El
camino
del
corazón
Por Laura D´Anna
Vivi nació en Manuel Ocampo en 1965, allí encontró las primeras piedras y muchos tréboles de cuatro hojas. Desde 1987 vive en Buenos Aires, luego de un breve pero fructífero paso por Rosario. Poco a poco se fue creando como artista plástica, experimentando diferentes técnicas: el batik, el papel hecho a mano, el grabado, el óleo, la utilización de numerosos materiales (como tablas de lavar la ropa antiguas convertidas en sus diferentes "mujeres", por ejemplo), etc. Ella y sus obras viajan por el mundo, (a veces ella no se entera), participando en salones y ferias Nacionales e Internacionales.
Es la autora de nuestro logo y de muchas de las ilustraciones de este blog.
¿Cómo empezaste por este camino, el de tu arte?
Cuando terminé la secundaria soñaba con ser antropóloga , quería especializarme en arqueología porque sentía y siento profunda admiración por la vida y el arte de las culturas ancestrales, su mitología, cosmovisión, por todo aquello relacionado con el origen del hombre. Tuve un breve paso por la universidad pero muy significativo que me llevó por un camino distinto al que esperaba en ese momento. Mi universo simbólico empezó a poblarse de seres que venían de esas mitologías, de esas historias que se cuentan para explicar el origen de las cosas, para interpretar los misterios de la vida. Entonces sentí la necesidad de buscar una forma de expresión, un lenguaje que pudiera manifestarlos y encontré en las artes visuales esa posibilidad. Nunca se me ocurrió ir a una escuela de arte, no tengo formación académica. Mi búsqueda es bastante solitaria, taller y libros. Aprendí técnicas haciéndolas, metiendo mano, para mí resultó ser la mejor manera de descubrir un material y desarrollar una técnica propia.
¿Qué piedras encontraste en el camino ?
Qué interesante la simbología de las piedras!, hay una canción de Violeta Parra que dice…despacito por las piedras, cuidado con los juanetes, que aquí no ha nacido nadie con una estrella en la frente…y todos los caminos tienen piedras y para colmo a mi me encantan las piedras!, siento gran atracción y no puedo evitar traerme una de cada viaje aunque vaya lejos...bueno, lo que importa es lo que uno hace con las piedras, muchas veces son desafíos o pruebas que hay que pasar para seguir avanzando. Creo que una dificultad que siempre aparece cuando se elige el camino de las artes es poder equilibrar las ganas de hacer con las limitaciones económicas. En mi caso, que elijo esto como medio de vida, es decir como mi sustento económico además de espiritual, he tenido y tengo altibajos y a veces hay que remar duro para sentir que estás logrando lo suficiente, o que estás haciendo las cosas bien, pero creo que aprendo a moverme con las olas y agradezco siempre poder vivir y cuidar una familia con este trabajo.
¿Qué maestros o personas marcaron tu rumbo?
Me encanta algo que dice al respecto Joseph Campbell a quien me gusta leer. El dice que si sigues el camino de tu corazón, te colocas en una especie de sendero que ha estado allí todo el tiempo, esperándote, y la vida que deberías estar viviendo es la que estás viviendo. Cuando puedes ver eso, empiezas a encontrar gente que está en el camino de tu corazón y que te abre las puertas…es maravilloso, creo en eso, que hay muchos aliados cuando estás en el camino verdadero y los encuentro en todas partes, en la naturaleza, en los viajes, en esos santuarios que son los sitios arqueológicos donde hay pinturas rupestres y otras creaciones que guardan la memoria de los hombres de otros tiempos, en la música, en los libros, en las estrellas, en fin, en los mundos minerales, vegetales, animales…y en los encuentros humanos, claro!. He tenido la dicha de tener una maestra que conocí en un taller de Antropología musical y canto esencial. En ella reconozco a una maestra integral, que perteneciendo a otras disciplinas artísticas ligadas con el cuerpo, el canto, la danza, la música, el teatro, me guió y fortaleció mucho, no sólo en este camino del arte sino en la vida misma. Ella se llama Iris Guiñazú.
¿Hacia dónde vas, por dónde buscás ahora?
Bueno, desde hace dos años y unos meses compartimos con mi pareja, que es ceramista, la maravillosa experiencia de la crianza de nuestro hijo. Aprendemos mucho de él porque nos pone permanentemente en contacto con la belleza de la vida. Al mismo tiempo, hemos tenido la posibilidad de vivir en un lugar con algo de tierra y estamos haciendo huerta orgánica. Interactuar con la tierra y crear con nuestro trabajo la magia de una cosecha, nos hace integrar y participar del ciclo sin fin de la semilla que brota y vuelve a morir, la condición humana compartiendo el destino de la planta, el tiempo circular, es una experiencia de lo sagrado… Ahora busco por ahí, en la naturaleza, y voy adonde me lleve, a lo que traiga… Casi todos los días encontramos algo maduro para llevar a la mesa, que no es poco…
¿A quiénes admirás?
¡Admiro a tantísimos!. no podría enumerar a todos: trabajadores del arte, de la tierra, trabajadores en general, porque sólo con trabajo se consigue crear, además de talento. Admiro a los que luchan, a los pueblos originarios que cuidaron su identidad y su rica sabiduría de vivir en comunión con la naturaleza, a pesar de todo lo que les hicieron y les hacen todavía. Admiro la fortaleza , el amor, la integridad, la capacidad humana de cuidar a otros…Y en el campo de las artes visuales especialmente admiro y son referentes para mí, los creadores anónimos de las culturas ancestrales de América y del mundo y otros más cercanos, o no tanto, como El Bosco, Rufino Tamayo, Wilfredo Lam, Leónidas Gambartes, Xul Solar, Picasso , ¡y muchos más!
¿Mi sueño?... Uy, no es fácil contestar esta pregunta, porque mi sueño se renueva constantemente, y no es uno sólo. Soñar, imaginar, no cuesta nada, está siempre ahí y es lo que me salva… Siempre sueño con viajar a otras culturas, conocer otros mundos, viajar con el cuerpo o sólo con el alma. Hacer mi trabajo y que otros lo tengan, es una manera de viajar, de estar en otros lugares…y, al final, la vida es sueño, y los que creemos en eso... quiero creer que estamos soñando el mismo sueño.
Para contactar a Vivi:
batik@infovia.com.ar
http://www.vivianaposincovich.com/
y los domingos suele estar en la cortada San Lorenzo, en San Telmo.