martes, 14 de febrero de 2017

Se ha muerto una actriz

por Laura D'Anna


Laura Martin.
La recuerdo de un taller, el primero que tomé con Ana Woolf. Ella había elegido un texto jugoso, con una secuencia de movimientos de una precisión y contundencia sorprendentes.

Después supe de una historia conocida. Supe de su amor por su grupo El baldío. Supe de su fortaleza, vuelo, oficio.
Y este enero justo hablamos de ella, con una actriz amiga, en medio de un Festival en San Pablo.

No saber de su muerte. No saber de la muerte. Nada. A pesar de. Este enero, justo, otra amiga hablándome de ella, de la muerte, asegurando que no era una camino tan feo, malo o tremendo.

Animarme a entrar a su face,  al de ella, al de Laura Martin, despacito, en puntas de pie. Inquietante asomarse a su muro, sus últimas fotos subidas, sus últimos documentos compartidos. La receta de Crepes con nutella, la foto de un caballo blanco con las crines al viento, la foto de ella, feliz en el NOA. Me quedaré con esa imagen: ella abriendo los brazos mitad al cielo, mitad a la tierra y atrás las montañas compañeras.

Chau, hasta pronto, actriz mujer aventurera.