
Intercambio cultural Perú-Argentina
Mashara Teatro Intercultural-Colectivo Poético Teatral “Vuelos”
Mashara Teatro Intercultural-Colectivo Poético Teatral “Vuelos”
por Ciela Asad
23 de abril 2011-06-08
Dormí cuatro o cinco horas. Me despertó el ulular de las palomas y el avión aún en mis oídos...un oxímoron precioso.
9:24 hs en el reloj. Estoy en la casa familiar de Hildy Quintanilla, actriz que conocimos en el Encuentro de Teatro de Género en Tucumán el año pasado. Ella y su familia me reciben como a la amiga que no se ve desde hace mucho tiempo. Aquí estoy, despierta en cada átomo de mi cuerpo.
Me viee una palabra: sencillez. Aquello que muchas veces vemos como complicado a veces descubrimos que es sencillo, si nuestra actitud lo es.
Primera actividad del día: salir a caminar. Pero en lugar de tomar el camino de la puerta de calle, tomamos juntas el camino de la puerta de Mashara, el espacio-laboratorio de Hildy.
Tantas veces imaginado en aquel blog íntimo que construimos juntas.
Testigo de nuestras dudas y aciertos, miedos y hallazgos, durante el proceso de intentar un proceso de intercambio actriz-directora para llegar a Cenizas.
Largo tiempo
De preparar la mirada
Para verte
Para verlas
Y entonces todo sucede
En la belleza escandalosa
Del encuentro
Tu me llevas
Yo te llevo
Rosa nos lleva...
primero fueron los pies, las piernas, las espaldas, el movimiento sutil, disponible el alma, comenzar por donde la esencia nos atraviesa...dialogar con el cuerpo, nuestro instrumento.
Certeza de una decisión. Plenas de mirada.
2º día
Nos espera un arduo trabajo. Primer ensayo.
Ahí estás. Corrés hacia tu guerrera y advierto el apuro.
Se suceden las acciones y siento que el corazón se estruja, la hondura de tus gestos, la precisión de tus movimientos, los textos que yo conocía de repente latían al tiempo que latía la sangre en mis venas.
Recuerdo el instante mágico en el que estuve una tarde con Indra Devi.
Agradezco a la vida estos momentos sublimes, los vivo como una donación más que un premio, como un regalo, como un presente eterno ...y me maravillo como una niña de tener estas oportunidades.
Pepa
Lourdes
Artemisa
Hildy
Las víctimas
Muchas
Muchas
La actriz y su dilema de decir o no decir...
Mi abuelo
Tu abuelo
Mis muertos
Tus muertos
Porque no hay tuyo ni mío
Hay una esperanza
Por eso llegué hasta aquí
Por eso nos encontramos
Porque tal vez lo que buscamos
Ya nos encontró.
Un poquito
Un poquito así...
Cómo comenzó esto...
La madre de esta obra: Cenizas-Ushpa (en quechua) es Para las próximas flores obra interpretada por Florencia Chidichimo, musicalizada por Claudio Turica que escribí y dirigí sobre la vida de Pepa de Noia convocada por Guillermo Marccello para el ciclo de Teatro por la Memoria y la Vida por el Teatro Municipal de Morón.
Este fue el comienzo que también contó con Solange Riccardi en la asistencia y Daniel Cuzzolino en el diseño y operación de luces.
En Tucumán nos conocimos con Hildy que estaba presentando Maremar. Y fue amor a primera vista... y a segunda cuando vimos su obra...y a tercera cuando la conocimos un poco más.
Y en esos días surgió la idea de este intercambio cultural, de fundir nuestras memorias, de repensar las memorias colectivas...de mirarnos hasta quedar bizcas si es necesario...
Por aquellos días de trabajo en Lima soñé que un niño, que era yo, me decía: “no se me quita el fuego...se me incendia el pecho”
Perú-Argentina- un mismo dolor
¿Cómo realizar una síntesis histórica de lo ocurrido en Perú entre 1980 y el 2000?
Quiero comprender lo ocurrido en Perú. Quiero hacerle comprender a mi compañera lo ocurrido en la Argentina en la última dictadura cívico militar.
Perú vivió sacudido por una violencia política que ocasionó el número más alto de muertes registrado en cualquier conflicto.
La Comisión de la Verdad, creada en el 2001 desnudó la realidad del país.
Como aquí sucedió con la Conadep.
Los peruanos creían que eran 25.ooo los que murieron en el conflicto armado, pèro el informe de la CVR anunció que eran casi 70.000.
No se habían dado cuenta de esas miles de ausencias.
Como aquí no nos dimos cuenta que faltaban 30.000 jóvenes y adultos, desde los 13 años hay niños desaparecidos, sin contar los bebés apropiados.
El hecho de que el 75% de ellos hablara quechua u otras lenguas nativas nos habla de la cruda realidad de un país dividido, que vive de espaldas al mundo andino y amazónico.
Como siempre, las franjas olvidadas de toda Latinoamérica, los pobres, los aborígenes.
La causa inmediata del desencadenamiento del conflicto armado interno fue la decisión de Sendero Luminoso de iniciar una guerra popular contra el Estado peruano, utilizando de manera sistemática y masiva métodos de extrema violencia y terror sin los derechos humanos. Esta violencia estuvo dirigida contra los representantes y partidarios del “antiguo orden” en las áreas iniciales de Ayacucho y Apurimac, por lo que la mayor parte de las víctimas de las acciones senderistas se contaron entre campesinos o autoridades locales. Vestían ropa común, no ropa de guerra, por lo que se infiltraban en los pueblos sin ser reconocidos.
En 1984 entra en la lucha armada El Movimiento Revolucionario Tupac Amaru que buscó diferenciarse de Sendero organizando un ejército bajo otras reglas. Organizaron columnas de combatientes provistos de armas de guerra, uniformados y concentrados en campamentos fuera de las áreas pobladas. En el trato a los prisoneros y acciones armadas proclamaron guiarse por las Convenciones de Ginebra. Pero finalmente, incurrieron en métodos tomados de Sendero, delinquieron, secuestraron ...
Frente a esta guerra desatada, el Estado aceptó la militarización del conflicto y dejó en manos de la Fuerzas Armadas la conducción de la lucha atisubversiva, sin tomar previsiones para impedir atropellos contra la vida y la dignidad de la población.
Desatendieron las denuncias de violación de los derechos humanos, facilitando la impunidad a los responsables.
Asimismo Sendero Luminoso (ligado al narcotráfico) incorporaba concientemente el terror como un instrumento al servicio de sus objetivos políticos y rechazaba las reglas del derecho internacional.
Optó por una política de aniquilamiento selectivo y para reprimir toda resistencia aplicó represalias crueles e indiscriminadas.
Los comité de autodefensa jugaron un papel crucial en la estrategia de las Fuerzas Armadas, se armaron a niños desde muy pequeños y mujeres.
Como es sabido, la exclusión social y la pobreza en el Perú tienen un rostro rural y campesino.
El gobierno de Fujimori en sus dos períodos prosiguió con la estrategia “integral” de las fuerzas armadas. El proceso de corrupción institucionalizada continuó con el pretexto de la lucha antisubversiva.
Las operaciones contrasubversivas dejaron de ser un medio para capturar líderes subversivos para convertirse en un medio de propaganda del gobierno y cortinas de humo para tapar los excesos y los delitos que se denunciaban cada vez con más frecuencia. Esto fue posible por el total control de los medios de comunicación masivos comprados con dinero del estado.
Preocupado más por asegurar su continuidad descuidó el problema real, y terminó apoyando, con una venta de armas, ¡al grupo subversivo de un país vecino!
En éxodo masivo hacia Lima, los desplazados, fueron personas que no participaron en las hostilidades, y que buscaron opciones de protección, que al llegar indocumentados y en su mayoría con seres queridos muertos o desaparecidos , pasaban a ser sospechosos por ambos bandos, presos, o veían acrecentada su situación de pobreza. Destrucción de su identidad étnica (la mayoría indígena). No eran convenientes para el nuevo Estado.
La violencia no diferenció entre adultos y niños. La Comisión de la Verdad reportó 2.952 casos de crímenes y violaciones que vulneraron los derechos de los niños y niñas cometidos por S.L., los agentes del Estado, y MRTA.
Cuántas diferencias y similitudes, aquí en Perú, y en todo el continente.
Por eso este número del “Barco que parte” incluye este informe, porque en Argentina hay muchos nietos por recuperar, muchos hijos aún buscando...mucho más por develar, los invito a ver “Para las próximas flores”, los invito a ver “Cenizas “, los invito a ver “Belleza y Escándalo” en el mes de octubre los invito a tener memoria, única manera de insuflar nueva vida a nuestra bella y escandalosa Latinoamérica.
Ceniza
Simbolismo
La ceniza obtiene su simbolismo del hecho de ser residuo de la combustión, lo que queda después de la extinción del fuego.
Por esta razón significa la muerte y la penitencia. La fórmula litúrgica del miércoles de ceniza es explícita: “pulvis es et inpulverem reverteris”.
Por extensión es la conciencia de la nada, de la nulidad de la criatura con respecto al Creador, según las palabras de Abraham: “Aunque soy polvo y ceniza me atrevo a hablar a mi señor”
Las cenizas también como símbolo de renuncia revisten en la India el cuerpo de Shiva asceta y, a ejemplo suyo, el de los yoghis y saddhus, que con ellas se frotan el cuerpo: esas cenizas son del fuego ritual, o las de una hoguera fúnebre.
Sin embargo la ceniza indica también el retorno y la combustión interna.
Conviene distinguir la ceniza sagrada de la ceniza que evoca el polvo del suelo. La ceniza sagrada proviene de los holocaustos, se dice grasienta en razón de la grasa de las víctimas. Es el resultado de una purificación operada por el fuego.
La ceniza que evoca por su ligereza el polvo del suelo, recuerda al hombre su origen, de dónde viene su signo de penitencia, de dolor y de arrepentimiento.
Para los Maya quiché la ceniza parece tener una función mágica ligada a la germinación y al retorno cíclico de la vida manifestada: los héroes gemelos del Popol –Vuh se transforman en ceniza antes de resucitar como Ave Fénix. En nuestros días los Chorti descendientes de los Mayas hacen una cruz de ceniza para defender el campo de maíz contra los espíritus malignos, y mezclan la ceniza con la simiente del maíz para inmunizarla contra la putrefacción, el moho o cualquier peligro que acecha al grano durante su estancia en el seno de la tierra.
La sacralización de las cenizas se asocia además, por otra parte, a los ritos de pasaje y de purificación por el fuego.
Entre los muiscas (Chibcha de Colombia) los sacerdotes llamaban a la lluvia esparciendo ceniza en la cima de una montaña.