lunes 5 de abril de 2010

MILLENIUM

Hombres que no amaban a las mujeres
Recorte y comentario. La ley de tutelaje.


por Natalia Marcet

El siguiente es un escrito que se me despertó al leer esta novela de Stieg Larsson.
Un best-seller-policial. Que, entre otras cosas, denuncia la trama encubierta de las democracias progresistas para seguir sosteniendo y afianzando el sistema patriarcal.
Los feminicidios. Cito textualmente: "Sus victimas eran mujeres anónimas, a menudo chicas inmigrantes recién llegadas que carecían de amigos y contactos en Suecia. También había prostitutas y marginadas sociales con serios problemas de fondo, como el abuso de drogas y alcohol….."
Hija de, esposa de, madre de. La ausencia de identidad propia de la mujer, dependiente siempre de otro que la nombra, la lleva, constitutivamente en la organización social actual a un estado de minoridad permanente.
Sumamos discapacidad, clandestinidad, marginalidad, abusos.
¿A quién consideramos en estado de minoridad permanente?
Mujeres; ancianos; niños; personas con alguna discapacidad mental; motora o cognitiva; personas que han sido victimas de abusos, etc. La lista es interminable.
Los feminicidios.

Ciudad Juárez, pero sin ir tan lejos: El loco de la ruta-SoledadMorales-NataliaMellmann-la chica de Santa Teresita-negras comparseras-el cura de mi pueblo que nos acariciaba al confesarnos-la trata de mujeres.
¿Dónde comienza el punto en el cual se considera a una mujer menor de edad? ¿Cómo se lo sigue justificando en democracias avanzadas?
Comenzaré con un extracto del libro que es el que me motivó esta reflexión.
"...Desde 1989 ya no existe el concepto de `incapacidad legal` para las personas adultas. Hay dos maneras de ejercer el tutelaje: con un tutor y con un administrador. Un tutor actúa de forma voluntaria prestando ayuda a personas que, por diferentes motivos tienen problemas para apañárselas en su vida diaria, pagar las facturas o cuidar de su higiene personal. Por lo general, se designa como tutor a un conocido. Si tal persona no existiera, son las autoridades sociales las encargadas de designarlo. El tutor ejerce una
forma leve de tutelaje en la cual el principal afectado -la persona declarada incapacitada- sigue controlando sus bienes, y en la que las decisiones se toman de mutuo acuerdo. El administrador ejerce una forma de control bastante más estricta, donde el sujeto en cuestión es privado de su derecho a disponer de su dinero y a tomar decisiones en diferentes asuntos. La formulación exacta significa que el administrador asume todas las competencias jurídicas del interesado. En Suecia, hay más de cuatro mil personas con administradores. Las razones más frecuentes suelen ser una enfermedad psíquica manifiesta o una enfermedad psíquica combinada con graves abusos de alcohol o narcóticos. Una pequeña parte esta configurada por individuos que padecen demencia senil. Un número sorprendentemente alto de los que se encuentran bajo la custodia de administradores está constituida por personas relativamente jóvenes: treinta y cinco años o incluso menos. Una de ellas es Lisbeth Salander, personaje de la novela de Larsson. Privar a una persona del control de su propia vida -de su cuenta corriente- es una de las medidas más humillantes a las que puede recurrir una democracia, sobre todo cuando se trata de jóvenes. Aunque el objeto pueda considerarse bueno y socialmente razonable, resulta ofensivo."
Leo Millenium Hombres que no amaban a las mujeres y me detengo en estos párrafos. Vuelvo una y otra vez sobre ellos y no dejo de preguntarme: qué hace que una lectora detenga su mirada en determinada línea argumental y no en otra de la historia ¿Será algo que está dentro de mí?
Sigo leyendo desde la identificación ¿Cuánto de Lisbeth Salander, esta investigadora hacker, implacable, víctima de abusos, abusadora de alcohol, desprejuiciada, frágil y cerebral, hay en mí?
Esta semana un ex novio con quien no quiero volver, me extorsiona con fotos que me tomó en un pasado lejano. Recuerdo mi tratamiento de bulimia "por un tiempo no podés decidir porque está decidiendo la enfermedad" Recuerdo a mis hermanos murmurando a mis padres en plena época de mi tratamiento: "cuando ustedes no estén nosotros deberemos encargarnos de Natalia, ella no puede decidir".
¿Cuántas Lisbeth Salander me cruzo todos los días en cada peripecia de mi vida? Y me pregunto: ¿Cuál es la venganza de las mujeres?
Dejo la pregunta en el cuarto de atrás.
Me entero que la versión cinematográfica ya está en las salas y un sábado por la noche luego de cenar, salgo sin filtrar la decisión, caminando de mi casa directo a la función de la trasnoche.
Será en el Abasto.
Primera vez mía, de la dolorense, en ese cine.
En el camino llamo a una amiga para invitarla. Aún no me animo a estas peripecias de la vida de una mujer de 40, sola e independiente.
Miro la película buscando desenfrenadamente las palabras que me han llevado a no poder dejar de releer. No aparecen dichas .Están escritas en el cuerpo de la actriz.
¿Cómo traducir, me pregunto, cómo condensar?
El titulo de la novela me sedujo ni bien la tuve en mis manos. Regalo de cumpleaños del elenco de Sacco y Vanzetti, por sugerencia de dos de las mujeres del elenco: Cristina y Natalia.
El cuerpo de una mujer es el campo donde los hombres libran su batalla. La posesión del cuerpo de las mujeres de la tierra invadida es la conquista definitiva del territorio enemigo.
¿Cómo traducir, me pregunto, cómo condensar?
Escribir en el cuerpo de la actriz.
Todas estas frases se me vienen a la mente.
Fue el Día de la Mujer y recuerdo a las mujeres quemadas en la fábrica Cotton.
Por la noche danzamos con Yyajkerere en La Boca, y muchas intervenciones urbanas se sucedieron en distintos lugares.
¿Recordaremos?
¿Trataremos de ser dignas del recuerdo que nos trae este día de esas obreras incendiadas? ¿Podremos capitalizar la experiencia para poder construir? ¿Cuánto nos falta?
Vuelvo a pensar. ¿Cuál es la venganza de las mujeres?
En el cuerpo de Lisbeth Salander se condensan tantos maltratos, tantos menoscabos….Tantas formas democráticas de ejercer el control. De considerar a ciertos sectores como "inválidos", "impedidos".
No hay mejor forma de venganza que mostrar los efectos de la inocencia perdida por la vejación.
En el cuerpo de Lisbeth, en la peripecia de Lisbeth como personaje, veo eso.
Pero también, su salida.
MILLENIUM Hombres que no amaban a las mujeres. Libro y película. Un best seller para ver, compartir. Para abrir los ojos y no dejar que se repita.