sábado, 14 de abril de 2012

LAS MAGDALENAS DE PROUST: Nostalgias de la luz

En esta sección compartimos nuestras "magdalenas" (ver blog febrero 2009) o aquellos bocados culinarios, literarios, etc., que nos hacen descubrir tesoros en nuestra memoria; que nos transportan a la infancia o a un paraje de nosotras mismas olvidado, perdido, acaso injustamente minimizado; o que simplemente nos provocan un inexplicable (o bien explicable) regocijo.


Este mes Blanca Rizzo nos invita a ver la película del chileno Patricio Guzmán, Nostalgias de la luz


Nostalgias de la Luz
Patricio Guzmán y las mujeres de Calama
Por Blanca Rizzo
Un amigo de Concepción (Chile) subió a una red social la película Nostalgias de la Luz de Patricio Guzman.
Para mi sorpresa, y a pesar de las muchas interrupciones de esa tarde en que la vi, volvía a mi notebook corriendo ya que la magia de la imagen, de la voz del relato, del relato mismo y del magistral tejido de astronomía, arqueología, memoria y dignidad me produjeron una emoción permanente y un profundo agradecimiento.
El alto contenido poético de este documental-película, me hizo querer saber más del cineasta Patricio Guzman de quien ya me habían hablado y a quien busqué en youtube. Filmó “La Batalla de Chile”, trilogía de cinco horas nominada como uno de los diez mejores films políticos del mundo, “Salvador Allende”, así como también documentales como “En nombre de Dios”, “La Cruz del sur”, “La memoria obstinada”, etc. Toda su magia, su trabajo y su poesía han estado dedicados al rescate de la memoria en el hermano pueblo de Chile. Buenísimas las entrevistas donde cuenta la odisea para conseguir dinero para filmar, y sus consideraciones acerca de la memoria, de la televisión, de las mujeres de Calama.
Es muy extraño que habiendo participado desde el 81 en las marchas de las madres en Argentina, nunca sentí hablar de estas mujeres. Mujeres que con sus palitas buscan a sus muertos en un infinito y absoluto desierto. Oh, my God!.
Es tan inmenso ese amor como todo el cosmos y como todo el pasado. Es tan inmenso que cabe en un grano de arena y en la luz de todos los tiempos. Y habría que ser muy estúpido para intentar encuadrar este increíble, doloroso y maravilloso hecho sólo en un pleito político del formato “a favor o en contra de”.
Es puro amor, señoras y señores, es amor en polvo, es polvo de estrellas convertido en cuerpo de mujer que busca a su hijo, en cuerpo de mujer que busca a su hermano, en cuerpo de mujer que se conecta en el re-cuerdo de hueso a hueso.
Hay algo insondable y misterioso en las células de un ser humano que es capaz de buscar sin rumbo, sin brújula, sin medios, con el ninguneo de la mayoría de la sociedad a sus espaldas, y en el medio de la nada durante 30 años. Solo su convicción y su hilo de luz por meta y vector. Hay algo inexplicable y cuasi inentendible en esas almas que son capaces de navegar por los caminos de la memoria muriendo y renaciendo cada día, como ellas mismas cuentan, para hacer emerger los esqueletos de sus enterrados como los más bellos diamantes jamás encontrados en todo el universo. Todo esto es tan misterioso y tan mágico que supera ampliamente los límites del dolor. Estas mujeres se mueven a tracción amor, un amor que se sobrepone al tiempo, a la ignominia y a la muerte y que le da sentido a la poderosa luz del amor universal cuasi religioso, siendo ateas (algunas), cuasi mágico, siendo pragmáticas. Acción política extremadamente poderosa llevada a cabo por cuerpos que parecen débiles.
Película, director y mujeres tejidos por una forma de persistir, pelearla y producir mundo.