sábado 4 de septiembre de 2010

V ENCUENTRO DE MUJERES INDÍGENAS DEL GRAN CHACO


Voces femeninas que anidan en la tierra


Por Sandra Califano


Poco a poco, de a grupos, algunas con sus polleras largas y pañuelos floreados en las cabezas, otras con remeras y jeans. Sosteniendo miradas, con más silencios que palabras. Así, a paso lento, mujeres indígenas de la Argentina, Bolivia y Paraguay llegaron desde sus pueblos hasta Orán, Salta, para juntarse y para compartir la vida. Quieren darse fuerza para seguir luchando por sus derechos de mujeres y de indígenas.
Si en las sociedades de cada uno de estos países, muchas veces las mujeres tenemos que salir a conquistar espacios, reclamar por nuestros derechos o hacer que escuchen nuestras voces, para ellas la tarea es aún más visceral: tienen que defender la dignidad de existir.
Porque todavía hay quienes se mueren de enfermedades que no son mortales, sólo por ser indígenas y pobres; porque no se les reconoce el derecho ancestral de tener un territorio, que significa tener una vida; o no se valoran las artesanías que salen de sus manos y del reflejo de sus almas.
Es por eso que se juntan para ayudarse a caminar, para aprender unas de otras, para buscar caminos nuevos y así crecer.
Luego de tres días de estar reunidas en Orán, de escucharse y de compartir los momentos que viven día a día cuando están en sus comunidades, las mujeres indígenas de la región del Gran Chaco Americano, confirmaron que quieren seguir caminando juntas.
En la Declaración que surgió del V Encuentro de Mujeres Indígenas del Gran Chaco, ellas hicieron oír sus voces.
"Nosotras vivimos del fuego. Lo usamos para cocinar, para lavar, para calentar, para todo. Trabajamos todo el día hasta la noche. Antes nadie valoraba nuestro trabajo como mujer, ahora sí", contó durante la primera ronda de comentarios, Adolfina Lucas, mivaclé oriunda de Villa Hayes, Paraguay,
Adolfina, además de trabajar en su casa, acompaña de manera voluntaria a los enfermos de su comunidad a llegar a los hospitales de Asunción y durante los procesos de los tratamientos. "Trabajo en el área de salud hace bastante, y poco a poco voy ganando la confianza de los varones. Muchas veces tengo que reunir dinero para los medicamentos. El Estado debería apoyar más la salud de los pueblos indígenas. Las mujeres estamos avanzando mucho. Falta que la presidente de Asuntos Indígenas de Asunción, nos reciba y nos escuche", destacó.
A su turno, Judith Rivero, del pueblo chimán de Bolivia, segunda presidenta de la Confederación de Mujeres Indígenas de ese país comentó: "Antes las mujeres no estábamos muy organizadas por culpa de los hombres que no nos dejaban trabajar. Pero yo ahora veo mucho adelanto. Vendemos nuestras artesanías, buscamos recursos, hacemos proyectos. Algunas lloran y dicen que estamos abandonadas, pero creo que a veces nosotras dejamos que los hombres nos traten así".
En las comunidades el trabajo artesanal es la expresión de la cultura. Es vida misma. Los hijos van aprendiendo mirando a sus padres. "Todo lo que hacemos nos cuesta, explica una artesana guaraní, cuando tenemos que ir a buscar la hoja de palma o de totora tenemos que ir por el agua y caminamos hasta 40 kilómetros. No sabemos qué nos espera en el monte, con qué animales nos vamos a encontrar y si vamos a volver a la familia. Igual lo hacemos porque es nuestra costumbre."
La experiencia que están llevando adelante de las mujeres tobas y wichi de Ingeniero Juárez en Formosa, alentó a muchas. "Formamos la Cooperativa de Mujeres Artesanas del Gran Chaco que agrupa a 240 artesanas que trabajan en cháguar y lana de oveja. Hace 10 años que empezamos a caminar juntas y hoy tenemos un local propio y más de 20 puntos de venta en Buenos Aires", contaba contenta Silveria Samuel, una de las coordinadoras.
De un encuentro a otro, las mujeres también comparten logros como éste, o como el de haber logrado una mayor participación en los espacios públicos, haberse organizado para encontrar nuevos mercados para sus artesanías, o el hacer gestiones ante las instituciones de gobierno relacionadas con distintas problemáticas.
La voz en el papel
El texto de la Declaración que formularon dice:
"Nosotras las mujeres indígenas del Gran Chaco Americano, estuvimos reunidas del 21 al 23 de agosto último en Orán, Salta, participando del V Encuentro Trinacional de Mujeres.
Un grupo de 63 mujeres representantes de los pueblos Wichi, Qom, Ayoreo, Nivaclé, Guaraní occidental, Guaraní, Enxet Sur y Sanapaná, presentes en Paraguay, Argentina y Bolivia, nos juntamos para defender la vida y los derechos de las mujeres.
Hace cinco años que nos venimos encontrando, intercambiando nuestros saberes y luchando por esta causa. Es por eso que, al finalizar este encuentro expresamos:
Pedimos a las autoridades de los tres países que hagan cumplir el derecho de los pueblos indígenas sobre la propiedad de nuestra tierra y nuestros territorios. Porque sin tierra no tenemos vida.
Solicitamos a los gobiernos que nos garanticen tener una atención médica adecuada y no ser discriminadas por ser indígenas. Es muy importante contar con promotoras de salud de las comunidades en cada puesto sanitario, para facilitar la comunicación entre el médico y el paciente indígena.
Para nosotras, las mujeres indígenas, las artesanías son parte de la cultura que se transmite de generación en generación, y constituye una fuente de ingreso más para la economía familiar. Por eso, pedimos a las autoridades y a la sociedad en general que reconozcan el valor de nuestro trabajo y nos apoyen en nuestra lucha para conseguir precios justos para nuestras artesanías, espacios propios donde poder venderlas y nuevos mercados.
Las mujeres indígenas somos las primeras educadoras de nuestros hijos en las familias. Anhelamos y exigimos a las autoridades que ellos tengan acceso a una educación de calidad y que se haga efectiva la enseñanza bilingüe e intercultural. También, que los adultos tengamos posibilidades para seguir capacitándonos. Para que esto sea posible, se debe reconocer el valor del trabajo del maestro indígena.
Con la esperanza de que nuestras voces sean escuchadas, seguiremos luchando juntas para lograr que los pueblos indígenas tengamos una vida con dignidad y justicia en el presente y en el futuro."



Este evento, se realizó en el marco del "Programa Integrado del Gran Chaco Americano" (PIT), que llevan adelante cinco instituciones -el Centro de Estudios Regionales de Tarija-Pueblos del Chaco (Cer-Det) de Bolivia, el Comité de Iglesias para Ayuda de Emergencias (CIPAE) de Paraguay, el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA), la Junta Unida de Misiones (JUM) y la Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz (FUNDAPAZ) de la Argentina- con el acompañamiento de Church World Service (CW).