TEXTOS BONSAI


Naranja, manzana y canela
A A.

Ese miércoles horneó, como siempre, la torta almibarada que tanto gustaba a sus hermanos del camino."Llego tarde, pero no importa... no la comemos con la pintura... sino tal vez luego de danzar."
Los pasos dados en esos dias la hacían sentir... generosa... y quiso ensalzar su"espíritu dionisíaco". Sumó a la receta habitual... una barra entera de chocolate y cuando el postre hubo estado listo, lo roció, con el exquisito almíbar de canela, naranja y manzana, que le traía el recuerdo de su amor.
Caminó hacia el lugar donde debería haber estado una semana atrás, y adonde no llegó, por ese oneroso espíritu de protección que solía dejarla afuera de la realidad.
Llegaría a horario. Vería los films, el corto del amigo, de su amor... a los efectos de reparar... lo irreparable... y volvería a danzar en ese lugar donde por un segundo los dolores del corazón herido se diluían al acariciar esa inexplicable sensación de ser un@.
Lloró al dar cada paso por esa 9 de julio, sabiendo que al final del camino, no hallaría a ese hombre que desdibujaba sus límites.
De repente se detuvo. Delante de sus ojos, un hombrecito pequeño, dormía dentro de un cantero. Sus piernas cruzadas. Sus brazos cruzados. Y el recuerdo de un hermoso pelo negro bajo la mugre que entraba por todos los sentidos envueltos en un hálito de vino soporífero. Se detuvo. Por un instante logró dejar de mirarse el ombligo y se sintió egoísta. Calificó de obsceno el poseer una torta entera dedicada a malcriar a quienes día a día la ayudaban a estar cada vez más del lado de acá y se maldijo por no tener un cuchillo para poder cortar la torta prolijamente. Recordó que su maestro siempre le decía: "tu problema es querer que siempre todo salga bonito..." y con sus dedos la partió por la mitad.
Dejó el pedazo de torta al lado del hombre que dormía sin que este se inmutara, y no se atrevió a despertarlo...
Que cuando se despierte. encuentre algo más que la intemperie... pensó... mientras retomaba su camino,volviendo a su importante drama personal.
Llegó al lugar. Buscó en el rostro de cada desconocido algún indicio de su amor, pero no los halló. No quiso tomar de la picada que se ofrecía en el vernissagge, aunque cada uno de los manjares le devolviera atisbos de antiguos días de felicidad
Huyó al terminar la película. No quería derramar ni una gota mas en ese recinto. Sintió necesidad de ser abrazada por esa gente que día a día emprendía con ella la búsqueda de la felicidad.
Nada le resultaba igual. El amigo del alma, ese con el que se atrevía a penetrar sus costados más oscuros. mordisqueó su hombro a la salida de la clase. "Ojito", lo detuvo ella, esta carne tiene dueño. Su amigo se rió y escupió. Su maestro se sorprendió. La exclamación era visceral... Ella luego se arrepintió... quiso explicar... sus juegos no serían los de entonces... Pero no. Era hora de comenzar a dividir las aguas y dejar en claro que dentro del salón el viaje tenía todos los permisos. pero que fuera de él su cuerpo había quedado enlazado al de su hombre y, aunque su miedo hubiera hecho lo posible por despegarse..no estaba en su alma, dejarlo partir tan fácil.

Natalia Marcet
setiembre 2014




Textos BONSAI
Hace unos días me di cuenta de que las palabras se adueñan de cada cosa que vivo… al instante… Y tratan de abarcar la vida, como instantáneas que intentan apresar la eternidad de ese momento, sabiendo que todo lo que pueda decir tendrá pretensiones vanas de totalidad.
No es un descubrimiento reciente. Sino que este enunciado vino a describir lo que vengo haciendo desde el día en que alguien posó sus labios por primera vez en mis labios, y un sacudón nació en el lugar del hecho y estremeció todo mi cuerpo.
He querido contar siempre lo que me sucede. No porque me crea una testigo privilegiada, sino porque las palabras llegan a mí luego de ser vividas….
Siempre lo dejé oculto en un diario… Un lugar de soledad… Aislamiento… Me parecía inmerecido compartir, algo tan cortito, que no tuviera más de cinco líneas… o que no cubriera el mínimo de una página.
Algo tan de “confesiones de una mujer”.
Días atrás, alguien me contó que lo que más lo marcó de una experiencia de grupo fue aprender a compartir…..
Entendí, entonces, que compartiendo una se lo sacaba de sí para dárselo a otro y que en ese intercambio, esas palabras crecían… para dejar nacer unas nuevas y otras…
En el medio de esto una compañera de la secundaria me mandó poesías que yo escribía de chica y se las entregaba desde atrás del banco… Ella las quiere hacer canción…
Y yo que las tiraba porque creìa que “no servían”… que “todo lo que escribiese, no alcanzaba”…
Entonces propuse BONSAI… Como los árboles pequeños… estas palabras, cortas y pequeñas, que  concentran la inmensidad de sus ancestros…
Naty Marcet



María Celina Ghiglione - diciembre 2013

María Celina nació el 24 de julio de 1986 en la ciudad de Dolores, Buenos Aires, Argentina. Cursó sus estudios primarios en el Instituto Parroquial Bertoni y el Polimodal en el Instituto Francisco de Paula Robles.
En el año 2001 publicó su primer libro “Cosas de la Vida”, que presentó al año siguiente en la Feria Internacional de Libro y con el que realizó numerosos talleres en colegios de esta localidad.
En el año 2006 publicó “Haber amado”, de editorial Dunken, siendo este presentado en la Feria Internacional del libro en el año 2007. Ese mismo año termino de escribir su primer novela, que aun no fue publicada.
En el año 2010 se recibió de abogada en la Universidad Nacional de la Plata. 
Estos son algunos de los concursos en los que se ha destacado:
·         Primer mención en el Concurso de Haiku 2001, del la Fundación Internacional Jorge Luis Borges.
·         Primer premio en poesía, en los Torneos Juveniles Bonaerenses, año 2003.
·         Primer premio en poesía en el II Concurso Provincial de Arte y Cultura, ciudad de Mar del Plata, año 2004.
·         Mención especial en cuento, en el concurso “Evita, una mujer, un destino”, organizado por la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, año 2004.
·         La editorial “Nuevo Ser” publicó siete de sus poemas en una antología que abarcó autores de toda Latinoamérica, luego de ser seleccionados en un concurso en el año 2006
·         En el año 2007 fue galardonada con una mención por su poesía “Fugaz”, en el Certamen Nacional de Literatura, organizado por la Sociedad Argentina de Escritores del Partido de Tres de Febrero. El poema fue publicado en una antología.
Sus poesías y cuentos son publicados en su página de internet www.literataroja.blogspot.com que ya cuenta con más de siete mil visitas de internautas de todo el mundo.




Corpus

Quiero despojarme de estas extremidades
pesadas y amplias,
colmadas de soledad e indiferencia;
quiero ser abstracta,
tan abstracta como el viento
que besa intensamente tu existencia;
quiero sustraerme y prescindir
de un torso, de un sexo, de un rostro,
no ser y ser a la vez,
estar pero no concretamente,
sin envases,
sin límites,
sin cuerpo.



La casa inquisidora


A veces la casa me pregunta
si volverá a escuchar el eco
de tu carraspera,
si las personas se rompen como las cosas
y van a dar al tacho de la basura.

Me pregunta a dónde fueron a parar los pies
que ya no suben las escaleras,
el cuerpo que no ocupa los sillones,
la cabeza que no está en la almohada.

Los placares despoblados no amontonan tu esencia
y la mirilla recibe otros rostros, nuevos,
que no podemos recordar siquiera.
Ninguno es el tuyo.

La casa me pregunta si acaso
habrás olvidado el camino de regreso
si el amor se va como el otoño,
si se desgasta en un polvillo errático.

No quiere ser un hogar, no puede.
No con tu ausencia bajando las paredes a mazazos.

Por eso me voy, dejándola vacía
y cierro la puerta
y tiro la llave.



Seis

(A Jorge Julio López, desparecido desde el 18/09/2006)

 No carcomerá la sal del plata
la belleza eterna de tu semblante,
ni la corriente se abrirá paso
por cada una de tus arterias.

Tus ojos en cambio
perseguirán insomnemente
a cada uno de los verdugos.

Atemporal tu voz
no acallará jamás el aullido indomable
que arranca las sogas,
que hace caer las capuchas,
que detiene el olvido.

No se hará real el deja vu terrorífico
que te envuelve en sombras
y disolviéndote en cifras
te despoja de todo.

Tu nombre en cambio
se volverá bandera,
símbolo inmortal de todo un pueblo
que dentro del dolor de no tenerte
renace sediento mientras clama:
nunca más, nunca más, nunca más



Mañana


Ignoraré hasta el modo
ligero en el que entornarás los ojos
para posarte sobre quién sabe
qué cama enorme e inmóvil,
no sabré en qué colores
han pitado tu cuarto,
con quienes al mediodía
comerás sobre qué mesa.

No sabré qué nombre llevaran tus otros hijos,
de qué manera el tiempo se posará en tu cuerpo,
ni qué cuadros,
qué libros,
qué flores,
adornarán con gracia tu oficina.

Desconoceré el olor de tus camisas
y no sabré qué estarás soñando
antes de que el desvelo llegue,
ni qué pensarás al resoplar
cuando termines de leer el diario.

Ignoraré tu último respiro,
no sabré en qué forma te envolverá la muerte,
ni si como una brisa en aquel instante
mi nombre atravesará 
tu pensamiento.


Invisible

Carga de secretos ocultos

desangrándome y robándome,
una procesión de silencios espesos,
soledad de mutismo;
ay, verdad ven y rompe estas cadenas
que poco a poco me borran de la faz de la tierra
y me vuelven porque quieren
(porque quiero)
invisible.



Un poco


Amo un poco el lomo
debelador de los libros de tu biblioteca
y la sombra que de perfil proyectas
cuando por la persiana entreabierta
las cortinas te delinean.
Amo apenas
tu letra inundando
los cuadernos de incógnitas,
la manera desinteresada
con la que me brindas a veces
los detalles sobre los que te construyo
y la tremenda frialdad con la que me demuestras
como subsistes sin mi, alegremente.

Quiero brevemente
el beso diminuto con que te despides,
el segundo en el que me abrazas
como si me hubieras extrañado,
y el terciopelo que encubre
la vehemencia con la que a veces me miras.

Y te quiero un poco
cuando despierto, sobresaltada de soñarte,
y sintiendo aun tu presencia
olvido, por un momento,
 la complicación
que me significa amarte.  


Atrapada

Atrapada más allá

del recuerdo impúdico,
con las manos agarrando mis rodillas,
soltando mis lágrimas y odiando al viento
que me toca.



Natalia Marcet - octubre 2013


A C
  
Hay un camino
Que se pierde
Entre las piernas
Del que amo
Tiemblo
            Al estar ahí
Tiemblo en ti.

N

Aquí dentro las noches suelen ser amplias. Curtis las estrellas de parado, como en el medio del campo. Entonces la luna aclara – los álamos comienzan a esfumar rostros, de lo mas extraños. La luz es blanca, lejana y blanca. En forma de corazón. Se fue. Arriba. Alumbra. Abro las piernas. Espero que salgas de mí.


Salio un cigarrillo a medio terminar, a través de la ventanilla entreabierta. Lo atrapó la memoria.


Toda la noche fabulo lentamente, bajo el foco de luz negra.
Toda la noche me pregunto, si aún habrá mas papel –todas las noches

Cuando más te alejas.


Deben ser hermosos
dos lobos
bajo sus ojos
            todos
se tornan
            azules
el color los aleja
donde no se les venga
para poder restregarse
            las patas.

 Abril 1992

Alguien ha mirado
Y se mueve
Como si de cerca
Se perdiera
            Una imagen
Donde no me ve.


Y la busca
La busca en una ciudad
Que no habita
Una ciudad
Donde la maga
Solventa esa piel
Que a palos duros
                        No la deja.



Percibo aquí
            Cerca
Su hedor al acecho
Retrocedo

Hurgo loca
En mi toda cara pestilente
Y me busca
No a mí, ojos de maga
Sino a mí

Se que estas
            Y retrocedo
La noche taladra
Tengo miedo
De no ser digna para que entres
Y digo no, no a ti

Solo una palabra tuya
Habrá de salvarme.



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