Nasa Yuwe
Tejedoras de origen
por Natalia Marcet
Liliana Alzate. Actriz. Docente. Colombiana
La conocí en Cali.
Me había hablado de ella Ricardo Ruiz Angulo, ex discípulo de La Candelaria. Con ella compartieron míticas jornadas de estudio.
Luego la crucé en Bogotá, y finalmente otra vez en Cali.
Estando en el Teatro La Máscara, esperando para irme al aeropuerto, al pasar, le dije ¿me contestarías unas preguntas sobre tu trabajo?
Yo había visto mientras armaba con Daniel, el técnico de la Sala, la puesta de GORDAS, los talleres que se dictaban en la Sala: tejido, teatro, yoga para niños, para madres... todas personas provenientes de sectores vulnerables del Valle Del Cauca.
Sabía que este trabajo, así como otro desarrollado por la Corporación Colombiana de Teatro en Bogotá, así como el realizado por Inés Salazar en Medellín, y el de otra compañera en Barranquilla, forma parte de un proyecto auspiciado y sostenido por el Magdalena Norway, dirigido por Geddy Aniksdaal. (de estos trabajos hablaremos los próximos meses)
Desplazadas y desplazados.
Su hoja de vida dice :
Actriz, investigadora y directora teatral, Maestría de la Universidad del Valle en Literatura colombiana y latinoamericana 2010. Tesis meritoria. Especialización de la universidad del Rosario de Bogotá en teoría y crítica teatral 1992-1994, Licenciada en educación artística Universidad del Bosque 1999- 2003. Actualmente se desempeña como actriz e investigadora teatral en el grupo La Máscara de Cali desde el 2006. Ha sido docente de la facultad de artes escénicas de la universidad del Valle 2006-2009. Y actualmente docente del instituto departamental de Bellas Artes hasta la fecha.
También la había visto actuar en Mujeres Feas, dirigido por Lucy Bolaños, en MAPA TEATRO, en el marco del Festival de Mujeres en Escena, organizado por la Corporación Colombiana de Teatro.
Entonces, las preguntas tuvieron sus respuestas.
1.- ¿Con que población trabajás?
Actualmente en el teatro La Máscara se desarrolla un proyecto con grupos vulnerables, tratado los temas de derechos humanos, perspectiva de género, discriminación, etc., con diversos grupos. Los que me corresponden a mí son, por ejemplo, uno de jóvenes del barrio Siloé (Sector periféricos de la ciudad), edades entre 7 y 18 años. Y en este sector este año he trabajo como una escuela móvil experimental. Cinco de ellos ya vienen trabajando conmigo hace ya dos años, así que con ellos hemos convocado dos grupos más: uno de jóvenes y otro infantil donde ellos replican lo aprendido la metodología es la de creación colectiva y este semestre el teatro foro e invisible de Augusto Boal, con quien tuve el placer de estar en Río de Janeiro en el 2000 en una experiencia con la EITALC (escuela teatral latinoamericana y del Caribe)
Con ellos hemos trabajo en la comunidad en dos sectores específicos, LA ESTRELLA, en un polideportivo bien arriba en el barrio, en un sector un tanto peligroso donde la drogadicción y las pandillas abundan en sus calles, y en una caseta comunal en la mitad del sector con los pequeños. Juntándolos de vez en cuando. Ya para este final de semestre nos juntamos en el teatro todos tratando de amarrar el proceso para presentarlo en febrero dentro de un festival popular que marcará el cierre del proyecto en la Máscara.
El otro grupo que tengo son las mujeres tejedoras de origen Nasa Yuwe (comunidad indígena del sur de Colombia) con las cuales se intenta, de la mano del cabildo indígena de Cali, recuperar la memoria perdida de estas mujeres que van con sus hijas y nietos a los encuentros. Con ellas estamos trabajando sobre sus rituales y sus personajes históricos, así como la importancia del tejido en la construcción del pensamiento femenino Nasa Yuwe.
Finalmente tengo otro grupo de jóvenes afro descendiente de otro barrio periférico de Cali, donde la mayoría de su comunidad es negra por la cantidad de desplazamiento forzoso que ha vivido el país sobre todo de las costas del pacifico colombiano. Con ellos apenas empezamos a trabajar hace unos meses, y ellos hacen parte de una ONG, Taller abierto, que trabajaba con ellos y ellas en varios frentes de formación y tiene un fin de empresa cultural. Con este grupo estoy trabajando la tradición oral negro buscando también en su memoria familiar, música y narraciones para recuperar en sus contextos juveniles. Ellos y ellas particularmente quieren trabajar la violencia de género.
2.- ¿Cómo incide el teatro para la transformación de la vida personal?
Esta pregunta para mí tiene que ver con creer que el teatro es una herramienta sanadora básicamente, más que solo un producto estético o artístico. Específicamente en el teatro social se constituye un eje fundamental para la transformación de comunidades en alto riesgo y con situaciones delicadas tanto social, como morales, físicas y espirituales. Las técnicas de Teatro del Oprimido son herramientas que yo he encontrado propicias para esto ya que sus técnicas están basadas en el estudio interactivo de escenas que simulan la realidad y el juego de roles. A la puesta en escena sigue una fase de análisis y diálogo colectivo sobre cómo solucionar las situaciones conflictivas presentadas. El punto de partida es descubrir el impulso creativo e intuitivo de la persona para ponerlo al servicio de la creación teatral del grupo a través de ejercicios y juegos teatrales que desarrollan la imaginación y la creatividad, crean apertura y receptividad emocional y sensorial por el otro y para el otro. Construyendo una forma de usar la escena que evidentemente transforma su vida y sus conflictos. Puede que no encuentre las soluciones económicas a sus problemas, pero si un ramillete de opciones, de salidas para tener una mejor calidad de vida. Más respeto por sí misma y los que la rodean. Finalmente el teatro sensibiliza a sus participantes actores y público y su aplicación es como un medio de intervención, transformación de la realidad y conciencia social. Sigue siendo una pequeña revolución en sí mismo ya que propicia otro modo de expresión más allá de la palabra. Las limitaciones del ser humano pueden ser liberadas a través de la imagen teatral y sonora, la cual propicia una compresión de conflictos, situaciones y personajes de la comunidad en donde se presente.