jueves, 12 de enero de 2017

Blanca Rizzo. Mutar en luz

Entrevista. Parte I

MAGDA: Hay tres grupos que tienen que ver con vos, en este momento: Mariposas Auge, Se trata de no más trata y Madres víctimas de trata…
BLANCA: Sí, todo empezó en el 2007, yo hacía performance con el tema de la Trata. Con Mariposas surgimos en el 2014, por esa época conocía a Margarita Meira, que es la figura más importante de Madres Víctimas de Trata. Al cabo de “mover” junto con ella el tema de la trata, a través de las performance que hacíamos, se pudo armar esta asociación. Al año de su nacimiento empecé a visualizar que se necesitaba una organización, y me metí de lleno con ellas, tomando la decisión de irme corriendo despacito de Mariposas y armando al mismo tiempo la red Se trata de no más trata, cuya base principal es la organización de la Semana “Se trata de no más trata”, que de hecho se viene organizando desde hace dos años y que cada vez cobra mayor importancia.

MAGDA: ¿Y cuál es la proyección?
BLANCA: Que la Semana… esté instalada en la ciudad, en el país y en el mundo. Y cuando digo “el mundo”, muchos piensan que voy a viajar. Y no. Yo confío que va a ser una especie de contagio, a través de todos nuestros contactos, en donde vamos a poder hablar con otra gente que también tienen colectivos artísticos o socio-políticos y que se van a entusiasmar y va a ir funcionando sola. Pero para accionar, esos colectivos, en cualquier parte del mundo, van a tener que recibir de nosotros un logo, unas bases que estamos escribiendo, etc. El movimiento que hubo este año, por ejemplo, en la UNA, con la obra Preciosura de Pia Rillo fue genial. Se trata de una obra sobre violencia de género en general: una mujer sola, muy castigada por ella misma. La obra se hizo a sala llena y al terminar Margarita y Silvia González hablaron y contaron sus casos. Y fue un momento muy emocionante, muy fuerte. En la EMAD, a su vez, propuse organizar algo entre las profesoras y fue increíble. Lo propuse tímidamente pero cuatro o cinco profes se entusiasmaron mucho, y lo terminamos elevando al Consejo Escolar. Se votó allí, todos los consejeros se enteraron y terminó siendo una auténtica semana dedicada al tema: clases alusivas, muchos alumnos produjeron escritos, muchos pusieron el cuerpo, hubo performance en las escaleras, en el patio... Fue algo notable lo que pasó. En la EMAD ya quedó instalada la Semana.

MAGDA: O sea que vos, en las dos instituciones donde trabajás, UNA y EMAD, moviste las aguas para dar lugar a este evento, y lo lograste con gran repercusión.
BLANCA: Todas movíamos, Mariposas se puso al hombro la tarea de constestar los mails, precisando detalles para la organización: Cindy Aceituna, Heli Vera. Cindy la lleva a Chile, a Santiago y Valparaíso. Yo, ahora que fui a Uruguay a un encuentro de sindicatos de puertos de muchos países de Latinoamérica, conté quiénes somos las Mariposas, quiénes son Madres Víctimas de Trata, qué es la Semana, y ya esos sindicatos prometieron que la van a incorporar.

Madres, además está haciendo una ronda el tercer viernes de cada mes, desde hace diez meses. Mariposas tuvo la idea de hacer una ronda en silencio de una hora, 16:30 hs. Alguna gente pasa y ni les importa. Otra gente se interesa. El otro día yo me metí como performer, y justo había un grupo de turistas y la guía tuvo que cambiar todo su discurso, tuvo que explicar toda esta problemática. Por suerte la guía estaba enterada, sabía bastante, y pudo mezclar con los años 70. Fue muy interesante.

MAGDA: Desde que empezaste hasta ahora, ¿notaste una diferencia?, ¿hay más gente que escucha?
BLANCA: Cuando yo empecé con estas performance en el 2007, era algo bastante descabellado porque el tema no estaba instalado en la sociedad. Yo caminaba con un vestido muy transparente con un cartel código de barras. Lo hice por ejemplo en la Facultad de Derecho con motivo del Encuentro o Congreso Interamericano de la Mujer. Ahora las chicas de Mumalá también hacen performances en el Ni una menos del 2015. Entre todas las violencias contra la mujer, nosotras hablamos desde el principio de la trata, todavía no habíamos recortado que íbamos a hablar sólo de eso. Después me pareció que el feminismo no lo estaba privilegiando y que era necesario. Y me gusta ver que hay otro colectivo que está tomando la problemática. Fui a las dos marchas con las performance. En la primera Ni una menos, hicimos la performance dentro de la marcha misma: Mariposas y el Centro de Estudiantes de la UNA. Impresionante, el otro día vi el video (youtube, en la cuenta de Blanca). En la segunda se decidió, cosa que yo creo que no sirve demasiado, hacerlo en ONCE. Igual fue impresionante.  Se nos abrazaba gente llorando. Mamás pidiendo por favor que las ayudemos a salvar a sus dos hijas, eran de Paraguay. No tenemos filmación porque al que filmaba se le quemó la cámara... Pero insisto, tenemos que estar dentro de Ni una menos, y hacer la performance en la misma marcha.

MAGDA: Existen dos posturas respecto de la prostitución…
BLANCA: Hay tres: prohibicionismo, reglamentarismo y abolicionismo. La primera prohibe todo lo relacionado con la prostitución pero termina perjudicando a la prostituta. Las reglamentarista dice que se trata de un trabajo y hay que reglamentarlo como todo trabajo.
Lo que pasa es que yo empecé a escuchar, a leer mucho. Sonia Sanchez, por ejemplo. Hablar de la trata sin liquidar al sistema prostituyente es como hablar de la mosca que está arriba de la mierda y no hablar de la mierda. Es el grano de pus del sistema prostituyente. Las tienen que secuestrar  porque el sistema prostituyente es tan pingue negocio de este sistema perverso que no les alcanza con las chicas que ya tienen. Estas a su vez provienen de los sectores más humildes y han sido coptadas por este sistema prostituyente porque en general no les ha quedado otra en la vida. Me dicen, "pero hay putas vip", sí, están en sus departamentos cobrando su plata, no están en prostíbulos de mala muerte o en la esquina por 30 $. Nosotras no nos estamos metiendo con esa cuestión: si deciden, si realmente deciden. Nos metemos cuando hay un proxeneta que se lleva 13.000 U$S por año con una mujer explotada, o cuando hay un prostíbulo donde van a parar las ya coptadas desde los 13, 14 años y no tienen otra posibilidad, ni otro trabajo, o las familias les dieron la espalda. Estoy atacando al sistema, a los proxenetas, a los 40.000 prostíbulos que hay en el país donde conviven las prostitutas que “eligen” y las prostitutas raptadas. Ninguna elige. Entonces, para tratar de entender, los 40.000 son centros clandestinos de detención, tortura y muerte, vamos a decir, de las chicas secuestradas, vamos a dejar de lado las otras, por ahora. Son centros de detención, tortura y muerte, repito, de las chicas secuestradas. Se trata de una chica que entró a un lugar, a quien le hacen el “ablande”, la drogan, la hacen trabajar 30 veces al día. Si resiste, bien. Si no resiste, se la llevan en una camioneta y le pegan un tiro en algún lugar. Son las desaparecidas de estos tiempos. La sociedad no lo quiere ver, es un tema pesado, molesto. Hay un rechazo, yo lo comprendo en una persona que no tiene una militancia. Yo lo quiero llevar como una bandera dentro del feminismo. No soy una experta, estoy intentando. Para mí no hay dudas, si hay una sola chica en esa situación hay algo por hacer. Hay 600 chicas por año, entonces no me hablen de que pueda haber algo reglamentado. Qué hace la prostituta que “elige” con esa chica secuestrada que entró al prostíbulo? Le dice "te vas a acostumbrar", no la puede salvar. Y yo no les estoy echando la culpa.

MAGDA: ¿qué es Mutar en luz?
BLANCA: Me metí en un lugar oscuro, oscuro, oscuro. Todos nosotros convivimos con esa oscuridad. Los prostíbulos están al lado de tu casa. Todo eso me empezó a enfermar. Me agarró una neumonía, que en gran parte tuvo que ver con meterme tanto en esa oscuridad. Yo decidí hacer esta pequeña obra, necesité pensar que no la hacía para hundirme más, meterme más en el barro sino para mutar en luz, para que lo artístico me lleve a otro lugar. Y me hizo muy bien. Hubo algo que yo no busqué, por ejemplo cuando encontré el poema de Olga Orozco dedicado a Alejandra Pizarnik: “Después de todo, en el fondo, hay un jardín, es tu jardín,  talita cumi”. No sabía qué quería decir Talita Cumi. Lo busqué. Y entonces me cerró todo. Niña, levántate y anda. Tuve necesidad y en el nombre mismo de la obra está esa posibilidad. Es una lucha permanente. Mutar en luz en lo organizativo es no quedarme sólo con la gravedad de los casos y sí pensar que vamos a armar una gran red a nivel mundial, eso es luz para mí. Lo hago artísticamente y organizativamente, visualizando que va a tener una dimensión mundial. Ya lo vi con Madres: Mariposas empezó a insuflar, y a raíz de ese insuflar artístico, Madres nació. También fue la movida alrededor de los diez años de Florencia Penachi, por supuesto. Había unas 11 madres y familias dando vueltas con esta lucha. Se empezaron a conocer a raíz de estas movidas. No es tan directo, nunca, son cosas que se empiezan a mover. Cuando vos movés energía algo se empieza a mover en el universo.