martes 1 de septiembre de 2009

CONTRA VIENTO Y MAREA


Adolescentes de película

Por Mariela Díaz

Hace nueve años que trabajo en la ciudad de Rojas, a 50 kilómetros de Junín.
Fue en el año 2000 cuando, a raíz de la creación de escuelas de Jornada Completa, comenzaron los pedidos de docentes de teatro para primaria y secundaria. Así fue que, desde Junín, salimos a trabajar por los alrededores, las egresadas de la escuela de teatro. El área Teatro llegó a las escuelas rurales, a las zonas desfavorecidas y a los pequeños poblados del noroeste bonaerense.
Cuando voy a trabajar a Rojas, suelo quedarme en casa de una ilustre ciudadana rojense. Ella se llama Adhelma Sarmiento de Cuestas. Es docente jubilada, y ahora... ¡Cineasta! Egresada de la Universidad Nacional del Litoral (Santa Fe). La "Doña", es una Maestra que la vida ha puesto en mi camino para que aprenda. El año pasado, estando en su casa justamente, conocí a Mercedes, también cineasta rojense. Ambas suelen bromear y decir que son, una, la cineasta más joven, y la otra, "la más mayorcita".
Y como en la plateada cabeza de Adhelma rebullen permanentemente las ideas constructivas, lanzó al aire una de sus ocurrencias. "Mariela y Mercedes -dijo Adhelma-, sería lindo que pudieran trabajar juntas en un proyecto que integre cine y teatro, con los chicos de la secundaria."
Nacida la idea mentora, Mercedes y yo dispuestas, presenté la propuesta en la dirección de la escuela. Fue aceptada y ya estábamos embarcadas en la aventura del Cine Escolar.
Como todo estaba dado para ser posible, resultó que en esos días la escuela compró una filmadora digital. Contábamos con todo lo necesario. Le propuse a los estudiantes de noveno año trabajar con un relato de Mex Urtizberea, llamado "Todo por un sí". Realizamos improvisaciones, delineamos los personajes, ensayamos las escenas, y Mercedes le dio forma al guión técnico del cortometraje. Adaptó la historia a la edad, contexto y preferencias de los adolescentes participantes.
La etapa de rodaje la llevamos a cabo en diferentes locaciones: en la escuela, plazas, teatro T.A.F.S., un bar céntrico, una calle de tierra cercana al ferrocarril, y también la casa de Adhelma (que además participó actuando, junto a su gata).
Luego de tres meses de rodaje, llegó el momento de la edición, a cargo de Mercedes.
Mientras tanto, teniendo como antecedente nuestra experiencia de cine escolar, la escuela impulsó un taller de producción de cine (por aquí también anduvo el cerebro mentor de Adhelma), a contraturno, abierto a todos los estudiantes de Rojas que estuvieran interesados. Trabajaron en la modalidad de "Videominuto", vivenciando los roles de guionistas, directores, actores, actrices, técnicos, camarógrafos, etc. Sencillez, brevedad y síntesis.
Cuando nuestro corto estuvo listo, lo presentamos en el Galpón de La Minga (espacio cultural), reuniendo a estudiantes, familiares, amigos y colaboradores del proyecto.
¿Para qué hacer cine en las escuelas? (*) Para que el estudiante tenga la posibilidad de plasmar su pensamiento y sus emociones, sus observaciones críticas acerca de todo lo que le rodea y afecta, lenguaje audiovisual mediante. Ellos expresan quiénes son y qué es lo que sienten a través de imágenes llenas de luces y creatividad. Se puede, una vez más, abrir puertas para crear desde un lenguaje más cercano y motivador para los adolescentes inmersos en la cultura audiovisual. Ya no desde el lugar de cómodo espectador, sino como productor de su propio mensaje.

(*) Recomiendo la lectura de: ¿Es fácil hacer cine en la escuela con pocos recursos y muchos resultados?, de Alejandro Cobo, Editorial Biblos, Colección Respuestas, Serie Desafíos.