
VIAJERAS
El sábado 2 de mayo se estrenará Viajeras, un espectáculo infantil concebido por Ana Woolf, Natalia Marcet, Natalia Tesone, Laura D' Anna, todas mujeres de Magdalena 2da. Generación, y también por Marcela Brito quien participa como actriz invitada. Ella fue la elegida para hablar sobre el proceso de este espectáculo, que se presentará en el CENTRO CULTURAL PLAZA DEFENSA, Defensa 535, los sábados 2, 9, 16 y 23 de mayo, a las 17, y el sábado 30 de mayo, a las 16.
El viaje de las viajeras
Por Marcela Brito
Ana Woolf y yo habíamos mantenido largas charlas acerca de nuestras respectivas experiencias de trabajo, las de ella tan vastas, que ni por asomo se me ocurrió que me invitaría a participar en algún proyecto suyo. "Mais, voilà": Ana estaba dirigiendo a Gabriela Bianco en Cisnes deambulan afuera y surge la necesidad de incorporar a otro personaje. Es en ese momento en que soy convocada.
Por diversos motivos, Cisnes se posterga y es entonces cuando Ana nos propone sumarnos a Laura D’ Anna y Natalia Marcet, quienes estaban trabajando en un infantil con sus personajes prácticamente delineados. Gabriela, por razones de falta de tiempo desiste casi de entrada y yo quedé, desnudita mi alma, en la línea de partida.
Ana volvería a Europa, por lo tanto teníamos que aprovechar el tiempo e iniciamos, presurosas, los ensayos. Trabajamos las tres con ejercicios rítmicos, partitura física, consignas individuales como disparadores y se fue perfilando tímidamente mi Petu, nombre tomado, creo que por Laura, de mi "nick" de correo electrónico.
Una de las consignas de Ana fue preparar un banquete a cargo de cada actriz y en ese momento nace la historia de mi personaje: Petu era una especie de rapera rebelde, criada por una abuela rígida, que le decía hasta cómo debía sentarse a la mesa y, ante cualquier circunstancia que parecía favorecer a Petu, preguntaba: "¿Qué se dice?" Y Petu respondía: "Gracias, abuela" o "Gracias, X persona".
Petu, a esa altura de su vida, no sabía cuán rebelde era, porque a veces se veía tan parecida a su abuela que creía que se hacía la rebelde para no enojarse consigo misma. Ante los mayores aparecía como obediente, pero estando con sus amigas emulaba a la abuela y las tenía a mal traer.
De lo único que no dudaba era de su deseo de irse, saber cómo se veía el mundo más allá del campo de deportes, el lugar más lejano al que iba todas las semanas. También le intrigaba comprobar si su abuela, cuando ella regresara, porque iba a regresar, sería capaz de decirle cuánto la quería.
El secreto, casi inconfesable hasta para ella misma, era encontrar a su madre en alguna ciudad fantástica, e irse de viaje sin decir nada le resultaba la mejor manera de ver hasta dónde llegaba su rebeldía.
Ana incorporó a la obra las dificultades que tenía mi personaje para acoplarse a Emi y a Kungatá. Los dos personajes de ellas eran avasallantes. Emi desde su ternura, su gracia de saltimbanqui y Kungatá que desde su gran despliegue y personalidad las tenía a los piques a las otras dos. Acá apareció la treta del débil, Petu se complotó con Emi y se mofaban un tanto de Kungatá, que de a poco fue aflojando.
Debo decir que tuve dos anfitrionas generosas, cómplices, y sudando la gota gorda en esos días de verano, Petu iba tomando cuerpo.
Natalia Tesone, empezó siendo asistente, luego sería mi reemplazo cuando yo no estuviera disponible, más tarde pasó a ser señante en Lengua de Señas y finalmente se convirtió en Peque, hermana menor de Petu. Así que volvió a modificarse el espacio con otro personaje y las Viajeras resultamos cuatro: Emi, Kungatá, Peque y Petu.
Una de las premisas dejadas por Ana al irse fue: "Conduce los ensayos una cada día y las otras siguen esas directivas y si tienen divergencias las plantean cuando llegue su turno de dirigir". La consigna era, pues, trabajar sin perder tiempo en discusiones estériles. Infiero, debido a mi experiencia con algunos grupos de mujeres, que Ana se refería a no perder de vista el objetivo común y moderar el ego para llegar a buen término.
Llegaba la fecha de estreno: 6 de marzo en Junín. Yo no tenía ni vestuario. Había que coser, adaptar y pintar los lienzos que irían en los bastidores. Nos repartimos tareas. Yo estaba en mi salsa: dibujar, pintar, darle martillo a un clavo y paralelamente ir acondicionando a Albino, mi auto. Llevaríamos la escenografía en un portaequipajes montado a tal efecto. Aceite, gas, agua, aire a las gomas. El auto no había estado fallando por esos días, pero cual madre protectora por si la tormenta pasa de largo, me mantuve calladita. Mientras tanto, las Natalias, Ana y Laura estaban en la sede de Adas, dándole los últimos retoques al vestuario y a la escenografía. "Vayan bajando que estoy cerca", le dije a Laura por celular.
Saldríamos a las veintitrés horas, bastante más tarde de lo previsto, sabiendo que al mediodía teníamos la primera función en una de las escuelas de Junín. Aseguramos con cuerda el enorme bulto de la escenografía al portaequipajes del techo y fuimos a cargar gas a Balvanera. A esa altura, dos de las chicas ya tenían hambre. "¿Habrá empanadas por acá?"
Finalmente partimos. Mate, sanguchitos, torta hecha por Naty. Ansiosas, felices, cantando, estábamos las "viajeras" en ruta como si fuera un comienzo anticipado de la obra.
Paramos en medio del campo para asistir al ocaso de una luna naranja entrando en un colchón de niebla que lo cubría todo. Cigarrillo, café, vía láctea encima de nuestras cabezas. Los dones de la naturaleza para festejar nuestra alegría, que conservaríamos aún cuando el hermoso paquetito del techo de Albino empezó a derrumbarse en Chacabuco y eclosionó faltando media hora de viaje, en la entrada de O’ Higgins. En Junín, Mariela y Nélida que nos esperarían despiertas, ¿habrían cedido al sueño?
Llegamos. Las de atrás acalambradas porque metimos todo lo que pudimos dentro del auto. Descargamos. Nélida nos asignó las camas. Las viajeras a descansar hasta el otro día en que los niños de esa escuela de la avenida Benito de Miguel al fondo, donde la calle se hace de tierra, compartirían nuestro verdadero viaje. Y esa es otra historia.
Por diversos motivos, Cisnes se posterga y es entonces cuando Ana nos propone sumarnos a Laura D’ Anna y Natalia Marcet, quienes estaban trabajando en un infantil con sus personajes prácticamente delineados. Gabriela, por razones de falta de tiempo desiste casi de entrada y yo quedé, desnudita mi alma, en la línea de partida.
Ana volvería a Europa, por lo tanto teníamos que aprovechar el tiempo e iniciamos, presurosas, los ensayos. Trabajamos las tres con ejercicios rítmicos, partitura física, consignas individuales como disparadores y se fue perfilando tímidamente mi Petu, nombre tomado, creo que por Laura, de mi "nick" de correo electrónico.
Una de las consignas de Ana fue preparar un banquete a cargo de cada actriz y en ese momento nace la historia de mi personaje: Petu era una especie de rapera rebelde, criada por una abuela rígida, que le decía hasta cómo debía sentarse a la mesa y, ante cualquier circunstancia que parecía favorecer a Petu, preguntaba: "¿Qué se dice?" Y Petu respondía: "Gracias, abuela" o "Gracias, X persona".
Petu, a esa altura de su vida, no sabía cuán rebelde era, porque a veces se veía tan parecida a su abuela que creía que se hacía la rebelde para no enojarse consigo misma. Ante los mayores aparecía como obediente, pero estando con sus amigas emulaba a la abuela y las tenía a mal traer.
De lo único que no dudaba era de su deseo de irse, saber cómo se veía el mundo más allá del campo de deportes, el lugar más lejano al que iba todas las semanas. También le intrigaba comprobar si su abuela, cuando ella regresara, porque iba a regresar, sería capaz de decirle cuánto la quería.
El secreto, casi inconfesable hasta para ella misma, era encontrar a su madre en alguna ciudad fantástica, e irse de viaje sin decir nada le resultaba la mejor manera de ver hasta dónde llegaba su rebeldía.
Ana incorporó a la obra las dificultades que tenía mi personaje para acoplarse a Emi y a Kungatá. Los dos personajes de ellas eran avasallantes. Emi desde su ternura, su gracia de saltimbanqui y Kungatá que desde su gran despliegue y personalidad las tenía a los piques a las otras dos. Acá apareció la treta del débil, Petu se complotó con Emi y se mofaban un tanto de Kungatá, que de a poco fue aflojando.
Debo decir que tuve dos anfitrionas generosas, cómplices, y sudando la gota gorda en esos días de verano, Petu iba tomando cuerpo.
Natalia Tesone, empezó siendo asistente, luego sería mi reemplazo cuando yo no estuviera disponible, más tarde pasó a ser señante en Lengua de Señas y finalmente se convirtió en Peque, hermana menor de Petu. Así que volvió a modificarse el espacio con otro personaje y las Viajeras resultamos cuatro: Emi, Kungatá, Peque y Petu.
Una de las premisas dejadas por Ana al irse fue: "Conduce los ensayos una cada día y las otras siguen esas directivas y si tienen divergencias las plantean cuando llegue su turno de dirigir". La consigna era, pues, trabajar sin perder tiempo en discusiones estériles. Infiero, debido a mi experiencia con algunos grupos de mujeres, que Ana se refería a no perder de vista el objetivo común y moderar el ego para llegar a buen término.
Llegaba la fecha de estreno: 6 de marzo en Junín. Yo no tenía ni vestuario. Había que coser, adaptar y pintar los lienzos que irían en los bastidores. Nos repartimos tareas. Yo estaba en mi salsa: dibujar, pintar, darle martillo a un clavo y paralelamente ir acondicionando a Albino, mi auto. Llevaríamos la escenografía en un portaequipajes montado a tal efecto. Aceite, gas, agua, aire a las gomas. El auto no había estado fallando por esos días, pero cual madre protectora por si la tormenta pasa de largo, me mantuve calladita. Mientras tanto, las Natalias, Ana y Laura estaban en la sede de Adas, dándole los últimos retoques al vestuario y a la escenografía. "Vayan bajando que estoy cerca", le dije a Laura por celular.
Saldríamos a las veintitrés horas, bastante más tarde de lo previsto, sabiendo que al mediodía teníamos la primera función en una de las escuelas de Junín. Aseguramos con cuerda el enorme bulto de la escenografía al portaequipajes del techo y fuimos a cargar gas a Balvanera. A esa altura, dos de las chicas ya tenían hambre. "¿Habrá empanadas por acá?"
Finalmente partimos. Mate, sanguchitos, torta hecha por Naty. Ansiosas, felices, cantando, estábamos las "viajeras" en ruta como si fuera un comienzo anticipado de la obra.
Paramos en medio del campo para asistir al ocaso de una luna naranja entrando en un colchón de niebla que lo cubría todo. Cigarrillo, café, vía láctea encima de nuestras cabezas. Los dones de la naturaleza para festejar nuestra alegría, que conservaríamos aún cuando el hermoso paquetito del techo de Albino empezó a derrumbarse en Chacabuco y eclosionó faltando media hora de viaje, en la entrada de O’ Higgins. En Junín, Mariela y Nélida que nos esperarían despiertas, ¿habrían cedido al sueño?
Llegamos. Las de atrás acalambradas porque metimos todo lo que pudimos dentro del auto. Descargamos. Nélida nos asignó las camas. Las viajeras a descansar hasta el otro día en que los niños de esa escuela de la avenida Benito de Miguel al fondo, donde la calle se hace de tierra, compartirían nuestro verdadero viaje. Y esa es otra historia.
LA LUIGIA (otra voz de mujer silenciada)
Segunda parte
Por Natalia Marcet
Las cartas
Las cartas
En el viaje, la actriz, Natalia, Luigia, contestan algunas de las cartas que Kartun ha usado. Las introduzco en el orden sucesivo de las escenas del texto dramático.
Villafalletto, febbraio 1920
"Caro frattello aquí estoy, en la mecedora, en el jardín. El sol de invierno cae sobre mis hombros y te pienso. Si hubieses comprado el boleto de regreso en vez del carro estarías aquí conmigo seguramente, removiendo la tierra, preparándola para sembrar las yemas de la camelia.
Me consterna saber las penurias que pasas ¿Estás muy flaco? ¿Comes ahora? ¿Qué? ¿Hay algo de luz donde vives ?.¿Tienes abrigo? No olvides que si pones varios pares de medias, tendrás más calorcito en el cuerpo…
Te estoy tejiendo una mantita roja y verde como L' Italia ¡Jajajá!
Trato de reírme algo porque me da dolor, me enoja pensar en tu sacrificio. en tus sueños truncos, ilusiones que terminan en el tacho de basura que revuelves para encontrar algo que comer. Papá está cada vez más callado. Vincenzina no lo comprende y se enoja. Yo veo que le están cayendo sobre sus hombros sus años.
Comida no nos falta. Con la huerta siempre habrá una buonna zucca para "il fiori di zucca", o un pommodoro para la Margherita. Rezo todas las noches para que la Virgen te acompañe y que el Ángel de la Guarda sea tu dulce Compañía.
Te abrazo en la distancia
Luigia"
"Caro frattello aquí estoy, en la mecedora, en el jardín. El sol de invierno cae sobre mis hombros y te pienso. Si hubieses comprado el boleto de regreso en vez del carro estarías aquí conmigo seguramente, removiendo la tierra, preparándola para sembrar las yemas de la camelia.
Me consterna saber las penurias que pasas ¿Estás muy flaco? ¿Comes ahora? ¿Qué? ¿Hay algo de luz donde vives ?.¿Tienes abrigo? No olvides que si pones varios pares de medias, tendrás más calorcito en el cuerpo…
Te estoy tejiendo una mantita roja y verde como L' Italia ¡Jajajá!
Trato de reírme algo porque me da dolor, me enoja pensar en tu sacrificio. en tus sueños truncos, ilusiones que terminan en el tacho de basura que revuelves para encontrar algo que comer. Papá está cada vez más callado. Vincenzina no lo comprende y se enoja. Yo veo que le están cayendo sobre sus hombros sus años.
Comida no nos falta. Con la huerta siempre habrá una buonna zucca para "il fiori di zucca", o un pommodoro para la Margherita. Rezo todas las noches para que la Virgen te acompañe y que el Ángel de la Guarda sea tu dulce Compañía.
Te abrazo en la distancia
Luigia"
"Caro Bartola: escribo desde el jardín. Veo como la diamela de papá y tu camelia se abren a los rayos del sol mientras esperan que algún pajarito las bese por la mañana. Las veo, te veo, nos veo y nos escucho. He guardado las yemas, para replantarlas. Si todo sale bien lo haremos juntos el próximo otoño. Me preguntas por papá. Ay ¡De un tiempo a esta parte, ha callado, perdido las palabras. Creo que está enfurecido contigo, con Dios, con la vida. No puede entender cómo le han quitado todo.
Primero, la compañera de toda su vida, luego su único hijo varón que se va. A veces, cuando logro arrancarlo de su mutismo, veo su mirada transfigurada, y siento que si te tuviera enfrente te metería un "buen schiaffo": "que qué son esas ideas".
Pasa horas en la mecedora frente a tu camelia y su diamela ( que se han entrelazado). .Se queda silencioso…mirándolas. Es entonces cuando creo que escucha las voces de todos nosotros, tuya, de mamá, de Cencina, mía, en algún domingo de familia, en alguna Pasquetta, y viaja allí, hacia ese rincón calentito del alma, entonces sus ojos dejan caer una chispita de luz.
Te voy a ir a buscar, Bartola, y no acepto un no. Lo hemos decidido con el papa. El no quiere que te quedes allí. Somos una familia y esa familia va a estar contigo en las buenas y en las malas.
Hemos ahorrado un dinero y ya tengo el billete. Salgo en el "via rose".en 15 días. Te voy a buscar para traerte de vuelta a Villafalletto, Italia, para seguir plantando diamelas, y camelias, y amasar la margherita o una buonna fiori di zucca, en setiembre cuando revienten las flores de zapallo. Y vas a volver, Dios mediante, a cantarnos "Bella ciao", ¡Addio Lugano, Gorizia, Maremma!
Rezo todas las noches por ti a la Virgen de Oropa y cuento los días que faltan para tomar el barco, en tercera y abrazarte, sangre de mi sangre, hermano de mi alma. Que la virgen nos ayude y acompañe. Questa volta sara quella buonna
Tua
Luigia"
Primero, la compañera de toda su vida, luego su único hijo varón que se va. A veces, cuando logro arrancarlo de su mutismo, veo su mirada transfigurada, y siento que si te tuviera enfrente te metería un "buen schiaffo": "que qué son esas ideas".
Pasa horas en la mecedora frente a tu camelia y su diamela ( que se han entrelazado). .Se queda silencioso…mirándolas. Es entonces cuando creo que escucha las voces de todos nosotros, tuya, de mamá, de Cencina, mía, en algún domingo de familia, en alguna Pasquetta, y viaja allí, hacia ese rincón calentito del alma, entonces sus ojos dejan caer una chispita de luz.
Te voy a ir a buscar, Bartola, y no acepto un no. Lo hemos decidido con el papa. El no quiere que te quedes allí. Somos una familia y esa familia va a estar contigo en las buenas y en las malas.
Hemos ahorrado un dinero y ya tengo el billete. Salgo en el "via rose".en 15 días. Te voy a buscar para traerte de vuelta a Villafalletto, Italia, para seguir plantando diamelas, y camelias, y amasar la margherita o una buonna fiori di zucca, en setiembre cuando revienten las flores de zapallo. Y vas a volver, Dios mediante, a cantarnos "Bella ciao", ¡Addio Lugano, Gorizia, Maremma!
Rezo todas las noches por ti a la Virgen de Oropa y cuento los días que faltan para tomar el barco, en tercera y abrazarte, sangre de mi sangre, hermano de mi alma. Que la virgen nos ayude y acompañe. Questa volta sara quella buonna
Tua
Luigia"
Escrito al fiscal Katzman
Hasta aquí, algunas respuestas a las carta de Vanzetti. ¿Habría escrito más? Seguramente, sí.
¿Habría escrito sobre lo que vivía? Claro
Entonces aparece la pregunta: cómo miró Luigia a EE.UU. ¿A Katzmann, representante convencido de la democracia liberal? ¿Qué le hubiera querido decir?
Luigia-la actriz-Natalia esbozan este escrito: "Señor fiscal, una persona no es un expediente y su trabajo es encontrar la verdad .No culpables. Y la verdad se halla por el camino de la verdad. No como lo hace usted, que parte de la base que por ser italianos mentimos.
Usted mandará a la silla eléctrica a dos personas, ¿sólo porque una miope cree reconocer sus manos?
Son sus manos, fiscal, las que está ensuciando con sus mentiras. Sucias y feas como usted.
Sus cabellos y sus trajes pueden estar limpios, y cuidados, vaya que si están cuidados. Pero su alma madonna santa, su alma está sucia, como sucias son sus palabras y sucio es su corazón.
Su ley dice que no se puede juzgar a la gente por sus ideas políticas y es lo que está haciendo.
Escorpión .Usted y su país son como un escorpión. Ofrecen la espalda para ayudarnos a transitar el río de la vida y en el medio del trayecto nos pican y nos envenenan. ¿Qué sabe usted del hambre? ¿De caminar por las calles sintiéndose un extraño, sabiendo que nadie le tenderá una mano?
Con el anzuelo de la mentira está tratando de hallar la verdad, una verdad que no es la verdad sino que es lo que lo consuela en cada almuerzo dominical, en cada plegaria hacia su Dios.
Pero yo lo perdono. Dios y la Historia demostrarán, tarde o temprano, la inocencia de mi hermano, y usted sólo quedará reflejado como un impostor más de la Historia.
¿Sabe? Hasta un susurro puede derrotar miles de ejércitos, cuando dice la verdad. Y le puedo asegurar, que no está de su lado.
Luigia Vanzetti".
Hasta aquí, algunas respuestas a las carta de Vanzetti. ¿Habría escrito más? Seguramente, sí.
¿Habría escrito sobre lo que vivía? Claro
Entonces aparece la pregunta: cómo miró Luigia a EE.UU. ¿A Katzmann, representante convencido de la democracia liberal? ¿Qué le hubiera querido decir?
Luigia-la actriz-Natalia esbozan este escrito: "Señor fiscal, una persona no es un expediente y su trabajo es encontrar la verdad .No culpables. Y la verdad se halla por el camino de la verdad. No como lo hace usted, que parte de la base que por ser italianos mentimos.
Usted mandará a la silla eléctrica a dos personas, ¿sólo porque una miope cree reconocer sus manos?
Son sus manos, fiscal, las que está ensuciando con sus mentiras. Sucias y feas como usted.
Sus cabellos y sus trajes pueden estar limpios, y cuidados, vaya que si están cuidados. Pero su alma madonna santa, su alma está sucia, como sucias son sus palabras y sucio es su corazón.
Su ley dice que no se puede juzgar a la gente por sus ideas políticas y es lo que está haciendo.
Escorpión .Usted y su país son como un escorpión. Ofrecen la espalda para ayudarnos a transitar el río de la vida y en el medio del trayecto nos pican y nos envenenan. ¿Qué sabe usted del hambre? ¿De caminar por las calles sintiéndose un extraño, sabiendo que nadie le tenderá una mano?
Con el anzuelo de la mentira está tratando de hallar la verdad, una verdad que no es la verdad sino que es lo que lo consuela en cada almuerzo dominical, en cada plegaria hacia su Dios.
Pero yo lo perdono. Dios y la Historia demostrarán, tarde o temprano, la inocencia de mi hermano, y usted sólo quedará reflejado como un impostor más de la Historia.
¿Sabe? Hasta un susurro puede derrotar miles de ejércitos, cuando dice la verdad. Y le puedo asegurar, que no está de su lado.
Luigia Vanzetti".
¿Habrá enviado esta carta Luigia? No, claro. Pero a la actriz, a Natalia, a mi Luigia, le sirven estos escritos, para diseminar su presencia silenciosa en toda la construcción del espectáculo.
¿Se la daré al actor que construye a Katzmann? No.
¿Se la daré al actor que construye a Katzmann? No.
Ensayos
Llegué al primer ensayo, entrenada, elongada, media hora antes de lo acordado, con mi acordeón a cuestas.
Mis compañeros (un elenco de 12 hombres y 3 mujeres) llegarían media hora más tarde de lo pautado, para poner el agua para el mate, encender el cigarrillo y juntar los $ 2 para los bizcochos.
No abundaré en detalles. Sólo diré que para mí fue una forma inaugural de trabajo.
Cada uno de nosotros venía de una extracción diferente, y la directora, salvo alguna que otra indicación, no unificó criterios de trabajo, salvo algunas indicaciones sobre repeticiones gestuales.
Intuyo que, poniéndose a resguardo de reclamos gremiales, burocráticos y demás, se limitó a poner en funcionamiento una puesta gigantesca sobre la cual, los actores deberíamos operar libremente.
Primer escollo: la escenografía no estaría hasta marzo de 2009, y los ensayos desde junio del 2008, se encargaron de demostrarnos, una vez más, que grandes ideas y el "como si…" son enemigos de lo teatral.
Octubre 2008: se detienen los ensayos
Falta de presupuesto para construir la escenografía
Una estructura elefantiásica que debía medir 5,80 m de altura, ser de metal, incluir una balanza para ejemplificar el peso de la Justicia, paneles que se abren, se cierran, nos encierran a los actores-personajes, cubos que los actores-personajes arman y desraman hasta ir construyendo paulatinamente una carnicería (metáfora de la ejecución de Sacco y Vanzetti ), así como musicalmente se va armando el "Bella ciao" de la apoteosis final. Plástico.
No hay dinero .Los ensayos se detienen. Retomaríamos en marzo para estrenar. Se rumorea que si. Se rumorea que no.
Yo, Natalia, me veo invadida por la decepción. Siento que abortan a la actriz, se lo interrumpen desde afuera en contra de su voluntad.
Algunas referencias de proyectos truncos en el Estado alimentan mi desazón. El Estado. "El Estado hace bien el mal y mal el bien", dice Vanzetti, en una carta a su padre.
Ojalá que estas palabras no sean premonitorias, pienso yo, Natalia, piensa la actriz, se desgarra Luigia.
La directora y otros esbozan teorías conspirativas. Pienso yo, ¿a quien le importa la historia de dos anarquistas injustamente ejecutados hace 80 años?
La realidad se encarga de demostrarme lo contrario. La vigencia de las palabras de Sacco y Vanzetti es aterradora frente a los últimos acontecimientos vividos.
La directora dice que si no es en la Comedia, ella lo estrena igual y que se prenda el que se prenda.
Hablo con Siro, el director de la Comedia. Él dice que se va a estrenar.
Le creo. Sus ojos son transparentes. Y todo lo que ha dicho lo ha ido cumpliendo.
A mediados de febrero, nos convocan. Comenzaremos los ensayos el 2 de marzo y estrenaremos el 23, en el marco de un contragolpe cultural que la provincia ha ideado para conmemorar el Día de la Memoria (24 de marzo).
Llegué al primer ensayo, entrenada, elongada, media hora antes de lo acordado, con mi acordeón a cuestas.
Mis compañeros (un elenco de 12 hombres y 3 mujeres) llegarían media hora más tarde de lo pautado, para poner el agua para el mate, encender el cigarrillo y juntar los $ 2 para los bizcochos.
No abundaré en detalles. Sólo diré que para mí fue una forma inaugural de trabajo.
Cada uno de nosotros venía de una extracción diferente, y la directora, salvo alguna que otra indicación, no unificó criterios de trabajo, salvo algunas indicaciones sobre repeticiones gestuales.
Intuyo que, poniéndose a resguardo de reclamos gremiales, burocráticos y demás, se limitó a poner en funcionamiento una puesta gigantesca sobre la cual, los actores deberíamos operar libremente.
Primer escollo: la escenografía no estaría hasta marzo de 2009, y los ensayos desde junio del 2008, se encargaron de demostrarnos, una vez más, que grandes ideas y el "como si…" son enemigos de lo teatral.
Octubre 2008: se detienen los ensayos
Falta de presupuesto para construir la escenografía
Una estructura elefantiásica que debía medir 5,80 m de altura, ser de metal, incluir una balanza para ejemplificar el peso de la Justicia, paneles que se abren, se cierran, nos encierran a los actores-personajes, cubos que los actores-personajes arman y desraman hasta ir construyendo paulatinamente una carnicería (metáfora de la ejecución de Sacco y Vanzetti ), así como musicalmente se va armando el "Bella ciao" de la apoteosis final. Plástico.
No hay dinero .Los ensayos se detienen. Retomaríamos en marzo para estrenar. Se rumorea que si. Se rumorea que no.
Yo, Natalia, me veo invadida por la decepción. Siento que abortan a la actriz, se lo interrumpen desde afuera en contra de su voluntad.
Algunas referencias de proyectos truncos en el Estado alimentan mi desazón. El Estado. "El Estado hace bien el mal y mal el bien", dice Vanzetti, en una carta a su padre.
Ojalá que estas palabras no sean premonitorias, pienso yo, Natalia, piensa la actriz, se desgarra Luigia.
La directora y otros esbozan teorías conspirativas. Pienso yo, ¿a quien le importa la historia de dos anarquistas injustamente ejecutados hace 80 años?
La realidad se encarga de demostrarme lo contrario. La vigencia de las palabras de Sacco y Vanzetti es aterradora frente a los últimos acontecimientos vividos.
La directora dice que si no es en la Comedia, ella lo estrena igual y que se prenda el que se prenda.
Hablo con Siro, el director de la Comedia. Él dice que se va a estrenar.
Le creo. Sus ojos son transparentes. Y todo lo que ha dicho lo ha ido cumpliendo.
A mediados de febrero, nos convocan. Comenzaremos los ensayos el 2 de marzo y estrenaremos el 23, en el marco de un contragolpe cultural que la provincia ha ideado para conmemorar el Día de la Memoria (24 de marzo).
Entonces, Natalia y la actriz abren el arcón de Luigia. Sus plumitas blancas, el texto, las cartas, la estampita, el rosario. Una catarata de llanto me/nos invade. Llora/ lloramos por lo que fue, por la que fue, o al decir del personaje de Liv Ullman en Saraband "por lo que no pudo ser".Llora Natalia por su maternidad trunca, por su hermano héroe de la verdad y la pureza, por "another failed romance", llora la actriz por el proceso abortado, llora Luigia por su hermano héroe de la verdad y de la pureza. Natalia, la actriz y Luigia se unen. Decido usar ese llanto, será el backup de Luigia en este nuevo tránsito.
Cuando llegamos a avenida 12, el teatro donde se estrenará, vemos los cubos. Ahí llega Natalia, llega la actriz, con su acordeón a cuestas. Los cubos, están los cubos a los que debo subir. Me invade el temor, durante varias noches no duermo pensando en mi seguridad. Mis compañeros se encargan de asegurarme que estaré cuidada, los técnicos también.
Luigia queda detrás de una cortina de plástico símil carnicería, subida a tres cubos. Es la remembranza de la hermana que se quedó en Italia. Pero la puesta no hace justicia a la historia. Luigia fue a buscarlo. Estuvo con él. Y esto no queda claro en la puesta. Vanzetti en la escena final ya no mirará a Luigia, pero no por criterio estético, sino porque no se puede tirar un tacho de luz allí donde él debería colocarse. Mi voz queda asordinada por el plástico. Mi voz, la voz de Luigia.
Escribo esto hoy y decido para el estreno real. El jueves 26, cuando hagamos la pasada caminada, abriré la cortina, y la voz de Luigia poblará la sala.
Cuando llegamos a avenida 12, el teatro donde se estrenará, vemos los cubos. Ahí llega Natalia, llega la actriz, con su acordeón a cuestas. Los cubos, están los cubos a los que debo subir. Me invade el temor, durante varias noches no duermo pensando en mi seguridad. Mis compañeros se encargan de asegurarme que estaré cuidada, los técnicos también.
Luigia queda detrás de una cortina de plástico símil carnicería, subida a tres cubos. Es la remembranza de la hermana que se quedó en Italia. Pero la puesta no hace justicia a la historia. Luigia fue a buscarlo. Estuvo con él. Y esto no queda claro en la puesta. Vanzetti en la escena final ya no mirará a Luigia, pero no por criterio estético, sino porque no se puede tirar un tacho de luz allí donde él debería colocarse. Mi voz queda asordinada por el plástico. Mi voz, la voz de Luigia.
Escribo esto hoy y decido para el estreno real. El jueves 26, cuando hagamos la pasada caminada, abriré la cortina, y la voz de Luigia poblará la sala.
Estreno o la historia de una interrupción
Dije estreno el 26, porque se postergó nuevamente.
No estuvimos en el marco del contragolpe cultural por un paro general de UPCN, vaya contradicción ¿no? Los técnicos no estarían .Nadie abriría el teatro. Como elenco resolvimos que el ensayo general con público, previsto para el 22, fuera nuestro estreno. Y lo fue, vaya si lo fue. La gente terminó batiendo palmas y cantando el "Bella ciao" del final.
Sacco y Vanzetti salieron a caminar.
Dos mujeres, dos actrices, una psicóloga, la otra traductora, me dicen: "Qué Luigia, qué ternura".
Una sensación de alegría me invade. Era lo que buscaba, no caer en el melodrama. Un actor me dice "las plumas que soplás se ven, tienen un significado". Siento que haber dado a luz, dignifica el camino.
Natalia y la actriz se han sacado la mochila de encima. Ya no tienen que demostrar nada. Ya no tiene que responder a la mirada enjuiciadora de los hombres que la rodean (o que ella cree que la miran así). Natalia recuerda cuando una vez su terapeuta le dijo "tenés que bajar del pedestal a los hombres que te miran".
Entonces Natalia y la actriz abren la puerta para salir a jugar. Juegan en Luigia. Con Luigia. La habitan.
Luigia-Natalia-la actriz se unen. De ahora en más caminarán juntas, preguntando.
Dije estreno el 26, porque se postergó nuevamente.
No estuvimos en el marco del contragolpe cultural por un paro general de UPCN, vaya contradicción ¿no? Los técnicos no estarían .Nadie abriría el teatro. Como elenco resolvimos que el ensayo general con público, previsto para el 22, fuera nuestro estreno. Y lo fue, vaya si lo fue. La gente terminó batiendo palmas y cantando el "Bella ciao" del final.
Sacco y Vanzetti salieron a caminar.
Dos mujeres, dos actrices, una psicóloga, la otra traductora, me dicen: "Qué Luigia, qué ternura".
Una sensación de alegría me invade. Era lo que buscaba, no caer en el melodrama. Un actor me dice "las plumas que soplás se ven, tienen un significado". Siento que haber dado a luz, dignifica el camino.
Natalia y la actriz se han sacado la mochila de encima. Ya no tienen que demostrar nada. Ya no tiene que responder a la mirada enjuiciadora de los hombres que la rodean (o que ella cree que la miran así). Natalia recuerda cuando una vez su terapeuta le dijo "tenés que bajar del pedestal a los hombres que te miran".
Entonces Natalia y la actriz abren la puerta para salir a jugar. Juegan en Luigia. Con Luigia. La habitan.
Luigia-Natalia-la actriz se unen. De ahora en más caminarán juntas, preguntando.
14 de marzo-24 de marzo de 2009