martes 10 de agosto de 2010

ESTACIÓN JUNÍN: VÉRTICE 2010, día a día



Crónicas de un festival Magdalena en Brasil

Por Mariela Díaz

DÍA 26 DE JULIO: regresé a Junín. Al Junín de mis abuelos. Tal vez porque era de noche no reconocí las luces ni los edificios de esta ciudad en la que vivo. ¿Cambió? ¿O soy yo que no recuerdo?
¡Ahora sí! "Restaurante El Alamo". ¡Es Junín! Es extraño, pero tengo ganas de cantar. Llego a casa. El guardián de mi hogar, el gato, me recibe con un perezoso "miauu" desde la cama. Enciendo el televisor. Hoy es el aniversario de la muerte de Eva Duarte. Junín conoce sus secretos. ¿Por qué partió de la estación Junín rumbo a Buenos Aires? Porque esta ciudad le quedaba chica. O porque huía. O porque….
Acomodo mis cosas, lavo ropa. Es de noche y me llega una triste noticia: una compañera de trabajo de Rojas, docente, ha fallecido. Infarto en Buenos Aires, mientras visitaba a su hija estudiante. Cuesta creerlo. Saludable, jovial, alegre, con buen humor, sagaz, bella, directa. Sí, pero extrañaba demasiado a sus hijos que estudian en la gran ciudad. Pienso en sus alumnos, niñas y niños de primer grado. Y la vida sigue.
He vuelto. Estuve en Florianópolis (Brasil) participando del festival de la Red Magdalena denominado VÉRTICE 2010. He viajado en micro, he visto millones de árboles. Agua, mucha agua. Tierra roja. Y en aquella isla del estado de Santa Catarina, he conocido mujeres (también me he reencontrado con otras) que hacen teatro, dirigen, cantan, bailan, escriben libros, investigan, dan clases y conferencias. Allí estaban las maestras, las creadoras y criadoras del Proyecto Magdalena. Alguien dijo "Madres" en vez de "Maestras". Me gustó. Y nosotras, entonces, participantes, invitadas y organizadoras, éramos hermanas.


Llegando a Brasil

DÍA 16 DE JULIO: A la tarde, apertura del festival. He llegado a Florianópolis a las 22 horas. Llueve. Me dirijo al hotel. Anhelo dormir en una cama. Mañana hay que madrugar.

DÍA 17 DE JULIO: Encuentro con Ana Woolf. Me presenta a otra argentina, llamada Nerina Dip. Sé de ella a través de publicaciones de otras épocas de Magdalena Segunda Generación. Celebro poder hablar con alguien más en castellano.
9 am. Comienzan los talleres. Elegí uno llamado VOZES NUAS, con Brigitte Cirla. Nos han avisado que ella no estará, pero sí sus compañeras Marianne y Tania. Hablan en francés, son traducidas al portugués. Algo estoy entendiendo. Y si no, confío en que los gestos y la voz cantada complementarán perfectamente la comunicación.
14 hs. Taller de máscaras de la Comedia dell’Arte, con Claudia Contin. Habla en italiano. Vamos bien por ese lado. "El aprestamiento es exigente, más no hay que dejar de sonreír", sugiere Claudia. Trabajamos el cuerpo en tres segmentos, cabeza, pecho y pelvis. Y los primeros diseños corporales. ¡Estoy exhausta!
A la tarde, conferencia de Cecilia Ruiz, de Argentina. Cuenta su experiencia trabajando con adolescentes, y organizando el Primer Festival de Teatro Adolescente "VAMOS QUE VENIMOS". Nosotras, una comitiva de argentinas y otras compañeras de habla hispana le hemos prometido a Cecilia ruidosos aplausos, sacarle fotos y luego, pedirle autógrafos.
Hoy también llovió.

DÍA 18 DE JULIO: Taller de voz con Brigitte, Marianne y Tania. Durante los ejercicios cantamos todos juntos o en sub grupos. Mi voz, imagino con optimismo, suma al conjunto, pero en verdad, no la escucho claramente. Comienzo a sentirme incómoda.
Taller de Comedia del Arte. Los primeros veinte minutos los padezco. Necesito fuerza en los brazos y flexibilidad en la columna. Equilibrio y confianza. Claudia nos recuerda que sonriamos. Pasamos por nuestros cuerpos, estudios antropológicos mediante, al Zani, Pantalón y Brighela. Sus modos de andar, mirar y enamorarse.
"Trabajo y más trabajo, durante meses, hasta que luego de haber explorado todas las máscaras, uno de estos personajes «habita» el cuerpo del actor", explica Claudia.
A la tarde, conferencia de Lucía Sander, de Brasil. Profesora universitaria de Literatura e investigadora de teatro. Habla de Ofelia, y de su espectáculo Ofelia explica, parodia del personaje de Shakespeare. Una Ofelia que renace con otra voz, otra ropa, otro perfil, que recorre las periferias de Río de Janeiro, implicada en tráfico de armas, cantante de rap, artista performática. Ofelia renace, para tornarse nuevamente contemporánea.
Escucho hablar a Lucía y disfruto de sus ocurrencias. He estado conversando con ella, además de compartir el taller de voz. Me maravilla su búsqueda constante para ver el "otro lado" de las cosas. Hablamos de cine argentino, de la ley de matrimonio igualitario, de documentales de "macacos", de comportamientos humanos, animales, culturales.
Me ha regalado su libro Ofelia explica. Lo leeré en el viaje de regreso.
En otra ocasión, hablamos de libros y comento que tengo libros que están, digamos, "en reserva", para cuando sea el momento de aprehenderlos. Me mira y dice: "Y hay personas que también están en reserva…"

DÍA 19 DE JULIO: Taller con Brigitte y Marianne. Nos piden agruparnos por voces graves, medias y agudas. Me "ubico" en uno de los grupos, pero dudo. Creo que mi voz cantada no es así. A último momento, casi a punto de iniciar el canto, cambio de grupo. Sé que es gracioso, por eso escucho risas. ¿Cómo es mi voz cantada? Sí, creo que está bien así, en la manada de "los graves". ¡Cuántos años ignorando la gravedad de mi voz! No es tan grave, trato de consolarme. Llueve, de a ratos.
Noche. La puerta abierta…
Se presenta el concierto musical "Cantos del Mar Negro", Voces Polifónicas, Francia. Cantan Brigitte, Marianne y Tania. Todo, en su conjunto, es bello y elevado. Estamos en el Museu de Escola Catarinense, en el hall central. Mientras ellas cantan, observo una puerta que se abre... ¿con el viento? Alguien la cierra, y vuelve a abrirse. Así, varias veces. Mi imaginación vuela y digo: "Entren, ángeles. Quédense aquí."
No importa si afuera llueve.

DÍA 20 DE JULIO: Último día del taller de voz. Ensayamos nuestras canciones, ya que al final haremos un cierre, juntos, todos los talleres. El de Ana, Geddy y Brigitte. Nosotros cantaremos.
Luego de la puesta en común de los talleres, formamos un "círculo" y nos vamos presentando. Nombre, actividad, etc. Finaliza la rueda de presentación. Es hora de almorzar. Estoy junto a Nerina, compatriota y compañera del taller de voz. Marianne se acerca a nosotras. En francés, castellano e inglés tratamos de comunicarnos. Nos dice que al escucharnos hablar, a nosotras, argentinas, ha notado un tono diferente al utilizado para cantar. Esto le llama la atención. Por eso, ofrece darnos clase a la tarde, para seguir "descubriendo" la voz cantada. Aceptamos de inmediato. ¡Ahora entiendo! Aquí estaba el origen de mi "desubicación". Argentina, una voz para hablar y otra para cantar. Viene a mi mente una imagen de un cuadro y una frase: "la dualidad de ser argentino".
A la tarde, en el hotel, tomamos la clase con Marianne. La voz cantada nace, ahora sí me escucho. La profesora dice que tengo una bella voz grave para cantar y me pregunta:" ¿dónde estuviste durante el taller?". Sonrío. Tengo ganas de contestarle: Estuve buscando mi manada.
Durante esta clase "de luxe" también ha estado presente Luciana. Ella sale de la habitación, pues tiene cosas que hacer. Cierra la puerta… ¿la habrá cerrado bien? Sucede que la puerta se abre. Ya me voy habituando a estos sucesos.
Finaliza la clase. Le agradecemos a Marianne su gesto amoroso. Brindar su tiempo, dedicarlo por propia iniciativa. No debo olvidarme de esto. Es una lección para mí, que también soy docente.
Estoy feliz. Le cuento a Ana Woolf acerca de la clase de Marianne. Me siento más liviana.
18 hs. Julia Varley presenta su libro Piedras de agua, traducido al portugués. Hoy es su cumpleaños. Marianne canta para ella. Julia, rodeada de globos coloridos, escucha y sonríe. Allí, todos festejamos y brindamos por Julia Maestra- Madre de Magdalena Project. "La leyenda viva", pienso. Y me siento feliz de estar allí.

DÍA 21 DE JULIO: A la mañana, participantes de Vértice 2010 presentan fragmentos de trabajos. Yo no presento. No me atrevo. Ana me ha ofrecido su ayuda, me alienta, pero es un paso que me cuesta dar. ¿Qué tengo para mostrar? Nada que me convenza. Sé que debo trabajar e investigar más. Y responderme: ¿qué tengo para decir?
Luego de ver los fragmentos de trabajos, converso con una participante. Ella tampoco se ha animado a "mostrar". Hacemos un pacto: en un próximo Festival Magdalena mostraremos. Un apretón de manos y una sonrisa sellan el acuerdo.
Noche: Espectáculo de Geddy Aniksdal: Mi vida como hombre. Grenland Friteater, Noruega.
Asistimos a las transformaciones de Geddy en personajes noruegos que le han sido cercanos y familiares. El público, agradecido ante tanto brillo y buen humor. Río hasta llorar. Me gustan los detalles y la agudeza de sus composiciones. En ella, todo es tan simple y creíble.
Es la segunda vez que veo un espectáculo de Geddy. ¿Qué sucedería si ella fuera a Junín?

DÍA 22 DE JULIO: Extraño. Quiero volver. Hablo con una compañera brasilera. Ella también extraña.
Hoy, en la Argentina, alguien especial celebra su cumpleaños. Mi intención es darle un abrazo. Está lejos, pero me siento cerca.
Hoy, 22, es el día de Santa María Magdalena, para la liturgia cristiana. María Magdalena o Miriam de Magdala (ciudad de las altas torres). Aquí, hay magdalenas que son "altas torres".
Es de noche. Julia Varley hace una demostración de trabajo. Mientras esperamos para entrar, conozco a una señora mayor, argentina, que vive en Florianópolis hace 30 años aproximadamente. Reclama su derecho a entrar primera, puesto que es mayor de 65 años. Su reclamo no es atendido por las encargadas de la entrada. Le ofrezco entrar conmigo. No acepta. Pero me anticipa que "hará algo" al respecto. Seguimos conversando. Me cuenta que estudia numerología. Le pregunto acerca de mis nombres. Mariela Marcela Mercedes. Saca cuentas en el aire. Me da su "diagnóstico". Tu madre te dio ese nombre para que aferres tus pies a la tierra y no te "vueles". Sé a qué se refiere. He leído sobre numerología. De todos modos quiero saber: ¿Por qué no volar? ¿Cuál es el peligro? No me contesta. Es momento de entrar para ver a Julia.

DIA 23 DE JULIO: Mediodía. Luego del almuerzo, Marianne nos ha ofrecido otra clase de canto. A la tarde, en el Museu. ¡Súper agradecidas! Se suma Mara, una participante italiana. Dos horas de intenso trabajo. La voz cantada renace.
Tengo necesidad de "materializar" mi agradecimiento hacia Marianne. No estoy en mi país. Por lo tanto, no le regalaré algo adquirido aquí. Entiendo que mi auténtico regalo está entre mis cosas, las que traje de Argentina. Busco y busco... ¡Eureka! A envolver su regalo, entonces.

DÍA 24 DE JULIO: A las 14 hs se ha programado una reunión para todas aquellas personas que estén interesadas en generar futuros proyectos dentro de la Red Magdalena. Trato de no olvidar las palabras de Julia acerca del "entusiasmo" que dura una semana y luego todo se diluye.
17 hs. Cierre del festival. Vamos mencionando una a una un proyecto, un deseo y, si las hay, críticas.
A la noche, cenamos, brindamos, nos sacamos fotos y bailamos. Hay muchos motivos para festejar. Cantamos canciones de nuestros países, y caminamos en la madrugada rumbo al hotel.
Vértice 2010 ha finalizado.

DÍA 25 DE JULIO: 11 horas. Estoy en el micro. Recuerdo mi última conversación con Ana Woolf. ¿Cómo hacer para expandir la Red Magdalena en la Argentina, en mi región? ¿Cómo lograr la mejor transmisión de estas experiencias? "Convenciendo". Ni más ni menos.
Mientras voy viajando en micro, un grupo de ruidosos argentinos que regresan de Camboriú se quejan de la película que estamos viendo. Es que ya la han visto a la ida. El film se llama Hangcok. Un súper hombre, negro, yanqui, con afición a la bebida, que en su afán de ayudar a los demás, sólo provoca catástrofes mayores. Hasta que un especialista en relaciones públicas se le acerca y rediseña su imagen para lograr un héroe potable y popular. Hasta aquí me interesa el relato. Después la película es previsiblemente norteamericana.
¿Qué tiene que ver todo esto con lo anterior? No lo sé. En algún punto me recuerda a Peer Gynt.
Llueve durante el viaje.
Hora de cenar. Disfruto de los últimos menúes y cervezas brasileras.

Mañana, otra vez mis pies en la tierra: Argentina.