Ciela Asad y el Colectivo poético teatral "Vuelos"
Crónica de la fiesta de los 10 años de "Vuelos"
Por Ciela Asad
El Colectivo con alas festejó con una primera fiesta donde se hizo presente la música a través del Dúo Miñango, La Pollera, Agua y Vino, Domésticos, y terminó con Los Habitué, grupo de tango y murga.
La poesía y el teatro a través de las intervenciones de Claudia Giombini, Eduardo Felipe Fischer y Wen Li kohei,
Hijos zona oeste tuvo su lugar con una mesa de informes, libros, dvd, etc..
Los poetas Alberto Luis Ponzo y María Montserrat Beltrán con una mesa de literatura.
Logramos regalar con la entrada la revista soñada "El barco que parte" revista cultural para jóvenes de 1 a 100 años...
Claudio Turica, compositor de la música original de varias obras de "Vuelos" expuso artesanías de su local: "Folclore Arte Nativo" donde se puede apreciar el trabajo de cooperativas de comunidades aborígenes.
Expuso Silvia Ciurca sus obras: "Indagaciones en papel"
La fiesta comenzó a las 22 hs. en un día raro, hubo que decidir si se hacía o no. El ex presidente Nestor Kirschner había fallecido dos días antes.
Se decidió llevar el festejo adelante considerando que nuestra militancia artística no debe detenerse, todo lo contrario, fortalecerse abriendo espacios nuevos como éste, la fiesta del arte y de la vida.
Se realizó en el primer piso del club mariano moreno de la ciudad de Castelar, donde "Vuelos" (en el entrepiso) tiene su sala y biblioteca.
El espacio fue intervenido plásticamente con un trabajo enorme de todos propiciado por Silvia Ciurca, cortinas pintadas a mano, cajas con fotos de todos los espectáculos...
Excelente sonido e iluminación que crearon un espacio otro. Un ambiente cálido y abierto a las numerosas expresiones.
En una pantalla se proyectaron imágenes de los espectáculos y talleres que se llevan adelante desde el año 2000.
Solplamos las velitas al ritmo de la marcha peronista cantada por Los Habitués, en ese ritual se hicieron presente ex alumnos, hoy actores, estudiantes de dirección, actuales pasajeros de este colectivo siempre en movimiento. Gente de todas las edades, los antiguos, que desde antes de la conformación de "Vuelos" se formaron conmigo en el Living Teatro. Los niños del 2000 , hoy jóvenes actores y actrices, que agitadísimos atendían la barra, cobraban las entradas, atendían a los recién llegados, actuaban, bailaban...Guirnaldas de abrazos, miradas cómplices de tanta andanza compartida.
La vida que se comparte en el teatro. El paso del tiempo en la construcción de este espacio que emergió de mirar a un grupo de niños comprometidos con el teatro como jamás lo había visto y sentido: "locos por el teatro". Responsables del éxito de esta fiesta, codo a codo con Daniel Cuzzolino, el mentor de esta ocurrencia apasionada.
Y más aún, partícipes de una misión que cada día es más abarcativa, que cumple con la misión espiritual del arte: conocernos a nosotros mismos, acrecentar la alegría a través de esfuerzos creativos colectivos.
Por eso...larga vida a "Vuelos", larga vida al "Barco que parte"...y que se realicen los sueños, que vuelen los barcos, que despierten los colectivos, que viva el teatro y la poesía.
Registro de una improvisación
(preparando el trabajo presentado por "Vuelos" para el encuentro Magdalena)
Por Sofía Saranite
Gusanos rodeados de tierra mojada que buscan asilo en otros cuerpos, buscan rearmarse con pedazos de otros cuerpos. El sonido es la expresión más pura del dolor, de la desesperación, y del placer. Gritar calma, salva, relaja. Reír calma, salva, relaja. Ambas generan lágrimas que humedecen más la tierra y los aprisiona con más fuerza. Son niños, son lombrices, son hombres, son raíces, son mujeres, son sombras, son aire comprimido. No son más de lo que pueden oír o hacer oír. El no ser los eterniza y el ser tanto agudiza su penuria, frágil, inmutable. Incluso la risa y el placer son penosos en su condena.
Poema
(fragmento del último trabajo de "Vuelos")
por Florencia
Lamió el dolor más profundo
Y no pudo más que escribir:
Vislumbrar la miseria más oscura desalienta pero no obtura la más certera realidad…vuelve y se sumerge en su cuenco del mundo, la arropan nuevos vestires y arroja amorosamente lo más viejo de si:
Árboles añejos
memoria áspera y dócil
suave y melancólica
recuerdo que no cesa
ni ahoga, ni pesa
La sabia me puebla enorme
y atesora (en su intimidad) en cada rama
la historia de su identidad (la humanidad)
gruñe, grita, sonríe (agudo y aprovecho la gr para sonido gutural y agudo)
el cuenco de nunca acabar