domingo 1 de marzo de 2009
ALGO PARA DESTACAR: La teta asustada
Claudia Llosa
Origen y temática latinoamericana en Berlín
No es poco mérito ganar el Oso de Oro de Berlín y esto lo ha logrado la directora latinoamericana Claudia Llosa por su película La teta asustada. Aunque aspira a ser considerada por su origen peruano, también desea que se le reconozca la habilidad de relatar historias universales que conmuevan por su carácter humano.
En una entrevista con la agencia noticiosa EFE, Llosa ha dicho estar convencida de que existen historias "muy hermosas" que pueden relacionarse con la sociedad peruana sin ocurrir en Perú. "Me gustaría -ha dicho- ser reconocida como directora peruana, pero no necesariamente que mi cine retrate siempre historias peruanas".
La cineasta, que reside en Barcelona desde hace varios años, ha comentado su profundo interés por la cultura ancestral andina, un tema que la seduce y que retrata en los dos largometrajes que ha completado hasta ahora.
"Es una temática que me interesa muchísimo, así como la idea del padre y de la madre, que está presente en Madeinusa (su debut en 2006). Me interesa la idea del destino casi mitológico", ha dicho.
Sin embargo, aclara que es muy posible que sus próximos trabajos la lleven a explorar otros temas.
Sobre La teta asustada, la directora ha dicho que su interés principal fue señalar la carga emocional de un pueblo que, como Perú, "continúa sufriendo" por las heridas de episodios tan crueles como el terrorismo de Sendero Luminoso, que tuvo su época álgida entre los años ochenta y noventa del siglo pasado.
Sin embargo, la historia de la protagonista, Fausta, una joven que hereda los temores de su madre y que intenta darle un entierro digno en medio de su drama personal, no busca culpables ni hace señalamientos directos, como ha explicado.
La teta asustada denuncia, en cambio, "esa característica perpetua del dolor cuando no se mira con la debida importancia, cuando la víctima no logra hacer el luto necesario", ha dicho.
El nombre de la película hace referencia a un síndrome real, presente en la cultura oral peruana, que asegura que las madres transmiten sus temores a los hijos mediante la leche materna. Pero Llosa también apela a elementos ficticios con los que da un tono de simbolismo a la historia.
La protagonista lleva, a modo de escudo contra su miedo a ser violada, una patata introducida en la vagina, una idea planteada en el plano de la ficción y que se relaciona, en parte, con el significado que en Perú se da a la papa como símbolo de la tierra y de raíces ancestrales.
"La imagen de una joven introduciéndose una papa en la vagina no sólo habla de los límites a los que puede llegar el ser humano para sobrevivir y cuidar su dignidad -ha dicho-, sino también de esa herida que, aunque la escondamos, siempre va a encontrar una manera de evidenciarse. Retrata cómo el ser humano, para poder sobrevivir, crea mecanismos de defensa que finalmente le hacen mayor daño".
La directora tampoco apela a la compasión para hablar de la memoria colectiva de su Perú natal pues, como ha señalado, "la película, a pesar de mostrar una parte difícil de la realidad peruana, también muestra su capacidad de tener fortaleza y celebrar la vida".
Si bien se considera una "privilegiada" por no haber sufrido de manera directa los años del terrorismo en Perú, asegura que esa época también creó un gran impacto en su vida de adolescente, y piensa que el cine es un espacio de gran alcance para hablar a escala social de un tema que, si bien se ha discutido, ha llegado poco a la gente y "no está presente en el imaginario colectivo".
El uso de la lengua quechua en su película es, ha dicho, una manera de rescatar la oralidad que caracteriza a la cultura peruana, y de retratar la importancia "que tiene para este pueblo su inconsciente, su mitología. "Es la única manera que encuentran de hablar de lo que les duele", ha señalado.
Para Llosa, relacionar el idioma indígena, aún hablado por la mayoría de la gente en Perú, con la música, a la que otorga gran importancia en sus relatos visuales, es una forma de explicar al mundo "esa capacidad de expresarse mediante el arte", con una sonoridad que, como la de la música, "va directo al corazón".
Claudia Llosa, nacida en Lima en 1976. Licenciada en Dirección de Cine, 1998. Especialización en Dirección de Cine, NYU, Universidad de Nueva York. Laboratorio de Guiones del Festival del Sundance, Los Ángeles. Premiada con el Coral al mejor guión Inédito del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, Cuba, por Madeinusa en el 2003. Beca de la Fundación Carolina y Casa de América al Curso de Desarrollo de Proyectos Cinematográficos Iberoamericanos 2004.
Master en Guión de Cine y Televisión en la Escuela de Artes y Cine TAI, Madrid, España. Ganadora por Madeinusa al premio en la categoría de soporte magnético en el concurso organizado por Conacine el 2005. Seleccionada con Madeinusa en la sección World Cinema Competition del Festival de Sundance 2006.
Filmografía
La teta asustada, 2009, largometraje.
Madeinusa, 2006, largometraje.
Seeing Martina, Nueva York, 2004, cortometraje