sábado, 15 de septiembre de 2012

NOS MOVILIZA. Mi visita a los Quom en Formosa


por Blanca Rizzo

Aparecieron despacio, de a una, en absoluto silencio, casi invisibles. Se fueron acomodando como una bandada de mujeres-pájaros detrás de la ronda en el camino, hasta que avanzaron con toda su increíble y contundente presencia. “Yo quiero hablar dijo una” y retumbó en nuestros huesos toda la fuerza ancestral del despojo, del olvido y de la increíble, digna y ética lucha de nuestros pueblos originarios que atraviesa 500 años y todos los gobiernos habidos hasta  el momento.  Una a una nos fueron contando el calvario de vivir en esas carpitas similares a las tomas del indoamericano en nuestra ciudad, con los niños pequeños, con sus llantos, sus necesidades, sus enfermedades, con las intensas lluvias, con la falta de todo y el cordón policial que pide documentos y hace firmar un libro de actas! para entrar al “tolderío”, que filma con una cámara poderosa cada uno de sus movimientos y de los visitantes, que asusta (sobre todo a los niños) con los perros, la policía montada, los carros de asalto.  En esa ronda improvisada pero de alta potencia, fue notable y emocionante escuchar también a una abogada joven que lleva la causa de los Qom desde hace 10 años, Roxana Elvia Silva y con la cual compartí un desayuno y una charla al irnos. Fue tan cálido su aporte y su presencia que parecía que nos conocíamos de toda la vida.
Esto ocurrió en la comunidad Nam Qom. Ya de vuelta a Buenos Aires luego de pasar dos días con la comunidad Qom, separada por unos km.  La visión de la realidad nos golpeó con toda su dureza aunque ya veníamos de ver las necesidades de la comunidad de Felix Díaz,  con  falta de agua, de médicos, con atentados varios que han matado y que ahora hirieron al mismo Félix, Ya habíamos presenciado como el gobernador Gildo Insfrán y su sequito, “operan”  un genocidio silencioso.  Aquí se sumaron los carros de asalto, los policías, la certeza de estar en una especie de campo de concentración que ya lleva la duración de dos meses y medio. Ellos están presos en sus propias tierras por defenderlas!.
Esto que cuento es un recorte de la realidad vivida por mí y mis compañeros de  viaje que organizó desde el 17 al 20 de agosto de este año, el colectivo que viene creciendo “Chau Roca”  cuya figura pública es Osvaldo Bayer y su coordinador el joven Mariano Rosa. En el “Chau Roca” convivimos distintas corrientes de pensamiento,  variadísimas profesiones y haceres como dentistas, enfermeras, fotógrafos, videastas, coreógrafas, docentes universitarias, estudiantes, psicólogos, constructores, antropólogos, abogadas…  Esta vez fuimos  en total 49 personas a acompañar,  intercambiar, aprender de nuestros hermanos y a dar nuestros saberes.  Se organizaron talleres artísticos para los niños, charlas conjuntas para poder empaparnos de la realidad de la comunidad, cine, comidas, puesto odontológico y de salud general. La radio Qom 89.3 FM (que empezó a funcionar a partir de un viaje anterior con la ida de Mariana Espinosa, quien dirige la comisión de solidaridad desde Buenos Aires) estuvo activa desde tempranísimo hasta muy altas horas de la noche.
En Formosa fuimos recibidos luego de un día de viaje con un riquísimo desayuno en un espacio-comedor de niños en situación de calle, por la ONG docentes autoconvocados.  Nilda Patiño, Secretaria General de dicha ONG nos relató con muchísima fuerza y convicción la lucha que vienen llevando adelante desde su sector y en relación a los pueblos originarios. Remarcó que son las mujeres  una parte muy importante del sostenimiento y del corazón de estos movimientos.  Luis nos contó acerca de las tareas de ese espacio, de varios niños vejados y asesinados en una comisaría, del trabajo de la imprenta y de la complicidad de una sociedad, que en su mayoría, calla y mira para otro lado.
Ya en la comunidad y hablando con la compañera de Felix Díaz, Amanda, y su amiga, nos relataron la importancia que tiene para ellas realizar artesanías y poder venderlas. Al irlos “acorralando” porque les sacan “el monte” se quedan sin la posibilidad de supervivencia a la que culturalmente están acostumbrados, ya que la policía les impide tomar las palmas con las que tejen sus canastos, los remedios que les provee la naturaleza, entre tantas otras cosas.  Ellas están firmes en los cortes de ruta y en el día a día de sostener a sus familias. De regalo nos cantaron dos hermosas canciones, una de ella una canción de cuna.
Volví fortalecida, esclarecida de algunos temas que los medios se encargan de silenciar o confundir. Con la evidencia que mas allá de aciertos y errores gubernamentales, cuando un sector de la población, como en este caso los pueblos originarios, se mete con el tema de la tierra nadie quiere avanzar hacia los que tienen razón. En la sociedad capitalista “la tierra no se toca”.
Volví con la certeza en el centro del cuerpo  de que la ética y la dignidad para estos hermanos Qom es invendible e incomprable y creo que es eso lo que más enfurece a los poderosos. Estos hermanos de los pueblos originarios tienen algo que ellos nos tienen ni por asomo y que eso sí vale oro!. También volví sabiendo que en todos los espacios  están las mujeres peleándola, resistiendo, alentando, dando su amor y apuntalando.
Buenos Aires, 3 de septiembre de 2012