viernes 1 de mayo de 2009

ESTACIÓN JUNÍN

Mujer, Teatro e Interior

Marga Chiaro. 6/04/09
Grupo de Teatro de Serafín. Junín

La convocatoria que hace Magdalena 2da. Generación para el 5to. Encuentro tiene como título, como eje, como disparador: Mujer, Teatro e Interior.
Teníamos que escribir unas líneas sobre el tema.
Estuvo una semana rondándome, dándome vueltas y picoteando sobre mí la palabra interior, la idea a lo que remite lo subjetivo del yo o el afuera y adentro como concepto.
Como mujer, como teatro, como mujer hacedora de teatro se me desdibujan los lindes entre interior y exterior.
Así que mientras pensaba y revolvía sobre mí encontré un poema de una poetisa chilena, Carmen Martín Gaite con las palabras justas que yo hubiese querido escribir.

"Nunca me acerco tanto a ser mujer
como cuando abandono mis palabras,
repliego el abanico
tras el que ensayo risas de gioconda,
desdiciendo el tinglado de mis gestos
por peldaños estrechos y gastados
y me quito en silencio, a oscuras,
los adornos. ..."

Superposiciones de interiores entonces recordé un poemita del libro 'la muda' que publiqué justo comenzado el nuevo milenio

"Ando callando silencios
porque la voz hablada
que se embandera
oh, en brazos abiertos
virgencita calentando cabezas
en tanto cielo
voz vos voz
palabra dislocada
en tanta escucha
lupanar cansino
oh, hamlet vos sabés
tomo porciones insospechadas
"morir..., dormir, no mas!
Morir..., dormir!
Dormir...!, tal vez soñar!"
Soñar.
(Allá voy. Hacia otras paredes
que contengan otras historias
por mí desconocidas
sólo me queda imaginar)".



La Mamucha

Nélida Speroni

¿Cómo empezar y cómo terminar? Yo, Nélida, quiero contar mi experiencia. Impensada, inimaginable. Que he vivido casi sorpresivamente, porque todo sucedió así, de repente, a esta altura de mi vida...Haberme atrevido, sin siquiera haberlo soñado, involucrarme en algo tan serio, desconocido para mí como fue el seminario dirigido por Ana Woolf, acompañada por seis actrices. La experiencia del seminario fue para todos los participantes, creo yo, como lo fue para mí, vivir muchas horas en contínua acción, respiración de cabezas danzantes y de pies disponibles, como decía Ana.
Me agité, transpiré, grité, canté, bailé. Aprendí que todo se puede con decisión, porque todo eso está dentro nuestro y hay que saberlo sacar. Sí, se puede.
Otra experiencia digna de contar y de haberla vivido también, sucedió en mi propia casa. Con mucho temor y bastante recelo, imagínense, yo, Nélida, brindando mi casa para dormir, descansar y preparar este gran ENCUENTRO que a mí me quitaba el sueño, por la impaciencia de que llegara ese día, de recibir a Ana y las chicas. Yo, muy desenvuelta y decidida, ofrecí hospedarlas en mi casa a gran parte de ellas. Mi departamento es chico, y a medida que se acercaba la fecha, la noche en que llegaban, empecé a sentir bastante miedo. ¿Cómo podría atenderlas y que se sintieran cómodas, si no tenía las comodidades necesarias?
Esa noche, 5 de marzo, Mariela vino a mi casa a esperar a nuestras chicas de la capital. Tan rendida estaba, porque el horario de llegada era a las 2 de la mañana del día 6, que sentada en un sillón se quedó dormida. El cansancio y los nervios la vencieron, mientras en la ruta 7, de Bs. As. a Junín, a las Magdalenas el viento les había desparramado la escenografía y otros elementos que traían en el techo del auto. El arribo se demoraba...Mariela y yo esperábamos preocupadas la llegada... "¿Y cómo llegarán? ¿Y cómo serán, dios mío?", decía yo.
Sorpresa para mí, son seres maravillosos. Compartir con ellas mi hogar, la cena que ellas mismas preparaban, sus charlas a la luz de la luna en mi patio, anécdotas, la simpleza de todas, el carisma , la simpatía, la humildad, hicieron que me sintiera la "mamucha" de mis queridas chicas.
Aprendí mucho, disfruté todo. Agradezco las muestras de amistad y cariño
Quiero decirte Mariela, gracias, gracias por tu paciencia, empuje y decisión. De otro modo yo no lo hubiese vivido como lo viví.
Para Ana Woolf y sus chicas, todo mi amor, gratitud y que no se olviden, siempre las voy a estar esperando en mi casa, acá en Junín. Les envío un abrazo grande, un beso enorme, y que el éxito en ustedes permanezca siempre. Por nuestra parte y acá en Junín, también el éxito va a estar presente.
A todos quienes participaron de este seminario les mando un fuerte brazo.
Y mi eterno agradecimiento.


Geografía del noroeste de la provincia de Buenos Aires

Mariela M. M. Díaz

En Junín hay dos lagunas. Algunas cárceles. Unos cuantos templos. Hay tradición ferroviaria. No hay peatonal. Hay un teatro municipal. Hay escuelas superiores de educación artística: Formadoras de Formadores. Y hay también, desde hace unos días, algunas mujeres deseosas de participar y encontrar un espacio que se conquista, simplemente, haciendo. El torbellino magdalénico capitalino ó 5º Encuentro Nacional de Mujeres Artistas, el cierre del día 8 de marzo, expresando en voz alta "un sueño", nos conectó en esa dimensión sutil de una realidad en la que se mezcla el pasado, el presente y las señales del futuro. Y me pregunto: ¿Por qué nuestros sueños no están al día? ¿Será porque estamos/estoy en una constante reinvención? ¿O porque ese sueño quedó lejos de lo cotidiano? Creo que ni siquiera importan las respuestas. No sea que de tanto pensar, vuelva a quedarme dormida. Magdalena Estación Junín arrancó formalmente el día 22 de marzo de 2009. Hay proyectos, hay "base", hay ganas. Junín es tierra fértil. Basta con andar por algún camino rural, mirar a la vera del mismo, donde accidentalmente ha caído una semilla. Y me maravillo de esa planta de trigo, maíz, girasol o sorgo, "descontextualizada" y empecinada en crecer. Me alegra. Aunque no comprenda qué energía mueve a la tierra para que todo en su seno crezca. No importa. Puedo disfrutarlo igual. Por aquí, en la Estación Junín, hace muchos años, una tal Eva Duarte, adolescente y marginada, sintiéndose nadie bajo el sol, tuvo un sueño teatral: llegaba a la hermosa Buenos Aires y "brillaba como una estrella". Mujer, Teatro, Interior, Política. Atreverse a soñar... Mi mamá cuenta que le han contado que Eva tenía un joven amigo, anarquista, que la instruyó y le habló del ideal de una sociedad justa y equitativa. Y así partió, con sus sueños, rumbo a la Capital. ¿Importa todo esto? No sé. Sí sé que aquí hay mucho por hacer. Hay voces de mujeres que tienen cosas por decir. Las conozco. Me fascina escucharlas. Y así, podría sucederle a otros y otras. ¿Por qué no? Sí, aquí en Junín, el imperio de la "bendita soja", la ciudad del "pozo", que la preserva de los tornados y huracanes. Esta vez, atención juninenses, el movimiento viene desde la tierra, desde los pies de quienes caminan (firmemente, con vacilaciones o con un pie en el aire) y además quieren danzar. Las conozco... son mis vecinas... Y recuerdo algo que leí por ahí. María Magdalena (la bíblica) era una mujer culta, opulenta y muy adelantada para su época. Imagínense, ¡sabía leer! ¿Por qué Magdalena? Porque venía de Magdala, la ciudad de las "altas torres". María o Myriam (es igual). También dicen que es la protectora de todos aquellos que están en prisión. Y pienso en Junín. Aquí hay unas cuantas cárceles. De ésas que son más densas. Las prisiones físicas. Pero existen otras formas de prisión para quienes nos consideramos libres. Y vuelvo a preguntarme, ¿qué tan lejos o tan cerca está mi mano de esa llave que abre y cierra prisiones? No lo sé. Aún. Hoy mi certeza es que algo está por nacer. Es el período embrionario. El que más hay que cuidar. Nuestra acción, de la mano, al fin, de nuestros deseos irá gestando el fruto de nuestra siembra."Vale la pena". Reencontrarnos. Volver a intentarlo. Más allá de antiguas diferencias. Para crecer. Para seguir aprendiendo en esta gran aula que es la vida. Sí, aquí en Junín, por nuestro frutos nos conocerán.