nombres. Como en los telenovelas mexicanas.¿Por qué? No lo sé. Tal vez mi mamá o Borges lo sepan. ¿Qué se cifra en el nombre?
* * *
El apellido materno
Es una ironía. Yo, que tantas veces me he sentido limitada e impotente, he decidido no luchar más. Es hora de aceptarlo.De aceptar el apellido que de mi mamá viene. Y que es mi herencia.¿Saben cómo se llama ella? Se llama "Nélida".Y su apellido es "Potente".Se los juro. Es cierto. ¡Hubiera empezado por aquí!
* * *
Si estas "florecillas" te han hecho sonreír, como a mí, mejor.Demuestra que nada es tan grave ni serio como parece.

MAGDALENAS TRABAJANDO

En Navarro

Viajeras
Las Viajeras ya tienen lista las valijas para presentarse, el miércoles 7 de octubre, a las 10.30 y a las 14, en Navarro. Las cuatro intérpretes: Marcela Brito, Laura D’Anna, Natalia Tessone y Natalia Marcet, dirigidas por Ana Woolf, participarán del cumpleaños del Jardín de Infantes, que se realizará en el teatro Candilejas.

Gordas
Por su parte, Natalia Marcet presentará en el Candilejas de Navarro, el martes 13 y el miércoles 14, a las 10, Gordas, obra de su autoría que dirigió Ana Woolf.
Posteriormente se realizará un taller de reflexión, coordinado conjuntamente por la autora y la licenciada Flora Sarandon.



En Devoto

Mondonga y Verdelinda, cuerpo de cuenteras
Función especial dedicada a la semana de la familia. Padres e hijos con maestros.
Escuela para Sordos Magnasco, Devoto. Ciudad de Buenos Aires.

El viernes 16 de octubre de 2009




En Buenos Aires

Ricardo y Lear, no nos une el amor
Natalia Tesone forma parte del elenco de Ricardo y Lear, no nos une el amor, basado en la obra de William Shakespeare, con libro y dirección de Patricia Palmer. 24 actores y actrices en escena. En el Taller del Ángel. Mario Bravo 1239. Domingos, a las 20:30. Entrada: $25. Descuentos a jubilados y estudiantes.

COSAS IMPORTANTES


II Jornadas Internacionales sobre la Explotación Sexual de las Mujeres
"Agresores que no clientes, víctimas que no prostitutas"

Barcelona, 5 octubre 09. AmecoPress.- "La prostitución es una forma de violencia contra las mujeres que nos afecta a todas las personas, y que pone en cuestión la lucha por la igualdad", ésta ha sido una de las conclusiones de la mesa de inauguración de las II Jornadas Internacionales sobre la Explotación Sexual de las Mujeres, organizadas por Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres, que se han llevado a cabo durante los días 2 y 3 de octubre en Barcelona, con motivo del día Internacional contra la Esclavitud Sexual y la Trata de Personas.
A lo largo de las diferentes intervenciones en las distintas mesas se ha concluido que la prostitución no es un problema de orden público. Es necesario denunciar que no es casual ni inocente el aumento de la cantidad de mujeres que se prostituyen en las calles.

Tibieza de los poderes públicos

Los poderes públicos, en vez de hacer campañas contra la visibilización de las prostitutas en la calle, deberían sensibilizar a la ciudadanía de que su presencia no daña más la imagen de las ciudades que la de los propios usuarios que compran sexo por doquier. Se ha comprobado que la mayoría de las prostitutas "callejeras" han sido obligadas a ello por los propietarios de los mismos burdeles donde antes las tenían encerradas.
Ellos, respetables empresarios del negocio del sexo integrados en asociaciones como ANELA, saben que crear alarma social es la mejor forma de presionar a la vecindad y a los ayuntamientos para conseguir una "legalización" de la prostitución que sólo conviene a sus intereses.
Como se ha vuelto a comprobar en las últimas redadas tras las fotografías publicadas de sexo de pago explícito en el mercado de la Boquería de Barcelona, se sigue criminalizando a las mujeres, que son las únicas protagonistas de las redadas, lo que sólo sirve para discriminarlas aún más y favorecer la doble moral y la hipocresía social que considera que no importa la explotación sexual de las mujeres, mientras no se vea.
Se propone la visibilización del mal llamado "cliente", el prostituidor, que es el que siempre queda en el anonimato y además "justificado" socialmente.
En el tema de la prostitución -al igual que en su día se hizo con la violencia de género penalizando a los maltratadotes- , se ha de legislar en contra de los proxenetas y de los prostituidores, y no contra las víctimas, las mujeres que ejercen la prostitución.
Tal como han reconocido representantes de la policía presentes en las jornadas, es necesario presionar para se apliquen las leyes en toda su extensión, y se dé una mayor coordinación entre las diferentes fuerzas de seguridad, se las dote de mejores condiciones de apoyo a las víctimas y de directrices claras para actuar de manera más eficaz contra el proxenetismo y las mafias que controlan el trafico de mujeres.
Por otro lado, se puso de manifiesto que las ordenanzas municipales se han demostrado completamente ineficaces para disminuir la prostitución y la trata.
Se denunció la utilización de la ley de extranjería para arremeter contra las mujeres, al permitir la rápida expulsión de inmigrantes extracomunitarias, sin papeles, que las deja sin ningún tipo de amparo.
También se ha abordado la experiencia de los países nórdicos, con legislación abolicionista, en torno a la prostitución como negocio. La noruega, Agnette Strom, experta en este tema ha explicado, que lo se ha conseguido en su país ha sido gracias a la lucha conjunta de las organizaciones de mujeres y la presión continua al gobierno.
Aunque en estas jornadas se han valorado los avances conseguidos en la legislación y en la ayudar a la atención de prostitutas, se reconoce todavía una falta de voluntad política real de perseguir a las mafias, tanto en nuestro país como en el marco europeo.
Todavía no hay protocolos claros de actuación, recursos insuficientes para dar alternativas de vida a las mujeres, y se tiene miedo de aplicar a rajatabla una legislación común europea que deje muy claro, que es ilegal "lucrarse" con la venta del cuerpo de una persona.

Los medios de comunicación y su responsabilidad social

En la mesa de cierre de las jornadas "Los medios de comunicación y su responsabilidad social" se ha propuesto la necesidad de ir hacia una prensa de calidad y se ha recordado a los tabloides que insertan publicidad de sexo, que son cómplices de las mafias de tráfico y trata de mujeres.
Tanto las periodistas expertas, como los representantes de algunos diarios que han excluido este tipo de anuncios en sus páginas, han puesto de manifiesto la contradicción que supone informar en sus páginas sobre la explotación sexual de las mujeres y a la vuelta anunciar las tarifas de esa explotación.
La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres, organizadora de estas jornadas, solicitará a la Fiscalía que tome cartas en el asunto y que investigue la posibilidad de instar acciones legales contra estos medios.
"Los anuncios de sexo pago en los medios de comunicación del Estado Español, tanto los impresos, como audiovisuales suponen una forma de promover y colaborar con la prostitución que controlan proxenetas y mafias. Aplicando la Ley de Igualdad se podría considerar una forma de violencia contra las mujeres".
Así mismo, promoverá una campaña estatal unitaria impulsada por la Plataforma de las Organizaciones de Mujeres por la Abolición de la Prostitución (36 organizaciones), así como numerosas asociaciones de mujeres con sede en Catalunya, como son la Associació de Dones Periodistes de Catalunya (ADPC), les Dones Juristes o la Plataforma de Suport al Lobby Europeo de Dones, para conseguir que desaparezcan de los medios de comunicación los anuncios de prostitución.
Por último, se ha propuesto pedir a las instituciones estatales y autonómicas que no inserten sus anuncios institucionales en los medios que aún sigan publicando estos anuncios de venta de servicios sexuales.

Feliz 2020