miércoles, 15 de marzo de 2017

martes, 14 de febrero de 2017

Se ha muerto una actriz

por Laura D'Anna


Laura Martin.
La recuerdo de un taller, el primero que tomé con Ana Woolf. Ella había elegido un texto jugoso, con una secuencia de movimientos de una precisión y contundencia sorprendentes.

Después supe de una historia conocida. Supe de su amor por su grupo El baldío. Supe de su fortaleza, vuelo, oficio.
Y este enero justo hablamos de ella, con una actriz amiga, en medio de un Festival en San Pablo.

No saber de su muerte. No saber de la muerte. Nada. A pesar de. Este enero, justo, otra amiga hablándome de ella, de la muerte, asegurando que no era una camino tan feo, malo o tremendo.

Animarme a entrar a su face,  al de ella, al de Laura Martin, despacito, en puntas de pie. Inquietante asomarse a su muro, sus últimas fotos subidas, sus últimos documentos compartidos. La receta de Crepes con nutella, la foto de un caballo blanco con las crines al viento, la foto de ella, feliz en el NOA. Me quedaré con esa imagen: ella abriendo los brazos mitad al cielo, mitad a la tierra y atrás las montañas compañeras.

Chau, hasta pronto, actriz mujer aventurera.



viernes, 13 de enero de 2017

Lucia Sander. Las mujeres y el teatro

el regreso

            Conmemorando el regreso del blog del Proyecto Magdalena 2ª Generación, vuelvo a pensar en el binomio Mujeres y Teatro que, a pesar de no ser ya tan extraño, aún produce cierta incomodidad en círculos más conservadores. Al fin y al cabo, durante muchos siglos, el teatro fue cosa de hombres. Como nos cuenta la Historia Oficial, el teatro occidental, así como lo concebimos, tuvo sus inicios en la Grecia de Pericles, en el siglo V de la era pasada, como una forma de arte estrictamente masculina, o sea, concebido, escrito y representado por hombres y, posiblemente, para un público exclusivamente masculino, no se sabe con certeza. Durante muchos siglos, el teatro siguió siendo unisex, incluso cuando, al final de la Edad Media, las mujeres comenzaron a integrar el público de teatro de calle. Durante el Renacimiento los roles femeninos todavía eran interpretados por hombres y fueron esos jóvenes adolescentes, inmaduros aún, los que primero dieron vida a Julieta y a Cleopatra de Shakespeare – y que produjeron un homo-erotismo que, en este contexto, no cabe comentar. Fue recién a fines del siglo XVII que las mujeres comenzaron a subir al escenario, a pesar de los daños que esto causaba a su reputación, y allí permanecieron durante largo tiempo, como en una vidriera, sin ningún poder de intervención en la concepción y montaje del espectáculo que protagonizaban. Era así, felizmente no lo es más. Hoy tenemos acceso a las más diversas funciones de producción teatral como escritoras, directoras, técnicas, productoras… a pesar de que las mujeres siguen siendo en su mayoría costureras, maquilladoras, peluqueras y ocupando, en menor cantidad, funciones de poder en el teatro. En fin, pasaron más de 20 siglos desde la invención del teatro en la Grecia Antigua hasta que las mujeres pudieran tener participación efectiva en el quehacer teatral y en todas sus funciones. O sea, primero fue el hombre y después la mujer, tanto en el Jardín del Edén como en el teatro, solo que en el teatro el estreno de la mujer tardó más, ¡el parto duró más de 20 siglos!
¿Pero, será que fue así, tal como nos cuenta la Historia Oficial? Investigaciones y descubrimientos arqueológicos recientes ocasionaron una reescritura de la Historia, incluso de la Historia del Teatro Occidental y de su nacimiento en la Grecia Antigua. El descubrimiento de una investigación a fondo sobre los Juegos Píticos, realizados en la Grecia de entonces, nos dirá mucho al respecto, a nosotras, mujeres hacedoras volcadas al teatro. A partir del siglo VI de la era pasada, los Juegos Píticos en honor al dios Apolo se realizaban periódicamente en la ciudad griega de Delfos, frente al Monte Parnaso. Esos juegos son los antecesores de los Juegos Olímpicos realizados en Olimpia e incluían competiciones de música y poesía. Así como más tarde sucedió en las Olimpíadas griegas, se prohibía la participación de las mujeres en estos juegos y también su presencia en las competiciones. Como esa era una ocasión de alabanza a los dioses del Olimpo, cabe preguntarse si las mujeres griegas también habrían rendido honores a sus dioses y cómo habrían sido sus rituales, omitidos en la Historia Oficial.
Y fue así que, a través de la investigación sobre la vida de las mujeres griegas de entonces, los arqueólogos encontraron evidencias de que las mujeres también rendían homenaje a los dioses en ocasión de los Juegos Píticos. Se descubrió que mientras los hombres competían por la fama y los premios que recibían en los Juegos Píticos, las mujeres subían al Monte Parnaso, en la misma ciudad de Delfos, para honrar al dios Dionisio (Baco para los romanos), el dios del vino, de la fiesta, de la fertilidad, el protector de parias. Las mujeres se reunían en lo alto del Monte Parnaso para realizar danzas sagradas y ofrecer banquetes en honor a Dionisio. El culto dionisíaco era acompañado por alegres cantos, himnos corales, mímicas y duraba varios días. Las mujeres usaban guirnaldas de hojas de viña, se cubrían con la piel de un macho cabrío en homenaje a Dionisio y comían carne cruda para incorporar la fuerza divina. Danzaban hasta llegar al trance y eran conocidas como ménades o Bacantes.
            El culto de las mujeres a Dionisio, considerado como un delirio sagrado de mujeres, fue posteriormente adaptado con el fin de integrar los festivales religiosos en Atenas. O sea, el ritual de las bacantes descendió del Parnaso para la ciudad y sufrió alteraciones, como la inclusión de hombres en el culto antes femenino que pasaron a danzar en rivalidad frenética como las bacantes. Según investigaciones recientes, fue del culto secreto de las mujeres a Dionisio, en el Monte Parnaso, que surgió un nuevo tipo de culto en Atenas que, a su vez, dio origen al teatro griego, tal como lo concebimos hoy. Al final, tal vez fueron las mujeres las que inventaron el teatro, ¿será? ¿Habría la Historia usurpado nuestros derechos autorales? Es posible, hace milenios esa fue y sigue siendo una práctica de rutina. Sabemos que la historia "oficial” es siempre más confiable, por lo tanto no vale la pena discutir con la Historia Oficial, o exigir patente; y sí tratar de recuperar nuestro espacio y honrar nuestra herencia.
Cuando llegué por primera vez al Oráculo de Apolo en Delfos, justo enfrente al Monte Parnaso – una visión para ser sentida y no descrita –,pensé en las bacantes, en su orgía sin cuidado y sin censura,  lejos de los hombres y de sus leyes, ellas y su danza, su canto, su banquete de placer, su culto, su teatro en las nubes…


                                                                                              Lucia Sander                                                                                                Enero de 2017

jueves, 12 de enero de 2017

Daniela Osella. "Maldito Amor"


Mujeres, teatro y presencia

  
 El "Seminario sobre la Presencia Escénica" se desarrolla en forma ininterrumpida desde el 2014, coordinado por Ana Woolf, Pablo Vallejo y Daniela Osella en el Centro Experimental de Artes Escénicas del Teatro Municipal 1° de Mayo de Santa Fe. Este espacio pedagógico ha producido a lo largo de los años tres producciones: "Maldita Justicia – un estudio sobre La Orestíada de Esquilo", "Maldito Entrenamiento" y “Amor”, a propósito del cual se produce el presente artículo, publicado en el Cuaderno del Teatro Municipal 1° de Mayo de Santa Fe – 2016.

Hace dos años, nos imaginábamos un nuevo proyecto que dé continuidad a lo que había sido nuestra primera aventura que arribó a “Maldita Justicia, un estudio sobre la Orestíada de Esquilo”. Nos pensábamos entre la necesidad técnica de un trabajo vocal y algunas ideas vagas sobre el teatro del Bertold Brecht.   
Ana Woolf  nos escribió desde Bolivia, contándonos sobre un texto: “Amor” de una joven boliviana llamada Denise Arancibia, con el que estaba trabajado en un encuentro.  
Hablar sobre la mujer era algo que me atravesaba pero que creo, de alguna manera, pretendía huir.
Cuando comencé a trabajar en este oficio hace doce años, prefería no trabajar con otras mujeres porque “eran muy complicadas”, entre otras razones. Entonces me refugié en un grupo de hombres. Así, en ese entorno de trabajo comencé a ser yo la “loca”, la “complicada”. Y así, entre machos, sin “complicadas, ni competencia entre mujeres” comencé a sentirme sola. Sola creativamente, sola como hacedora.
Esa soledad me empujó a ir en busca de otras compañeras de trabajo. Así surge, por ejemplo, un espectáculo unipersonal como actriz, bajo la dirección de otra “complicada”, Valeria Folini. Durante la construcción del espectáculo dialogamos sobre la soledad desde el lenguaje del melodrama.
Ese universo elegido nos guiaba en la escritura de la historia de una mujer que llora o ríe a petición de los melodramas y de las sugerencias del locutor. La vida está afuera, le pertenece a los otros. A ella sólo le queda  vivir una reiteración espesa de lo cotidiano, donde tal vez la peripecia sentimental y su desenlace matrimonial es la única vía de supervivencia o de movilidad social, ya que es una sombra en el mundo del trabajo. Su idea de amor está inevitablemente asociada a las posibilidades que puedan desprenderse de la compañía de un hombre. Su felicidad es, en definitiva, la felicidad de los varones.
En ese momento nos preguntábamos, ¿acaso dialogábamos sobre nuestras ideas de mujer? ¿Sobre mi soledad? ¿Eran las imágenes de mujer que me habían inculcado las que poníamos en escena?
En ese momento eran sólo eso, imágenes aisladas de algo personal que me resonaba en el cuerpo y que salía a la luz en cada material que preparaba como actriz.

Esa soledad también me empujó, junto con Pablo Vallejo, a impulsar el proyecto del Seminario de Presencia Escénica. Un espacio de trabajo donde formar actores y actrices autónomos, hombres y mujeres emancipados, con necesidad de seguir construyendo este oficio.

Entre los griegos y Amor

Cuando decidimos que sea “Amor” el texto que de pie al segundo montaje del Seminario creíamos, primariamente, que entre el texto clásico griego y un texto boliviano contemporáneo no había ninguna relación. Pensamos ¡qué desafío es irnos de un extremo al otro!
Sin embargo cuando comencé a escribir este artículo para la Revista del Teatro me encontré nuevamente con “Maldita Justicia”. En ella, Clitemnestra asesina a su marido Agamenón cuando éste regresa de Troya, para vengar que haya matado a su hija Ifigenia por un sacrificio a los dioses, para ganar la guerra. Orestes, su hijo, venga a su padre y asesina a su madre, Clitemnestra. Las Furias acusan a Orestes porque mató a su madre, miembro del  mismo clan; apoyadas en el derecho materno, consideran que Agamenón es un extraño tanto para Clitemnestra como para Orestes. ¿Por qué no acosaron a Clitemnestra?, se defiende Orestes. Las Furias contestan que “el hombre que mató no era de su propia sangre”. “¿Soy yo acaso de la misma sangre que mi madre?, responde Orestes.
Para legalizar una transmisión continua de la propiedad de padres a hijos había que abolir el derecho materno, dice la mitología. El asesinato de las hijas fue uno de los modos de eliminar todo derecho materno y garantizar la herencia a los hijos varones o, si no los tenía, a los hermanos del padre.
Para que los matrimonios fueran más duraderos, y apropiarse de los hijos de su esposa y sus derechos como madre, los maridos tuvieron que socavar el poder de los hermanos de sus esposas. Surge así el matrimonio concertado, que en general se acompaña de regalos y empiezan el rapto, la compra de mujeres y la utilización de las mismas como motín de guerra, como hizo Agamenón con Casandra. Estos tratos que se celebraban entre hombres, aboliendo las madres sociales, es una puja entre el marido y el hermano de la esposa.
Hace dos años contábamos cómo la mitología señalaba el fin del Matriarcado y la caída del derecho materno. Lo contamos sin preguntarnos sobre ello, como un reflejo instintivo de nosotras.

Entre Amor y los griegos

Con el fin del Matriarcado, se inicia el Patriarcado, y con éste la opresión de la mujer. De esa opresión nos habla “Amor”. De un casamiento… ¿de quién?...
Una de mis abuelas se recibió de escribana, pero al casarse su marido decidió que se quedara en casa a cuidar a los hijos. Y así lo hizo. Él ganaba suficiente, o así lo haría, para que a nadie le falte nada. A ella, nadie le pagaba por su trabajo dentro de la casa.
De chicas mis hermanas soñaban con casarse y tener muchos hijos. No sé qué soñaba mi hermano. Yo, quería un marido con mucha plata y poder viajar, sola. En la adolescencia me pintaba los labios de rojo y mi mamá me decía: así pareces una zorra.
Pasan los años, y el Cura repite: ¡los declaro marido y mujer!, y él puede besar a la novia.
Momento… Ella no dijo acepto. Ella, vos, yo, una de nosotras. Alguien acepta por nosotras. Otros, otras. La sociedad en la que vivimos bajo un régimen patriarcal hace siglos.
Te consiguieron un novio bien, te organizaron el casamiento, ¡no podes ser tan mal agradecida! ¿Sabes lo afortunada que sos? ¡Te va a dar el gusto en todo! Replica “Amor”, el texto de Denise Arancibia, donde el Cura aconseja que:
No se queje / No lo interrumpa / No le recuerde continuamente sus faltas pasadas / Tengan hijos. Y nos sentencia, Eres la mujer, ¡sé una mujer de verdad!
En nuestra sociedad ser LA mujer es ser doblemente oprimidas: en el sistema de producción capitalista las mujeres trabajamos en el ámbito laboral en peores condiciones que los varones, además de contar con la habitual exclusividad de la producción doméstica. Las mujeres “naturalmente” debemos cuidar de la casa y la familia, es decir, garantizar que los trabajadores estén en condiciones de volver cada día a vender su fuerza de trabajo en el mercado.
Para que las mujeres nos subordinemos a la esclavitud doméstica y aceptemos que por razones biológicas (menos fuerza, embarazo, parto, amamantamiento) o psicológicas (sensibles, dóciles, inestables emocionalmente) no estamos en condiciones de cumplir con las mismas tareas que nuestros compañeros varones, en el ámbito familiar, social, político y laboral, encontramos muchas voces que nos convencen, que nos guían, que nos aconsejan. La voz del cura, de las amigas, de los amigos, de la familia, a veces nuestras propias voces. Este fuerte aparato ideológico es sostenido por las religiones y hasta por algunas corrientes científicas, como también por los medios de comunicación, la publicidad, la educación y buena parte de la producción cultural.
Este aparato intenta ocultar que las mujeres NO hemos sido siempre el sexo oprimido. La opresión femenina, es decir el esclavizamiento de un sexo por el otro, -algo desconocido hasta entonces en la Prehistoria-, coincide con la aparición de la sociedad de clases y la propiedad privada. De la necesidad de garantizar la herencia en las clases poseedoras se desprende la práctica de la monogamia.
Estas modificaciones sociales quedaron registradas en la mitología, como fue expuesto en “Maldita Justicia” y son retomadas por este texto boliviano. La familia moderna de la que nos habla “Amor” es una institución de represión que nos pasa por encima, una construcción histórica basada en condiciones económicas. Donde una mujer emancipada, que no depende de otro ser humano ni económica, ni emocional ni psicológicamente, con posibilidad de decidir sobre su cuerpo y su sexualidad, de compartir su vida con otra persona en igualdad de condiciones, con derechos sobre sus hijos, queda por fuera del modelo propuesto.

Presencia escénica
   
            Cuando recibimos el texto de “Amor”, en paralelo estalló el primer movimiento de mujeres que se dió en llamar #Niunamenos. Ese movimiento (como toda reacción social) lentamente se fue haciendo consciente en miles de mujeres y varones. Cuando decidimos montarlo, nunca se nos ocurrió pensar en esto. A veces, los lugares a los que llegamos como sociedad están por fuera de lo imaginable.
            El 25 de Noviembre de 2015, fue el día que hicimos “Maldito Entrenamiento”, donde mostrábamos, en crudo, la relación que establecemos en el Seminario entre el entrenamiento sobre la presencia escénica y el montaje, que incluía algunas escenas de “Amor”. No elegimos el día internacional de la lucha por la eliminación de la violencia contra la Mujer. Ese día era la única fecha disponible que conseguimos en la sala Mayor del Teatro Municipal.  El azar a veces es complicidad de nuestras acciones.
Así empezó “Amor”, escrito por una joven boliviana, una de esas individualidades preocupadas por un contexto que nadie se atreve a cuestionar. Comenzamos a montarla porque éramos parte de esa preocupación aislada y que nos parecía un ruido en el desierto, hasta que, se nos fue transformando en una necesidad colectiva. Y ese contexto a cuestionar abrió nuevos horizontes.
Hoy, muchas de las actrices y actores de “Amor”, nos encontramos por primera vez, no sólo en la sala de ensayos vestidos de negro para intentar comprender algún aspecto de la presencia escénica, que nos hace tomar consciencia de nuestras acciones arriba del escenario; sino también en una plaza vestidos del mismo color. Esta vez no para entrenar, sino que caminamos juntos un proceso social más amplio, que nos atraviesa a todas y que no podemos ocultar de ninguna manera.
Veintiuna mujeres y cinco varones emprendimos este camino que afortunadamente está atravesado por nuestras vidas. No ocultar la realidad que construimos en sociedad encuentra asidero en “Amor” y como en el cuento teatral  Ella, -yo, vos, una de nosotras-, finalmente se casa con ese marido que le han conseguido. A pesar de todo, su voz queda opacada por las ataduras machistas. Una realidad de la que todavía no podemos escaparnos a pesar de la consciencia que nos ha despertado.  
Así el teatro nos invita una vez más a pensarnos, pero no lo usamos para proclamar los deseos de algo que no somos. Por eso no pretendemos darle la responsabilidad de cambiar nuestra realidad.
Es ésta la importancia de que muchas y muchos de los que hacemos “Amor” decidamos seguir haciéndonos presentes por fuera del escenario, accionando en pos de un cambio, contagiando a otros, desenvolviendo nuestra presencia “escénica”.
Daniela Osella - Octubre 2016


Blanca Rizzo. Mutar en luz

Entrevista. Parte I

MAGDA: Hay tres grupos que tienen que ver con vos, en este momento: Mariposas Auge, Se trata de no más trata y Madres víctimas de trata…
BLANCA: Sí, todo empezó en el 2007, yo hacía performance con el tema de la Trata. Con Mariposas surgimos en el 2014, por esa época conocía a Margarita Meira, que es la figura más importante de Madres Víctimas de Trata. Al cabo de “mover” junto con ella el tema de la trata, a través de las performance que hacíamos, se pudo armar esta asociación. Al año de su nacimiento empecé a visualizar que se necesitaba una organización, y me metí de lleno con ellas, tomando la decisión de irme corriendo despacito de Mariposas y armando al mismo tiempo la red Se trata de no más trata, cuya base principal es la organización de la Semana “Se trata de no más trata”, que de hecho se viene organizando desde hace dos años y que cada vez cobra mayor importancia.

MAGDA: ¿Y cuál es la proyección?
BLANCA: Que la Semana… esté instalada en la ciudad, en el país y en el mundo. Y cuando digo “el mundo”, muchos piensan que voy a viajar. Y no. Yo confío que va a ser una especie de contagio, a través de todos nuestros contactos, en donde vamos a poder hablar con otra gente que también tienen colectivos artísticos o socio-políticos y que se van a entusiasmar y va a ir funcionando sola. Pero para accionar, esos colectivos, en cualquier parte del mundo, van a tener que recibir de nosotros un logo, unas bases que estamos escribiendo, etc. El movimiento que hubo este año, por ejemplo, en la UNA, con la obra Preciosura de Pia Rillo fue genial. Se trata de una obra sobre violencia de género en general: una mujer sola, muy castigada por ella misma. La obra se hizo a sala llena y al terminar Margarita y Silvia González hablaron y contaron sus casos. Y fue un momento muy emocionante, muy fuerte. En la EMAD, a su vez, propuse organizar algo entre las profesoras y fue increíble. Lo propuse tímidamente pero cuatro o cinco profes se entusiasmaron mucho, y lo terminamos elevando al Consejo Escolar. Se votó allí, todos los consejeros se enteraron y terminó siendo una auténtica semana dedicada al tema: clases alusivas, muchos alumnos produjeron escritos, muchos pusieron el cuerpo, hubo performance en las escaleras, en el patio... Fue algo notable lo que pasó. En la EMAD ya quedó instalada la Semana.

MAGDA: O sea que vos, en las dos instituciones donde trabajás, UNA y EMAD, moviste las aguas para dar lugar a este evento, y lo lograste con gran repercusión.
BLANCA: Todas movíamos, Mariposas se puso al hombro la tarea de constestar los mails, precisando detalles para la organización: Cindy Aceituna, Heli Vera. Cindy la lleva a Chile, a Santiago y Valparaíso. Yo, ahora que fui a Uruguay a un encuentro de sindicatos de puertos de muchos países de Latinoamérica, conté quiénes somos las Mariposas, quiénes son Madres Víctimas de Trata, qué es la Semana, y ya esos sindicatos prometieron que la van a incorporar.

Madres, además está haciendo una ronda el tercer viernes de cada mes, desde hace diez meses. Mariposas tuvo la idea de hacer una ronda en silencio de una hora, 16:30 hs. Alguna gente pasa y ni les importa. Otra gente se interesa. El otro día yo me metí como performer, y justo había un grupo de turistas y la guía tuvo que cambiar todo su discurso, tuvo que explicar toda esta problemática. Por suerte la guía estaba enterada, sabía bastante, y pudo mezclar con los años 70. Fue muy interesante.

MAGDA: Desde que empezaste hasta ahora, ¿notaste una diferencia?, ¿hay más gente que escucha?
BLANCA: Cuando yo empecé con estas performance en el 2007, era algo bastante descabellado porque el tema no estaba instalado en la sociedad. Yo caminaba con un vestido muy transparente con un cartel código de barras. Lo hice por ejemplo en la Facultad de Derecho con motivo del Encuentro o Congreso Interamericano de la Mujer. Ahora las chicas de Mumalá también hacen performances en el Ni una menos del 2015. Entre todas las violencias contra la mujer, nosotras hablamos desde el principio de la trata, todavía no habíamos recortado que íbamos a hablar sólo de eso. Después me pareció que el feminismo no lo estaba privilegiando y que era necesario. Y me gusta ver que hay otro colectivo que está tomando la problemática. Fui a las dos marchas con las performance. En la primera Ni una menos, hicimos la performance dentro de la marcha misma: Mariposas y el Centro de Estudiantes de la UNA. Impresionante, el otro día vi el video (youtube, en la cuenta de Blanca). En la segunda se decidió, cosa que yo creo que no sirve demasiado, hacerlo en ONCE. Igual fue impresionante.  Se nos abrazaba gente llorando. Mamás pidiendo por favor que las ayudemos a salvar a sus dos hijas, eran de Paraguay. No tenemos filmación porque al que filmaba se le quemó la cámara... Pero insisto, tenemos que estar dentro de Ni una menos, y hacer la performance en la misma marcha.

MAGDA: Existen dos posturas respecto de la prostitución…
BLANCA: Hay tres: prohibicionismo, reglamentarismo y abolicionismo. La primera prohibe todo lo relacionado con la prostitución pero termina perjudicando a la prostituta. Las reglamentarista dice que se trata de un trabajo y hay que reglamentarlo como todo trabajo.
Lo que pasa es que yo empecé a escuchar, a leer mucho. Sonia Sanchez, por ejemplo. Hablar de la trata sin liquidar al sistema prostituyente es como hablar de la mosca que está arriba de la mierda y no hablar de la mierda. Es el grano de pus del sistema prostituyente. Las tienen que secuestrar  porque el sistema prostituyente es tan pingue negocio de este sistema perverso que no les alcanza con las chicas que ya tienen. Estas a su vez provienen de los sectores más humildes y han sido coptadas por este sistema prostituyente porque en general no les ha quedado otra en la vida. Me dicen, "pero hay putas vip", sí, están en sus departamentos cobrando su plata, no están en prostíbulos de mala muerte o en la esquina por 30 $. Nosotras no nos estamos metiendo con esa cuestión: si deciden, si realmente deciden. Nos metemos cuando hay un proxeneta que se lleva 13.000 U$S por año con una mujer explotada, o cuando hay un prostíbulo donde van a parar las ya coptadas desde los 13, 14 años y no tienen otra posibilidad, ni otro trabajo, o las familias les dieron la espalda. Estoy atacando al sistema, a los proxenetas, a los 40.000 prostíbulos que hay en el país donde conviven las prostitutas que “eligen” y las prostitutas raptadas. Ninguna elige. Entonces, para tratar de entender, los 40.000 son centros clandestinos de detención, tortura y muerte, vamos a decir, de las chicas secuestradas, vamos a dejar de lado las otras, por ahora. Son centros de detención, tortura y muerte, repito, de las chicas secuestradas. Se trata de una chica que entró a un lugar, a quien le hacen el “ablande”, la drogan, la hacen trabajar 30 veces al día. Si resiste, bien. Si no resiste, se la llevan en una camioneta y le pegan un tiro en algún lugar. Son las desaparecidas de estos tiempos. La sociedad no lo quiere ver, es un tema pesado, molesto. Hay un rechazo, yo lo comprendo en una persona que no tiene una militancia. Yo lo quiero llevar como una bandera dentro del feminismo. No soy una experta, estoy intentando. Para mí no hay dudas, si hay una sola chica en esa situación hay algo por hacer. Hay 600 chicas por año, entonces no me hablen de que pueda haber algo reglamentado. Qué hace la prostituta que “elige” con esa chica secuestrada que entró al prostíbulo? Le dice "te vas a acostumbrar", no la puede salvar. Y yo no les estoy echando la culpa.

MAGDA: ¿qué es Mutar en luz?
BLANCA: Me metí en un lugar oscuro, oscuro, oscuro. Todos nosotros convivimos con esa oscuridad. Los prostíbulos están al lado de tu casa. Todo eso me empezó a enfermar. Me agarró una neumonía, que en gran parte tuvo que ver con meterme tanto en esa oscuridad. Yo decidí hacer esta pequeña obra, necesité pensar que no la hacía para hundirme más, meterme más en el barro sino para mutar en luz, para que lo artístico me lleve a otro lugar. Y me hizo muy bien. Hubo algo que yo no busqué, por ejemplo cuando encontré el poema de Olga Orozco dedicado a Alejandra Pizarnik: “Después de todo, en el fondo, hay un jardín, es tu jardín,  talita cumi”. No sabía qué quería decir Talita Cumi. Lo busqué. Y entonces me cerró todo. Niña, levántate y anda. Tuve necesidad y en el nombre mismo de la obra está esa posibilidad. Es una lucha permanente. Mutar en luz en lo organizativo es no quedarme sólo con la gravedad de los casos y sí pensar que vamos a armar una gran red a nivel mundial, eso es luz para mí. Lo hago artísticamente y organizativamente, visualizando que va a tener una dimensión mundial. Ya lo vi con Madres: Mariposas empezó a insuflar, y a raíz de ese insuflar artístico, Madres nació. También fue la movida alrededor de los diez años de Florencia Penachi, por supuesto. Había unas 11 madres y familias dando vueltas con esta lucha. Se empezaron a conocer a raíz de estas movidas. No es tan directo, nunca, son cosas que se empiezan a mover. Cuando vos movés energía algo se empieza a mover en el universo.



Testimonio de Soraya acerca de la represión a los Mapuches, en Chubut. Enero 2017


video

miércoles, 11 de enero de 2017

Pequeña interview a Ana Woolf.

por Zoe Gudovic*, de  Rekonstruction Women


Ana, why is it important that we organize feminist festivals and gatherings?

 I think it’s important to organize women’s festivals first to put us women on the stage, in the center, with our body and our voice, so as to build a presence to live out and beyong the stage. I also think it’s important to talk about why we do this work in order to find help and to be exposed to other points of view… What I am looking for in a women’s festival is to be checked, to show my work and to receive feedback that will show me if and when I am repeating a gender model that I have been learning since I was born and didn’t realize it. So, if I show my work in a mainstream festival, I don’t have this kind of feedback and this “check”, as I call it, coming from other women. It is very easy to fall down into a linguistic structure – using the male subject or just unconsciously repeating male models. So, this is important for me – the center of the stage, to be present with our body and voice and also to, confront a female audience and be checked. That’s important.
 And why do you think it’s important to invest money into women’s human rights and arts?
 Because I think there is a lot of money invested in male stuff like war, weapons, and if half of this money could be invested in women’s rights probably the world would be different, childhood would be different, there would be less misery and poverty –and we would have to fight less for survival. We do thousands of things, we have three plus jobs per day, it would be a good thing to be able to concentrate our energy in protecting ourselves….. economic protection is like a house.


What do you think about feminist foundations, particularly local ones? Do you think it’s important to have them?

 They are like a home, even if I/we don’t use their support… they are places where we can go to women we know when we need help – to feel protected from violence or to get help to do an artistic project. Usually when you ask for money from the usual institutions they put conditions about subject, esthetics, ethics… But there are places where perhaps I can ask for money and they will not ask me to control my speech nor question the subject I want to speak about.
 The last question is what is a concept of solidarity for you?
Solidarity for me is to have a peripheral view. It is going further from your obligation… it´s to be able to live your life with compassion and the root of compassion is “con/with passion” ……
  What does this obligation mean?
 To be able to go out/away from your belly – to have this peripheral view – that is, I am with me but conscious of the one who is beside me, not like a serpent rolled into myself.



*Zoe Gudovic es activista a favor de los derechos de las mujeres y gerente de Relaciones Públicas del Reconstruction Women’s Fund (Fondo de Mujeres Reconstrucción) en Serbia. 

Cruzar la frontera

por Natalia Marcet

Las siguientes es una de las crónicas de las tres presentaciones realizadas en contexto de encierro de menores por una parte del Equipo de Palabras con Voz, en el marco del Programa Vacaciones en la Escuela, durante el mes de enero de 2017.
Los penales visitados fueron el Instituto Belgrano, el Instituto San Martín y el Instituto Agote.
El equipo de Palabras con Voz (grupo de artistas creado y coordinado por Silvia Finder Gam) estuvo en este caso integrado por Marcelo Aptkermann (psicólogo, narrador oral), Tatiana Duarte Mell (actriz, cantante, música), Silvia Finder Gam (actriz, narradora oral, pedagoga) y Natalia Marcet (actriz, pedagoga teatral, música, escritora, narradora oral )

1-Miércoles 11 de enero. Contexto de encierro, Instituto Belgrano

A las nueve. Llegamos todos a las nueve. Bajo del taxi a diez metros. Llevo el acordeón porque cada vez que me enfrento a una situación distinta, cada vez que me enfrento a un cambio de piel, me aferro a él... que saca la voz de mis entrañas y deja que el miedo descanse, que otros maestros guíen mis pasos. 
Estoy cambiando la piel. Desde hace un tiempo, en que nada hay para sostener, en que las carcazas se desmoronan, se me queman las manos, los amigos se hacen amores que amedrentan, amores que invitan a crecer y el trabajo me arroja, en carne viva a rozarme con el dolor de la gente, la piel ha cambiado. 
Estoy a tres días de mi cumpleaños y la piel renace, como tantas otras veces. 
Silvia me ha dicho “vamos a encierro” y decidimos ir.  Marcelo, mi nuevo compañero, se suma, y Tatiana, luego de reflexionar sobre si va o no va, decide ir.
Llega Tatiana con su hermoso shortcito, Marcelo sin nada, Silvia con su  instrumento que me vuela la cabeza (no sé como se llama, siempre me olvido de preguntarle) y yo aferrada al acordeón (que luego se caerá como todo se cae y tendré que llevar a un luthier)
Entramos. Silvia no ha dormido. Yo he hecho seis horas derecho, Tatiana se ha encremado y Marcelo ha llegado muy bien dormido, muy bien comido, muy bien afirmado.
Dejamos los documentos.
Caminamos por un pasillo.
Nos recibe Delfina y un cerrojo al abrirse nos da paso a un mundo diferente. 
Allí están ellos. 
Ellos son los que nos esperan. 
Hablamos con Delfina. Pregunta a  Silvia como poder hacer un tótem y  sacarlos  de la mística tumbera. Y  Silvia habla de la conexión del armado de un totem a partir del mito de la creación de la Naturaleza. Marcelo agregará sobre la necesidad de la conexión con el linaje personal de antaño.
Lxs escucho y una vieja canción inuit viene a mis dedos que están aferrados a mi acordeón. Se suma Tatiana con ukelele y canto. Silvia con su instrumento a mi lado y Marcelo con su voz de bajo profundo. Parece un canon de Iglesia. 
“Cuáles son mis encierros?”, dirá más tarde Tatiana. “Cuáles son los míos?”, pienso yo. Y esa pregunta me queda rebotando todo el día. 
Entonces ellos entran. Se acercan.  Saludan.  Algunos nos dan la mano y nosotras les damos un beso. “Matías”, recuerdo que dice uno y a mí se me iluminan los ojos, “como mi Matías”, digo, mi hermano más chico.
Uno se tiene que ir porque tiene que estudiar “Biología, célula”, y de eso sale el tema del aparato de Golgi, la mitocondria, y componemos “El vals de la mitocondria”.
No recuerdo el orden. Quién empezó? Fue Marcelo con su cuento del caminante? Sí, claro, y luego yo con mi cuento de familia, con el que abro mi corazón, mi inocencia, mi pavura. Y por supuesto caerá la Tía Chichina, ella me devuelve la risa y siento que el alma de cada uno de ellos se está poniendo de este lado, del lado de acá. 
Todo es transitorio, pienso todo el tiempo.
Y Tatiana cuenta de su encierro, de como su ukelele, la deja salir del encierro de su cuerpo y deja que su voz, su hermosa voz, nos inunde de belleza. Tatiana se emociona. Tatiana florece y ellos, que son en edad sus pares y solo los diferencia un contexto, le abren el corazón. Tatiana canta y luego cantamos El Pescador, juntas, y terminamos con una cumbia en el acordeón, Negrito. Y todos se paran. Y bailamos. Baila Silvia. Baila Tatiana con alguien bello que ha mirado todo, todo el tiempo abriendo su alma. Tatiana baila y todas y todos bailamos y cantamos. Y por un momento siento que cruzamos la  frontera. La primer frontera. La frontera del cuerpo. Por un momento siento que la piel se cae y la cambiamos y hacemos una nueva piel, una piel que es más profunda y trasciende las circunstancias. Una piel universal y que es la piel de la almas. Esas porciones extraidas al Alma Infinita que nos conecta. 
Se tienen que ir a estudiar. 
“Nos  vemos pronto, en otro lado”, les dice SIlvia: esperanza,  les da la esperanza. Los mueve a salir y a  salir bien. 
El abrazo es único e infinito. Un segundo. Una eternidad finita que nos sobrevuela.
Conmovidos recibimos al otro grupo.
Son tres. 
Hay uno que no quiere escuchar. Tiene su tereré. El que está a su lado le discute y lo intenta animar a que escuche. Lo reta porque me ha saltado en la ronda del tereré pero él le explica que yo ya le he hecho señas de que no quiero. El del medio todo el tiempo lo insta a que escuche, hasta que Silvia lo detiene: “si n oquiere es porque no quiere, no lo fuerces”, le dice. Y seguimos.
Marcelo cuenta su cuento del anillo. El se anticipa diciendo que lo sabe pero Marcelo le retruca diciendo que no es el del origen del ajedrez sino otro, el que termina con “esto también pasará”.
Sigue Silvia. De anillo en anillo. El anillo encantado de la Andruetto. Morimos de risa y amor todxs. Y culmino yo con la leyenda de Galahad.
Los del otro grupo van y vienen todo el tiempo por fuera y se apoyan para escuchar. 
Tatiana nuevamente canta. Abre su voz, su corazón, rompe su encierro y traspasamos otra frontera. Cantamos y Silvia por lo bajo me dice un mantra. 
Y llega “Caro dolce”. Les cuento la historia de cómo me llegó Caro Dolce. Se las canto y les ofrezco enseñárselas para cantarla juntos.
La cantamos. 
Por un momento se detiene todo. Algo se congela en el Universo y siento que si el papá de Francesca estuviera vivo me hubiera gustado contarle ésto. 
Silvia les habla. Les dice “si quieren decir algo”... entonces salta el que estaba sentado en el medio, Matías,  y dice: “quiero decir algo : vuelvan”.
“Vuelvan”, nos dice. Y nos emocionamos. Nos abrazamos, nos despedimos. Nos tenemos que ir. Estamos todxs en estado de flotación. 
Otra frontera que se atravesó.
Esta mañana las palabras con su voz disolvieron las diferencias  entre vos y vos. Hoy, una única voz, la voz del alma, cruzó las fronteras entre vos y vos y vos y yo. Nos hizo, por un segundo más allá de todo: nosotrxs.
Infinitas gracias 



Teresita Galimany. Teatro y Astrología:

poner el cuerpo

                                                       Los dos nacieron juntos, camino y hombre.
                                                        Un día se perdieron, quién sabe dónde...



         Se suele decir: “hago teatro”.
         Se suele decir: “estudio astrología”.
         El presupuesto es que la primera disciplina es práctica: yo actúo, y la segunda, teórica: yo. Ambas indagan en lo humano, nos amplían corazón y mirada, nos ensanchan el mundo, pero sin embargo, entre ambos verbos se extiende un espacio apto para preguntarnos por qué esa diferencia, que es distancia, entre una función y otra, y cómo salvarla.
         De una respuesta posible y de un sendero posible de integración, tratan los talleres que comencé a dar este año, fusionando las energías creativas de teatro y astrología. Tomé lo vivencial como camino y el registro personal como brújula, para orientarnos en el Mapa personal, acrecentando el conocimiento de sí, y adentrarnos desde allí en el de otros. La clave, siempre, fue ponernos en contacto con nosotros mismos primero para poder crear y llegar a los demás después.
         Sólo me pareció posible para reunir ambas disciplinas, trabajar desde el cuerpo, ya que es en ese territorio donde nos apoderamos de cualquier conocimiento. Si está en el cuerpo, es. Si no, será sólo palabras que, por más bonitas que suenen, se desvanecerán en el aire. “Hacer carne” algo es, literalmente, ponerlo en el cuerpo y hacia allí apuntamos.
         Cuando hablamos de Personajes en teatro, hablamos de una cierta combinación de energías. Cuando en astrología hablamos de Cartas (Natales u otras) hablamos de una cierta combinación de energías. Es esa exploración energética la que encaramos en los talleres. Partimos de registrar en nosotros las energías de una Carta (propia o de otro) y/o las de un Personaje de un texto teatral. Las ponemos en juego, realmente las jugamos. Vuelvo a esto: al registro propio como guía y eje. Luego hablo de lo que vivencio, de lo que, por haberlo experimentado, conozco en mí.

         Si insisto en esta correspondencia entre teatro y astrología, es porque llegué a un punto en mi vida en que necesité reunir y ofrecer a otros una síntesis de los caminos que fui recorriendo, separadamente, por años. Soy una mujer de teatro y, más calladamente, una astróloga. Desde hace mucho utilizo herramientas de una y otra disciplina en mi trabajo personal pero sólo como experiencias aisladas había ofrecido, hace tiempo, unas Jornadas que incluían ambas. Respondí a ese llamado interior y comencé abriendo un taller que planteara el A, B, C, siempre desde la experiencia, de los elementos que son base del lenguaje astrológico y del teatral. Me pareció que debíamos tener primero un idioma común para poder hacer combinaciones más complejas luego. Y como para aprender un nuevo idioma se comienza por el vocabulario, esta etapa trató de eso: de poner en el cuerpo cada palabra significativa del lenguaje astrológico.  Para eso, necesaria y naturalmente, habitamos la escena transitando el A, B, C de la actuación.
         Confieso que la potencia de esta experiencia me sorprendió. A través de ejercicios sencillos, al alcance de todos, un mundo riquísimo se fue desplegando a nuestro paso, basado en la constatación de que somos parte de algo mayor, que resonamos y vibramos con otro plano que está representado, desde hace milenios, por dibujos del cielo. Y que son esas energías las que presentamos y representamos continuamente. Aquello de “como es arriba es abajo, como es adentro es afuera”, se nos hizo evidente.
         En un paso posterior, ya pudiendo reunir palabras, fuimos armando frases: esta fue la etapa del Juego. El Juego es, para mí, sagrado, porque nos conecta con lo más profundo desde lo más liviano y cotidiano. Los hindúes hablan de Lilah, el Juego Cósmico, el que reúne los planos humano y divino. Jugando con sentido creador, nosotros tocamos zonas nuevas y habilitamos partes dormidas de nuestro Ser.
         Llegados a este punto y hermanados por lo vivido, pudimos avanzar en la creación de Personajes. ¿Qué energías para esta pareja de esta obra? ¿Cómo se combinan en mí y entre sí? ¿Qué vínculo se genera? ¿Y en esta otra? ¿Y en este texto?... Así, explorando desde lo teatral, llegó la etapa de la Fiesta. Disfraces, músicas, improvisaciones, representaciones, danzas, poesía… un sinnúmero de expresiones creativas en las que todo fue gozoso descubrimiento.
         Dado lo positivo de esa primer experiencia y en el deseo de seguir profundizando, armé un taller más avanzado: “Lunas, los caminos de la emoción”.  Con un lenguaje en común y en mayor intimidad, pudimos tomar contacto con nuestros hábitos y mecanismos emocionales así como están representados en  astrología por las doce lunas, y crear los Personajes adecuados para cada una de ellas. Las pusimos en diversas situaciones, improvisamos, dialogamos con nuestras distintas partes, las separamos para mirarlas y  las volvimos a reunir ahora con mayor conciencia y de un modo diferente, comprendiendo que son aspectos de nuestra totalidad pero no el todo. A la vez, fuimos explorando las lunas que descubríamos en los Personajes arquetípicos de algunas obras, pudiendo desde esta comprensión asumir sus conductas. Las improvisaciones se hicieron ricas y reveladoras. Las obras tomaron cuerpo y vida ante nuestros ojos y en nuestros cuerpos de un modo insospechado. Ganamos en conocimientos teatrales en la misma medida que ganamos en autoconocimiento. Un ida y vuelta integrador se fue generando ya casi espontáneamente, una vez abierto el camino para la fusión de energías creativas (que justamente así se llamó el primer taller).
         El 2016 que va cerrando, es un año que se llevó muchas cosas pero me trajo el tesoro de estas experiencias y el contacto con personas maravillosas, exploradoras de sí y de la vida. Estoy agradecida por todo lo compartido, por los ojos chispeantes y la alegría de cada encuentro. Es ese registro de plenitud el que me convoca a seguir indagando este territorio en el 2017. En marzo abriré un taller intensivo, el de las primeras palabras, y en abril otro más extenso que nos permitirá continuar el recorrido explorando a fondo Personajes (de nuestras Cartas y de obras teatrales). Espero con brazos y corazón abiertos a quienes quieran sumarse.
                                            

   …Se han de encontrar un día, quién sabe dónde,
                                               el camino más ancho, más hondo el hombre.
Atahualpa Yupanqui




Teresita Galimany

lunes, 23 de febrero de 2015

CONVOCATORIA Las Mariposas

ONVOCATORIA A PARTICIPAR EN LA PERFORMANCE
¡TODXS SOMOS FLOR!, ¡TODXS SOMOS TODXS!
Hace demasiado tiempo, que tanto en el país como en el mundo se secuestran personas (90% mujeres y niñas) para las redes de trata sexual y cada vez se incrementa más. Los informes de la ONU estiman la trata en cuatro millones de mujeres reclutadas cada año y dos millones de niñas (Ulloa Ziáurriz, 2008).
Entre los tres primeros negocios del capitalismo, dadas las enormes ganancias que producen, se encuentran: tráfico de armas, tráfico de drogas y la trata, tanto laboral como sexual.
Nunca fue novedad que el cuerpo de las mujeres es objeto de intercambio y mercantilización. Esto es histórico y está basado en la permanencia y vigencia de una cultura patriarcal que, aún hoy y en plena connivencia con instituciones del Estado y privadas (como medios de comunicación), prefieren naturalizar la disposición, el sometimiento y la apropiación de los cuerpos de las mujeres como propiedad privada.
Las mujeres son convertidas en objetos-mercancías de las cuales es posible extraer onerosas ganancias. Crece y se desarrolla con avidez el negocio del sexo, se erige en una gran multinacional, una empresa multimillonaria, sin fronteras y con socios inversores de destacable poder no sólo económico sino también político.
Nuestro país desgraciadamente tiene las tres características del negocio, es captador, es exportador y es un país de paso. No hay cifras claras porque la oscuridad de la red de trata y la falta de voluntad política han impedido saberlo.
Por eso es hora de decir un BASTA GIGANTE!! Es hora de poner en el tapete de la agenda política y de los medios más que nunca este tema para obligar al poder a tomar cartas en el asunto EN SERIO.
En este sentido, varios colectivos artísticos, de comunicación y organizaciones sociales recordaremos el secuestro de Florencia Pennacchi (estudiante de Ciencias Económicas -UBA-) producido el 16 de marzo del 2005. El próximo lunes 16 de marzo habrá intervenciones de todo tipo como teatro en subtes, intervenciones fotográficas y un festival de cierre en Plaza Houssey.
Para que la misma sea contundente y muestre la urgencia de considerar el tema como prioridad es necesario que seamos muchxs.
Por este medio te estamos invitando sabiendo que si decidís estar necesitamos tu compromiso para ese lunes 16 presentarte en una boca de subte a las 14 hs. vestidx de rojo. Será una gran decisión persona l y a la vez política dedicarle esa tarde a esta acción.
2
Performance
La acción en sí consistirá en reunir la mayor cantidad de personas, mujeres y varones, vestidxs de rojo en aproximadamente 5 bocas de subte distintas (de distintas líneas). Calculamos unas 50 personas por boca que se concentren de manera silenciosa y sin impedir mucho el paso. Primero nos quedamos afuera unos 10min, luego ingresamos al subte (no se abona ya que contamos con el consentimiento y apoyo de metrodelegados). Una vez en la estación permanecemos otros 15min más en total silencio, actitud seria e inmóvil. Luego nos tomamos el subte en dirección al obelisco para llegar a tribunales. Los desplazamientos serán caminatas “en bandada” (esto es, en grupo, lo más pegadxs posible, siempre serios y EN SILENCIO entendiendo la magnitud de la energía que crea, y que nuestros cuerpos son ahora los cuerpos de todas las chicas secuestradas.) Si se va hablando, haciendo comentarios, riéndose, se pierde por completo la fuerza de la acción.
En tribunales nos detendremos unos 20 min. Y se irán sumando los distintos grupos de las otras bocas de subte. Por último se camina nuevamente en bandada hasta la facultad de Economicas (Av. Córdoba y Uriburu) y nos detenemos por última vez. Es posible que para finalizar cantemos la estrofa de una canción aún sin definir. (en consonancia con el tema)
Cada columna-bandada irá acompañada por gente que repartirá volantes pequeños con las consignas principales y a la vez irán cuidando y registrando la acción. Ellos/as se vestirán de negro.
(este es un ejemplo de las consignas que irían en el volante)
VESTUARIO:
Al vestuario lo resuelve cada participante, la única condición es que estés vestidx de rojo y sólo con una riñonera o algo chico y cómodo (no podría ser mochila ni bolso) donde tengas tus cosas personales (llave, dni, celular que hay que silenciar en el momento que comience la movida y no se podrá atender)
En el punto de encuentro se pegara en el pecho hojas impresas que proveeremos con la cara de Flor Pennacchi para el frente y en la espalda otra con la cara de otra desaparecida, con las fechas de desaparición. Para esto es necesario que cada participante pueda traer alfileres de gancho (4 u 8 aprox)
También invitamos a amigxs vestidos de negro para cuidar y acompañar, repartir volantes o sacar fotos y/o filmar. 
Ayudanos a convocar!
La convocatoria no será abierta-abierta. Apelamos a que las personas se conecten a través del boca a boca y cada persona (por cuestiones de seguridad y de compromiso personal) que quiera sumarse enví e un mail a perfomarzo@gmail.com con los siguientes datos:
Nombre y apellido
Por quien te enteraste de la convocatoria.
Facebook
Teléfono
3
Conocernos,
Si fuese posible haremos encuentros algún domingo en un lugar muy grande o en una plaza para ir conociéndonos y compenetrándonos en la acción de caminar en silencio. Parece simple pero si no está claro internamente después no sucede y es una pena movilizar tanto sin respetar esa consigna que le da una cosa muy poderosa a la acción. El Silencio es un silencio que interpela, un silencio que acusa, un silencio que despierta. Aunque la gente pregunte no se le contesta, para eso están los volantineros.
Con la consigna: TODO DEPENDE DE MI. Si yo me pongo de pie, lo grupal se arma!!!. Marchemos para poder dar con esta ACCION un antes y un después en la lucha contra la trata y a favor de la vida!!!.
LXS ESPERAMOS!

Las Mariposas,A.U.Ge
image
Las Mariposas - AUGe
Acción Urbana de Género
Vista previa por Yahoo