martes 5 de enero de 2010

ARTE Y POLÍTICA CANTAN CON VOZ DE MUJER

Por Ana Woolf

Voix de Femmes es un Festival que se organiza cada dos años en Bélgica, su directora artística es Brigitte Kaquet y es miembro del Magdalena Project desde sus orígenes. En 2000, Brigitte y una de sus colaboradoras Laurence Vanpaeschen convocan por primera vez a mujeres que habían sido víctimas de desapariciones, y que habían creado asociaciones de derechos humanos en sus países de origen. Nace así la Red Mundial de Solidaridad de Madres, Esposas, Hermanas, Allegadas de Personas Desaparecidas. En ese primer encuentro en el 2000 éramos mujeres de Afganistán, Ruanda, Líbano, Chechenia, Argelia, Azerbejian, Sahara Occidental, Senegal, Francia, Bélgica, Serbia, Méjico, Argentina, Chile, Marruecos… Ese año nació la red y se transformó en lo que Brigitte Kaquet llamaría "el corazón del Festival Voix de Femmes- Culturas en resistencias". Este es el relato del último encuentro: Lieja, 22 al 28 de noviembre, 2009. La estructura es siempre la misma: por las noches recitales de música con mujeres artistas que tratan de cambiar una tradición o salvarla del olvido; durante el día encuentros, mesas redondas, proyección de films y charlas con las realizadoras. Y nosotras, las de la red, 3 días de reunión: dos a puertas cerradas, uno con encuentro público. Para más información ver: www.voixdefemmes.org El artículo de Mariana Pérez y José M. Esses en Página 12 http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-5398-2009-12-27.html, y http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/subnotas/5398-571-2009-12-27.html

Buenos Aires, 27 de diciembre de 2009
Terminó Navidad y yo pasé los dos últimos días deshaciéndome de cosas que acumulé para aferrar recuerdos que no quiero que se esfumen pero que al final luego de los 40 años me doy cuenta de que lo único que acumulan es polvo. Y del polvo al recuerdo hay una larga distancia.
Ahora me siento a escribir sobre un recuerdo que no quiero que muera. Entonces reflexiono y me digo sonriendo: no es la acumulación de objetos lo que salvará mi memoria sino, a veces, la escritura. Ingenua consolación de quien está por escribir algo que la marcó y que sabe efímero: un encuentro.
Un poco de historia
Hasta hace 4 años atrás el festival se organizaba en Bruselas. Era fulgurante, el dinero de la EU (Unión Europea) era bien usado y aprovechado al máximo. Con la famosa crisis de la que todos hablan, hace dos años se hizo mitad en Bruselas mitad en Lieja. Y este año con la crisis que ya se padece, se volvió en su totalidad a la sede de Lieja, la sede original de Voix de Femmes, la ciudad natal de Brigitte, de Laurence, de muchos sueños que comenzaron a hacerse realidad allí. Lieja es fuerte en asociaciones y "colectiff" y esto se nota en el momento de organizar encuentros.
Como sucede en cada oportunidad, esta vez también fue dedicado a una militante, a Daw Aung San Suu Kyi, figura emblemática de la oposición birmana contra la dictadura militar que ocupa el poder desde 1962. Cada noche se entregaban sobres vacíos para que el público que venía al concierto escribiera algo para ella y se colgaba en un árbol situado al costado de la escena, árbol que era responsabilidad-preocupación de Brigitte, en medio de la organización y del más grande cansancio me dice: "hoy me tomé un ratito y fui a cortar ramas para adornar el árbol, estaba medio triste". Detalle: afuera llovía.
A nivel musical fue excelente, con artistas que sólo Brigitte puede descubrir y poner juntas una misma noche por ejemplo: Mali (Oumou Sangaré) y Sicilia (Oriana Civile canto tradicional) o Brasil (Renata Rosa y los indios de Pernambuco) y Salento con Officina Zoé canto tradicional salentino y pizzica. O Marruecos y Mauritania (Malouma canto árabe-berber con blues, Malouma es también senadora en su país, denunciaba la violación de los derechos humanos del gobierno, la gente comenzó a seguirla, fueron prohibidas sus canciones, terminó postulándose como senadora). Por las noches, como siempre, bailamos con estas artistas. Durante el día como dije antes: encuentros con asociaciones de mujeres, mesas redondas (culturas en resistencia, o arte y expresión), lecturas, proyección de films realizados por mujeres, por ejemplo Do you remember revolution? hecho por Loredana Bianconi sobre las brigadistas rojas (condenadas a prisión perpetua). Exhibición permanente realizada por el Colectiff Colères, Artes y Expresión; obras de danza y teatro, entre otras Semillas de memoria (mi unipersonal dirigido por Julia Varley, esta vez estrenado en ¡francés!) y una de Burundí: Les recluses, con 12 mujeres nativas en escena, basada en historias reales sea de sus propias vidas como de testimonios recogidos a lo largo del trabajo con una asociación. Pobreza, violación, asesinatos no resueltos, la iglesia, el poder político… proyección de testimonios reales, dolor, cantos, sonrisas, alegría.
Luego por lo que a mí me compete, dejando ya de lado Semillas de memoria, comenzamos con la Ceremonia de los Árboles de la memoria y nuestro homenaje a los desaparecidos. Hace ya 4 años plantamos en un parque de Lieja el primer árbol y luego fueron plantados once más. Allí se creó el parque de la memoria, en donde cada una de las mujeres de la red colgaron las fotos de sus desaparecidos. Volvimos el primer día de nuestro encuentro a ver los árboles, a presentarnos, a recordar a una de las nuestras que había partido Lola Weinschelbaum de Rubino, madre de Plaza de Mayo, y a Odette Salem militante del Comité de personas desaparecidas de Líbano a quien conocimos a través de los relatos de Wadad Halwani (fundadora de ese Comité) y de un film que ella misma hizo para rendirle homenaje a su compañera.
Luego nuestro encuentro de la Red Mundial de Solidaridad de Madres, Esposas, Hermanas, Allegadas de Personas Desaparecidas. Como cada vez que transcurre el festival, durante 3 jornadas nos encontramos durante todo el día, para escuchar a cada una de las integrantes, acerca de sus asociaciones, de los avances, de los frenos, de las novedades y también del pasado que siempre aparece con nuevas caras. Nos planteamos acciones futuras, cómo seguir, cómo accionar para hacer que los gobiernos reconozcan y ratifiquen la Convención de la ONU contra las desapariciones forzadas… Pero este año nuestro encuentro tenía algo especial. Desde el inicio de la red, fue una de las preocupaciones de su directora artística Brigitte Kaquet y mía así como también la de Julia Varley quien estuvo con nosotras en sus inicios, ¿cómo hacer para unir las dos caras del Festival-Encuentro: su parte artística (también político-social) con su corazón netamente político-social? Los unía y une el factor resistencia: todas las artistas que participan en el festival representan culturas en resistencia así como las madres de la red son mujeres en puro estado de resistencia. Pero faltaba algo más. Cada encuentro dábamos un pasito más hacia esta unión: cada año al finalizar el festival, antes del último concierto realizábamos una pequeña intervención –artística- pero sin que nuestras mujeres perdieran su característica y esencia: son militantes no artistas. No saben–no quieren actuar. Realizamos así pequeños intentos de presentar la red, su declaración de principios, la propuesta de plantar los árboles, con performances que duraban no más de 10 minutos y en las cuales participaban todas junto a alguna acción teatral clara y fuerte que yo realizaba.
Poco a poco se fue comprendiendo que lo teatral, la búsqueda de otro lenguaje para expresar un mensaje político, para contar una historia, puede ser tan útil como un discurso dicho en una manifestación. No resultaba difícil explicar qué nos proponíamos, las Madres habían visto Semillas de memoria, la habían adoptado como suya, pero de allí a poner el cuerpo era absolutamente otra historia. Había que comenzar de a poco a sembrar las semillas que salieran de ellas mismas.
En la medida en que transcurría el tiempo y nos volvíamos a reencontrar cada festival, íbamos conociéndonos también más. El bar y los conciertos fueron el mejor lugar para descubrir personalidades ocultas que no iban a aparecer en los momentos de mesas redondas, testimonios, encuentros cerrados entre nosotras. Las capacidades artísticas de cada una, su verdadera personalidad ya no la responsable de una asociación, aparecía allí, invocada, traída por Baco. Bailes, cantos, bellas voces, vino tinto va y vino tinto viene, teníamos desde el inicio todas las capacidades allí, delante de nosotras, en escena pero sin escena. Del bar al escenario, éste era ahora el pasaje. ¿Cómo hacerlo? Este era también el desafío.
Comenzamos a soñar
Nos despedimos en el 2007 diciéndonos: tenemos que hacer un espectáculo, ¿se animan? Dijeron "sí". Y con Brigitte comenzamos a soñar y ella a trabajar en serio para hacerlo posible, la economía era un factor fundamental para lograr volver a reunirnos. Volvió Laurence, la coordinadora de la red desde sus inicios, ausente durante algunos años porque había empezado un proyecto de familia en otro país. Con nosotras en el sueño estaba también Mariana Pérez, dramaturga argentina, integrante de la red, con una larga historia de desapariciones en su familia también, Mariana haría y hará la dramaturgia del futuro espectáculo. También esto estaba decidido. Y ya estábamos. Lanzamos la idea: en el próximo encuentro, luego de nuestros habituales 3 días de reunión se haría un taller para la construcción de una futura obra teatral, instalación, performance… Comenzaríamos a trabajar. Y así fue. Nos vimos con Brigitte en Dinamarca, durante Transit (festival relacionado con el Magdalena, organizado por Julia Varley en el Odin Teatret, Holstebro) allí seguimos organizando, soñando, imaginamos "corredores", la gente entraba por allí, serían los países de nuestra red, luego se saldría a un espacio en común. Nos vimos con Mariana en Buenos Aires y continuamos concretando los pasos a seguir, y enviamos nuestro primer email pidiendo:
Papel y lápiz
Objetos significativos para cada una: un objeto del pasado/del presente/ que les hable del futuro
3 chistes (es una opción que pensé podía llegar a ser útil "tener en el bolsillo", chistes para salir velozmente si decaía la energía o si nos tomaba el dolor). No los necesitamos finalmente.
Fotos que quieran compartir.
Ropa súper cómoda para "bailar" y bla bla bla
Ropa elegante
Música de su país
Imágenes que les permitan contar la historia de su país – momentos que consideren significativos para construir una biografía de país. Voces, discursos políticos…
Y otras cosas más.
Los días del taller:
Día 1. Martes 24 de noviembre, de 14 a 17.
Día 2. Miércoles 25 de noviembre, de 10 a 15.30.
Día 3. Jueves 26 de noviembre, de 10 a 15.30.
Día 4. Viernes 27 de noviembre, de 10 a 15.30.
Se acerca el día. Y mi panza que tiene mariposas, hormigas y elefantes. Me llevé conmigo mi música de entrenamiento, mis zapatitos japoneses "tabis", mi ropa de entrenamiento, una canción que quiero mucho y quería compartir. Y por dentro me decía constantemente: "vos tenés toda la información técnica necesaria, ahora hay que estar allí, alerta, abierta e intuitiva" para reaccionar, accionar, crear, inventar.
Comenzamos a caminar, a inventar corredores.
Esto que puede sonar un discurso new age no lo fue. Abierta, reactiva, intuitiva, y sabiendo que poseemos el conocimiento suficiente para sostener esta apertura e intuición, fue lo fundamental. Sabía y sé lo que sé acerca de mi profesión, sabía también que no quería cambiar la naturaleza de estas mujeres y volverlas actrices, iría directamente al fracaso. Sabía que quería construir con ellas y con Mariana, una historia, comenzar a construir un camino de historias que confluyen en una circunstancia que las iguala: la vivencia de la desaparición de un ser querido. Había que construir, y sostener sin empujar, las circunstancias dadas (como dice Stanislavsky y tiene razón) y el espacio se abriría orgánicamente. Parto natural. Sabía que tenía que comenzar por el inicio, como cuando trabajo con actores: trabajar en la construcción de una presencia que sea escénica y no cotidiana. Y con esta información empecé a trabajar la parte del seminario que llamaré técnica, el trabajo de las Madres sobre sí mismas.
La segunda parte del seminario estaba dedicada totalmente a la narración, escrita al inicio y luego oral, de la historia de sus países. La idea del corredor nos permitió pensar en un espacio en concreto que debía ser construido por cada una de acuerdo a su país, historia, cultura, vivencias. Queríamos conocer el Líbano de Wadad y Hassana, la Palestina de Jamileh, Chile de Ruth, Marruecos de Turia y Radijah, Ruanda de Beatriz, Méjico de Lourdes, Argelia de Nassera, Argentina de Mariana, y así seguimos. Para esta parte entregamos papel y lápiz y les pedimos que comenzaran a escribir o diseñar el corredor de cada una. Para simplificar les dije: cada corredor es un país y cada una tendrá que hacernos la guía turística de su país, por ejemplo si entramos a la Argentina yo comenzaría diciendo: a la derecha hay un calendario fijado en una fecha: 17 de diciembre de 1967 porque es la fecha de mi nacimiento, avanzamos un poquito y se escucha la voz de Evita Perón y mucha gente en la Plaza de Mayo… Con estos dos ejemplos se lanzaron a la construcción de sus "corredores-país".
Yo no jugué, me quedé afuera. Quería ver/las, estar con todas y con cada una a la vez. Lourdes terminó rápido, había escrito algunas frases, yo necesitaba convertirlas en imágenes, objetos, sonidos… me acerqué y volvimos a empezar, le preguntaba, ella buscaba las equivalencias: qué pondrías por ejemplo como imagen de "jugué, jugué y jugué". "Una rayuela", me dice, bien, entonces en tu corredor dibujamos una rayuela en el piso. Y así fue construyéndose su historia, la historia de Méjico a través de su vida. La masacre del ’68 en la Plaza de las Tres Culturas, su descubrimiento de El Manifiesto, su entrada en la militancia clandestina, su encarcelamiento y negación por parte del marido de ver a sus dos hijos, su exilio en Cuba, en Italia… Y así fue con cada una de estas mujeres, la sorpresa es que sus escritos no eran escritos, dibujaban –como niñas- como si hubieran vuelto a un momento de vida pasada en donde la imagen era más fuerte que todas esas palabras que cotidianamente tenían que decir. Como si las palabras conocidas en ese espacio-taller ya no eran necesarias. Jamileh (Palestina) nos pidió colores. Gotas rojas chorreando la fecha del asesinato de su hijo; Ruth (Chile, perdió a su hermano, exiliada en Bélgica) se queda enmudecida, congelada frente a su papel, le digo "¿Qué pasa Ruth?" Tendiéndome el papel: "No sé, mirá, vi de pronto todo lo que dibujé antes del ’78 y es alegre, hay sol, están las montañas, mi hermano y después es como si no hubiera nada… como si no hubiera, mirá, hice un rayón". "Y bueno, Ruth dejamos eso, entonces ponemos Los Andes, el sol, ¿tenés la voz de Allende grabada? ¿El último discurso? Sí sí. ¿Tenés imágenes del bombardeo a la Casa de la Moneda? Sí, sí…" Entonces ponemos eso y entonces en el piso rayones negros y más rayones y luego vemos como poco a poco comenzamos a construir Lieja. Y Nassera (Argelia) que le dice: "Hiciste mucho Ruth, construiste tu familia acá…"
Venía ahora el delicado momento de pasar a la escena todos esos escritos. Quería verlas funcionar, construimos con almohadones el corredor-país y Lourdes empezó a narrar su Méjico, nos tenía que guiar con sus papeles en la mano, contar simplemente leyendo lo que había escrito, dibujado. Nosotras nos pusimos en fila india como si fuéramos turistas para acompañar el relato, y sobre todo – pensé - podía ser útil sentir cercanos los cuerpos de las otras acompañándola. Y comenzamos a caminar en un escenario pequeño, 6x6 no más. Y obviamente el corredor se volvió círculo porque el final era el inicio y algunas se sentaron y la que narraba quedaba –orgánicamente - de pie frente a las otras que escuchaban el relato con máxima atención y haciendo un montón de preguntas. Mariana y yo, sin decirnos nada, permanecimos de pie, para continuar dando nuestro cuerpo al cuerpo de la que narraba. Y escuchamos así historias sorprendentes. Y aparecieron así, para darnos "vuelta la cabeza" y para ir contra cualquier previsión posible, historias personales, historias de estas mujeres que desconocíamos porque su identidad había quedado cubierta, escondida detrás de la identidad de su desaparecido. Aparecieron ellas, una infancia, una adolescencia, un amor, un desamor… luego la pérdida.
Si tenía visualizada una mínima historia para llevar a escena se descompaginaba segundo a segundo – por suerte – con lo que estaba ocurriendo. Me quedaba una certeza: la historia a contar no debía ser, una vez más la de las ausencias sino la de las presencias, y las presencias eran y son ellas, esas mujeres que estaban de pie, allí, una delante de la otra, cada una a su turno narrando su historia que es finalmente la historia de su propio país, sólo que en un rostro preciso llamado: Wadad, Hassana, Lourdes, Mariana, Ruth, Jamileh, Nassera, Touria, Rhadija, Beatriz … La historia a contar tenía que terminar con ese instante que las iguala, con ese día "D". Con el momento de la desaparición, muerte, asesinato…
Descubrí lo que ahora parece evidente, que no nacemos de un día para otro y de un zapallo, que no nos volvemos fuertes, resistentes de un día para otro. No. Si miramos a cada una de estas mujeres, las vemos fuertes, resistentes, militantes, amenazadas de muerte, enfrentando dictadores, políticos sordos, organizando y dando discursos en manifestaciones, creadoras de asociaciones de derechos humanos en sus propios países, son mujeres militantes, mujeres líderes, modelos. Pero no se transformaron en "fuertes" en un segundo, a partir del momento de la pérdida de un ser querido. No. En cada una de ellas hay un momento en la historia de sus vidas en donde dijeron NO. Mucho antes de llegar al gran NO con el cual las identificamos hoy y en el cual construyeron su identificación. El NO vino antes, en la infancia por ejemplo de Jamileh cuando quería ir a la escuela y no la mandaban por ser mujer, cambia el huevo de la gallina por cuaderno y lápiz, ella misma como Wadad hacen huelga de hambre para que las dejen seguir estudiando en la secundaria, Nassera, casada a los 16 con un hombre elegido por su familia, no toca dinero hasta los 26 años ni siquiera iba al mercado; iba su suegro. Ella encerrada en la casa con sus 3 hijos, quiere cambiar, comienza a rebelarse sacrificando incluso la tenencia de sus hijos (obviamente botín de guerra del padre). Lourdes descubre la injusticia política, ve la matanza de los estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas, la personal "mi marido era peor que cualquier dictador mejicano", deja a sus hijos para empezar a militar, se va de su casa con una valija vacía… Y así y más….
Vamos descubriendo a esa mujer que se esconde en esa mujer que conocíamos a través de la historia de su asociación, de su militancia. Hacemos infinitas preguntas, el manantial está ya abierto, queremos saber más, pero el reloj nos corre. Hay que dejar la sala, seguimos mañana con otro corredor-país.
De la acción al pensamiento. Recordando a Alicia (esa de las maravillas)
Son las 10… son las 10.30… sobre esto no puedo volverme obsesiva, dejo que el clima del inicio se vaya instalando piano piano, que entren con café, té, algunas galletitas, computadoras, en fin… "On fait avec", dicen los franceses y es una frase que me encanta. On fait avec, me digo, y a las 10.30 les digo: "¿vamos pensando en empezar?"
Y empezamos. Les cuento en pocas palabras lo que quiero trabajar con ellas en esta primera parte del seminario: la presencia escénica. Las escudriño para ver si me siguen, para ver si entienden la teoría que hago breve. Comienzo a trabajar exactamente como comienzo a trabajar con actores o jóvenes aspirantes a actores. Al fin y al cabo me digo se trata de eso, lo que nos iguala es que somos seres humanos, tenemos un cuerpo deformado o formado y con él debemos accionar. Y sobre él hay que trabajar. Pies, centro de energía bajo (tantiem), mirada periférica, respiración, calentamiento físico con música latinoamericana, trabajo sobre ritmo en los pies, disociación de las partes del cuerpo, espina dorsal, densidad de espacio, calentamiento vocal, canto, y ahora el gran momento: estaba decidida a dar el salto al trabajo sobre las acciones, pero no quería planear cómo. Sé que algo nace en /mi/la/ urgencia. Recuerdo de nuevo Stanislavsky y una palabra: segmentación de la acción. Veo a Eugenio Barba en uno de los entrenamientos con los participantes del proyecto Ur-Hamlet (1) en Ravenna-Italia, hablar de la segmentación según Stanislavsky. Para que se entienda mejor Eugenio toma una silla y nos muestra a qué se refiere. Segmenta una a una las acciones que lo llevan a ponerse de pie. ¡Eureka! ¡He aquí el secreto! Y sobre este diamante comienzo a trabajar y a crear. La silla. Sentarse en "sats", desde allí pararse, caminar, contar acciones, volver hacia atrás, segmentando siempre segmentando. Sentarse ahora como siempre, cotidianamente, luego volver al sats, contar, siempre contar, segmentar. Hacia adelante y hacia atrás.
Sigo, me animo más. Pido ahora una acción/gesto –dejo las diferencias teóricas para otro momento, no me importan – un gesto/acción/ que suelen hacer, que sea reconocible en ellas. Lo deben hacer y volver a hacer. Pido otra, tienen dos. Las mezclo con todo lo anterior, sentarse cansadas, pasar a sentarse en sats, levantarse dos pasos, me entusiasmo y sigo pidiendo: en el segundo paso la primera acción personal, al retroceder la segunda acción personal… Y así sigo. Intercambio de acciones, regalás las tuyas te regalan las de la otra, ahora tenés cuatro acciones que te pertenecen. Me animo. Mezclo todo, siempre segmentando. Van mostrando una a una, se felicitan, las felicito. Se corrigen, alguna está contando mal. Se ríen. Nos reímos.
Es el último día. No duermo mucho. Pienso cómo seguir. Sé que quiero mostrarles a dónde va todo esto. En un futuro. También quiero que Mariana vea lo que yo estoy visualizando, para así unir nuestros caminos de trabajo. Es el último día, me animo más y pido: un gesto de lucha. Los mezclo todos. Digo a Brigitte sabiendo que respondería: todas las acciones y en esta acción texto. Las demás miran incrédulas. Turia de Marruecos quiere probar también. Y ahora todas ven lo que veo: que es posible, que sin darse cuenta han construido una energía escénica, y escucho en medio de risas "¡ahora somos actrices!" Y yo también me río, muerta de cansancio y ya con la cabeza vacía de tan plena.
¿Qué vi? Vi algo que me pareció una maravilla: vi exactamente el proceso contrario al que estoy habituada a trabajar. Con el actor trabajo del pensamiento a la acción. Cómo eliminar la cabeza para que del cuerpo nazca la acción que llamamos "verdadera". Con estas mujeres, militantes, no actrices –conscientemente -, mujeres de acción, el proceso fue exactamente el contrario. Volver consciente que lo que hacen es ya acción. Volver la acción al pensamiento. Descubro delante de mí la acción pura, ejercida por un cuerpo en estado de acción y que tiene incorporado ya el principio. No hay "basura" porque hay necesidad. No hay "grasa" porque estas mujeres trabajan en la necesidad, en la urgencia, en el instante. Un gesto de lucha es un gesto de lucha. Una acción de caminar en círculo es una acción de caminar en círculo, allí y ahora, allí en la plaza central de Argelia, ahora ante los policías que se nos están viniendo encima.
El seminario llegó a su fin. Nuestro encuentro llegó a su fin. Nos despedimos con la certeza de que la lucha política debe continuar, hay mucho por hacer aún en cada una de las asociaciones. Nos despedimos también con el deseo de encontrar otro/s momento/s de reunión durante el 2010 para seguir el camino de construcción de esta nueva narración a través del lenguaje teatral. Con Mariana, Brigitte, Laurence seguimos soñando en un evento artístico hecho por las integrantes de nuestra Red. En el 2011 se cumplirán los 10 años del Festival Voix de Femmes, y queremos que en esta conmemoración, encuentro, el arte y la política se junten y expresen en cada una de sus voces, tengan su rostro. El de cada una de nuestras "Madres".
WAYNON
Waynon es el nombre de una de las canciones que cantamos juntas en el seminario, cantamos ¡en árabe! la trajeron las libanesas.
Waynon, wayn swaton, wayn wjouhon, waynon,
Sar fi wadi bayni wbaynon, waynon?
¿Dónde están? ¿Dónde están sus voces? ¿Dónde están sus caras? ¿Dónde están?
En cada una de las nuevas historias descubiertas, en la panza llena que nos quedó a todas. En cada uno de los corredores dibujados en el espacio con la nada, con la voz, la intención, la necesidad de narrarlo.
Este último corredor apenas comienza, pero sé que ya ha comenzado y está andando. Con los pies, con el tantiem, con el ritmo latinoamericano, con los dibujos infantiles en un papel blanco, con el deseo ferviente de atrapar un recuerdo, una imagen para que no se convierta en polvo.
(1) Ur-Hamlet, proyecto internacional dirigido y creado por Eugenio Barba (Odin Teatret) basado en el Hamlet de Saxo Grammaticus. Para más información ver artículo escrito por Ana W. edición del blog abril 2009